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lunes, 3 de abril de 2017

Las 9 Fobias más comunes del mundo


Las 9 fobias más comunes del mundo, quizás alguna incluso la hayas sufrido tú. La fobia paraliza a una persona ante otra cosa o situación en la que se siente sobrepasado por sus emociones, teme en gran medida lo que puede ocurrir y se queda bloqueado, asustado o entra en pánico.

Fobia o temor irracional y permanente que surge ante la presencia o recuerdo del objeto o la situación que nos da miedo. Es un miedo irracional, sabemos que en realidad no tiene sentido pero no lo podemos controlar.



Los síntomas que aparecen cuando uno tiene que enfrentarse a su objeto fóbico son muy parecidos a los síntomas relacionados con los trastornos de ansiedad o del pánico: sudoración, palpitaciones, pensamientos negativos, temblor, pérdida momentánea de visión…

Está demostrado cómo la psicoterapia es un buen tratamiento para superar estas fobias, independientemente del tipo de orientación psicológica del psicólogo. La diferencia va a ser el modo de entender dicha fobia, hay psicólogos que la entienden como un cuadro patológico en sí mismo y otros como un síntoma, una defensa ante algo inconsciente que le provoca aún más ansiedad que el objeto fóbico.

Un ejemplo de este segundo caso sería una posible interpretación de la fobia al coche. La fobia al coche es conducir, llevado al punto de vista psicólogico, la fobia sería conducirse en la vida, ser quien lleva el volante y toma sus propias decisiones ante aspectos que le pueden generar más ansiedad o que le llevan a enfrentarse a otros temas que ha querido dejar a un lado.
9 Fobias más comunes en el mundo

A continuación, compartimos contigo cuáles son las fobias más comunes, verás cómo es muy probable que conozcas a alguien que ha pasado por algún episodio fóbico en referencia a estos animales o situaciones, o que tiene una fobia establecida.

Agorafobia

La agorafobia hace referencia al miedo irracional que supone estar en un espacio abierto, pudiendo llegar a limitar enormemente la vida de la persona que lo sufre.

Pueden aparecer síntomas de ansiedad, como las que antes mencionábamos, en espacios como una plaza, un restaurante, un centro comercial, una calle, etc.

El pensamiento que predomina es la posibilidad de no poder escapar de dicho lugar y muchas veces, las personas que lo sufren, necesitan saber dónde están las puertas de emergencia de cada lugar en el que entran.

Miedo a volar

El miedo a volar es una de las fobias que más actuales y suelen aparecer pensamientos catastróficos de un posible accidente en el avión o un atentado en su interior, cuando la realidad es que es uno de los medios de transporte con menor índice de siniestralidad.

A su vez, también suele aparecer una sensación de falta de control pues uno ya no se puede bajar del avión.


Hematofobia

La hematofobia hace referencia a los miedos a las agujas y a la sangre, una persona puede perder el conocimiento nada más verlas.

Al visionar una herida, un poco de sangre o una aguja comienzan los síntomas de ansiedad que antes hemos mencionado. Hay personas que pueden hacerse analíticas de sangre y lo único que hacen es retirar la vista sin que suceda un desmayo pero, para otras personas, un simple pinchacito en el dedo puede suponer un miedo atroz.

Más información: fobia a la sangre

Fobia o miedo a las serpientes

El temor a las serpientes es una de las fobias más frecuentes y no nos referimos al respeto que puede darnos una serpiente o al decidir que mejor me alejo. Hablamos del pánico que puede producir su visión incluso en fotografía, entrar en pánico cuando uno la ve en espacios protegidos como el zoo.

El miedo a las serpientes es algo ancestral está ligada a la supervivencia. Nuestros antepasados sabían que hay especies de serpientes muy peligrosas, ante la duda de si eran o no venenosa se imponía el no acercarse. Existen muchas especies de serpientes mas de 2500, y solo aproximadamente 250 son venenosas.

La serpiente Tuipan de Australia
Mamba negra Africana
La Cobra real
La serpiente de Cascabel
Las serpiente Coral

Son algunas de las serpientes venenosas solo pensar en ellas a muchos nos entran escalofríos. Aquí tienes una guía básica de primeros auxilios ante las mordeduras de serpientes.

Lo primero alejarte de la serpiente lo antes posible para si te ha mordido evitar vuelva hacerlo, pedir ayuda. Si puedes quedarte con detalles (color de la serpiente, forma, cabeza, manchas a fin de dar detalles a los servicios de urgencia sobre qué especie de serpiente es.

Fobia a las arañas o aracnofobia

Un estudio publicado en la revista Evolution and Human Behavio, afirmaba que la fobia a las arañas se da cuatro veces más en mujeres que en hombres. Los temores a algunos animales está relacionado conmiedos establecidos biológicamente por la evolución del ser humano.

Se dice que estos miedos son los que han permitido que el ser humano sobreviva pero, hablamos de fobia cuando ese temor se torna en algo excesivo que impide que una persona pueda vivir tranquila. Por ejemplo, el pánico que puede producir la aparición de una pequeña araña sobre una pared.

Miedo a los espacios cerrados o Claustrofobia

Claustrofobia es el miedo a estar en espacios pequeños pues comienza a sentir que le falta el aire, que tiene que salir de allí e incluso siente que son espacios más pequeños de lo que en realidad son. Puede ser un temor irracional pero se vive como una gran certeza y con ansiedad.

Esto puede suceder en espacios tan comunes como un ascensor, estar en un coche donde va a tener que pasarse un espacio de tiempo quieto, gimnasios, transporte público o en pruebas médicas como el TAC.

Más información: Claustrofobia

La Fobia Social

El miedo a situaciones que implican contacto con otras personas como hablar en público, saludar o presentarse a otras personas. Las personas con fobia social como en otras fobias desarrollan ansiedad anticipatoria, pensando que van a ser evaluadas de manera negativa por las personas de su entorno, tanto por lo que puede decir, como por lo que piensa o por su físico.

Solo pensar en la situación temida les provoca síntomas como tartamudez, sudoración, dificultad en el habla, malestar estomacal…

Es una fobia muy arraigada en la población y que podemos encontrar en diferentes edades.

