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domingo, 10 de abril de 2022

¿Qué es la Diafreoterapia? Reconoce tus Emociones a través del cuerpo

Para alcanzar el equilibrio físico y emocional, la diafreoterapia invita a realizar un viaje hacia el propio cuerpo, descubrir las emociones dolorosas enquistadas en sus tejidos y liberarlas.

UNSPLASH
Periodista especializado en salud y ecología

31 DE MARZO DE 2022 · 11:23

Cada cuerpo es único y está compuesto por mucho más que un montón de células. Refleja la historia de cada persona con más fidelidad que una autobiografía escrita. La forma del cuerpo y la manera de sentirlo es el resultado de las actitudes a lo largo de la vida. 

Inevitablemente se inhiben determinadas expresiones emocionales y se potencian otras, pero pueden fijarse patrones en el subconsciente que se mantienen en el tiempo, aunque ya no sean los adecuados a las circunstancias actuales. La diafreoterapia ayuda a reconocer estos patrones, a descubrir su origen emocional y a liberarse de restricciones innecesarias.

Los terapeutas que trabajan con la terapia corporal de integración-diafreo (también llamada diafreoterapia o simplemente diafreo) acompañan a sus pacientes en un viaje de autoconocimiento. A través de técnicas como estiramientos de las cadenas musculares, masajes y ejercicios de respiración, se van reconociendo las tensiones y los bloqueos físicos donde se aíslan las emociones que no se quieren sentir con la mente y con el corazón. 

Porque rechazarlas no las elimina, sino que las confina en las estructuras físicas. A medida que se deshacen los nudos, el cuerpo recupera libertad para moverse con armonía y para responder a las situaciones de la vida con espontaneidad y eficacia.

DIAFREOTERAPIA: DEJA QUE FLUYAN LAS EMOCIONES

Es interesante estudiar la definición etimológica de la palabra diafreoterapia. La palabra «diafreo» procede del verbo griego diafrein, que significa «dejar pasar». Ese es el objetivo: dejar que la emoción fluya para permitirse sentir y expresar.

Se trata de recuperar fragmentos de nuestra identidad que han sido enterrados. El proceso de ocultamiento puede remontarse a los primeros años de vida. La satisfacción de las necesidades vitales (alimento, amor, seguridad, etc) lleva al equilibrio y la salud. 

Pero si estas no se satisfacen, la musculatura se contrae, la percepción se reduce y el caudal respiratorio se debilita. Como consecuencia los movimientos corporales son limitados, rígidos y carentes de naturalidad. Pueden aparecer dolores tensionales diversos (en la cabeza, las extremidades, la espalda, el cuello o el abdomen) o trastornos del sueño y digestivos, entre otros síntomas físicos y psicológicos.

Por supuesto, una molestia puede tener un origen puramente mecánico. Una de las misiones del terapeuta, por lo tanto, es descubrir si el síntoma tiene una causa emocional. Si es así, se puede acceder a ella a través de la musculatura, especialmente a través del diafragma, que funciona como un puente entre la emoción y las estructuras físicas.



TRABAJAR SOBRE LAS CADENAS MUSCULARES

Los diafreoterapeutas toman como referencia los principios de fisiología muscular establecidos por la fisioterapeuta Françoise Mézières en la década de 1940. Según Mézières, los músculos se asocian en cadenas, como la cadena posterior, que va del cráneo a los pies, o las cadenas laterales. 

Los músculos de estas cadenas tienden a acortarse y a estar en tensión, lo que produce diferentes compensaciones y molestias. Mezières se quedaba en lo físico, pero los diafreoterapeutas afirman que los procesos de acortamiento y contracción también se deben a los procesos de adaptación y a traumas psíquicos.

