sábado, 6 de mayo de 2023

Investigadores descubren un biomarcador del Parkinson en un avance clave

Traducido por el equipo de SOTT.net

La investigación reveló que el 93% de los participantes con Parkinson tenían un examen anormal.

© Bob Riha, Jr./Getty Images
Michael J. Fox • 52º Premios Emmy
Shrine Auditorium, Los Angeles, CA • Sept. 10, 2000Un grupo internacional de investigadores ha descubierto una nueva herramienta que puede revelar una patología clave de la enfermedad de Parkinson en las células del cerebro y del cuerpo.

La identificación del nuevo biomarcador, conocido como alfa-sinucleína anormal, abre un nuevo capítulo para la investigación, según la Fundación Michael J. Fox para la Investigación del Parkinson.

La fundación lideró la coalición y su estudio clínico de referencia, la Iniciativa de Marcadores de Progresión del Parkinson (PPMI, por sus siglas en inglés). Los hallazgos fueron publicados el miércoles en la revista científica The Lancet Neurology.

La herramienta, también conocida como el ensayo de amplificación de siembra de α-sinucleína, es capaz de detectar la patología en el líquido cefalorraquídeo tanto para aquellos diagnosticados con la enfermedad como para individuos que están en alto riesgo de desarrollarla pero que aún no han sido diagnosticados o no han mostrado síntomas clínicos. Las pruebas de laboratorio pueden confirmar la presencia de alfa-sinucleína anormal, que se detecta en la mayoría de las personas que tienen Parkinson con lo que la fundación dijo que era "una precisión asombrosa".

De aquellos que participaron en las pruebas, se demostró que el 93% tenía alfa-sinucleína anormal.



© Matt Winkelmeyer/Getty Images
Michael J. Fox • Estreno de "Still: A Michael J. Fox Movie" en el Festival de Cine de Sundance
Eccles Center Theater en Park City, Utah • Ene. 20, 2023"Nunca antes habíamos sido capaces de ver en una persona viva si se estaba produciendo este cambio biológico de la alfa-sinucleína en su cuerpo", declaró en un comunicado el Dr. Todd Sherer, jefe de misión de la Fundación Michael J. Fox.

La alfa-sinucleína, una proteína que normalmente se encuentra en el sistema nervioso -como el amiloide en la enfermedad de Alzheimer- puede empezar a plegarse mal y aglomerarse, dañando las neuronas y causando el desarrollo de la enfermedad de Parkinson.

Hasta ahora sólo era posible confirmar la presencia de los grumos mediante análisis post mortem. Si hay alfa-sinucleína anormal en una muestra de líquido cefalorraquídeo, se forman grumos y el colorante con el que se prepara la muestra se ilumina.

La fundación señala que la nueva herramienta "aprovecha una característica reveladora de la alfa-sinucleína que es patológica", haciendo que la alfa-sinucleína normal cercana se pliegue mal y se aglutine.

Los científicos analizaron unas 1.123 muestras de líquido cefalorraquídeo, mostrando que la prueba era anormal en menos del 5% de las personas sin Parkinson.

La fundación dijo que existe una "tremenda promesa en la optimización" del ensayo para medir la cantidad de alfa-sinucleína presente.

El cofundador de la Fundación, Michael J. Fox, dijo:
"Estoy conmovido, humilde y asombrado por este avance, que ya está transformando la investigación y la atención, con enormes oportunidades de crecer a partir de aquí. Estoy muy agradecido por el apoyo de los pacientes, las familias y los investigadores que están con nosotros mientras continuamos derribando puertas en el camino hacia la erradicación del Parkinson de una vez por todas."Los ensayos optimizados también detectarían la sinucleína anormal a través de una extracción de sangre o un hisopo nasal.

La proteína α-Sinucleína ha sido previamente vinculada genética y neuropatológicamente a la enfermedad de Parkinson.