Más información: “Fobia social

Miedo a las alturas o Acrofobia

Entre un 3 y un 5% de la población sufre miedo a las alturas, lo que no sólo aparece ante la posibilidad de hacer algún tipo de excursión (como vemos en la fotografía) sino a evitar visitar a un amigo que vive en un piso muy alto, asomarse por la ventana o mirar abajo desde una terraza.

La primera sensación que suele aparecer es el vértigo, acompañado de una gran sensación de malestar y de incapacidad a poder superar tal situación, que puede traducirse en síntomas físicos como temblores de piernas, además de los mencionados anteriormente.

La sensación de pánico es desmesurada incluso si la altura es poca, las personas con miedo a las alturasinterpretan que la altura es mayor.

Miedo a la oscuridad o Escotofobia o Nictofobia

El miedo a la oscuridad es algo que todos hemos sentidos de niños y que muchos relacionan con el miedo a los peligros que pueden estar ocultos en la oscuridad.

En la oscuridad los niños dejan volar su imaginación y pueden aparecer todo tipo de fantasmas o monstruos. Generalmente el miedo a la oscuridad suele aparecer antes de los 24 meses y suele desaparecer con la edad.

Si un adulto continúa teniendo pánico irracional a la oscuridad estamos ante la Escotofobia o Nictofobia.

Fuentewww.worldinterestingfacts, www.maikelnai.es

Fotos|animalzz.ru,arlekynparanoico.blogspot.com, www.schoolofhypnotherapy.org, noticias.terra.es, 4.bp.blogspot.com

martes, 21 de febrero de 2017

Las 9 Fobias mas comunes del mundo

9 FOBIAS MÁS COMUNES DEL MUNDO


Las 9 fobias más comunes del mundo, quizás alguna incluso la hayas sufrido tú. La fobia paraliza a una persona ante otra cosa o situación en la que se siente sobrepasado por sus emociones, teme en gran medida lo que puede ocurrir y se queda bloqueado, asustado o entra en pánico.

Fobia o temor irracional y permanente que surge ante la presencia o recuerdo del objeto o la situación que nos da miedo. Es un miedo irracional, sabemos que en realidad no tiene sentido pero no lo podemos controlar.



Los síntomas que aparecen cuando uno tiene que enfrentarse a su objeto fóbico son muy parecidos a los síntomas relacionados con los trastornos de ansiedad o del pánico: sudoración, palpitaciones, pensamientos negativos, temblor, pérdida momentánea de visión…

Está demostrado cómo la psicoterapia es un buen tratamiento para superar estas fobias, independientemente del tipo de orientación psicológica del psicólogo. La diferencia va a ser el modo de entender dicha fobia, hay psicólogos que la entienden como un cuadro patológico en sí mismo y otros como un síntoma, una defensa ante algo inconsciente que le provoca aún más ansiedad que el objeto fóbico.

Un ejemplo de este segundo caso sería una posible interpretación de la fobia al coche. La fobia al coche es conducir, llevado al punto de vista psicólogico, la fobia sería conducirse en la vida, ser quien lleva el volante y toma sus propias decisiones ante aspectos que le pueden generar más ansiedad o que le llevan a enfrentarse a otros temas que ha querido dejar a un lado.


A continuación, compartimos contigo cuáles son las fobias más comunes, verás cómo es muy probable que conozcas a alguien que ha pasado por algún episodio fóbico en referencia a estos animales o situaciones, o que tiene una fobia establecida.

AGORAFOBIA

La agorafobia hace referencia al miedo irracional que supone estar en un espacio abierto, pudiendo llegar a limitar enormemente la vida de la persona que lo sufre.

Pueden aparecer síntomas de ansiedad, como las que antes mencionábamos, en espacios como una plaza, un restaurante, un centro comercial, una calle, etc.

El pensamiento que predomina es la posibilidad de no poder escapar de dicho lugar y muchas veces, las personas que lo sufren, necesitan saber dónde están las puertas de emergencia de cada lugar en el que entran.

MIEDO A VOLAR

El miedo a volar es una de las fobias que más actuales y suelen aparecer pensamientos catastróficos de un posible accidente en el avión o un atentado en su interior, cuando la realidad es que es uno de los medios de transporte con menor índice de siniestralidad.

A su vez, también suele aparecer una sensación de falta de control pues uno ya no se puede bajar del avión.


HEMATOFOBIA

La hematofobia hace referencia a los miedos a las agujas y a la sangre, una persona puede perder el conocimiento nada más verlas.

Al visionar una herida, un poco de sangre o una aguja comienzan los síntomas de ansiedad que antes hemos mencionado. Hay personas que pueden hacerse analíticas de sangre y lo único que hacen es retirar la vista sin que suceda un desmayo pero, para otras personas, un simple pinchacito en el dedo puede suponer un miedo atroz.

Más información: fobia a la sangre

FOBIA O MIEDO A LAS SERPIENTES

El temor a las serpientes es una de las fobias más frecuentes y no nos referimos al respeto que puede darnos una serpiente o al decidir que mejor me alejo. Hablamos del pánico que puede producir su visión incluso en fotografía, entrar en pánico cuando uno la ve en espacios protegidos como el zoo.

El miedo a las serpientes es algo ancestral está ligada a la supervivencia. Nuestros antepasados sabían que hay especies de serpientes muy peligrosas, ante la duda de si eran o no venenosa se imponía el no acercarse. Existen muchas especies de serpientes mas de 2500, y solo aproximadamente 250 son venenosas.
La serpiente Tuipan de Australia
Mamba negra Africana
La Cobra real
La serpiente de Cascabel
Las serpiente Coral

Son algunas de las serpientes venenosas solo pensar en ellas a muchos nos entran escalofríos. Aquí tienes una guía básica de primeros auxilios ante las mordeduras de serpientes.

Lo primero alejarte de la serpiente lo antes posible para si te ha mordido evitar vuelva hacerlo, pedir ayuda. Si puedes quedarte con detalles (color de la serpiente, forma, cabeza, manchas a fin de dar detalles a los servicios de urgencia sobre qué especie de serpiente es.