Las impulsoras de la diafreo, Malén Cirerol (alumna de Françoise Mézières) y Linda Jent, integraron en la nueva terapia las teorías del doctor Wilhelm Reich y su discípulo Alexander Lowen. Reich describió la coraza muscular o coraza caracteriológica, resultado de los sentimientos y emociones no expresados, que se plasman en la postura corporal y limitan nuestra manera de sentir y actuar en el presente.

Reich también definió la pulsación vital, que alterna movimientos energéticos de contracción y expansión en el organismo. La contracción se asocia al dolor y activación del sistema nervioso simpático (respuesta al estrés). 

La expansión se relaciona con el placer y el sistema nervioso parasimpático (respuesta de relajación). Lo saludable es que a la contracción siga la expansión, pero si esta no se produce, si se retiene, pueden aparecer diferentes limitaciones físicas y bloqueos de la espontaneidad. Para Reich, la represión del impulso sexual es un aspecto esencial en el origen de la formación de las coraza muscular.

Otras referencias para la diafreo son la obra de Thérèse Bertherat, creadora de la antigimnasia y autora del influyente libro El cuerpo tiene sus razones, el psicólogo humanista Carl Rogers y la psicoanalista Alice Miller.

Mediante el trabajo corporal y respiratorio, la diafreo llega al dolor oculto que es a la vez físico y psíquico. A través de estiramientos de las cadenas corporales se deshace la coraza y se corrigen las compensaciones físicas. Pero tan importante o más que el trabajo físico es el acompañamiento empático, presente y libre de juicios del terapeuta, que favorece que la persona pueda expresar por fin todo aquello que no se había permitido antes.

CONSEGUIR LA ARMONÍA CORPORAL

El cuerpo se organiza en función de movimientos hacia fuera (impulsados por la alegría o la rabia) o hacia dentro (promovidos por la tristeza y el miedo). Si un patrón predomina lleva al cuerpo a adoptar una forma. Un ejemplo es la chica tímida con rodillas hacia dentro y hombros y cabeza encorvados hacia delante. El ejemplo contrario es el hombre de piernas separadas y pecho saliente. 

En diafreoterapia se trata de aflojar patrones y buscar un punto de equilibrio, actuando tanto a nivel físico sobre la musculatura, como sobre la emoción, favoreciendo su reconocimiento y expresión. Al conseguir una armonía en la estructura corporal y la experiencia desinhibida de las emociones, se reduce el estrés interno y todos los órganos y sistemas del cuerpo tienen su espacio para funcionar correctamente.



¿CÓMO ES UNA SESIÓN DE DIAFREOTERAPIA?

Cada terapeuta tiene su protocolo, pero es muy posible que comience pidiendo al paciente que explique cuáles son sus sensaciones corporales. Puede ayudarle llevando su atención a distintas partes del cuerpo: los pies, la nuca, las lumbares, el pecho, etc. También puede describir cómo siente su respiración y cómo actúa en situaciones que le producen conflicto.

El terapeuta realiza masajes y propone ejercicios adaptados a cada persona para estirar los músculos contraídos y corregir compensaciones. El trabajo sobre el diafragma es esencial porque es un puente entre el consciente y el subconsciente y está implicado en la respiración y en la estabilidad del cuerpo.

El terapeuta puede recurrir a diferentes dinámicas, visualizaciones, juegos y ejercicios para trabajar la respuesta del paciente a distintas situaciones. Por ejemplo, puede dibujar un rectángulo en el suelo, pedirle al paciente que se coloque dentro y que defienda su posición frente a los intentos suaves del terapeuta para sacarlo fuera.

Es característico de la diafreoterapia que el paciente evalúe cómo se siente física y emocionalmente antes y después de cada técnica. Uno de los objetivos de la diafreoterapia es desarrollar la sensibilidad y la autoobservación del cuerpo, considerándolo como la expresión del propio ser.

RESPIRACIÓN MÉZIÈRES LIBERADORA

La respiración Mézières se puede realizar durante los estiramientos para desbloquear y favorecer el movimiento espontáneo del diafragma. Se puede hacer este ejercicio al despertarse, tumbado en la cama, o en cualquier momento del día sobre una esterilla.