Julia Musto
jue, 13 abr 2023 03:25 UTC
https://es.sott.net/article/87598-Investigadores-descubren-un-biomarcador-del-Parkinson-en-un-avance-clave

jueves, 4 de mayo de 2023

La electricidad podría ayudar a curar las heridas hasta tres veces más rápido


Los resultados de un estudio podrían tener un gran impacto en mejorar la calidad de vida y la atención de salud en los pacientes con diabetes.


© Science Brush / Hassan A. Tahini / Chalmers University of Technology

Ilustración que muestra cómo los campos eléctricos pueden funcionar en las heridas.En un proyecto conjunto, investigadores de la Universidad Tecnológica de Chalmers, Suecia, y de la Universidad de Freiburg, Alemania, han desarrollado un método que acelera el proceso de curación de las heridas con base en el empleo de estimulación con campos eléctricos, comunicaron este martes.

"Las heridas crónicas son un gran problema social del que no escuchamos mucho. Nuestro descubrimiento de un método que puede curar heridas, hasta tres veces más rápido, podría cambiar las reglas del juego para las personas diabéticas y de edad avanzada, entre otras, que a menudo sufren mucho por heridas que no cicatrizan", comenta Maria Asplund, profesora de la institución sueca y jefa del proyecto. 

A menudo, estas pequeñas heridas derivan en la cronicidad en este tipo de pacientes, lo que implica un mayor riesgo de infecciones, que a la larga pueden tener consecuencias tan graves como la amputación.

Los campos eléctricos como guías celulares

Desde hace tiempo se conoce que las células de la piel son electrotácticas, lo que significa que 'migran' direccionalmente en campos eléctricos. Esto se evidencia al colocar una placa de Petri con células epiteliales (de la piel) en medio de un campo eléctrico y observar como las células dejan de moverse al azar y comienzan a moverse en la misma dirección del campo.

El equipo científico investigó cómo se puede utilizar este principio para guiar eléctricamente las células epiteliales con el fin de hacer que las heridas sanen más rápido. La solución vino a partir del uso de un dispositivo con un pequeño biochip de ingeniería que generaba un campo eléctrico adecuado para su empleo en el laboratorio.

Probado en modelos experimentales de piel artificial pudieron constatar, con fuertes evidencias, la curación tres veces más rápida de las heridas estimuladas con electricidad en comparación con el tiempo de sanación de la piel no sometida al campo eléctrico. "Pudimos demostrar que la vieja hipótesis sobre la estimulación eléctrica puede usarse para hacer que las heridas sanen mucho más rápido", señaló Asplund. Los resultados de su estudio los publicaron, recientemente, en Lab on a Chip.

Impacto del estudio en los pacientes con diabetes

Dado a que uno de cada 11 adultos tiene algún tipo de diabetes en la actualidad, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Internacional de Diabetes, el estudio se enfocó en la cicatrización de heridas en relación con esta enfermedad en continuo ascenso. Los investigadores observaron las heridas en modelos experimentales de diabetes e investigaron si su método podría ser efectivo incluso en esos casos.

"Vimos que cuando imitamos la diabetes en las células, las heridas en el chip sanan muy lentamente. Sin embargo, con la estimulación eléctrica podemos aumentar la velocidad de curación para que las células afectadas por la diabetes casi se correspondan con las células sanas de la piel", explicó Asplund.

Ahora trabajarán en desarrollar productos efectivos que generen suficiente fuerza de campo eléctrico y estimulen de la manera correcta para cada individuo. "Estamos viendo cómo interactúan las diferentes células de la piel durante la estimulación, para dar un paso más hacia una herida realista. 

Queremos desarrollar un concepto para poder 'escanear' heridas y adaptar la estimulación en función de la herida individual. Estamos convencidos de que esta es la clave para ayudar eficazmente a las personas con heridas de curación lenta en el futuro", dice Asplund.

dom, 23 abr 2023 14:55 UTC

martes, 2 de mayo de 2023

La Trama Secreta para ocultar la eficacia de la Ivermectina en el país

1 May 2023




El doctor Héctor Carvallo, uno de los pioneros en el país junto con el doctor Roberto Hirsch en demostrar tempranamente la eficacia contra el covid de la ivermectina, no mereció gratitud alguna por sus aportes. Lejos de eso, sus estudios le depararon obstáculos y persecuciones, intentos por prohibir que su investigación continuara y que se conocieran los resultados, amenazas de despido, gestiones para desplazarlo, calumnias e injurias que afectaron su honor y su prestigio profesional y académico. 