FOBIA A LAS ARAÑAS O ARACNOFOBIA

Un estudio publicado en la revista Evolution and Human Behavio, afirmaba que la fobia a las arañas se da cuatro veces más en mujeres que en hombres. Los temores a algunos animales está relacionado con miedos establecidos biológicamente por la evolución del ser humano.

Se dice que estos miedos son los que han permitido que el ser humano sobreviva pero, hablamos de fobia cuando ese temor se torna en algo excesivo que impide que una persona pueda vivir tranquila. Por ejemplo, el pánico que puede producir la aparición de una pequeña araña sobre una pared.

MIEDO A LOS ESPACIOS CERRADOS O CLAUSTROFOBIA

Claustrofobia es el miedo a estar en espacios pequeños pues comienza a sentir que le falta el aire, que tiene que salir de allí e incluso siente que son espacios más pequeños de lo que en realidad son. Puede ser un temor irracional pero se vive como una gran certeza y con ansiedad.

Esto puede suceder en espacios tan comunes como un ascensor, estar en un coche donde va a tener que pasarse un espacio de tiempo quieto, gimnasios, transporte público o en pruebas médicas como el TAC.

Más información: Claustrofobia

LA FOBIA SOCIAL

El miedo a situaciones que implican contacto con otras personas como hablar en público, saludar o presentarse a otras personas. Las personas con fobia social como en otras fobias desarrollan ansiedad anticipatoria, pensando que van a ser evaluadas de manera negativa por las personas de su entorno, tanto por lo que puede decir, como por lo que piensa o por su físico.

Solo pensar en la situación temida les provoca síntomas como tartamudez, sudoración, dificultad en el habla, malestar estomacal…

Es una fobia muy arraigada en la población y que podemos encontrar en diferentes edades.

Más información: “Fobia social

MIEDO A LAS ALTURAS O ACROFOBIA

Entre un 3 y un 5% de la población sufre miedo a las alturas, lo que no sólo aparece ante la posibilidad de hacer algún tipo de excursión (como vemos en la fotografía) sino a evitar visitar a un amigo que vive en un piso muy alto, asomarse por la ventana o mirar abajo desde una terraza.

La primera sensación que suele aparecer es el vértigo, acompañado de una gran sensación de malestar y de incapacidad a poder superar tal situación, que puede traducirse en síntomas físicos como temblores de piernas, además de los mencionados anteriormente.

La sensación de pánico es desmesurada incluso si la altura es poca, las personas con miedo a las alturas interpretan que la altura es mayor.

MIEDO A LA OSCURIDAD O ESCOTOFOBIA O NICTOFOBIA

El miedo a la oscuridad es algo que todos hemos sentidos de niños y que muchos relacionan con el miedo a los peligros que pueden estar ocultos en la oscuridad.

En la oscuridad los niños dejan volar su imaginación y pueden aparecer todo tipo de fantasmas o monstruos. Generalmente el miedo a la oscuridad suele aparecer antes de los 24 meses y suele desaparecer con la edad.

Si un adulto continúa teniendo pánico irracional a la oscuridad estamos ante la Escotofobia o Nictofobia.

Fuentewww.worldinterestingfacts, www.maikelnai.es

Fotos|animalzz.ru,arlekynparanoico.blogspot.com, www.schoolofhypnotherapy.org, noticias.terra.es, 4.bp.blogspot.com

viernes, 12 de junio de 2015

Con la edad aumenta dramáticamente nuestro miedo a todo

 Los cerebros de los jóvenes actúan frente a la tensión y el miedo de una manera completamente diferente a los adultos, desafiando la suposición de que los cerebros de los seres humanos de todas las edades reaccionan de manera similar al miedo.

El estudio realizado por la Universidad de Haifa en ratas descubrió que las ratas jóvenes fueron capaces de eliminar el miedo en el cerebro más rápido que las ratas adultas. Los adultos, en cambio, siguen sintiendo miedo, incluso después que el evento de miedo ha pasado.

(Foto: Prof. Prof. Mouna Maroun).

Hasta ahora, la sabiduría convencional en el campo ha sido que estos mecanismos funcionan de una manera similar en jóvenes y adultos. Sin embargo, la profesora Mouna Maroun, jefa del Departamento de Neurobiología Sagol, quien dirigió el estudio, explica que esta suposición era problemática: “todo comenzó cuando me golpeé mi cabeza mientras estaba en una piscina – una forma leve de trauma, pero lo suficiente para convencerme de no volver a entrar en una piscina por un largo tiempo. Pero los niños que van a la piscina y que se golpearon a sí mismos mucho más fuerte que yo no pensaron dos veces antes de saltar de nuevo al agua. Cuando vi esto, me di cuenta de que esto era algo que tenía que examinar en el laboratorio”.
Según el estudio, este aumento del miedo con la edad se relaciona con la plasticidad o flexibilidad de la corteza prefrontal del cerebro, el área responsable de la conducta cognitiva compleja. “La infancia es un período en el que el cerebro y la corteza prefrontal todavía se están desarrollando. Así que el mecanismo de acción en los adultos y los jóvenes no es el mismo”, destaca la profesora Maroun.

Descifrando el mecanismo del miedo a la extinción

Durante la exposición a una experiencia aterradora o estresante, dos mecanismos cerebrales nos permiten responder de manera eficiente el miedo, por un lado, pero también volver a la normalidad una vez que termine el evento. 

Durante el evento, un mecanismo situado en la amígdala (cerebral), una estructura en forma de almendra en el cerebro, nos dice efectivamente que estamos en una situación alarmante y debemos actuar (lucha o huida). Después del evento, un proceso de extinción eficaz del miedo comienza en la corteza prefrontal y devuelve el cuerpo a su estado de rutina.
Cuando el último mecanismo no funciona correctamente, continuamos experimentando reacciones de miedo, mientras que ya no lo necesitamos, lo que lleva a los síntomas de la ansiedad y post-trauma. Según el estudio, esto explica por qué los adultos suelen ser más cautelosos con respecto a los niños con respecto a actividades extremas y desafiantes, porque sus cerebros retrasan el mecanismo de extinción del miedo.

