sábado, 22 de marzo de 2014

El humo del tabaco agrava los síntomas alérgicos

El tabaco contiene sustancias químicas que irritan las mucosas respiratorias y provocan una mayor exposición de éstas a los alérgenos

El tabaco ocasiona un agravamiento de la sintomatología y puede producir una mayor resistencia al tratamiento con antihistamínicos

Es recomendable que los fumadores alérgicos soliciten ayuda profesional en las Unidades de cesación tabáquica

Madrid, 16 de abril de 2012.- La primavera ha llegado y, con ella, entre el 15 y el 20% de la población española ya ha comenzado a padecer los incómodos síntomas de la alergia al polen. Aunque la utilidad de los antihistamínicos, los antialérgicos y las vacunas preventivas para paliar los efectos de los alérgenos es conocida, lo cierto es que existe otra fórmula menos conocida y más económica que ayuda a muchas personas a superar estas molestias: dejar de fumar.

Las previsiones para esta primavera sitúan la concentración del polen de gramíneas (que afecta al 80% de las personas con alergia al polen) en torno a los 2.600 granos/m3, cuando la mayoría de los pacientes ya presentan síntomas a partir de los 50 granos/m3.[1] La congestión nasal, los ojos rojos, la conjuntivitis y los estornudos son algunas de las señales inequívocas que delatan la existencia de una reacción alérgica al polen.

Para evitar que se desencadenen estas manifestaciones o atenuar su impacto, es importante que el paciente adopte determinadas medidas. Según el doctor Pedro Ojeda, director de la Clínica Ojeda de Asma y Alergia, dejar de fumar es una de ellas, ya que el humo del tabaco contiene 4.700 sustancias químicas que aumentan la facilidad del alérgeno de penetrar en el organismo, impactando de una doble manera sobre las vías respiratorias. “El humo del tabaco es un claro irritante de las mucosas respiratorias” explica el especialista, quien añade que también provoca “una mayor exposición de la mucosa a los alérgenos, al disminuir su capacidad de eliminación del moco que sirve como depurador del aire que respiramos”.

Como resultado, se prolonga la permanencia del alérgeno en la mucosa y, por lo tanto, se produce el recrudecimiento de los síntomas en los fumadores, aunque no son ellos los únicos perjudicados. También las personas con alergia que se exponen de manera indirecta al humo del tabaco presentarán un agravamiento de la sintomatología (aunque no de forma tan acentuada como los primeros), pudiendo existir también una mayor resistencia al tratamiento con antihistamínicos. Según el doctor Ojeda, “el alérgico puede notar que sus síntomas de irritación de los ojos, congestión nasal o estornudos, e incluso el asma, empeoran con la exposición indirecta al humo de tabaco.”

Además, apunta el doctor, “hay estudios que demuestran claramente que la exposición de bebés
y niños pequeños a humo de tabaco dentro de la casa, e incluso que los bebés nacidos de madres fumadoras, comportan mayor riesgo de padecer problemas respiratorios a lo largo de su desarrollo, entre ellos el asma”.

Nunca es demasiado tarde

Si bien debido a los efectos residuales del humo de tabaco conviene que el paciente alérgico deje de fumar en las semanas previas a la llegada de la primavera, el doctor Pedro Ojeda sostiene que nunca es tarde para dar este paso y anima a hacerlo también una vez que ha comenzado esta estación.

En este sentido, recuerda que una vez tomada la decisión de superar la adicción, sólo un pequeño porcentaje de individuos consigue dejar de fumar por sí mismo. “La gran mayoría necesitará una orientación profesional, el empleo de medicamentos que disminuyan los efectos de la adicción a la nicotina cuando ésta se retira y el apoyo y refuerzo psicológico y social durante el proceso de cesación e incluso una vez abandonado el consumo. Para ello, la recomendación es que estas personas busquen la ayuda profesional en las Unidades de cesación tabáquica”,aconseja el experto.

Gracias al apoyo que el paciente recibe en estas Unidades, las posibilidades de éxito de la cesación aumentan considerablemente. De hecho, una breve conversación de entre 2 y 5 minutos de duración con el médico ya incrementa significativamente las posibilidades de éxito[2], llegando incluso a duplicarlas. Si además, las visitas al médico se complementan con una terapia farmacológica adecuada, algunos estudios evidencian que se pueden prevenir 1 de cada 16 muertes prematuras por enfermedad cardiovascular entre fumadores.[3],[4]

Pfizer, Trabajando juntos por un mundo más sano

Fundada en 1849, Pfizer es la mayor compañía biomédica que impulsa nuevas iniciativas en favor de la salud. En Pfizer, descubrimos, desarrollamos y ponemos a disposición de los pacientes y de los profesionales sanitarios medicamentos eficaces, seguros y de calidad, para tratar y ayudar a prevenir enfermedades, de personas y de animales. También, trabajamos junto a los profesionales y las autoridades sanitarias para garantizar el acceso a nuestras medicinas, y para ofrecer mejor asistencia sanitaria y apoyo a los sistemas de salud. En Pfizer, todos los colaboradores trabajamos cada día para ayudar a las personas a tener una vida más sana y a disfrutar de mayor calidad de vida.

Referencias

[1] Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC)

[2] Hughes JR. New Treatments for Smoking Cessation. CA Cancer J Clin. 2000; 50: 143 – 151

[3] Cahill K et al. Nicotine receptor partial agonists for smoking cessation. The Cochrane Library 2007: Issue 1

[4] Doll R et al. Mortality in relation to smoking: 50 years’ observations on male British doctors. BMJ; 2004

http://www.saludynutricion.es/

Dr. Mercola: 11 tablas que muestran todo lo malo de nuestra alimentación moderna

La comida chatarra tiene un alto índice glucémico.Hace tres décadas, los alimentos disponibles eran en su mayoría frescos y producidos localmente. En la actualidad, la mayoría de los alimentos servidos, ya sea en el hogar, en la escuela o en los restaurantes,son alimentos altamente procesados, llenos de azúcar, grasas procesadas dañinas y aditivos químicos. 

Durante este mismo tiempo, las tasas de obesidad han aumentado desenfrenadamente y actualmente una de cada cinco muertes en Estados Unidos está relacionada con la obesidad. Las muertes relacionadas con la obesidad incluyen las muertes por diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardíacas, enfermedades hepáticas, cáncer, demencia y depresión, ya que casi todas tienen la disfunción metabólica como el factor principal. 

El artículo1 presentado contiene 11 tablas y gráficos reveladores, que ilustran cómo la alimentación moderna ha provocado una avalancha de enfermedades crónicas. Cómo lo dice su autor, Kris Gunnars: 

"La alimentación moderna es la razón principal de por qué las personas alrededor del mundo están más gordas y se enferman más que antes. En donde quiera que haya alimentos procesados, habrá enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardíacas." 

El consumo de azúcar, especialmente de la soda y jugos, impulsa las tasas de enfermedades 

De todos los culpables en forma de alimentos que existen, el azúcar refinado en general y la fructosa procesada en particular, se llevan el primer lugar como los más dañinos para la salud. La cantidad de azúcar refinado en nuestra alimentación se ha disparado, teniendo a una persona en Estados Unidos promedio consumiendo cerca de 350 calorías al día (lo que equivale a cerca de 22 cucharaditas de azúcar y un 25 por ciento de sus calorías diarias) provenientes del azúcar. 

Este nivel de consumo de azúcar definitivamente tiene consecuencias de salud. Un estudio reciente, publicado en la revista JAMA Internal Medicine,2 que examinó las relaciones entre el consumo de azúcar y las muertes causadas por enfermedades cardiovasculares (CVD por sus siglas en inglés), encontró que:
Entre los adultos estadounidenses, el porcentaje medio de calorías diarias consumidas de azúcar fue de 14.9 por ciento del 2005 al 2010

La mayoría de los adultos (poco más del 71 por ciento) obtuvo 10 por ciento o más de sus calorías diarias del azúcar

Aproximadamente el 10 por ciento de los adultos estadounidenses obtuvo el 25 por ciento o más de sus calorías diarias del azúcar del 2005 al 2010

Las fuentes más comunes de azúcar, son las bebidas endulzadas, los postres a base de granos, las bebidas de frutas, los postres hechos de lácteos y los dulcesDe acuerdo con este estudio, las personas que consumen el 21 por ciento o más de sus calorías diarias en forma de azúcar tienen el DOBLE de probabilidad de morir a causa de una enfermedad cardíaca en comparación con las personas que consumen siete por ciento o menos de sus calorías diarias del azúcar. 

© DesconocidoNo es necesario decir, que con todo este azúcar en la alimentación, el consumo calórico promedio también se ha disparado, con un aumento de un 20 por ciento desde 1970. 

© DesconocidoLas principales fuentes de azúcar son las sodas, los jugos de fruta y otras bebidas endulzadas. Varios estudios han confirmado que este tipo de bebidas aumentan dramáticamente su riesgo de síndrome metabólico, diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y la mortalidad. Las sodas de dieta o light o los alimentos y bebidas endulzadas con endulzantes artificiales no son mejores, ya que la investigación revela que parecen causar aún MÁS daño que el azúcar refinado o el jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF), incluyendo un mayor aumento de peso. 

© Desconocido

La sustitución de las grasas tradicionales por aceites vegetales procesados ha provocado un deterioro en la salud 

Las grasas ayudan a su cuerpo a absorber importantes vitaminas, incluyendo las vitaminas A, D y E. Las grasas también son especialmente importantes para que los bebés y los niños pequeños tengan un crecimiento y desarrollo apropiado.Además, cuando su cuerpo quema carbohidratos no vegetales como los granos y azúcares, se producen poderosos cambios hormonales adversos. Estos cambios perjudiciales no se producen cuando usted consume grasas saludables o vegetales fibrosos. 