Así lo denuncia hoy Carvallo quien, a casi tres años de que todo aquello comenzara, se decidió a exponer la trama secreta que se activó durante la pandemia para ocultar la eficacia de ese medicamento -que ya existía en el mercado y de bajo costo-, una maquinación que salpica al Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires. 

Carvallo, quien ahora denunció en la Justicia a los funcionarios involucrados en la maniobra para desacreditarlo, lamenta que el fármaco para tratamiento y profilaxis del covid que él estaba investigando pudo haber salvado muchas vidas. “Por omisión dejaron que se muriera mucha gente”, asegura Carvallo en una entrevista con La Prensa. “Hay 42.000 personas que no tendrían que haberse muerto”, estima, en referencia al ámbito bonaerense.

Carvallo fue director del Hospital de Ezeiza y jefe de Clínica Médica de ese mismo centro de salud, donde trabajó durante veinte años (1984-2004), antes de que cambiara de nombre por el de Hospital Zonal General de Agudos Dr. Eurnekian y se trasladara a otro lugar. En la entrevista, este médico recibido hace más de cuarenta años, cuenta que además tenía a cargo a los alumnos del pregrado de la Universidad de Buenos Aires.

Una vez jubilado, fue convocado desde el Hospital Eurnekian para que se hiciera cargo “ad honorem” del área de Docencia e Investigación, que “estaba totalmente dormida”. A partir de entonces fue “asesor” en esa área.

Carvallo cuenta que su interés en la aplicación de este medicamento para el covid se debió a que, ya “desde un poco antes de la pandemia, venía observando los estudios que se estaban haciendo en otras partes del mundo con la ivermectina para tratar el dengue, el zika y el chikungunya”.

IN VITRO

“Estaba dando buenos resultados, al menos in vitro. Y eso era un aliciente porque hasta el día de hoy no hay un tratamiento ni una profilaxis para estas tres enfermedades”, sostiene.

“En Australia, Leon Caly y Kylie M. Wagstaff no tuvieron ninguna epifanía antes de que decidieran ponerle ivermectina a las muestras de covid para ver qué pasaba. Ellos estaban trabajando sobre dengue, zika y chikungunya, y cuando empezó la pandemia solo cambiaron el foco de la investigación pero en base al procedimiento que ya estaban haciendo. Y ahí fue que nos enteramos de que la ivermectina, in vitro, daba resultado”, explica.

“Al margen de eso, era evidente que los cuadros severos de covid eran por inflamación exagerada, lo cual requiere un inmunosupresor. Es decir, un corticoide. Entonces nosotros hicimos la primera presentación sobre el tema en la revista ‘JAMA’, en marzo de 2020, cuyo título era: ‘Ivermectina+dexametasona: ¿la combinación ideal contra covid?’”, rememora el médico.

“Como la revista no lo publicó, decidimos hacer la investigación por nuestra cuenta”, añade. “En ese momento sabíamos que las publicaciones de las revistas científicas estaban patrocinadas por los laboratorios, pero no que era un problema tan grosero”, apunta.

En su repaso de los hechos, Carvallo menciona que el dinero era la principal dificultad que afrontaban. “Para poder hacer la investigación in vivo necesitábamos tener el medicamento y nosotros no teníamos ningún recurso. Somos investigadores independientes”.

“En ese momento yo estaba en el Hospital Eurnekian y Roberto Hirsch en el Hospital Muñiz. Pero no le podíamos pedir a los directores que autorizaran comprar un medicamento que hasta ese momento era para la sarna, los piojos y los parásitos intestinales, por la sencilla razón de que todo estaba abocado a la compra de equipamiento de protección para el personal”, afirma.