Los jóvenes y la falta del miedo

En el estudio, ratas jóvenes y ratas adultas fueron expuestas a un evento traumático leve. Algunas de ellas fueron colocadas entonces en una plataforma elevada, creando exposición al estrés, mientras que los grupos de control no fueron expuestos al estrés.
Los resultados mostraron que los animales adultos reaccionaron como se esperaba: fuertes respuestas de miedo fueron vistas por comparación con las ratas que no fueron expuestas al trauma. El grupo que no fue expuesto al estrés extinguió el miedo más rápidamente que el grupo que fue expuesto al estrés. Pero entre las ratas jóvenes los resultados fueron completamente al revés. Las reacciones de miedo de las ratas expuestas a traumas eran mucho más bajas, y el tiempo de extinción miedo era mucho más corto, que entre las ratas adultas. Por otra parte, los jóvenes ratas expuestas al estrés extinguieron más rápidamente el temor que sus pares que no fueron expuestos al estrés. En otras palabras, la exposición al estrés entre las ratas jóvenes en realidad acelera el retorno a la rutina y reduce significativamente los tiempos de temor.

Tratamiento de exposición al trauma según la edad 

Tras este examen del comportamiento, los investigadores también examinaron los cambios fisiológicos en el cerebro y encontraron un patrón similar. La plasticidad cortical prefrontal – la fuerza de la conexión entre las sinapsis que se correlacionan con el éxito de la extinción del temor – fue extremadamente alta entre las jóvenes ratas expuestas a estrés. Entre las ratas adultas expuestas al estrés, por el contrario, el nivel de plasticidad era extremadamente bajo.

Según la profesora Maroun, sin embargo, las diferencias son aún más significativas.

En la etapa final del estudio, los investigadores trataron de examinar el impacto del receptor NMDA. Este receptor controla los cambios en la plasticidad de la corteza prefrontal y es responsable de la extinción exitosa del miedo.

Se sabe que el bloqueo de este receptor en ratas adultas durante la exposición al estrés ayuda a restaurar la extinción del miedo al nivel del grupo de control.

El estudio también encontró que un bloqueador de los receptores aumenta la plasticidad y la rápida extinción del miedo en ratas adultas expuestas a estrés. El medicamento que bloquea el receptor no tuvo ningún impacto en absoluto en las ratas jóvenes – ni en términos de plasticidad ni comportamiento.

“La importancia inmediata de este hallazgo es que realmente no podemos seguir tratando las víctimas de trauma infantil con los mismos métodos y medicamentos que utilizamos para tratar a las víctimas adultas, concluyó la Prof. Maroun.

Fuente: No Camels.

http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Titular/65393/

lunes, 27 de octubre de 2014

Cómo superar el miedo a hablar en público

Entrevistas de trabajo, cursos, charlas, exposiciones en clase, exámenes orales, conversaciones con desconocidos… Son muchas las situaciones que provocan que se nos dispare la adrenalina y suframos situaciones tan molestas como sonrojos, sudores, carraspeo, temblores, exceso de gestos, tartamudeos, etc…Desde nuestro blog de Salud te aconsejamos sobre cómo superar el miedo a hablar en público.

La gran mayoría hemos sufrido en alguna ocasión miedo escénico, en mayor o menor medida, a lo largo de nuestra vida. Sin embargo, hoy os queremos dar una serie de consejos que os pueden ser de gran ayuda a la hora de afrontar con seguridad esos momentos en los que tenemos que hablar en público.

Consejos para superar el miedo a hablar en público

Los consejos para superar el miedo a hablar en público que os proponemos son los siguientes:

- Ensaye antes del discurso

Muchas personas, en especial las más extrovertidas, se piensan que pueden improvisar en medio de un discurso o cuando tienen que hablar en público. Si bien la improvisación nos puede ser de ayuda en determinados momentos, por lo general el resultado de no haber ensayado suficiente el discurso será incómodos silencios, tartamudeo y un diálogo nada fluido.

De ahí que sea tan importante ensayar previamente. Y la clave para ensayar no es memorizar cada palabra, ya que de esta manera no podremos saltarnos el “guión”, y ante cualquier duda o pregunta del profesor, el entrevistador o la audiencia, descarrilarán nuestros pensamientos.

A la hora de ensayar, resulta de gran ayuda hacerlo levantados, gesticulando como si estuviéramos hablando ante un público real. Practica haciendo pausas entre cada parte importante de su discurso, que te permitan centrarte en lo siguiente, relajarte y coger aire. Intenta ser natural, hablar como lo haces siempre, de manera que haya un momento que alcance el punto de equilibrio en el que te encuentras a gusto. El ensayo es fundamental, por tanto, para prepararte a la hora de hablar en público.

- Haz partícipe a la audiencia

No dudes en preguntar a tu público e introducir anécdotas, historias e incluso alguna situación graciosa. De esta manera, será mucho más fácil captar la atención del público, lo que se traduce en un sentimiento de satisfacción por parte del orador, que le ayudará a conectar con ellos.

- Divide tu discurso en partes

Está demostrado que es muy difícil mantener la atención después de los primeros 10 minutos. De ahí que sea muy importante dividir en partes de 10 minutos nuestra exposición. 

Para ello, podemos utilizar también elementos audiovisuales como un vídeo o diapositivas, hacer una demostración de un producto, contar una historia o admitir preguntas de la audiencia, entre otros recursos.

De este modo será mucho más sencillo mantener el interés y la atención del público. Después de todo, a todos nos gusta ser apreciados y que nos tengan en consideración, de manera que se refuerce nuestro autoestima. Si lo conseguimos, notaremos que estamos “creciendo” sobre el escenario y que cada vez estamos más sueltos.

- Conozca primero a su público

Intenta ganarte al público con un lenguaje coloquial, cercano y alegre, que permita ganarte su confianza.

 Para ello es muy importante conocer lo máximo posible a la audiencia antes de comenzar. Es más, será de gran ayuda haber hablado antes con algunas de esas personas, ya que ello permitirá conseguir “nodos de influencia”, que facilitarán un “feedback” positivo (sonrisas cómplices, asentimiento con la cabeza…) mientras que nos encontramos hablando.