Como lo explica el Dr. Robert Lustig, la fructosa en particular es "isocalórica pero no isometabólica," lo que quiere decir que usted puede tener la misma cantidad de calorías de la fructosa o glucosa, fructosa y proteína, o bien fructosa y grasa, pero el efecto metabólico será completamente diferente a pesar de que la cantidad es exactamente igual. Además, las grasas saturadas, a pesar de que suministran más calorías, estas en realidad NO hacen que se acumule grasa y tampoco promueve enfermedades. 

Desafortunadamente durante mucho tiempo, las grasas más saludables, incluyendo las grasas de origen animal y el aceite de coco, que son saturadas, han sido erróneamente acusadas por causar ataques cardíacos. Mientras tanto, los aceites vegetales hidrogenados nocivos como el de maíz y canola han sido promocionados como alternativas "saludables". El mismo es el caso con la margarina. 

Todo esto es un error. Nada puede estar más alejado de la realidad. El proceso de hidrogenación crea grasas trans que son extremadamente dañinas, tanto que actualmente la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos finalmente está considerando prohibirlas por completo. (Hablaré de los peligros de las grasas trans a detalle, más adelante.) Claramente, cambiar el consumo de manteca de cerdo y mantequilla proveniente de animales alimentados con pastura- que contiene nutrientes que protegen el corazón- por margarina y otros aceites hidrogenados ricos en grasas trans fue un experimento de salud pública que aún no ha sido exitoso. 

© Desconocido
Los productos bajos en grasa han causado un daño incalculable 

Las recomendaciones convencionales también han causado una dramática disminución de la cantidad de grasas en su alimentación y esta aversión de grasa es otro de los factores principales de la enfermedad metabólica y las enfermedades de salud crónicas. Así como yo y otros expertos en nutrición hemos advertido, la mayoría de las personas (especialmente si son resistentes a la insulina o leptina, que es el caso del 80 por ciento de los estadounidenses) probablemente necesitarían que su alimentación esté compuesta de un 50-85 por ciento de calorías provenientes de grasas saludables. Esta cantidad es MUCHO menos del 10 por ciento que recomienda el Departamento de Agricultura3 de Estados Unidos. Como lo señala el artículo:

"Las primeras recomendaciones alimentarias para los estadounidenses fueron publicadas en el año de 1977, casi al mismo tiempo que se desencadeno la epidemia de obesidad. Por supuesto que esto no prueba nada (la correlación no es igual a una causalidad), pero tiene sentido que esto sea más que una simple coincidencia.

El mensaje anti-grasas esencialmente culpa a las grasas saturadas y al colesterol (inofensivo), mientras que pasa por alto las acciones del azúcar y los carbohidratos refinados (poco saludables). Desde que se publicaron estas recomendaciones, se han realizado muchos estudios masivos sobre una alimentación baja en grasas. Este tipo de alimentación no es mejor para prevenir enfermedades cardíacas, ni obesidad, ni tampoco cáncer comparándola con la alimentación occidental estándar, que es lo menos sano que puede ser un tipo de alimentación."No se sabe exactamente cuántas personas han muerto prematuramente por seguir estas recomendaciones, sin embargo cada vez más investigaciones refutan el valor de la eliminación de grasas, aunque hoy en día está recomendación siga vigente. 

El aumento del consumo de los aceites vegetales ha alterado la composición de los ácidos grasos en los estadounidenses 

El aumento del consumo de aceites vegetales procesados también ha causado grandes cambios en la composición de los ácidos grasos, ya que todos estos aceites bridan altas cantidades de grasas omega-6. La relación ideal entre las grasas omega-6y omega-3 es de 1:1, pero en el tipo de alimentación occidental se encuentra de 1:20 y 1:50. Consumir muchas grasas omega-6 dañadas y muy pocas grasas omega-3 establece el escenario perfecto para muchos problemas de salud que debe evitar, incluyendo enfermedades cardiovasculares, cáncer, depresión, Alzheimer, artritis reumatoide y diabetes, por mencionar algunas. Para corregir este desequilibrio, usted necesita hacer dos cosas:

Disminuir significativamente el consumo de grasas omega-6 evitando los alimentos procesados y los alimentos cocinados a altas temperaturas con aceites vegetales

Aumentar el consumo de grasas omega-3 de origen animal que refuerzan el corazón, como el aceite de krill.

Los peligros del aceite de soya hidrogenado 

Cerca del 95 por ciento de la soya es transgénica para que sea resistente al glifosato y está cargada con herbicidas altamente tóxicos. Pero incluso si usted compra soya orgánica, la mayoría de este tipo de soya está hidrogenada. 

El aceite de soya hidrogenado, como el azúcar, es una de las principales fuentes de calorías en la alimentación estadounidense. Las personas en Estados Unidos consumen más de 28 billones de libras de aceites comestibles al año y el aceite de soya representa cerca del 65 por ciento de esta cantidad. Cerca de la mitad de la soya está hidrogenada, debido a que el aceite de soya es muy inestable para ser utilizado en la fabricación de alimentos. En 1999 el aceite de soya representaba el siete por ciento de las calorías consumidas al día en los Estados Unidos. 

Parte del problema con el aceite de soya parcialmente hidrogenado son que las grasas trans que contiene. La otra parte se refiere a los peligros de salud de la soya en sí. Un factor peligroso adicional es que la mayoría de la soya es transgénica. Las grasas completamente sintéticas que se crean por medio del proceso de hidrogenación parcial causan disfunción y caos en su cuerpo a nivel celular y los estudios han relacionado a las grasas trans con: 

© mercola.comAdemás de los riesgos de salud relacionados con las grasas trans, el aceite de soya es, por dónde se vea, un aceite POCO saludable. Además del hecho de que la mayoría de la soya cultivada en Estados Unidos es transgénica, lo que aumenta los riesgos de salud. Cuando se considera todo esto, el aceite de soya parcialmente hidrogenado transgénico se convierte en uno de los peores tipos de aceite que puede consumir. Desafortunadamente, como se señala en el artículo presentado:4 

"La mayoría de las personas no tienen ni idea de que están consumiendo tanto aceite de soya. Ya que la mayor parte la obtienen a través de los alimentos procesados, que por lo general contienen aceite de soya debido a que es barato. La mejor manera de evitar el consumo del aceite de soya (y otros ingredientes desagradables) es evitando los alimentos procesados." 

Trigo - una plaga en la alimentación moderna 

El trigo moderno no es el mismo tipo de trigo que comían nuestros abuelos. El contenido nutricional de este grano básico ha sido alterado dramáticamente durante los últimos años y actualmente es mucho menos nutritivo que en el pasado. Como señala Gunnars:5 

"El trigo moderno fue introducido en el año de 1960, contenía de un 19-28 por ciento menos de los minerales importantes como el magnesio, hierro, zinc y cobre. También existe evidencia de que el trigo moderno es mucho más dañino para los pacientes celíacos y para las personas con sensibilidad al gluten, en comparación con los tipos de trigo antiguos como el trigo Einkorn. Aunque el trigo podría haber sido relativamente saludable en aquel tiempo, esta situación ha cambiado en la actualidad, con el trigo moderno." 

La lecitina de trigo o la "aglutinina del germen de trigo" (WGA), es en gran parte responsable de muchos de los efectos dañinos del trigo. La WGA es más rica en el trigo entero, especialmente en el brote de trigo, pero el trigo no es el único grano que contiene lecitina. Todas las semillas de la familia de las gramíneas (arroz, trigo, espelta, centeno, etc.) son ricas en lecitinas. 

El WGA tiene el potencial de dañar su salud por medio de los siguientes mecanismos (la lista no está completa): 

Suposiciones erróneas sobre el hecho de que los huevos empeoran la salud 

De acuerdo con la información de la USDA, en 1950 los estadounidenses comían más de 375 huevos por persona al año, en promedio. El consumo de huevos ha disminuido a 225 por persona entre 1995 y el 2000 y para el 2007 era de 250 por persona al año, una disminución de 33 por ciento desde 1950. 

Al igual que las grasas saturadas, muchos alimentos ricos en colesterol también han sido señalados erróneamente. 

Los huevos, que son uno de los alimentos más nutritivos que puede comer (los que provienen de animales criados orgánicamente) han sido acusados durante mucho tiempo por causar enfermedades cardíacas debido a que son ricos en colesterol. Pero el colesterol en los alimentos tiene muy poco que ver con el colesterol en su cuerpo y muchos estudios han confirmado que comer huevos NO aumenta potencialmente el colesterol LDL en su sangre. Los estudios no han podido encontrar evidencia de que los huevos contribuyan con las enfermedades cardíacas. 

Las pruebas6 han confirmado que los huevos orgánicos son mucho más nutritivos que los huevos comerciales, esto probablemente se deba al diferente tipo de alimentación que hay entre las gallinas criadas orgánicamente y las gallinas de granjas industriales. En un proyecto realizado por Mother Earth News en el 2007 para estudiar los huevos, se comparó la información nutricional oficial del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) de los huevos comerciales con la de los huevos criados orgánicamente y se encontró que estos últimos por lo general contienen:

2/3 más vitamina A
Dos veces más ácidos grasos omega-3
Tres veces más vitamina E

Siete veces más beta-carotenosMuchas veces las granjas pequeñas no pueden obtener la certificación orgánica debido al costo, pero usted puede asegurarse de que sus huevos sean orgánicos si provienen de gallinas criadas al aire libre y alimentadas naturalmente, sin antibióticos, maíz o soya. 