“De allí que le pedimos a tres laboratorios -Panalab, Cassará y Elea- que nos proveyesen de gran cantidad de muestras y tuvimos que explicarles para qué las queríamos. Los dos primeros laboratorios fueron muy generosos. Elea ni siquiera nos contestó”, describe.

“Hirsch pidió autorización para hacer el estudio de profilaxis con ivermectina en el Hospital Muñíz y el comité de ética de ese hospital se lo aprobó. Pero cuando lo elevaron al Ministerio de Salud, a cargo de Fernán Quiros, se lo denegaron porque le pedían requisitos que él no podía cumplir”, explica. 

Hirsch terminaría por hacer un estudio retrospectivo, con consentimiento informado de quienes participaron, para sortear las dificultades. “Ese estudio se hizo con menos gente que el que hicimos en el Hospital Eurnekian, pero comprendió un tiempo más prolongado de observación, lo cual le da un valor fundamental”, señala Carvallo.

“En el caso del Hospital Eurnekian, nosotros seguimos los pasos que corresponden. Según la ANMAT en ese momento, ante una situación de epidemia, si uno iba a investigar algún producto que ya existe en el mercado farmacéutico, los pasos eran: ser aprobado por el Comité de Etica del hospital en cuestión y elevar el informe al Comité de Etica Central del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires. Previo a hacer eso, tuvimos una reunión por zoom donde estaba el asesor académico del Ministerio de Salud, el doctor Mario Rovere, y le explicamos lo que queríamos hacer. Rovere nos dijo: ‘ustedes tienen que salir a seducir a los demás hospitales para que participen’. Esto fue en marzo de 2020’”, detalla.

EL INICIO

“Con la aprobación del Comité de Etica del hospital, más la aprobación extra del Comité de Etica del Municipio de Ezeiza, empezamos a hacer dos investigaciones simultáneas: una de tratamiento y una de profilaxis”, continúa Carvallo.

“Conseguimos más de 100 voluntarios (miembros del personal y familiares) que quisieron hacer la profilaxis con ivermectina y comparamos ese grupo con otro. La mayoría tenía un promedio de edad de 40 años y trabajaba en áreas críticas -médicos de guardia, ambulancieros, enfermeros de la guardia-“, puntualiza.

“La otra investigación era para estudiar el tratamiento de pacientes que ya tenían covid confirmado, para lo cual tuvimos que crear una tabla de gravedad e ir manejando la medicación de acuerdo con el estado del paciente -había ambulatorios y pacientes internados-. Hicimos un score de gravedad y estudiamos qué dosis de medicación dar a cada uno y cómo combinar los medicamentos”, prosigue.

“Sobre un total de 32 pacientes cotejados contra sus pares, tuvimos una sola muerte mientras que en el otro grupo hubo 8 muertes. Es decir que la ivermectina tuvo una eficacia de 7 a 1 frente a los otros tratamientos que se estaban utilizando en ese momento (suero de convaleciente, hidroxicloroquina, lopinavir y ritonavir, entre otros)”, se entusiasma.

“De 134 pacientes leves, no tuvimos que internar a ninguno, mientras que, en paralelo, las estadísticas oficiales señalaban que el 10% de los pacientes diagnosticados, aún leves, tendían a empeorar y terminaban internados”, compara.

Estos estudios prospectivos comenzaron en el Hospital Eurnekian en abril y concluyeron en mayo, asegura el investigador.

“En el estudio de profilaxis -cuenta Carvallo-, al cabo de un mes hubo 14 contagiados en el grupo control y en el grupo que tomó ivermectina como profilaxis no hubo ninguno”. Fue en ese momento, según indica, cuando empezó a correrse la voz de que estaban haciendo esa investigación.

El médico remarca que, tras obtener la aprobación, inscribieron el estudio en el sitio clinicaltrials.gov, que depende de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. Y cuando terminaron los estudios, elevaron los resultados al Ministerio de Salud. Sin embargo, la cartera sanitaria no respondía.

“Por eso elevamos los resultados a la Biblioteca Nacional de Medicina”, argumenta Carvallo, quien destaca que fueron los primeros resultados mundiales de ivermectina en profilaxis y en tratamiento del covid.