- Utilice el lenguaje corporal durante el discurso


No te mantengas quieto en un punto, sino que aléjate de la mesa, el proyector o cualquier otro objeto, siempre que sea posible. Intenta acercarte a tu público y te sentirás más cómodo en esa situación. 

No escondas nunca las manos en los bolsillos ni juegues con objetos, y menos aún cruces tus brazos. Deja libres a tus manos para que expresar tus puntos de vista de una manera natural y fluida. También puedes dejarlos en posición de descanso, sobre todo cuando no sepas muy bien qué hacer con ellos.

Al ser natural, conectarás mucho más con la audiencia. La vulnerabilidad es una muestra de cercanía del orador, abrazas tu miedo y la audiencia te apoya, ya que se reflejan en ti. Realmente, ellos quieren que te salga genial todo, que triunfes.

- Otros consejos importantes

Intenta hablar siempre despacio y claro, intentando al mismo tiempo mantener contacto visual siempre con tu público, que parezca que es una conversación entre varias personas. Por último, y no menos importante, dibuja una sonrisa en tu cara. No hay nada peor que ver a alguien con el ceño fruncido o con un tono triste. No se trata de reír como hienas, sino de transmitir alegría y naturalidad, y para ello nada mejor que lucir nuestra sonrisa. Debemos hacer ver que estamos felices por poder compartir nuestro mensaje que pensamos que es importante para ellos y también por captar su interés.

http://www.cosasdesalud.es/como-superar-el-miedo-a-hablar-en-publico/

lunes, 20 de octubre de 2014

Nomofobia: el miedo a alejarte de tu smartphone

Hace algunos años fue acuñado el término “nomofobia” para nombrar esa ansiedad que empezó a surgir cuando por alguna razón la gente no podía utilizar su teléfono móvil. No es un término muy elegante, pues en realidad sólo es una contracción (no-móvil) y puede confundirse con el término griego (nomos = ley).

Quizá se puede hacer algún ajuste al nombre en un futuro, pero lo cierto es que surgió para describir un padecimiento cada vez más evidente. En un estudio de 2013sobre dependencia a la tecnología, los investigadores identificaron que 44% de los participantes nacidos en los noventa sentían en distintos grados ansiedad cuando no eran capaces de checar sus mensajes de texto, una ansiedad mucho más grande a no poder revisar sus redes sociales (23%), sus llamadas telefónicas (24%) o sus emails (19%). Entre los nacidos en los ochenta la ansiedad se manifestó también en 44% de los participantes.

Recientemente, un grupo de investigadores de la California State University puso a prueba esadependencia a los dispositivos móviles. Reclutaron a 163 estudiantes, que promediaban 24 años, reuniéndolos en un gran auditorio sin ventanas, relojes o cualquier otro distractor. Al llegar al lugar algunos de los estudiantes tuvieron que entregar sus dispositivos móviles, mientras que a los demás se les pidió que los mantuvieran guardados en modo silencioso. Durante la siguiente hora, se hicieron pruebas al grupo para evaluar su ansiedad cada 20 minutos, mientras que el resto del tiempo se tenían que mantener sentados y en silencio.

Aunque no poder acceder a sus teléfonos afectó a algunos más que a otros, en general la prueba reveló un aumento de la ansiedad de todos los participantes con el paso del tiempo.

Aquellos que usan más sus dispositivos móviles durante el día sufrieron cada vez más mientras avanzaba la hora. Para los usuarios moderados, la ansiedad se incrementó entre la primera y la segunda prueba, pero después se estabilizó. Sólo los usuarios que usaban poco sus dispositivos mostraron no elevar su ansiedad durante la sesión.

Cuando a los 20 minutos se realizó la primera prueba, los niveles de ansiedad de todos aumentaron de la misma manera, lo que hace pensar que existe una base común a partir de la cual se disparan los niveles de ansiedad de los que resienten la pérdida.

La diferencia entre aquellos a los que se pidió que guardaran sus dispositivos y a los que les fueron confiscados fue mínima, aunque no dejó de asombrar a los científicos. Aunque a los usuarios moderados les generó mayor ansiedad no tener sus teléfonos consigo, el incremento en la ansiedad de los usuarios que más horas al día pasan con sus teléfonos no mostró diferencias.

Los resultados del estudio fueron publicados en Computers in Human Behavior. Aunque la nomofobia no es un padecimiento clínico aún, todo parece indicar que tomará este rumbo (quizá algún día las farmacéuticas aprovechen la ocasión para vender una píldora para este mal específico). Futuros estudios arrojarán más luz sobre este problema, sobre todo cuando la conectividad aumente con nuevos dispositivos.

No parece que la ansiedad vaya a disminuir; pronto, simplemente seremos incapaces de soportar el miedo a estar solos.

http://pijamasurf.com/2014/10/nomofobia-el-miedo-a-alejarte-de-tu-smartphone/


viernes, 8 de agosto de 2014

¿Qué es la fobia social?

¿Sabes qué es la fobia social?, esta afección, también llamada trastorno de ansiedad social, es aquella en la que una persona tiene un miedo excesivo e irracional a situaciones sociales, que crean un nerviosismo intenso debido al temor a ser observado y criticado por otros.

Las personas que padecen esta fobia social tienen miedo de cometer errores, y que los demás le avergüencen o humillen delante de todos, agravado muchas veces por la falta de habilidad social o de experiencia en este tipo de situaciones. Tales circunstancias pueden dar lugar aataques de pánico, por lo que estas personas evitan situaciones sociales, que se agravan en muchos casos por la ansiedad anticipatoria, es decir, sienten temor de la situación antes de que ocurra.


Síntomas de la fobia social

En cuanto a los síntomas de la fobia social, has de saber que las personas que padecen este trastorno sienten que existe algo que va mal, pero no reconocen sus sentimientos como un signo de enfermedad. Los síntomas del trastorno de ansiedad social pueden dar lugar a:

- Evitación de situaciones sociales.

- Ansiedad intensa en estas situaciones.