Consiste en llevar el aire que se inspira hacia la zona alta del tórax, sintiendo cómo se elevan las clavículas. Mientras se espira, se empuja el aire hacia abajo. Se siente cómo se hincha la zona del estómago y se bascula la pelvis hacia atrás, de manera que las lumbares se estiran y se pegan al colchón o a la esterilla. Las cervicales también se estiran y se acercan al colchón. Se puede respirar de esta manera durante cinco minutos. Después de unos días se aprecia mayor espacio y relajación interior, así como más libertad de movimientos.



ERES EL ÚNICO PROTAGONISTA

Siguiendo las enseñanzas de Carl Rogers, es el paciente el que lleva el peso de la terapia y no el terapeuta, cuyo papel es aceptar al paciente de manera positiva e incondicional, creer en su capacidad para transformarse, y ser auténtico, congruente, nos dice la diafreoterapeuta Celia Lledó, con consulta en Barcelona.

En el proceso que promueve la diafreo, se produce una reconexión con espacios internos profundos donde reside la fuerza para recuperarse. El paciente puede utilizar su resiliencia, su capacidad natural para desarrollarse de manera constructiva.

El aprendizaje es paulatino, la persona se va haciendo cargo de sí misma, va entrando en el conocimiento de sus necesidades y también de sus logros, explica la fisioterapeuta y diafreoterapeuta Pilar Alarcón, de Madrid. Así pues, la diafreo ofrece un viaje apasionante para sumergirse en la comprensión del lenguaje del cuerpo, descubrir herramientas para habitarlo de la mejor manera y crecer física y emocionalmente.

https://www.cuerpomente.com/salud-natural/terapias-naturales/que-es-diafreoterapia-reconoce-tus-emociones-a-traves-cuerpo_9796

viernes, 27 de noviembre de 2020

¿ Que es la Somatización de las Emociones ?





Existe una conexión esencial en el ser humano entre su cuerpo y su mente. A lo largo de los años, el concepto “psicosomático” ha mantenido diferentes enfoques y la somatización ha generado un amplio abanico de controversias y dudas que aún a día de hoy, pueden llegar a ser difíciles de comprender.

Lo que sí es indiscutible es lo referente a la idea de que ciertos “factores psicológicos” influyen en el funcionamiento corporal y aquí es donde sí hablamos de consenso entre los diferentes enfoques de la ciencia, la medicina y la psicología, aunque con diferentes perspectivas, pero existentes a la hora en que los profesionales deben enfrentarse con fenómenos difíciles de explicar desde lo estrictamente físico o biológico.

La especialidad que tradicionalmente se ocupa de esto es la Medicina Psicosomática.
En esta ocasión, vamos a intentar aclarar algunos conceptos sobre la somatización y cómo pueden influir las emociones en la aparición de la enfermedad.

¿EN QUÉ CONSISTE LA SOMATIZACIÓN?

Como ya hemos indicado, el término “psicosomático” ha sido siempre y continúa siendo muy discutido por la ambigüedad del mismo, lo cual ha dado lugar a importantes malentendidos y a su vez a la búsqueda de las vías que conllevan a este término.

Dicho vocablo contiene los conceptos de “psique” y “soma”, o lo que es lo mismo, mente-cuerpo. De igual forma, la palabra “somatizar” (con raíces griegas) se compone de “soma” (cuerpo) y de “izein” (convertir en), de donde deducimos que somatizar podría definirse entonces como la transformación o conversión del proceso mental en síntomas físicos de forma involuntaria.

Cuántas veces no hemos acudido al médico sin que éste encuentre alguna patología asociada a nuestros síntomas (físicos, cansancio, dolor, etc.).