En el recuento del investigador aparece una visita al Hospital Eurnekian que realizaron en el ínterin el gobernador Axel Kicillof, y el entonces ministro de Salud, Daniel Gollán y su vice, Nicolás Kreplak, quien recibió en esa oportunidad de manos del director del hospital los resultados de los estudios. “Kreplak contestó: ‘Ah sí, sabía que estaban haciendo esto’”, relata Carvallo.

PROBLEMAS

A partir de entonces, según el repaso de los hechos que hace el médico, comenzaron los problemas. “En agosto me llaman desde el Ministerio de Salud de la provincia. Era el secretario privado del ministro, quien me dice que yo no puedo seguir investigando en el hospital y que no se pueden dar a conocer los resultados”.

“Le respondí que los estudios ya habían terminado y que los resultados ya figuraban en la Biblioteca Nacional de Estados Unidos y en el ‘journal’ de Infectología”, cuenta Carvallo. “El hombre se quedó cortado y me dijo que con lo que yo había hecho ponía en juego mi cargo”, afirma el médico, quien alega haberse defendido diciendo que contaba con la aprobación de los comités pertinentes y que no tenía ningún cargo que perder porque estaba jubilado, antes de perder la paciencia y cortar la llamada.

“A los diez o quince días -según Carvallo-, llegó al hospital un mail desde el Comité Central de Ética e Investigación del Ministerio de la Provincia, en el que se pedía que me desafectaran de cualquier función que yo pudiera cumplir dentro del hospital”. Para no comprometer al director, que era su amigo, Carvallo decidió renunciar por propia voluntad al cargo que cumplía ‘ad honorem’.

Tiempo después, el médico cuenta que descubrió que ese mail lo habían recibido muchas personas de su lista de contactos de correo electrónico, incluidos familiares y ex compañeros de la facultad, por lo que sospecha que su computadora puede haber sido hackeada.

Según relata Carvallo, ese mail, fechado el 3 de septiembre de 2020 y firmado por Carlos Burger y Silvina Inés Sánchez, secretario y coordinadora, respectivamente, del Comité de Ética Central del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, lo acusaba de haber publicado los resultados de esos estudios sin que los mismos hubieran sido aprobados para su realización ni por el Ministerio (de Salud provincial) ni por el Comité de Ética, por lo que se advertía sobre el inicio de una investigación por violación de la ley 11.044 y se pedía al mencionado Comité de Ética que difundiera la situación “con el resto de las jurisdicciones”, es decir, con la totalidad del territorio nacional.

A esos dos funcionarios Carvallo les inició un juicio por calumnias, injurias y daño moral, por afectar su honor personal y prestigio profesional, académico, doctrinario y científico.

Hoy, el médico insiste en que, “tan pronto como se terminaron los estudios a fines de mayo, se elevaron por whatsapp todos los resultados al Ministerio. Si no los miraron, los cajonearon o los escondieron, no lo sé. Lo que pasa es que como tomó estado público lo que habíamos hecho y salió en diarios, revistas, y hasta en la televisión pública, no podían alegar ignorancia”.

A su juicio, el resultado de todo esto fue que, “por omisión, dejaron que se muriera mucha gente”.

https://tierrapura.org/2023/05/01/la-trama-secreta-para-ocultar-la-eficacia-de-la-ivermectina-en-el-pais/

“Si la mortalidad se reduce de 7 a 1, y si esta relación se proyecta en la provincia de Buenos Aires, donde murieron entre 50.000 y 60.000 personas, quiere decir que hay 42.000 que no tendrían que haberse muerto. Es un cálculo que surge de los números absolutos o porcentuales. ¿Y quién es responsable de eso?”, se pregunta, para luego concluir: “En otras partes del mundo han comenzado juicios para encontrar responsables en los gobiernos como cómplices necesarios”.

domingo, 30 de abril de 2023

45 veces más muertes tras vacunas COVID en sólo 2 años en comparación con todas las muertes relacionadas con la vacuna de la gripe desde 1990, muestran los datos


Los autores de un meta-análisis revisado por pares de los eventos adversos de la vacuna COVID-19 nacionales e internacionales durante los dos primeros años de la implementación dijeron que sus hallazgos ponen de relieve la importancia de reevaluar las políticas de salud pública que promueven la inyección masiva universal y múltiples refuerzos para todos los grupos demográficos.