- Aparecen síntomas físicos como confusión, taquicardia, sudoración, rubor, temblores, tensión muscular, malestar estomacal y diarrea.
Cómo tratar la fobia social

Para saber cómo tratar la fobia social has de saber que existe una alternativa eficaz en la actualidad conocida como la terapia cognitivo-conductual y la medicación, que puede ayudar a aliviar los síntomas del trastorno de ansiedad social, y a que esta terapia resulte más efectiva. Todos estos puntos nos ayudarán a saber qué es la fobia social y a combatirla de una manera eficaz:

TERAPIA COGNITIVO-CONDUCTUAL 

Ayuda a guiar los pensamientos de la persona en una dirección más racional y a que deje de evitar situaciones que causan ansiedad. Además enseña a la persona a reaccionar de manera diferente a las situaciones que desencadenan sus síntomas de ansiedad, por medio de la desensibilización sistemática, donde la persona imagina la situación aterradora y trabaja sus miedos en un ambiente seguro y relajado, como la consulta del terapeuta.

MEDICAMENTOS 

Existen varios tipos diferentes de medicamentos utilizados para tratar el trastorno deansiedad social, como antidepresivos, sedantes, beta-bloqueadores, a menudo usados ​​para tratar enfermedades del corazón, pero que se pueden utilizar para minimizar ciertos síntomas físicos de la ansiedad, como temblores y taquicardias.

¿Ya sabíais qué es la fobia social?, ¿conocéis algún otro tratamiento?

http://www.cosasdesalud.es/que-es-la-fobia-social/

lunes, 16 de septiembre de 2013

Cómo superar la Fobia al Sexo


Aunque no lo creas, es algo bastante normal. 

ISTOCKPHOTO/THINKSTOCK

Puede ser fruto de un trauma -una violación o abuso sexual-, de una mala experiencia, de un problema físico, del miedo al embarazo… Sea por lo que sea, es importante saber cómo superar la fobia al sexo, especialmente si sentimos ganas de mantener relaciones sexuales, pero algo nos bloquea.


Cómo superar el miedo a la primera vez

Todos perdimos la virginidad en un momento determinado y lógicamente tuvimos miedo. Sin embargo, a muchas personas el miedo les paraliza y no les deja seguir adelante su vida sexual con normalidad.

Por eso, es importante conocerse a sí mismo en el aspecto sexual, antes de conocer a alguien más. Y no te generes presión por perder la virginidad, hazlo cuando tu cuerpo y tu mente estén de acuerdo. Mientras, disfruta de los pasos previos, incluso de otros tipos de sexo. 

ISTOCKPHOTO/THINKSTOCK

Encuentra un lugar agradable y en el que te sientas cómodo, tomate las cosas con calma y ve poco a poco. Conversa con tu pareja -por eso es importante tener confianza- sobre lo que pasa por tu cabeza, lo que te gusta y lo que no. Intenta relajarte y no tensionarte, ya que te será más difícil sentir placer de esta forma.
Fobia al sexo

Todos podemos tener un poco de ansiedad en estos momentos, especialmente con una nueva pareja sexual. Relajarse y respirar profundamente pueden servir en caso de tener una ansiedad media. Sin embargo, si experimentamos una fobia verdadera -miedo al punto de que tenemos náuseas, dolor de estómago- esos consejos no nos serán de ninguna utilidad.

Los sentimientos que generamos en nuestro cuerpo los hacemos mediante los pensamientos que tenemos en nuestra mente y la fisiología. La depresión se basa en pensamientos negativos y tu postura, respiración, etcétera. Si cambiamos la fisiología y el pensamiento, inmediatamente nuestros sentimientos cambian. La forma más rápida de superar el miedo es cambiar completamente lo que estás haciendo cuando te encuentras en esa situación.

El anclaje


ISTOCKPHOTO/THINKSTOCK

El anclaje es una técnica que sirve en muchos casos para controlar todo tipo de emociones, inclusive la fobia al sexo. En general, nuestro cuerpo “ancla” un estímulo -por ejemplo, un aroma- con un sentimiento, por lo que ante ese estímulo siempre se desencadena en ese sentimiento.

Por esta razón, debemos generar un ancla que asocie algún estímulo que nosotros mismos podamos crear con un sentimiento de calma y tranquilidad. Así, cuando vayas a tener un encuentro sexual y te sientas estresado, puedes iniciar ese estímulo y perder el miedo.

domingo, 2 de junio de 2013

Consejos para superar la Fobia Social


Las fobias estás más presentes en nuestras vidas de lo que creemos. Cuando se tiene fobia a algún animal o situación se experimenta un pánico intenso, impidiéndonos desarrollar nuestra vida normalmente, por lo que este trastorno de nuestra salud mental debe tratarse. 

ISTOCKPHOTO/THINKSTOCK

Fobias hay muchas, desde las más comunes como la fobia a la altura, hasta una que te sorprenderá la Hippopotomonstrosesquippedaliofobia que es el miedo a las palabras largas. Vaya que te llevaste una sorpresa, sin embargo, hoy te darmos algunos consejos para superar la fobia social.

¿Qué es la fobia social?

La fobia social es difícil de sobrellevar si tenemos en cuenta que relacionarnos con las personas es una constante cada día. El asunto es que el miedo que puede experimentar una persona con fobia social es muy alto, incluso puede presentar síntomas como sudor, temblor muscular o incrementar considerablemente la tensión.

Contrario a lo que puede creerse la fobia social desmejora la calidad de vida sustancialmente, si pasas por una situación como esta posiblemente llegues a perder oportunidades de empleo, nuevas amistades o relaciones amorosas.

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Cómo superar la fobia social

Claro que va a costarte trabajo superar la fobia social, pero si intentas aprender a relajarte en las situaciones sociales, notarás lo cambios. Evita pensar frases como ¿qué digo ahora?.Tal vez llevar el flujo de la conversación de manera tranquila y siendo tú mismo te ayude, evita esa sensación de que tienes que forzar las situaciones.

No te programes ni prevengas, imagínate en la situación como una persona relajada, la mente es muy poderosa. No todos los ojos están puestos en ti, no necesariamente las personas se percatan de todo lo que haces, recuerda relájate y déjate llevar por el tema o la situación.

Busca situaciones sociales, no siempre puedes decir que no a las invitaciones, sin quererlo te acostumbrarás a ello y lo que haces es evitarte a ti y a los otros. Es hora de que te enfrentes al trato con los demás.