Usted puede saber si sus huevos son orgánicos por el color de la yema. Las gallinas forrajeras producen huevos con yemas color naranja brilloso. Las yemas amarillas pálidas son una señal de que sus huevos provienen de gallinas criadas en granjas industriales que no llevan una alimentación natural. Cornucopia.org ofrece una guía de los fabricantes de huevos en base a 22 criterios que son importantes para los consumidores orgánicos. De acuerdo con Cornucopia, su informe "muestra granjas familiares étnicas y sus marcas y expone a las fabricas industriales y sus marcas que se encuentran en los refrigeradores del supermercado y que amenazan con acabar con la agricultura orgánica." 

Las personas comen más alimentos procesados que nunca antes 

En general, cerca del 90 por ciento del dinero de las personas en Estados Unidos que se gasta en alimentos va directamente a los alimentos procesados.7 Estos incluye restaurantes (es decir, alimentos fuera de casa) y alimentos procesados que requieren de poca o nada de preparación antes de ser consumidos. 

Cuando se observa la relación entre el dinero gastado en los supermercados únicamente, los estadounidenses gastan casi una cuarta parte de su dinero destinado para los alimentos en alimentos procesados y dulces- el doble de lo que lo hacían en 1982- de acuerdo con las estadísticas del Department of Labor.8 El precio de la carne, el azúcar y la harina tiene una gran influencia en los hábitos de gasto. Estos productos en realidad han bajado su precio por libra, lo que tuvo un efecto inverso en los hábitos de gasto de los estadounidenses, porque los precios bajos hacen que las personas compren más. 

El resultado es obvio. En comparación con las compras de hace 30 años, los adultos en Estados Unidos de hoy en día tienen el doble de probabilidad de volverse obesos gracias a sus hábitos de gasto y los niños y adolescentes tienen tres veces la posibilidad de desarrollar sobrepeso. La diabetes pediátrica tipo 2- que solía ser sumamente rara- ha aumentado notablemente junto con el aumento de obesidad infantil. De acuerdo con una investigación previa, el desarrollo temprano de la diabetes tipo 2 parece ser una enfermedad mucho más agresiva desde un punto de vista cardiovascular.9 

Tome el control de su salud 

Las investigaciones realizadas por algunas de las instituciones más respetadas de los Estados Unidos están confirmando que el azúcar es el factor principal del desarrollo de enfermedades crónicas. El azúcar y la fructosa en particular, han sido identificadas como los culpables principales del desarrollo de enfermedades cardíacas y cáncer, esta información lo pone al volante cuando se trata prevención. Una alimentación que promueve la salud, es una alimentación rica en grasas, muy pero muy baja en azúcar y carbohidratos no vegetales. 

Debe entender que el consumo excesivo de azúcar/fructosa causa resistencia a la insulina y la resistencia a la insulina parece ser la raíz de muchas, de no ser que de todas, las enfermedades crónicas. Hasta ahora, los estudios científicos han relacionado el consumo excesivo de fructosa con cerca de 78 enfermedades y problemas de salud diferentes,10 incluyendo las enfermedades cardíacas y el cáncer. 

Muchas personas consumen muy pocas grasas y mucho azúcar, consumir pocas grasas hace que se disparen las tasas de enfermedades. Si todavía no está seguro de que conforma una alimentación saludable, por favor lo invito a echarle un vistazo a miplan nutricional optimizado, que empieza en el nivel básico y lo lleva poco a poco hasta el nivel avanzado.


Comentario: Artículos relacionados:

Alimentación moderna vs. alimentación sana, fuentes de toxicidad, el rol de las reacciones inflamatorias y las sensibilidades alimentarias en las enfermedades crónicas, modernas o idiopáticas

La epidemia de obesidad, cortesía de la industria agrícola

Dr. Mercola
jue, 20 mar 2014 00:00 CDT

La Agricultura Vertical

      

La granja vertical es un concepto de la agricultura para cultivar plantas dentro de edificios de varios pisos o rascacielos, llamados a menudo farmscrapers, derivado del término inglés skyscraper.

En estos edificios, que funcionarían como invernaderos de gran dimensión, se usarían tecnologías como la hidroponía para cultivar las plantas. Algunos diseños incluyen la práctica de ganadería (sobre todo avicultura) en los pisos inferiores.

El concepto fue desarrollado en 1999 por el biólogo Dickson Despommier de la Columbia University de Nueva York, aunque existen antecedentes como una visión del físico Cesare Marchetti que en 1979 ideó un concepto similar1 en el artículo 1012. publicado como respuesta al informe Los límites del crecimiento.

La atención mediática se hizo esperar hasta el año 2007, cuando Lisa Chamberlin publicó un artículo sobre el tema en el New York Magazine2 y como consecuencia, varios medios estadounidenses y europeos cubrieron el tema.

Actualmente varias ciudades estudian la construcción de un farmscraper en Estados Unidos, Canadá, Corea del Sur, China y los Emiratos Árabes.

El Mago de la Verdad (Toxi-Cola)

        
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Cacto Producciones

Advierten que los estados de ánimo se sincronizan mediante las redes sociales

Conscientemente o no la mayoría de nosotros sabemos que nuestro estado de ánimo es propenso a influenciarse por diversos estímulos del ambiente. Una prueba muy clara es la música, hay ciertos estados que pueden potenciarse o, en cambio, contrarrestarse recurriendo a determinadas canciones. 

Y parece útil hacer consciente este diálogo anímico permanente entre nosotros y el entorno para poderlo modelar, el alguna medida, a voluntad –aunque en el fondo intuimos que el factor determinante siempre se encuentra mirando hacia adentro y no delineando los agentes externos, pero ésa es otra historia.

Con la explosiva consagración de la Red, y en particular de las redes sociales, el menú de estímulos se desbordó. Sin saber en realidad cómo llegamos aquí, ahora estamos expuestos a una desbordante cantidad de mensajes (textuales, visuales, sonoros, o mixtos) que, nos guste o no, inciden en nuestro estado de ánimo. Y si históricamente teníamos que considerar un buen porcentaje de agentes inesperados, incontrolables, en nuestro intento de seleccionar algunos estímulos por sobre otros –por ejemplo el clima, acontecimientos políticos, o situaciones inesperadas al interior de nuestro círculo social–, ahora esta selectividad resulta en una tarea completamente inviable.

Un grupo de investigadores de la Universidad de California, de Yale y de Facebook determinó mediante un estudio que las redes sociales son vehículos con alta efectividad a la hora de viralizar estados de ánimo.

Lo que las personas sienten y dicen en un lugar puede rápidamente esparcirse a muchos otros lugares del orbe en ese mismo día [...] Las redes sociales pueden magnificar la intensidad de la sincronía global emocional.

Para llegar a esta conclusión, el equipo utilizó como referente un día lluvioso. Tras analizar millones de actualizaciones alusivas a estados anímicos, notaron que entre las personas que radicaban en una ciudad súbitamente afectada por un clima ‘malo’, las actualizaciones negativas aumentaban en 1.16, mientras que las positivas disminuían en un 1.19. Luego, y aún más interesante, notaban que esta estado de ánimo se esparcía entre los amigos de las personas, incidiendo incluso entre aquellos que vivían en ciudades donde se estaba registrando un ‘buen’ clima. En esos casos las actualizaciones negativas aumentaban en 1.29, en comparación con el estándar, influenciadas por las del primer grupo de personas afectadas por las condiciones climatológicas. Por cierto, en esta misma línea, notaron que el fenómeno se intensificaba cuando se trataba de emociones positivas, las cuales aparentemente son aún más contagiosas, y un posicionamiento de este tipo resonaba en 1.75 más actualizaciones acordes.

Los resultados sugieren que las emociones se desdoblan a través de las redes sociales para generar sincronías a gran escala y detonar así cúmulos de personas contentas o tristes [...]. En consecuencia podríamos detectar mayores picos en las emociones a nivel mundial, que aumentarían la volatilidad que actúa en todo, desde sistemas políticos hasta mercados financieros.

Hoy, como nunca antes en la historia, estamos expuestos a una cantidad incontrolable de estímulos potencialmente influyentes en nuestro momento anímico. Pero entonces ¿cómo debemos de relacionarnos con ellos? Evidentemente el aislamiento ocasional debería ser un recurso interesante, o más que el aislamiento, el evitar estar permanentemente expuesto a los flujos de comunicación digital. Pero creo que a fin de cuentas el contexto lleva nuestra atención hacia nuestro adentro. Si es matemáticamente imposible controlar los agentes externos, y poco viable aislarnos por completo, entonces todo indica que la respuesta está en la manera en la que filtramos (percibimos-interpretamos) estos estímulos. Y tal vez el problema no es que seamos seres influenciables, sino que esto nos ocurra de forma inconsciente, sin darnos cuenta del efecto puntual que estímulos específicos detonan en nosotros –si los detectamos todo será menos confuso–.

Otro punto importante en el cual quiero enfatizar es que sería apropiado dejar de catalogar nuestros estados de ánimo como negativos o positivos. Es claro que cierto tipo de ansiedad o manifestaciones neuróticas no son la mejor compañía o el mejor consejero, pero me refiero más a la tristeza o la melancolía, estados a los que culturalmente se nos incita a rehuirles, por ejemplo, transformándolos en una sonrisa artificial, cuando en realidad son, por lo menos tan hermosos como los otros.

Si somos capaces de reconstruir las rutas que nos llevan a las distintas posiciones anímicas que experimentamos, entonces creo que esos estados no sólo serán más “entendibles” (no desde un entendimiento racional sino de una aceptación armónica), y en todo caso serán más genuinos, más nuestros, y menos de Facebook, del vecino, o de la realidad política. Tal vez.