El coste de inyectar a personas sanas, "especialmente niños", con la vacuna COVID-19 de Pfizer o Moderna "es superior a cualquier beneficio alegado, aunque no validado", según los investigadores, que analizaron los datos sobre acontecimientos adversos de más de 10 sistemas de vigilancia reglamentaria y de autonotificación durante los dos primeros años del despliegue de la vacuna COVID-19.

"Nuestro metaanálisis de los efectos adversos de las vacunas a escala nacional e internacional subraya la importancia de reevaluar las políticas de salud pública que promueven la inyección masiva universal y los refuerzos múltiples para todos los grupos demográficos", afirman los autores de un estudio revisado por pares y publicado este mes en la revista International Journal of Vaccine Theory, Practice, and Research.Eliana Romero, doctora y directora de investigación clínica de la Fundación para la Neurodiversidad, Shawn Fry, fundador y director científico de la Fundación para la Neurodiversidad, y Brian Hooker, doctor y director científico de Children's Health Defense y profesor asociado de biología en la Universidad Simpson de Redding, California, son los autores del artículo.

Los investigadores analizaron los efectos adversos relacionados específicamente con la salud cardiovascular y la fertilidad -como la miocarditis y las anomalías menstruales- que se pasaron por alto durante los "análisis de seguridad acelerados" que tuvieron lugar en el "proceso de aprobación acelerada que permitió a los fabricantes lanzar sus productos por la vía rápida", señalaron.

Analizaron datos de la base de datos del Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS) -el principal sistema financiado por el gobierno para notificar reacciones adversas a las vacunas en EE.UU., que se ha demostrado que sólo notifica el 1% de los efectos adversos reales de las vacunas- y de la Base de Datos de Epidemiología Médica de Defensa (DMED), la base de datos de acontecimientos médicos de todos los militares estadounidenses en activo y en la reserva.

Los autores también examinaron los datos de otros sistemas de vigilancia reglamentaria y autoinformes, como el V-safe After Vaccination Health Checker, el sistema de notificación Yellow Card del Reino Unido, Public Health Scotland, el Ministerio de Sanidad israelí y la Natural Cycles App.

Hooker afirmó que los datos ponen de relieve "el espectacular aumento de acontecimientos adversos asociados a la vacuna COVID-19".

Tras realizar minuciosos análisis estadísticos, los autores concluyeron que había muchas más notificaciones de acontecimientos adversos tras la vacunación contra el COVID-19 que tras la vacunación contra la gripe o la tos ferina.

Los investigadores también hallaron "un mayor número estadísticamente significativo de hospitalizaciones en el personal militar" tras la implantación de la vacuna COVID-19 en comparación con justo antes de la implantación, y "aumentos en las incidencias de afecciones tromboembólicas, como anomalías menstruales, miocarditis y eventos cerebrovasculares tras la implantación de los mandatos de inyección de COVID, en comparación con los cinco años anteriores".

Los investigadores verificaron sus conclusiones comparando sus resultados con informes similares de otros sistemas de vigilancia reglamentaria y autoinformes, como EudraVigilance, Eurostat, las aseguradoras sanitarias alemanas y la Oficina de Estadísticas Nacionales del Reino Unido.

Además de los aumentos estadísticamente significativos de los efectos adversos de las vacunas, los datos mostraron aumentos "altamente significativos desde el punto de vista estadístico" de la "morbilidad específica" y la "mortalidad por todas las causas", declaró Hooker a The Defender.
"Estos resultados no deben ignorarse", añadió.Más de 45 veces más muertes tras las inyecciones de COVID que todas las muertes por vacunas antigripales combinadas desde 1990

Los investigadores descubrieron que el número de muertes notificadas relacionadas con una vacuna COVID-19 de ARNm era más de 45 veces mayor por dosis de vacuna que las notificadas para todas las vacunas antigripales combinadas desde 1990.