A menudo las personas que tienen fobia social centran sus pensamientos e inseguridades en sí mismos, por lo menos así lo ratifican algunos estudios científicos en los que se evaluaron a personas con este trastorno, descubrieron que en una reunión social ellos no recordaban detalles del lugar. Lo que recomiendan los expertos es que te fijes en el lugar del que participas por ejemplo, el color de las paredes, los cuadros, los muebles, así tal vez dejes de pensar en ti y en que harás el ridículo.

Otra buena manera de romper el hielo es a través de la curiosidad, cuando haces preguntas a los otros y empiezas a interesarte por ellos es importante y claro está centra tu atención en la conversación, desconecta tu imaginación insegura y disfruta de una charla de la que puedes aprender mucho.

Piensa en positivo, existe algo así, como la ley de la atracción y si en tu mente está la frase: “Me voy a caer en la mitad de la reunión”, no lo dudes te caerás, lo que necesitas es instrucciones positivas: “La voy pasar muy bien” o “Me divertiré”.

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Bueno es hora de poner en práctica los consejos para superar la fobia social, lo primordial es que trates de ser siempre tú mismo, puede que seas gracioso y agradable pero en realidad no lo transmitas por tu inseguridad. Estos consejos te ayudarán con el tratamiento que disponga un especialista en este tipo de trastornos.

martes, 5 de marzo de 2013

Fobias


Todos tenemos miedo en ciertos momentos, ante ciertas situaciones. La explicación suele ser que el miedo es una forma de estar preparados ante un peligro. Pero a veces esos miedos se vuelven muy intensos, e irracionales. Allí es cuando se comienza a hablar de fobias.

¿Qué es la fobia

Una fobia es un miedo fuerte y persistente ante ciertas situaciones, objetos, actividades o incluso personas. El síntoma de este trastorno de ansiedad es el excesivo e irracional deseo de evitar a toda costa el objeto que origina el miedo. Cuando el miedo está más allá del control de la persona, y termina interfiriendo en la vida diaria, se diagnostica como un trastorno de ansiedad que debe ser tratado.

fobiaLa vida en sociedad del ser humano hace que estos trastornos se multipliquen. Las fobias suelen aparecer por primera vez en la infancia o al comienzo de la vida adulta. Está generalmente aceptado que las fobias aparecen como una combinación de eventos o factores externos y predisposiciones internas del individuo.

Fobias a ciertos animales

Algunos ejemplos como la aracnofobia (miedo a las arañas) o la ofidiofobia (miedo a las serpientes), pueden tener su explicación como un rasgo evolutivo de los humanos, que como se dijo al comienzo, desarrollan esos miedos contra criaturas que pueden causar daño.

Otras fobias pueden rastrearse hasta un evento específico que las catapultó, generalmente una experiencia traumática en edad temprana. Se pueden restringir a situaciones muy específicas tales como a la proximidad de animales determinados, las alturas (imagen), los truenos, la oscuridad, a viajar en avión, a los espacios cerrados, a tener que utilizar urinarios públicos, a ingerir ciertos alimentos, a acudir al dentista, a la visión de sangre o de heridas o al contagio de enfermedades concretas, etc. El temor en estos casos es estable, al contrario que en la agorafobia.

Fobias sociales

Fobias sociales como la agorafobia (miedo a las multitudes y espacios abiertos, situaciones donde escapar puede resulta difícil), tienen causas más complejas que no son del todo conocidas hasta la fecha. Algunos creen que hay algo de hereditario y genético, y la química cerebral combinado con experiencias de vida en el desarrollo de desórdenes de ansiedad y las fobias.

El psicoanálisis no intenta agrupar a las personas según los objetos que generan la fobia (arañas, aviones, perros, altura) sino que considera a la fobia como un síntoma estructural (dependiendo de la orientación psicoanalítica desde la que se mire).

Desde la perspectiva psicoanalítica, la fobia es una forma defensiva que transforma la angustia en miedo, concentrándose el sujeto en un objeto específico.

Jacques Lacan dice que esta defensa aparece frente a la estructural falla simbólica de la función paterna. El psicoanálisis no intenta desensibilizar al sujeto ni explicarle las causas de su miedo, sino que intenta brindar un espacio de análisis para tratar de abordar las significaciones que se anudan al objeto generador de la fobia.

Fuente: http://depsicologia.com/fobias-trastornos-de-ansiedad/

jueves, 15 de marzo de 2012

Reprogramación Mental- Sonido Delta. ¡Funciona!

A lo largo denuestra vida nos ocurren acontecimientos dolorosos, que nos quedan grabados de por vida. Esta meditación te ayuda a liberarte de fobias, vivencias o traumas que te han causado daño emocional.

martes, 3 de enero de 2012

Las 10 Fobias más comunes

Por más que a más de uno le resulten curiosas o sorprendentes, las fobias no son un trastorno extraño. 

De hecho, son muy comunes. Los expertos calculan que las fobias en su conjunto tienen una incidencia en el 5% de la población mundial. 

Esto significa que una de cada veinte personas padece algún tipo de fobia. Las mujeres padecen fobias con más frecuencia que los varones.

Dentro de la clasificación en fobias específicas (miedo a ciertos objetos, situaciones o fenómenos) y fobias sociales (temor o ansiedad extrema frente a determinados acontecimientos sociales, como entablar contacto verbal con desconocidos o tratar con la familia política), son mucho más comunes las primeras. De hecho, mucha gente padece una fobia específica pero ésta no le afecta en su vida cotidiana (como podría ser el caso de una persona que viva en una gran ciudad y que padezca de ofidiofobia –miedo a las serpientes- y que, llegado el caso, evitará encontrárselas en un zoológico).

Si bien es difícil determinar cuáles son las diez fobias más comunes (ya que varían según el sexo y la edad –los adolescentes padecen fobias sociales con más frecuencia que los adultos-), he aquí una lista de las que se considera más frecuentes en general:

Aracnofobia: Se trata del miedo a las arañas. Se calcula que la mitad de las mujeres y el 10% de los hombres padecen esta fobia en algún grado. Las reacciones de estas personas resultan exageradas para los demás, e incluso para los mismos afectados. Éstos procuran mantenerse apartados de los sitios en donde pueden encontrarse arañas, o donde han visto telas de araña. En los casos más serios, el pánico puede ser detonado incluso al ver una fotografía.