Twitter del autor: @ParadoxeParadis

Las matemáticas y la lectura más avanzadas en la guardería benefician el rendimiento escolar posterior

Un nuevo estudio revela que cuando los maestros del jardín de infancia exponen a los niños pequeños a contenidos avanzados en matemáticas y en lectura, ellos se desempeñaron mejor en la ulterior escuela primaria, independientemente de su situación económica .

De hecho, Amy Claessens, profesora adjunta de Harris School of Public Policy Studies en la Universidad de Chicago, y autora principal del estudio, dice que, en todo caso, los niños tendían a estancarse después en la escuela primaria, cuando los maestros del jardín de infancia descuidaban los contenidos avanzados y sólo enseñaban contenidos básicos .

Además, señala que los niños a los no les va tan bien en matemáticas cuando se comparaban con sus compañeros que tuvieron más desafíos en el jardín de infancia. Ella y los co-autores publicaron sus resultados en el Journal American Educational Research.

Los investigadores definieron que el contenido "básico" de las habilidades en más del 50 % de los niños que ingresaron en jardín de infancia ya lo habían adquirido. El contenido "avanzado" se refiere a las habilidades que la mayoría de los niños aún no dominaban al entrar en el jardín de infancia.

La profesora Claessens dice que, aunque han habido muchos estudios que analizan los efectos en clases más pequeñas y de los logros en días más largos de aprendizaje en el jardín de infancia, aparte de eso, no sabemos mucho sobre el efecto de los contenidos de estas enseñanzas en esos primeros años .

Para el estudio, ella y sus colegas utilizaron datos de una muestra nacional representativa de niños de jardín de infancia del Childhood Longitudinal Study que examina el desarrollo de los niños, la preparación escolar y las experiencias escolares tempranas.

Cuatro días al mes de desafío en matemáticas y lectura relacionados con altas puntuaciones en las evaluaciones.

El equipo se centró específicamente en la lectura y las matemáticas con el contenido cubierto por los maestros del jardín de infancia, y de cómo esto se vincula con el rendimiento académico posterior en la escuela.

Encontraron que 4 o más días al mes de exposición a contenidos avanzados en lectura o matemáticas, se vinculada con moderadamente altos resultados en la escuela primaria. No encontraron ninguno de tales beneficios a través de la exposición al contenido básico.

También fue el caso, independientemente de si habían participado en programas preescolares como Head Start, si habían comenzado el jardín de infancia con habilidades más avanzadas, o procedían de familias de bajos ingresos.

La profesora Claessens indica que, comparado con el alargamiento de la jornada escolar o la reducción del tamaño de las clases, el contenido más avanzado es una forma relativamente fácil y asequible de mejorar su rendimiento académico, tanto en el mismo jardín de infancia como más adelante.

"En estos momentos en que los programas de educación se enfrentan a las limitaciones presupuestarias, se trata de una opción más viable", añade, "los profesores podrían aumentar su tiempo de contenido avanzado, mientras se reduce el de contenido básico, sin necesidad de aumentar el tiempo de la enseñanza en general, y hacerlo además, de una manera apropiada para el desarrollo de los niños pequeños."

por Catharine Paddock, 20 marzo 2014
Referencia: Medical News Today.com .

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viernes, 21 de marzo de 2014

Comportamientos que empeoran estados depresivos

Cuando una persona está pasando un estado depresivo o de tristeza profunda suele tener comportamientos diferentes a los habituales debido a su mal estado de ánimo.

Las personas que están afectadas por estados depresivos tienden a: 

- aislarse socialmente por lo que la persona no participa de reuniones, fiestas o eventos familiares, laborales o de otro tipo
- vestirse de negro o colores oscuros
- no se preocupa de su arreglo personal
-come poco y no tiene apetito
-aumenta el consumo de alcohol
-deje de ir al gimnasio, clases y otras actividades
-consume pastillas para dormir en forma frecuente
-no hablan demasiado de sus problemas y preocupaciones
-sentirse mal todo el tiempo incluso ante momentos agradables no pudiendo disfrutarlos

Estos comportamientos no son síntomas de la depresión o falta de ánimo sino que son consecuencias del estado mental y emocional de la persona por lo que al sentirse tan mal cambia su comportamiento normal y acciones cotidianas.

Si la persona que está pasando por un estado depresivo tiene varios de los comportamientos anteriormente descriptos se debe acompañar a quien está afectado tratando de que no dure demasiado tiempo.

Es importante respetar la tristeza o mal ánimo de una persona que pasa un momento difícil pero hay que estar atento para evitar que se vuelva crónico y esto derive en una patología.

Personas de todas las edades pueden sufrir estados depresivos por lo que se requiere de la ayuda familiar y de amigos para que una persona se recupere y pueda volver a restablecer su vida normalmente.

Los estados depresivos prolongados son muy peligrosos para la salud física y mental por lo que si luego de un tiempo la persona no mejora se debe consultar a un medico.

Fuente: http://www.blogdefarmacia.com/comportamientos-que-empeoran-estados-depresivos/

Consejos contra el dolor de rodillas

Hoy vamos a hablar sobre un problema sumamente común en deportistas o personas que suelen ejercitar de forma asidua, se trata del dolor en las rodillas. Este problema afecta muchísimo nuestro rendimiento y calidad de vida, por eso, hoy queremos darte algunos consejos especiales que te permitirán evitarlo, ¡presta mucha atención!

El primer consejo que te daremos es que cuides del calzado que utilizas, en caso de que corras o camines de forma seguida lo mejor es emplear un tipo de calzado para entrenar. Las zapatillas deben proporcionar el nivel adecuado de amortiguación, para proteger las rodillas de las lesiones. Además, en caso de que sufras de pie plano entonces es importante que utilices calzado correctivo, esta es una de las principales razones por las que aparece el dolor de rodillas.

Por otro lado, recomendamos caminar o correr fuera del hormigón, lo mejor es hacerlo en hierba o pistas de atletismo, de esta forma el impacto será menor. También es importante aumentar la intensidad del entrenamiento de forma lenta, un 10% cada semana y en lo que se refiere a la dificultad del terreno, agrega también el 10%.

Algo que no podemos pasar por alto es el calentamiento, este nos permita lubricar las articulaciones y así evitar muchas lesiones. Por último, recomendamos realizar ejercicios de tonificación para fortalecer las rodillas y al final de cada entrenamiento estirar como es debido. Estos eran los consejos que teníamos para compartir, esperamos que los mismos te sean de gran ayuda y te permitan cuidar mejor de la salud de tus articulaciones, ¡suerte!

Por Krosty
8 septiembre, 2012
http://blognutricion.com/2012/09/08/consejos-contra-el-dolor-de-rodillas/

Cómo identificar el color de las heces

La cantidad, calidad y color de las heces pueden ser indicativos del estado de salud del sistema gastrointestinal. La materia fecal es el producto de desecho de la digestión, debido a que los alimentos se mezclan con la bilis procedente del hígado y las enzimas digestivas del páncreas; entonces los carbohidratos y grasas de la dieta se desglosan para formar una suspensión. Hoy os contamos cómo identificar el color de las heces.

La mezcla líquida pasa a través del intestino delgado, donde los nutrientes son absorbidos en el torrente sanguíneo y el residuo líquido llega al colon, donde el agua se absorbe y se formanheces.

El color normal de las heces puede variar de marrón claro a marrón oscuro o verdoso y se ve afectado por los alimentos ingeridos, proporcionando pistas importantes sobre una enfermedad subyacente.
Significado del color de las heces

Os contamos en las próximas líneas el significado del color de las heces, que puede ser indicativo de muy diversas afecciones:

Heces de color amarillento

Hay muchas razones para que las heces se presenten grasientas y de color amarillo, ya que puede ser debido a la incapacidad del intestino para digerir la grasa debido a la mala absorción, como en la enfermedad celíaca y la fibrosis quística, o por el hecho de que el páncreas no puede producir las enzimas digestivas adecuadas. También por una infección gastrointestinal provocado por la giardiasis, una infección por protozoos que pueden causar diarrea significativa.

Heces de color verdoso

las heces pasan por el intestino demasiado rápido, puede que no haya tiempo suficiente para que la bilis se digiera y descomponga, para proporcionar el color marrón normal de lasheces. La bilis es un líquido de color marrón verdoso que se fabrica en el hígado y almacena en la vesícula biliar, ayudando a digerir las grasas de los alimentos. Cuando el tiempo de tránsito es corto, las heces se presentan como diarrea de color verdoso. También pueden ser causadas por una dieta rica en verduras, especialmente las espinacas o por suplementos de hierro.

Heces de color rojizo

La causa más común de color rojo brillante en las heces es el sangrado de las hemorroides, pero puede tener otras causas mucho más significativas, como infecciones o enfermedad inflamatoria del intestino, como enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, sangrado diverticular, tumores, y malformaciones arteriovenosas. El colorante rojo y la remolacha pueden dar un tono rojizo a las heces.

Heces de color negro o alquitranado

Pueden ser un síntoma preocupante porque puede ser debido a lahemorragia en el tracto gastrointestinal: esófago, estómago y duodeno, debido a la descomposición de los glóbulos rojos por las enzimas digestivas, formando heces alquitranadas y de mal olor.

También puede ser debido a la sangre proveniente de las hemorragias nasales o dentales o por ciertos alimentos como la remolacha o el regaliz, y por algunos medicamentos, como el bismuto, hierro y la loperamida.

Hombres a los que les crecen los pechos (tetas) tras tomar el medicamento Risperdal

No es broma. Risperdal (risperidona) es un medicamento antipsicótico muy popular usado incluso por niños. Ahora se ha publicado que recientes informes médicos aluden a un aumento del riesgo de ginecomastia (agrandamiento de los senos masculinos) con el uso de este fármaco.