También hallaron una mayor incidencia de problemas de menstruación, miocarditis y eventos cerebrovasculares tras la vacunación contra el COVID-19 que tras la vacunación contra la gripe, como se observa en la figura 1A:



Los investigadores también compararon los acontecimientos adversos notificados en VAERS tras las vacunas COVID-19 con los acontecimientos adversos notificados tras las vacunas contra la gripe y la tos ferina.

Mostraron el porcentaje del total de informes atribuidos a decesos, para las vacunas contra la COVID-19, la gripe y la tos ferina, como se ve en la figura 1B:

© Romero, Fry and Hooker
"Seguridad de las Vacunas de ARNm Administradas Durante los Primeros Veinticuatro Meses del Programa Internacional de Vacunación contra el COVID-19."Si las tendencias en las tasas de miocarditis continúan, "veremos picos en las tasas de mortalidad atribuidos al aumento de la miocarditis documentado anteriormente, así como en el número de adultos jóvenes por lo demás sanos que necesitarán trasplantes para sobrevivir, y todas las complicaciones asociadas a dicho trasplante", señalaron los autores.

Las tendencias de los datos del DMED reflejaron las del VAERS y otros datos de vigilancia, que mostraron aumentos drásticos de muchas afecciones médicas en 2021 después de la introducción de la vacuna COVID-19 en comparación con los cinco años anteriores.

Los investigadores también señalaron que el 1 de febrero de 2022, el Senador Ron Johnson (R-Wis.) escribió una carta al Secretario de Defensa de EE.UU. Lloyd J. Austin III preguntando si el Departamento de Defensa de EE.UU. (DOD) era consciente de los datos DMED.

"Si es así", dijo Johnson en su carta, "por favor explique qué acciones ha tomado el DOD para investigar la causa de fondo de los aumentos en estos diagnósticos."Las vacunas COVID no son tan "benignas" como dijeron los medios de comunicación

Romero, la autora principal del artículo, dijo que la investigación no se hizo "por una causa" o "con alguna esperanza predeterminada de algún resultado específico".

Romero dijo que al principio "no tenía reparos" en recibir la vacuna COVID-19, pero pronto se hizo "imposible no oír toda la oposición a ellas y, siempre investigadora de corazón, decidí hacer un seguimiento".

Romero es doctor en genética molecular y humana y ha trabajado con algunos de los mejores neurogenéticos del mundo.

"Soy científica hasta la médula", dijo Romero a The Defender. "También tengo Asperger, así que no estoy precisamente predispuesta a decir otra cosa que no sea la verdad."Romero empezó a encontrar "cada vez más pruebas de que las vacunas no eran tan benignas como los medios de comunicación intentaban desesperadamente convencernos de que lo eran", dijo, y sintió la obligación de compartir con otros lo que estaba descubriendo.

Romero, que cuenta con 20 años de experiencia en la investigación de los aspectos genéticos y biológicos de diversas enfermedades en el Baylor College of Medicine, el Hospital Infantil de Pensilvania, la Universidad Johns Hopkins y varios laboratorios privados, afirma que utilizó "todas las vías disponibles" y que "hizo todo lo posible por estandarizar mis datos, comparar manzanas con manzanas y realizar todos los cálculos que conocía para comprobar la validez de los datos presentados."
"El documento no pretende sesgar las opiniones de nadie en un sentido u otro", subrayó Romero.

 "Su único propósito es asegurarse de que la gente tiene toda la información que necesita para tomar las mejores decisiones posibles para su salud", dijo.

"Los gobiernos y las instituciones y los científicos y los médicos deben proporcionar a la gente TODA la información necesaria para que los individuos puedan tomar por sí mismos decisiones verdaderamente informadas."

Suzanne Burdick, Ph.D.
vie, 14 abr 2023 08:53 UTC
Traducido por el equipo de SOTT.net

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