Sociofobia: Se trata de un persistente e intenso miedo a ser juzgado negativamente en situaciones sociales. Es una fobia de las más comunes entre adolescentes y jóvenes, se calcula que cerca de un 4% de las personas entre 18 y 55 años la padecen. A diferencia de lo que sucede en la mayoría de las fobias, esta fobia social es igualmente común en hombres y mujeres.

Aerofobia: Se trata del tan común miedo a viajar en avión (de hecho, se calcula que sólo el 5% de los pasajeros abordan el avión sin temores de ningún tipo). Sin embargo, las personas que padecen de esta fobia no experimentan sólo una ligera inquietud en el momento del aterrizaje y del despegue, sino que en ocasiones las fobias les impiden planear siquiera un viaje de este tipo, o les ocasionan trastornos de ansiedad ante la perspectiva de un futuro viaje, incluso meses antes de llevarlo a cabo.

Agorafobia: Se trata del miedo a los espacios abiertos, y es un trastorno más común entre las mujeres que entre los hombres. El agorafóbico teme todo aquel lugar donde no se sienta “seguro” o no pueda “recibir ayuda”. El que presenta este tipo de trastorno suele refugiarse en su hogar y rara vez sale, ya que en esas ocasiones experimenta una gran ansiedad. Es la fobia que motiva más a menudo consultas a especialistas.

Claustrofobia: Al contrario que la agorafobia, este trastorno implica el temor a quedar confinado a espacios cerrados. Se estima que entre un 2 y un 5% de la población padece esta fobia. Estas personas suelen evitar los ascensores, el metro, los túneles, las habitaciones pequeñas, hasta las puertas giratorias les pueden presentar dificultades, así como también el uso de equipos para técnicas de diagnóstico médico como el TAC.

Acrofobia: Se trata del miedo a las alturas, no simple vértigo sino un temor que ocasiona ansiedad a quienes lo padecen. La fobia suele manifestarse en situaciones tales como las de asomarse a un balcón, estar en un mirador elevado o junto a un precipicio. Al igual que sucede en otras fobias, aquellos individuos que la sufren buscarán evitar la situación temida.

Emetofobia: Se trata de la fobia al vómito o a vomitar. Hay personas que sienten más que una simple aversión hacia el acto de vomitar, y que incluso cambian sus hábitos alimenticios y sociales en consecuencia (por ejemplo, evitar ir a comer a restaurantes por temor a que la comida que le sirvan allí le siente mal al estómago). Si bien sólo en casos extremos se considera fobia, se calcula que el 6% de la población siente temor de vomitar.

Carcinofobia: Se trata del miedo a contraer cáncer. Es uno de los temores más comunes desde el momento en que la mayoría de los adultos siente aprensión ante la posibilidad de manifestar esta enfermedad. Sin embargo, en el caso de los fóbicos, se trata de un miedo muy antinatural, ya que demostrarán temerle a cualquier síntoma físico negativo, asociándolos todos a síntomas de la enfermedad.

Brontofobia: Son comunes las fobias que involucran elementos climáticos o determinados fenómenos meteorológicos, y éste es el caso de la brontofobia. Consiste en el miedo extremo ante los rayos y truenos de las tormentas. Alguien con esta fobia estará alarmado tanto antes como durante las tormentas, y en casos extremos, padecerán los síntomas de la ansiedad. Incluso puede verse afectada su vida social, ya que su planificación de actividades depende del pronóstico meteorológico, y pueden llegar a faltar al trabajo o modificar sus hábitos debido al clima.

Necrofobia: El miedo a la muerte es algo natural e instintivo en el hombre, posiblemente porque la muerte es lo desconocido. Además, se asocia la muerte con los padecimientos que la preceden, dolor, sufrimiento, etc. Sin embargo, algunas personas padecen de una verdadera fobia a la muerte y a los seres muertos. Quienes padecen de esta condición no pueden explicar con claridad el sentimiento escalofriante que experimentan al estar frente a una momia o a un cadáver.

Fuente: fobias.net

jueves, 8 de diciembre de 2011

Una nueva fobia está entre nosotros, la Nomofobia

Nomofobia, miedo de salir sin teléfono Movil

Si te sientes perdido sin tu celular a tal punto de regresar sobre tus pasos a buscarlo puedes estar frente a una nueva fobia, la Nomofobia o fobia a salir sin el celular. 

Por ello, lee atentamente acerca de esta nueva fobia que está entre nosotros.

La nomofobia es un nuevo concepto que se relaciona con el miedo excesivo a salir sin el celular. Si bien esto puede parecer una situación sin importancia, hay investigaciones que determinan que este hábito puede convertirse en una patología, y transformarse en una fobia.

Según un estudio realizado este año en el Reino Unido, se observó que más de la mitad de los usuarios de la telefonía móvil tiende a sentir ansiedad ante la posibilidad de perder su teléfono celular o que se agote su batería o el crédito. Para ser más detallista se observó que alrededor del 58% de las personas que sufren esta patología son hombres respecto al 48% de las mujeres. Por otra parte el 9% restante presenta síntomas de estrés cuando sus teléfonos celulares se encuentran apagados o no tienen señal para que funcionen correctamente.

Para tratar de resolver la monofobia se han implementado una serie de terapias específica en la cual los usuarios deben apagar los celulares algunas horas al día. Este tiempo aumenta progresivamente reduciendo la ansiedad por la desconexión con los celulares. Una vez lograda esta etapa, se avanza hacia una segunda fase en la cual se pide al paciente que salga de su casa sin celular por períodos breves.

Los teléfonos celulares pueden ser mucha utilidad y nos permiten estar conectados, en algunos casos las 24 horas del día; pero estos beneficios pueden terminar siendo perjudiciales para la salud. Sólo pensemos en que sólo hace un poco más de una década, los teléfonos celulares eran sólo una ilusión y nuestra vida continuaba igual sin ellos.

Fuente: Innatia

Escapadas y Rutas