La ginecomastia se sabe que puede estar producida, entre otras razones, por determinados fármacos. La FDA, la agencia estadunidense de medicamentos, posee diversas notificaciones de esta reacción adversas al fármaco. Incuso se reconoce en algún prospecto del medicamento.

Hace unos días, durante el congreso de la Asociación Americana de Psiquiatría Geriátrica (AAPG), el epidemiólogo de la Universidad de British Columbia, Mahyar Etminan, presentó los datos de un estudio que prueba el riesgo que tiene los hombres mayores de sufrir ginecomastia debido al consumo de Risperdal.

Esto también puede ocurrir con el fármacoInvega (paliperidona, un derivado de la risperidona fabricado, como el primero, por ellaboratorio Jannsen).

El médico piensa que también están en riesgo jóvenes y niños. El estudio de Etiminan se revisa ahora para su publicación, así que estaremos atentos.

Muchos niños autistas, por ejemplo, tienen esta reacción adversa (crecimiento de pecho como). Y no sólo autistas pues la indicación de Risperdal se ha extendido por ejemplo al TDAH, el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad.

Los muchachos que toman el fármaco crecen y llevan sus casos a juicio por efectos comoginecomastia, trastornos metabólicos y disquinesias, trastornos que están muy infravalorados en el prospecto e infradenunciados como efectos secundarios a las agencias de medicamentos.

Tal vez el informe del médico Etiminan nos concrete hasta qué punto sufre la población consumidora de Risperdal gionecomastia. Lo que está más claro es la enorme frecuencia con la que tanto hombres como mujeres sufren hiperprolactinemia.

La hiperprolactinemia es el aumento de los niveles de la hormona prolactina en sangre. La prolactina es una hormona sexual que cumple un papel fundamental durante la lactancia materna. Este efecto adverso común a los medicamentos antipsicóticos es el que provoca la citada ginecomastia en los hombres (en las mujeres también pero por motivos obvios no se nota tanto).


20 de marzo de 2014Bufete Almodóvar & Jara 
http://www.migueljara.com/2014/03/20/hombres-a-los-que-les-crecen-los-pechos-tetas-tras-tomar-el-medicamento-risperdal/

Dieta cetogénica contra el cáncer (VI): fundamentos y dudas resueltas

Vamos a explicar un método práctico para calcular las necesidades de macronutrientes de cada persona que desee seguir una dieta cetogénica, primer paso para la elaboración de menús específicos. 

© Desconocido

Este es un post muy largo. Había decidido escribir en una sola entrada tanto la justificación y las bases de la dieta como los ejemplos de aplicación práctica, pero entonces el post sería kilométrico, así que he decidido partirlo en dos. 

En este artículo explicaré los fundamentos prácticos de la dieta basados en todas las pruebas presentadas en los artículos anteriores de esta serie, así como losalimentos aconsejados y desaconsejados de cada grupo. 

También daré las respuestas a algunas dudas bastante frecuentes que asaltan a quienes se plantean comenzar a seguir la dieta cetogénica. 

En el siguiente artículo, que publicaré en cuestión de días, lo prometo , propondré por fin un ejemplo paso a paso para calcular los macronutrientes y planificar una dieta individualizada. 

Recordando los objetivos perseguidos 

Tal y como hemos explicado en el resto de artículos de esta serie, nuestro objetivo es disminuir al mínimo la glucosa circulante e incrementar los cuerpos cetónicos, señal inequívoca de que el cuerpo habrá cambiado a otro estado metabólico donde en vez de ser la glucosa el principal medio de obtención de energía, pasan a ser los ácidos grasos y los cuerpos cetónicos los combustibles primordiales. De esa manera, el tumor se ve obligado a pasar hambre. 

Otras dietas cetogénicas estándar 

Las dietas cetogénicas estándar empleadas hasta ahora para otras enfermedades como, por ejemplo, la epilepsia refractaria, adolecen de una ausencia de individualización. 

Se basan en rangos de calorías y en ratios genéricos de macronutrientes (dietas para 1200, 1400 o 1800 calorías, ratios de grasas/proteínas +carbohidratos de 4/1 o de 3/1), que pueden ser muy válidos para algunos enfermos pero no para otros. 

Si bien esas dietas tienen la ventaja de su rapidez de aplicación y han demostrado ser efectivas, creo que dejan escapar la oportunidad de hacer un ajuste aún más preciso, que dependerá de las características físicas individuales de cada enfermo. 

Principios de la dieta propuesta 

Hemos demostrado también que es tan importante el consumo total de calorías como la distribución porcentual de los macronutrientes, y que el ayuno es un poderoso potenciador del sistema inmune, que induce un estado de shock en el tumor. 

Emplearemos estos y otros ingredientes ya explicados en otros artículos para confeccionar una dieta que cumple con las siguientes normas:

Provee al organismo el mínimo preciso de ciertos macronutrientesindispensables (usando alimentos con propiedades adicionales que ayuden a luchar contra el tumor) y en una combinación que imita lo más posible los efectos del ayuno y la cetosis que éste conlleva.

Supone la ingestión de un mínimo de calorías, una restricción calórica que maximiza el nivel de cuerpos cetónicos y el shock al tumor.

A pesar de que puede ser inevitable en las primeras etapas de la dieta, el hambre se reduce significativamente, hasta desaparecer, en etapas posteriores.NOTA: debo dejar claro que el propósito de esta dieta es terapéutico, y su fin es luchar contra una enfermedad como el cáncer, razón por la cual no es conveniente que se use con fines puramente estéticos: en ese caso bastaría con seguir la simple norma de disminuir o eliminar ciertos carbohidratos de la dieta y quienes lo hagan adelgazarán disfrutando a la vez de la comida sin estar atados a una tabla de cálculo. 

Pero los enfermos de cáncer son otro cantar: la dieta es una terapia que pretende luchar contra el tumor induciendo un cambio metabólico profundo, razón por la cual es necesario medir con exactitud tanto la dosis de la 'terapia' como sus efectos, tal y como se haría con cualquier medicamento. 

Necesidades mínimas del organismo que hay que cubrir 

Necesidades mínimas de glucosa 

Hemos dicho en otros artículos que, una vez alcanzado el estado de cetosis, elorganismo tiene aún unas necesidades mínimas de glucosa que sirven para nutrir aquellas células que carecen de mitocondria, como es el caso de los glóbulos rojos o de algunas células del sistema nervioso central. 

El cuerpo se las arreglará para alcanzar esas necesidades mínimas de glucosa tanto si ingerimos hidratos de carbono como si no, porque esas células sin mitocondria podrían morir y son vitales. 

Mediante la gluconeogénesis, el hígado degradará parte de las proteínas ingeridas o procedentes de los músculos y también el glicerol que procede del metabolismo de los triglicéridos. Así, aunque no se ingiera ningún carbohidrato, el cuerpo mantendrá un nivel mínimo de glucosa indispensable para la vida. 

La primera regla que debemos atender es: ya que el organismo necesita una pequeña cantidad de glucosa en cetosis, asegurémonos de que se la proporcionamos nosotros mediante la ingesta de ciertos carbohidratos que, adicionalmente, posean propiedades beneficiosas para el organismo. 

Necesidades mínimas de proteínas 

Recordemos que el ayuno es un beneficioso mecanismo que mejora la eficiencia de la insulina, incrementa la actividad inmune y supone un duro shock para el tumor, obligado como está a pasar hambre, al negársele sus mecanismos metabólicos basados exclusivamente en glucosa y glutamina. 

La grasa acumulada por un hombre medio pueden aprovisionarle de energía durante semanas o meses, y se conocen casos de obesos mórbidos que permanecieron un año sin ingerir alimentos, nutriéndose tan sólo de sus reservas de grasa, una vez pulsado el interruptor que cambia el metabolismo desde uno basado en la glucosa a uno basado en los ácidos grasos y los cuerpos cetónicos. 

Pero el problema del ayuno (o de una dieta que imite sus efectos) lo representa el gasto de proteínas: el cuerpo se 'desgasta' y necesita un aporte mínimo diario de 'ladrillos' con los cuales reponer esas estructuras (músculos, piel, huesos, vísceras, sistema inmune), que se van desgastando por el uso. 

Así, el límite del ayuno no lo impone el hambre, sino la pérdida intolerable de masa estructural que conduce a una situación insostenible. 

Por otra parte, el cuerpo tiene muy poca capacidad de almacenar los aminoácidos 'sobrantes', que no se necesitan para reconstruir más tejidos, de manera que casi todo lo que no se usa se transforma en glucosa. 

La segunda regla que debemos atender es: hay que proporcionar al cuerpo la cantidad indispensable de proteínas para que reponga los sistemas desgastados y evitar una pérdida de funciones vitales, pero no tanta como para que el exceso se transforme en glucosa. 

En este punto es donde radica realmente la clave y la dificultad en la elaboración de la dieta: en el cálculo preciso de las proteínas que hay que consumir. 

Hidratos de carbono 

Como ya hemos explicado anteriormente, los hidratos de carbono son los principales suministradores de glucosa. 

© Desconocido

Nuestra gastronomía diaria se basa, cada vez más desde hace unas décadas, en los hidratos de carbono de alto índice glucémico procedentes del grano. Nuestra economía depende de que se consuma, constantemente, la cantidad de grano suficiente como para asegurar el beneficio de quienes se dedican a cultivar, recoger, refinar, trasformar, envasar y distribuir las gigantescas cosechas de las que depende buena parte de la economía global (y con la que los especuladores de turno obtienen cuantiosas ganancias). 

