jueves, 12 de julio de 2018

El médico que está convirtiéndose en azote de la mala medicina

En los últimos años han ido apareciendo profesionales sanitarios que alzan su voz para denunciar las malas prácticas de la medicina: sobornos a médicos, ensayos clínicos manipulados, medicamentos ineficaces y lo que es peor, muy dañinos, iatrogenia; fallos del sistema. 

Uno de los que más está destacando es el oncólogo Vinay Prasad que dice cosas como que “el 40% de lo que hacemos los médicos es incorrecto”.

La honestidad de la mayor parte de los profesionales de los sistemas sanitarios está fuera de toda duda. Como tampoco puede dudarse de que esos sistemas tienen un montón de carencias y fallos provocados en la mayor parte de los casos por los enormes intereses comerciales que rodean esa actividad, incentivos económicos que corrompen la práctica médica con graves consecuencias para la salud pública.

La cifra del 40% de incorrecciones proviene de un estudio del año 2013 en el que participó Prasad y que dio la vuelta al mundo. En él analizaron 363 artículos publicados durante diez años en la revista médica más prestigiosa, The New England Journal of Medicine, que evaluaban si una nueva práctica médica era mejor que aquella a la que había sustituido. De ellos, 146 (el 40,2%) encontraba que no, que la nueva resultaba ser peor que la anterior.

Es de agradecer que existan personas como este especialista en hematología y profesor en la universidad de Oregón, en los Estados Unidos que con apenas 35 años está destacando por su “enfrentamiento” con el corporativismo médico. Coautor del libro Ending Medical Reversal, Prasad está erigiéndose en uno de los azotes de la medicina.

Hay un artículo publicado en British Medical Journal(BMJ) que concluye que hasta el 50% de los fármacos contra el cáncer que se aprobaron en Europa entre 2009 y 2013 no mejoran la supervivencia ni la calidad de vida de los enfermos. Sin embargo, todos esos medicamentos habían mostrado eficacia en los ensayos clínicos previos a su comercialización y, en general, se vendían a precios elevados.

Esto ¿cómo puede ser? En opinión del galeno porque a veces se incorporan a la práctica clínica tratamientos basándose en estudios débiles que, aun plausibles científicamente, no demuestran que sean útiles:

“Tanto los médicos como los pacientes nos engañamos a nosotros mismos. Además hay otra cuestión: no se realizan los estudios correctos”, opina Prasad.



En otras ocasiones los ensayos clínicos no se han realizado como deberían. Existe opacidad pues muchos de los trabajos que tienen resultados negativos no se publican. Este oncólogo dice que suelen desarrollarse para aumentar las probabilidades de éxito del nuevo tratamiento y eso lleva a que su eficacia sea menor en condiciones reales de uso. 

En su inmensa mayoría los análisis son realizados por las industria sanitarias lo que genera un obvio conflicto de interés. La ciencia está utilizándose para hacer marketing. Para este hematólogo hace falta más y mejor ciencia.

Por eso escribo en tantas ocasiones que hay que invertir y dar facilidades para la investigación pública porque la industria cuando investiga es juez y parte y en virtud del secreto comercial tiene protegida la producción científica y por eso los resultados negativos de la investigación no se revelan. Un informe de la Organización No Gubernamental (ONG) Intermón Oxfam, titulado Una economía al servicio del 1%, demuestra que las enormes ganancias económicas de la industria sanitaria están basadas en buena medida en la especulación con los medicamentos.

Lo de más y mejor ciencia ¿en qué puede traducirse? Pues por ejemplo en que

las novedades que se introduzcan en la práctica clínica se examinen mediante ensayos clínicos sistemáticamente, empezando con lo más utilizado y lo más caro y evitando conflictos de interés”.

Una vez identificadas, las prácticas ineficaces deberían cambiarse. Este médico opina que la aprobación de una práctica clínica debería realizarse “por una agencia independiente, no por la industria”. Es algo que también he explicado muchas veces. En mi último post, por ejemplo: Retirados más de 100 fármacos para la hipertensión por tener “impurezas cancerígenas”.

Las agencias de medicamentos no pueden tener como principal cliente a las farmas porque así ¿cómo van hacer bien su labor de farmacovigilancia en favor de la salud pública?


Por Miguel Jara 10 de julio de 2018
http://www.migueljara.com/2018/07/10/el-medico-que-esta-convirtiendose-en-azote-de-la-mala-medicina/

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