miércoles, 2 de mayo de 2018

Pensamientos obsesivos: Aprender a pensar de una forma que duela menos

Pensamientos obsesivos: Aprender a pensar de una forma que duela menos ¿Hay que dejar de pensar? ¿Aprender técnicas para bloquear pensamientos o sencilla -y complejamente- hay que aprender a pensar de una forma diferente, de una forma que duela menos?

El ser humano es un ser pensante, es uno de los aspectos que lo diferencian del resto de seres vivos, pero nos topamos ante la situación de que no todo pensamiento es placentero ni grandioso. Hay determinadas formas de funcionar psíquicamente en las que el pensar se convierte en algo intenso, angustioso e incluso persecutorio. Uno está a solas con sus pensamientos, con ideas obsesivas y recurrentes que parecen un ciclo sin fin.

Qué son los Pensamientos obsesivos

Los pensamientos obsesivos suelen ser aquellos que uno siente que se le imponen, que a veces horrorizan al propio pensador, que resultan repetitivos y recurrentes, que hieren pero uno no puede dejar de pensarlos. El propio pensador puede calificar estas ideas como absurdas pero, a la vez, no puede dejar de creer un poco en ellas. Por ello, ante la angustia que genera, hay personas que crean rituales para mitigar esa angustia, lo que en un principio se hace como una medida preventiva, puede llegar a convertirse en un ritual obsesivo.

Pero no todos los pensamientos obsesivos tienen este final, aunque se pueden vivir con una angustia atroz. Es decir, uno puede tener pensamientos obsesivos y no sufrir Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), o dicho de otra forma, los pensamientos obsesivos se entenderían como un síntoma que puede responder a diferentes cuadros clínicos o estructuras psíquicas.




El desgaste de energía psíquica que se produce con este tipo de pensamientos es intenso, de ahí que nos encontremos con personas que manifiestan encontrarse perplejamente agotadas sin haber hecho esfuerzos físicos; personas que sufren dolores de cabeza recurrentes o temporales pero que el diagnóstico que reciben es que se debe a algo emocional o tensional; personas que acaban cansadas de sí mismas porque viven sus pensamientos como algo incontrolable para lo que no hay salida.

Tipos de pensamientos obsesivos

Entendiendo que no todo pensamiento tiene que estar ligado a la neurosis obsesiva, si no que cualquier persona puede encontrarse perdida en un bucle de pensamientos del que parece no poder salir, os podréis imaginar que la temática es muy amplia.

El pensamiento o la certeza de que va a ocurrir algo terrible a alguien a quien quieren.

La idea obsesiva de que su pareja le es infiel o le está engañando.

“Ves, todas las personas sólo se acercan a mí por interés”.

El pensamiento – casi la certeza- de que si sale a la calle se mareará o le ocurrirá algo.
Si le late el corazón un poco más rápido es que le está dando un infarto.
El temor a que si come cualquier alimento va a enfermar.
La idea obsesiva de “mi pareja no me quiere” sin motivos aparentes.

“Todos se ríen de mí”.
“Todos se aprovechan de mí”.
Ante una dificultad, un pensamiento recurrente “para qué voy a intentarlo, no voy a conseguirlo”.
Alimentación, dietas y control de peso.




Cuando una persona ha vivido una experiencia traumática es posible que aparezcan pensamientos recurrentes sobre ello, como si volviese a revivirlo o recrearlo en su mente sin poder evitarlo. A veces, como un intento de elaborar el trauma, otras de intentar reescribir la historia de una forma diferente, etc. Es importante tener en cuenta que no tiene por qué ser una experiencia traumática reciente, los traumas pasados también pueden despertarse con el tiempo y aflora algo de nuevo.
Qué hacer con los pensamientos obsesivos

Qué se esconde debajo de estos pensamientos obsesivos va a ser una parte fundamental del tratamiento, la luz que pondrá el foco en esa repetición inconsciente que la persona no puede dejar de vivir y revivir a través de sus pensamientos.

Por ello, estos pensamientos obsesivos son un síntoma pero entendido como la mejor defensa que ha podido crear el psiquismo ante algo que la mente podría considerar más amenazante o, como describíamos anteriormente, como un mal intento de elaborar algo que se ha quedado enquistado y a lo que se le intenta encontrar una salida, un entendimiento.

Éstas son algunas de las razones por las que desde algunas orientaciones psicológicas, como el psicoanálisis, se entiende que la mejor opción no es eliminar el síntoma – defensa a través de bloqueos de pensamiento u otro tipo de técnicas cognitivo conductuales, sino respetar esa defensa que ha creado la psique y que irá desapareciendo paulatinamente, pero al ritmo del paciente, a la vez que va construyendo una defensa menos dañina para sí mismo, y que irá acompañada de mayor comprensión acerca de qué es eso que le pasa y que se está manifestando a través de unos pensamientos e ideas obsesivas.

Por eso solemos hablar de que no se trata de no pensar, si no aprender a pensar de una forma que duela menos. Una forma de pensar ligada a la reflexión y más alejada de la rumiación.

https://depsicologia.com/pensamientos-obsesivos/

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