Si observamos la base de la pirámide alimenticia actual 'ideal', veremos que las 'autoridades' nutricionales aconsejan que nuestra alimentación consista, hasta casi un 70%, en cereales: trigo, arroz, soja, maíz. Y no es casualidad que estos cultivos, mucho más rentables económicamente, mucho más sencillos de cultivar y trasladar que cualquier otro alimento, constituyan la base, también, de la economía alimenticia. 

El proceso no es: 'resulta beneficioso, por lo tanto cultivémoslo', sino: 'digamos que es beneficioso aquello que más nos interesa económicamente cultivar'. En ese hecho puede radicar la devastadora epidemia de obesidad, diabetes, hipertensión, enfermedades degenerativas, enfermedades autoinmunes y otras como el cáncer que asolan la civilización occidental. 

A diferencia de las necesidades calóricas y de proteínas, con rangos de variación individual muy grandes, la cantidad requerida mínima de glucosa presenta una media con menor grado de dispersión individual. Es decir, no depende tanto de la corpulencia, sexo o actividad física de la persona y es bastante más constante. 

No obstante, hay que recalcar que las cantidades consignadas aquí reflejarán datos medios que pueden presentar ciertas desviaciones individuales. La única manera de ajustar con exactitud las cantidades de macronutrientes finales será mediante mediciones sanguíneas y constantes ajustes que el paciente deberá llevar a cabo a lo largo de algunas semanas. 

A continuación, unos párrafos con la justificación de las cantidades mínimas de glucosa que necesita el organismo, en cursiva por si prefieres saltarte esta teoría un poco ardua.

Al aplicar la dieta occidental, llena de glucosa, el cuerpo tiene a su disposición toda la que necesita (unos 160 gramos, de los cuales 120 van al cerebro) y es ella su principal sustrato metabólico. Por el contrario, durante la dieta cetogénica, la ingestión total de glucosa suele ser menor que la mínima necesaria una vez alcanzada la cetosis (unos 75 gramos, de los cuales unos 40 gramos van al cerebro) y el organismo utiliza en parte la gluconeogénesis para asegurarla, mediante el reciclaje de productos metabólicos de desecho. 

Los principales sustratos metabólicos con los que el hígado y riñones sintetizan glucosa mediante la gluconeogénesis son (por orden de preferencia) el lactato, el piruvato, el glicerol y los aminoácidos libres. 

El lactato y el piruvato son productos de desecho procedentes, sobre todo, de la glucólisis de músculos y eritrocitos. En realidad, la gluconeogénesis es una especie de reverso de la glucólisis y comparte con ella varios pasos reversibles, aunque tres de ellos no lo son, y explican el porqué la gluconeogénesis necesita de cierto aporte de energía, mientras que la glucólisis la produce. 

Por tanto, la cantidad de glucosa procedente de la gluconeogénesis del lactato y el piruvato siempre será menor que la cantidad de glucosa que inicia el proceso inverso de glucólisis para obtener esa cantidad de lactato y piruvato. 

Pueden obtenerse, aproximadamente, unos 35-40 gramos al día de glucosa mediante la gluconeogénesis de lactato y piruvato. Como ésa es, aproximadamente, la cantidad de glucosa que necesitan aquellos tejidos que sólo metabolizan glucosa a excepción del cerebro, podemos centrarnos, a efectos de simplificación del cálculo, en las necesidades de glucosa del cerebro en cetosis (unos 40 gramos al día) y olvidarnos del lactato y el piruvato. 

El glicerol se obtiene tras la hidrólisis de los triglicéridos, bien los almacenados en el tejido adiposo, bien los suministrados por la dieta. Los triglicéridos se catabolizan en un 90% en ácidos grasos y en un 10% en glicerol, que se traslada al hígado para convertirlo en nueva glucosa, y la cantidad total de glicerol dependerá de la tasa metabólica. 

Una vez bien establecida la cetosis de una dieta cetogénica, donde el metabolismo principal corre a cargo de las grasas, sabemos que éste supone aproximadamente un máximo del 93% de todo el consumo metabólico. 

Eso quiere decir que, para un hombre con unas necesidades calóricas diarias medias de 2800 calorías, unas 2600 procederán de las grasas en cetosis. Por tanto, metaboliza el día aproximadamente unos 260 gramos de grasa (bien de la ingerida, bien de la corporal o de ambas). Como un 10% de esa cantidad produce glicerol y éste se transforma casi al 100% en glucosa, obtendríamos como metabolito secundario de la oxidación de los lípidos unos 26 gramos diarios de glucosa. 

Nos quedarían 14 gramos hasta alcanzar los 40 mínimos necesarios (redondeemos a 15). 

La tercera vía de la gluconeogénesis la constituyen los aminoácidos libres. El cuerpo tiene muy poca capacidad para albergar un pool de almacenamiento de aminoácidos, así que éstos, o bien son utilizados casi inmediatamente o se metabolizan de nuevo en forma de glucosa. Dichos aminoácidos pueden provenir bien de las proteínas de la dieta o bien de la degradación de las proteínas musculares. 

Ambos casos son desaconsejables. El primero porque el metabolismo de las proteínas produce desechos que presentan cierta toxicidad y el segundo porque la conservación de la masa muscular es muy importante. 

Por ello la cantidad ideal de carbohidratos a consumir para asegurar que proveemos al cuerpo de esa pequeña porción de glucosa que necesita y que no se vea obligado a degradar músculo para obtenerla, serían los que asegurasen unos 15 gramos adicionales al día de glucosa. 

Consideremos, debido a las diferencias normales que una dieta puede albergar (esto no es matemática pura, hablamos de cálculos medios), que necesitaremos proveernos de entre 10 y 20 gramos de glucosa mediante carbohidratos beneficiosos. 

¿Qué carbohidratos es aconsejable consumir? 

Entre 10 y 20 gramos de glucosa puede parecer muy poco alimento, y realmente lo sería si usásemos ciertos carbohidratos refinados basados en azúcar, almidones y harinas (da igual que sean integrales o no). 

Con entre 15 y 40 gramos de pan, arroz, azúcar o pasta sobrepasaríamos fácilmente y de una sentada ese nivel. No sólo eso, sino que al ser alimentos de alto índice glucémico, su consumo provocaría que la glucosa entrase rápidamente en el torrente sanguíneo, induciendo un incremento proporcional de los niveles de insulina, y ya hemos visto qué consecuencias tiene eso para el cuerpo y el tumor

Sin embargo, para asegurarnos esa cantidad de glucosa habría que consumir una cantidad estimable de verduras, setas o algas (los carbohidratos aconsejados). 

© Desconocido

Algunas, como las coles, la lechuga, el apio, la espinaca o la berenjena aportan un máximo de 5g de carbohidrato y, por tanto, de glucosa, por cada 100 gramos de alimento. Pesad 100 gramos de espinaca y veréis que resulta un plato muy estimable. 

Hemos dicho que aunque no comiéramos hidratos de carbono en absoluto el cuerpo se las arreglaría para obtener la parte mínima de glucosa que necesita mediante la degradación de proteína y algo de grasa y que, por tanto, es mejor asegurarnos de que le proveemos esa pequeña porción nosotros. 

¿Por qué? 

Por una parte, porque las proteínas son valiosísimos macronutrientes cuyo principal cometido es reponer las estructuras celulares y no servir como fuentes de energía. Por otra, porque al ingerir determinados carbohidratos permitidos, ingerimos también beneficiosas vitaminas, minerales y fitoquímicos que están demostrando un poderoso efecto antitumoral. Puede parecer que escribir acerca de esta dieta me convierte en un anti-hidratos, pero lo cierto es que sólo me convierte en anti-grano. 

Además, aconsejo encarecidamente que las verduras que se consuman procedan de cultivos ecológicos. 

¿Por qué? 

Pues porque una de las propiedades más beneficiosas del consumo de verduras, los fitoquímicos con efectos 'quimioterápicos', presentan concentraciones mayores, hasta en varios órdenes de magnitud, en alimentos orgánicos (si habéis visitdo alguna tienda que venda esos productos veréis que no tienen ese aspecto simétrico, lustroso y rotundamente artificial de las frutas y verduras que acostumbramos a comprar en supermercados convencionales). 

Los suelos en que se cultivan los productos ecológicos son ricos en nutrientes, y eso implica que las plantas que crezcan en ellos también serán mucho más ricas en vitaminas, minerales y oligoelementos si los comparamos con el mismo peso de alimento no orgánico. 

Además, no se utilizan pesticidas para la protección de los cultivos orgánicos. De por sí este hecho ya es muy importante pero, además, hay que considerar que los fitoquímicos de las plantas no son sino intentos de éstas por segregar sus propios 'pesticidas' internos que ahuyenten a los parásitos y que una planta a la que se le aplican pesticidas externos no 'necesita' segregar los suyos propios y, como resultado, una planta cultivada por medios convencionales tiene una cantidad mucho menor de fitoquímicos que una cultivada por medios ecológicos. 

De esa manera, al consumir una cantidad equivalente de verduras orgánicas, obtenemos la misma cantidad de glucosa, pero niveles muchísimo mayores de elementos que nos proporcionarán una ayuda adicional en la pelea contra el cáncer. No se trata de cantidad, como siempre, sino de calidad y racionalidad a la hora de saber qué y cómo consumir. 

Sé que lo que aconsejo es más caro. Hemos llegado a un punto donde lo natural es más caro que lo 'artificial', pero si hay que invertir en salud mejor hacerlo con cabeza, racionando lo que se come pero usando alimentos de la mayor calidad. 

Respecto a las frutas: son concentrados de fructosa que no suelen ayudar a alcanzar la cetosis, al menos en los primeros estadios, así que hay que consumirlas con moderación y NUNCA en zumos. La única e importantísima excepción la constituye el zumo de limón, tal vez la fruta más potente y beneficiosa, con muy poca carga glucémica: tomar un par de limonadas diarias (el zumo de un limón en un vaso de agua) endulzadas con stevia pura, constituye una excelente práctica (sólo ese edulcorante está permitido, y sólo el puro, no las marcas comerciales de supermercados, porque no incrementa la glucemia: hablaremos en otros artículo de ella). 

Por tanto, como resumen de la primera recomendación de la dieta: 

Consumir verduras, setas y/o algas de cultivo ecológico de manera que el consumo diario total aporte entre los 10 y los 20 gramos de hidratos de carbono (el porcentaje de hidratos de carbono respecto al peso total de alimento variará de uno a otro). 

Consumir frutas con mucha moderación, preferentemente zumo de limón y frutas del bosque. 

Proteínas 

Como hemos visto, las proteínas son los ladrillos del cuerpo, y constituyen el único macronutriente totalmente imprescindible (junto con un par de ácidos grasos). 

© Desconocido

Si se consumen en exceso, el cuerpo carece de un sistema de almacenamiento (o 'pool') de aminoácidos (los componentes de las proteínas), de manera que todas las proteínas no usadas para reconstruir tejidos dañados se transformarán en glucosa. Si se consume una cantidad menor que la que necesita el cuerpo, se producirá un desgaste progresivo y una pérdida de masa muscular.Esa es la razón por la cual el cálculo de las proteínas necesarias es tan importante y debe hacerse de manera precisa. 

Hay estudios que confirman la importancia de mantener una ingesta adecuada de proteínas durante toda la vida con el fin de que no se produzca un desgaste progresivo de nuestros órganos, pero también existen estudios que sitúan a las proteínas en un 'término medio' como promotoras del cáncer, con los hidratos de carbono como 'malvados' de la película (la incidencia es proporcional a la cantidad consumida) y las grasas como 'héroes' (el incremento de consumo de grasa no guarda relación con un incremento en la tasa de cáncer). 

Las proteínas deben consumirse en su justa medida para aprovechar todas las ventajas de un cuerpo que se repone adecuadamente y evitar los inconvenientes de la glucosa añadida que acarrea su consumo excesivo. 

Más tarde veremos que lo difícil es conocer con precisión cuál es esa cantidad justa de proteínas que debe consumirse. 

Hace tiempo se creía que casi la mitad de todas las proteínas ingeridas, sin importar su cantidad, se transformaban en glucosa, algo contraintuitivo teniendo en cuenta la dificultad que la naturaleza tiene de sintetizar cada gramo de proteína y lo necesaria que resulta para reponer tejidos. 

Pero experimentos recientes han puesto en duda esa teoría y demuestran que el cuerpo intenta aprovechar al máximo con fines estructurales las proteínas ingeridas, y sólo las metaboliza a glucosa cuando el exceso le impide reponer la estructura de más tejidos. 

En otras dietas el cálculo se basa en las calorías consumidas, pero la realidad es que el factor clave lo marcan las necesidades precisas de proteínas para no incrementar los niveles de glucosa y, a la vez, permitir que se repongan adecuadamente las estructuras de los tejidos dañados. 

Tradicionalmente se han identificado las dietas cetogénicas con dietas hiperproteicas. Si bien es verdad que algunas dietas hiperproteicas, como la dieta Dukan, pueden ser cetogénicas y ésa es la razón por la cual producen una pérdida de grasa, no todas las dietas cetogénicas son hiperproteicas. 

De hecho, la dieta que proponemos aquí supone consumir incluso una menor cantidad absoluta de proteínas que con algunas dietas convencionales. La principal diferencia estriba en el consumo de carbohidratos (tanto en cantidad como en tipo), por lo que, para ser exactos, las dietas cetogénicas más útiles se definen como dietas muy bajas en hidratos de carbono o low-carb. 

El cálculo de las necesidades proteicas de cada individuo es el factor clave de la dieta y el más complicado de obtener, porque no se basa en el peso corporal total, sino en el peso magro, es decir, el total menos el peso de grasa. 

Para calcular las necesidades proteicas debemos, en primer lugar, calcular dicho peso magro y aplicar factores de corrección que dependerán del sexo, constitución y nivel de actividad física del enfermo. 

El proceso es un poco complejo, así que lo explicamos en el siguiente artículo, mediante un par de ejemplos concretos. 

¿Qué fuentes de proteínas son las mejores? 

Como ya he comentado en un artículo dedicado a los ácidos grasos omega3, la mala fama de la carne tiene que ver, sobre todo, con la miserable crianza a la que se ven sometidas las reses, que provoca que la carne contenga intolerables niveles de antibióticos y hormonas, amén de un balance descompensado entre ácidos grasos omega 3 y omega 6. 

La solución: de nuevo, tal y como aconsejaba en el apartado dedicado a los hidratos de carbono, consumir carnes procedentes de crianzas ecológicas, sin apenas interferencias artificiales y con ganado que obtiene su comida en pastos abiertos:vacuno, cerdo, pavo, pollo, caza (jabalí o ciervo) son excelentes fuentes de proteínas mientras procedan de crianzas ecológicas. 

Respecto a los pescados existen problemas similares: algunos, como los salmones criados en piscifactorías, presentan deficientes balances de ácidos grasos omega 3 y 6, de manera que dejan de ser buenas fuentes de los saludables omega 3. 

Las tradicionales fuentes de omega 3 de pescados azules están, en niveles intolerables, envenenados con mercurio, y su consumo masivo no es aconsejable, sobre todo en especies grandes, que acumulan los niveles de los animales que cazan. 

La solución: acudir a pescados pequeños, fuentes humildes pero extraordinariamente interesantes como la sardina o, sobre todo, la caballa, uno de los más baratos y con mayores niveles de omega 3. O consumir pescado blanco y suplementar con aceite de pescado (algo que, de todas formas, como aconsejo en este artículo, deberíamos hacer siempre). 

Y consumir también marisco, crustáceos y moluscos, que son excelentes fuentes de proteínas. 

Los quesos grasos son fuentes de grasas saludables, pero también de proteínas de muy alto valor biológico. 

Comentario: En numerosas oportunidades hemos advertido desde SOTT sobre los peligros y consecuencias del consumo de lácteos en general, especialmente debido a la caseína, una proteína de la leche. Sugerimos al lector interesado la lectura de los siguientes artículos: 


Y no podemos olvidarnos de uno de los más difamados: el huevo. Una fuente magnífica de proteínas que ha soportado el sambenito de incrementar el colesterol durante décadas, algo que es falso por partida doble: ni incrementa el colesterol que realmente es perjudicial, ni el colesterol es el villano que han intentado vendernos durante décadas, como comento en el anterior artículo de esta serie.

Grasas 


© DesconocidoLas grasas son la mejor fuente de energía metabólica, además de servir como señalizadores en importantes procesos bioquímicos o con fines estructurales para formar membranas celulares. 

Tradicionalmente han sido el villano de esta película lamentable en la que el mundo se encuentra inmerso desde hace decenios pero, al igual que sucede con cualquier otra de las incontables manipulaciones a las que nos someten los poderes corporativos o financieros (los verdaderos amos del mundo), ese hecho no se sostiene a la luz de los datos. 

Lo que es beneficioso nos ha sido vendido como perjudicial, y viceversa. Una realidad obscena, posible debido a que los psicópatas mandan en todas las capas del poder real y porque existe un lobby del hidrato de carbono, pero no un lobby de las grasas.

La verdad es justamente la contraria: las grasas son potentes aliados de la salud, y sólo debemos evitar aquéllas que durante decenios han sido promovidas como saludables, mientras que grasas tradicionalmente adscritas por los gurús alimentarios a hábitos saludables no lo son en absoluto. 

¿Qué grasas debo y no debo consumir? 

Debemos evitar:

Grasas trans (artificiales), de productos como la margarina y la inmensa mayoría de productos industriales (galletas, galletitas, snacks, aperitivos, bollería y, en general, casi cualquier comestible que se venda en los pasillos centrales de un supermercado y que un antepasado de hace cientos de años no reconocería como comida)

Grasas llenas de omega 6 proinflamatorio como el aceite de girasol. Evitar también consumir en exceso cierto tipo de frutos secos como las nueces.Podemos consumir:

Grasas saturadas (presentes en alimentos proteicos como carnes, huevos, mantequilla o quesos grasos, así como en coco o aceite de coco)

Grasas monoinsaturadas (en aceite de oliva, aguacates y ciertos frutos secos como nuez de Macadamia, avellana y almendra, recordando que los frutos secos tienen también carbohidratos y no hay que consumir más de 40 gramos al día)

Grasas poliinsaturadas Omega 3 (en aceite de pescado, pescado, mariscos o algas) 

La cantidad de grasas, como ya hemos comentado, será el comodín que nos permitirá ajustar más o menos las calorías ingeridas, una vez sepamos la cantidad de hidratos de carbono y proteínas que debemos consumir y que (estos sí) deben calcularse con exactitud.En el siguiente artículo veremos un par de ejemplos para calcular las necesidades específicas de grasa diarias. 

Algunas dudas habituales respecto a la dieta cetogénica 

¿Cuántas veces hay que comer al día? ¿Cómo repartir esas necesidades de macronutrientes? 

Los expertos nutricionales de los últimos tiempos aconsejan comer 'poco y a menudo'. 

Me gustaría saber cómo habrían recibido nuestros antepasados paleolíticos, aquellos que forjaron nuestros genes modernos, ante semejante consejo, teniendo en cuenta que su comida habitual era, 'a menudo', bastante reacia a dejarse cazar y saltar al plato. 'A menudo' nuestros antepasados comían cuando podían y se atracaban cuando su comida se dejaba atrapar. 

Lo cierto es que las recomendaciones de comer poco y a menudo proceden de una gastronomía basada en la glucosa: ante los picos de insulina y las subidas y bajadas de glucosa que una dieta basada en el grano provoca, la única manera de sortear este problema sin aconsejar otro tipo de dieta es comiendo 'a menudo' pequeños bocados, con el fin de que los niveles de glucosa permanezcan constantes. Es una tarea constante de alimentar una máquina basada en el combustible más perecedero en vez de en el más adecuado. 

Pero existe otra manera: hacer que el metabolismo pase a otro en 'modo grasa', de manera que exista un acceso directo constante a las reservas del panículo adiposo y la glucosa permanezca estable de manera natural. 

No hace falta, por tanto, comer tan a menudo una vez establecida la cetosis, puesto que el cuerpo no necesita un suministro externo constante de combustible: tiene todo el que necesita con las reservas grasas almacenadas a las que por fin tiene acceso, y podemos recuperar las tres comidas al día (el desayuno-comida-cena de toda la vida), o bien saltarnos alguna o retrasarla si aún no tenemos hambre. 

El picoteo, destinado a paliar la hipoglucemia leve ocasional, se termina cuando el cuerpo tiene acceso directo, una vez los niveles de insulina descienden drásticamente durante la cetosis, a otro combustible más eficiente. 

¿Pasaré mucha hambre? ¿Disminuirá ésta en algún momento? 

Durante los primeros días de la dieta el cerebro pide a gritos su 'chute' de glucosa, pero lo va obteniendo de las reservas de glucógeno en músculos e hígado. 

Una vez pasados dos o tres días, cuando la droga deja de fluir y el cerebro protesta, el cuerpo trata de acomodar todo su metabolismo a la nueva situación. Hasta que eso sucede del todo, y mientras el cuerpo comienza a quemar cada vez mayor cantidad de grasa, se puede pasar hambre, asociada sobre todo a la restricción calórica. 

Pero conforme pasan los días suceden varias cosas: el cuerpo termina por pasar enteramente el 'modo grasa' y el acceso al panículo adiposo, con sus grandes reservas, hace que el organismo pueda obtener energía de manera interna sin necesitar tan perentoriamente el suministro constante del combustible externo. 

Una vez pasadas dos o tres semanas, casi todos los que ayunan o siguen dietas muy estrictas relatan que el hambre disminuye extraordinariamente o desaparece, incluso consumiendo una cantidad significativamente menor de calorías que antes. 

Si a eso añadimos que la dieta cetogénica imita al ayuno pero proporciona, evidentemente, nutrientes externos para paliar el desgaste estructural, y que el metabolismo basal desciende conforme quemamos grasa, llega un momento en que las calorías consumidas se igualarán a las metabolizadas y el hambre desaparecerá. 

Tal vez haya que lidiar más penosamente con el 'hambre psicológica', esa sensación aprendida de que hay que comer cada cierto tiempo y con el deber de evitar las tentaciones suculentas que en el pasado consumíamos sin contemplaciones y que nos atacarán a la vista sin piedad. 

Mientras que el hambre física cesa con el tiempo, el hambre psicológica y las tentaciones visuales sólo pueden ser afrontadas con fuerza de voluntad. 

¿Sobrecarga el riñón o el hígado? ¿Produce piedras? 

Este tipo de mitos son los que tienden a enfadarme más. 

Mientras que nadie parece comprender el peligro de las dietas occidentales o incluso de la típica dieta 'ideal' aconsejada por expertos, cuyo impacto en la salud parece más que evidente a la luz de las estadísticas y de la epidemiología, cada nueva dieta es usada por los medios de comunicación como un medio de infundir temora la población y que permanezca en el redil nutricional de toda la vida. 

'La dieta asesina', he llegado a leer en uno de tantos blogs que atacan la dieta cetogénica como si fuera obra del diablo. Sobrecarga el hígado. Produce piedras. 

No existe un solo estudio serio que demuestre que la dieta cetogénica perjudica seriamente el organismo. 

Sólo hay estudios que demuestran que tiende a elevar el nivel de colesterol pero, como ya expliqué en un artículo anterior, la realidad es más compleja y los niveles sanguíneos que realmente importan y muestran el estado general de salud sí mejoran ostensiblemente. 

Una persona con insuficiencia renal o hepática puede tener ciertos problemas al metabolizar las proteínas, pero eso sucederá en cualquier dieta y no habrá sido producida por ésta, sino que será una condición previa de quien la adopte. 

Tampoco se ha demostrado que exista relación entre la dieta cetogénica y una mayor incidencia de piedras en el riñón, sobre todo teniendo en cuenta que la cantidad de proteínas que propondremos en esta serie de artículos es similar a la que se consume con una dieta convencional. 

¿Hay que beber más durante la dieta? ¿Es cierto que una gran parte del peso que se pierde puede ser de agua? 

Sí. Eso es cierto. La dieta induce un incremento en la excreción de líquidos, pero se soluciona de forma tan sencilla como bebiendo más agua. El cuerpo nos avisará con ese proceso tan antiguo llamado sed y no hay demasiado riesgo de que nos deshidratemos. 

La reflexión que me hago es que esa pérdida de líquidos puede tomarse como una oportunidad para que los riñones efectúen de manera más frecuente y eficiente su labor como eliminadores de impurezas a través de la orina: anula la retención de líquidos y de productos metabólicos de desecho, permitiendo que se drenen y expulsen del organismo. 

Tal vez ese hecho no signifique que se pierda demasiado líquido, sino que estamos acostumbrados a retener demasiado. Tal vez, como tantas otras veces, lo que nos parece habitual resulta no ser ni lo natural ni lo más aconsejable. 

¿Puede aplicarse la dieta a la vez que los tratamientos convencionales? 

Estudios con ratones, y algunos casos reales con humanos arrojan buenos resultados y confirman las sospechas de que la dieta cetogénica incrementa la toxicidad de la quimio y la radioterapia en las células tumorales y retrasa la aparición de recidivas, sobre todo cuando se establece una fuerte reducción calórica que imite al máximo los efectos del ayuno. 

Thomas Seyfried recomienda una dieta que no sobrepase las 600 calorías durante el tiempo de aplicación de la quimio. Eso induce un shock extremo en el tumor que lo hará más vulnerable al tratamiento convencional. 

Es evidente que no todo el mundo puede soportar un régimen tan estricto. En este blog yo no puedo aconsejar una medida que nadie sabe con certeza si va a surtir efecto, pero sí puedo aconsejar que se siga una dieta cetogénica aunque la restricción calórica no sea tan extrema y el aporte calórico total sea superior. 

En el siguiente artículo propondré valores de restricción bastante llevaderos, que darán como resultado unas calorías diarias bastante más bajas que las medias de consumo actuales, pero suficientemente altas como para asegurar una correcta provisión de macro y micronutrientes y que la dieta pueda seguirse sin problemas a largo plazo. 

¿Y qué pasa con la caquexia en algunos estadios de la enfermedad? ¿Cómo puede aplicarse esta dieta con tan pocas calorías? 

Algunas personas pueden pensar que no tiene sentido 'hacer dieta' cuando la enfermedad provoca una caquexia de mayor o menor severidad. Que el paciente debe 'comer' lo suficiente. 

Es lo que los médicos siguen aconsejando la mayoría de las veces a los enfermos: la misma dieta occidental 'ideal' que nos ha traído hasta aquí, rebosante de hidratos de carbono y grano, cegados aún por la incapacidad de hacer cosas diferentes, hasta finalizar con inyecciones intravenosas de glucosa que no son sino una forma, supongo que involuntaria, de eutanasia. 

Lo único que consigue la dieta occidental es introducir en el torrente sanguíneo una glucosa que va directamente al tumor y no al cuerpo sano, ayudada por los altos niveles de insulina. Y eso sucederá sin importar las calorías que se ingieran. De hecho, a mayor cantidad de calorías procedentes de esa dieta, mayor probabilidad de que el tumor siga expandiéndose. 

Si, por el contrario, comemos de manera que el cuerpo aproveche las reservas de grasas o las grasas consumidas, estaremos nutriendo el organismo sano (repito de nuevo que éste es capaz de usar los cuerpos cetónicos y los ácidos grasos como combustible, algo de lo que no son capaces las células tumorales), de manera que sí tendrá oportunidad de usar los nutrientes pero el tumor no lo tendrá tan sencillo para continuar con su festín. 

Y esto sucederá a pesar de que la cantidad de calorías ingeridas sean sustancialmente menores que con una dieta convencional. La cantidad no es el factor determinante, sino la calidad, sobre todo en un cuerpo enflaquecido que no necesita un aporte calórico excesivo. 

En el siguiente post presentaré por fin un par de ejemplos de aplicación práctica de la dieta, y usaré los conceptos presentados en el presente artículo para comenzar a planificar menús específicos e individualizados.
Comentario: Acceda a las partes anteriores: (1) (2) (3) (4) (5)

No se pierda esta serie de artículos sobre la dieta cetogénica. ¡Nuestro estilo de vida ancestral puede salvarle la vida!

- La dieta cetogénica - Una visión general
La cetosis es el estado fisiológico óptimo para el ser humano
¡Gracias Cetosis! (Parte 1)
¡Gracias Cetosis! (Parte 2)
¡Gracias Cetosis! (Parte 3)
- La dieta cetogénica podría ser la clave para recuperarse del cáncer
- Los Beneficios de la dieta cetogénica y su papel en el tratamiento contra el cáncer
- Dieta cetogénica I
- Dieta cetogénica II
- La dieta cetogénica por fases y por objetivos
- Cetosis y desempeño deportivo (o impacto de las dietas bajas en carbohidrato en tu rendimiento)

Alfonso Fernández
mie, 22 oct 2014 00:00 CDT

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