Nos realizan diferentes pruebas médicas pero no se llega a encontrar el origen identificable de nuestro malestar, aunque el dolor o dolencia continúa e incluso interfiere en la vida de la persona, tanto a nivel personal, como laboral o social. Aquí es entonces donde entraría la somatización.

¿SOMATIZAMOS A TRAVÉS DE LAS EMOCIONES?

Sabemos que nuestra infancia y cómo la vivimos será determinante en el desarrollo posterior de nuestra conducta y personalidad e igualmente, las necesidades básicas no atendidas o insatisfechas pueden ocasionar diferentes tipos de trastornos a posteriori.

Si hablamos en términos de emociones, los daños emocionales recibidos en la infancia y vividos intensamente o prolongados en el tiempo, tendrán un impacto en nosotros a nivel emocional y consecuentemente, a nivel fisiológico.

Una herida emocional puede afectar a nuestro cuerpo de múltiples formas: problemas gástricos, dolores, síntomas neurológicos, problemas en las relaciones sexuales, órganos afectados, etc. Por tanto, la somatización sería el reflejo del dolor emocional “enquistado” o no procesado en nuestro cuerpo.

¿CÓMO APARECE ENTONCES LA SOMATIZACIÓN?

Son muchos los autores que nos hablan de la somatización y de esta relación entre cuerpo y mente.
Alice Miller, en “El cuerpo nunca miente”, hace un repaso por la biografía de personajes conocidos, analizando los daños que recibieron en sus infancias y cómo reflejaron sus cuerpos años después esas “dolencias emocionales” en distintas enfermedades.

Las emociones necesitan ser expresadas libremente, verbalizadas, de ninguna forma escondidas en lo más profundo de nuestro yo, aunque en ocasiones sucede que no encontramos respeto, comprensión o empatía al llevarlo a cabo y eso puede hacernos sentir solos, perdidos, confusos o desamparados.

El profesor de Psicología y Neurociencia de la Universidad de Colorado Boulder, Tor D. Wager, realizó un estudio en el que descubrió que las zonas cerebrales que se activan cuando sufrimos un dolor físico son las mismas que cuando experimentamos un dolor emocional: “Nuestro cerebro no sabe diferenciar entre un estado u otro, más bien le importa la intensidad de lo vivido y el sufrimiento resultante”.

Parece ser que un estado de estrés continuado, largos periodos de ansiedad pronunciada o problemas emocionales persistentes con una pobre gestión emocional, son la causa que conlleva a la somatización.
En este sentido, si no gestionamos de una forma sana nuestras emociones, si no sabemos ser resolutivos con nuestros propios conflictos emocionales y detenernos a tiempo para trabajar y sanar dicho proceso, tendremos más probabilidad de enfermar.

Pondremos un ejemplo: Una persona que soporta en el trabajo un elevado nivel de estrés continuo, sale del trabajo y continúa trabajando en casa sin descansar las horas necesarias, etc., y cuando termina ese periodo de estrés para supuestamente disfrutar de sus vacaciones, cae enferma.

Cuando la mente se relaja, el cuerpo reclama su atención y es entonces cuando “da la cara” o muestras las consecuencias de nuestra previa mala gestión emocional. Es entonces cuando comienzan a aparecer esas “muestras en nuestro cuerpo” que pueden darse en diversas formas: dolores de cabeza, dolores de espalda, dolor de articulaciones, problemas gastrointestinales (náuseas, ardor, diarrea, vómitos…), reacciones alérgicas, etc.

ENTONCES, ¿CÓMO HAGO PARA DEJAR DE SOMATIZAR?

Afortunadamente, cada vez está más al alcance de nuestras manos el conocimiento sobre cómo poder manejar de una forma saludable nuestras emociones y hoy en día disponemos de todo un abanico de posibilidades para que dicha gestión pueda llevarse a cabo.

Cuando una emoción nos invade, como pueda ser sentir miedo en un momento dado, sentirnos tristes por ciertas situaciones de nuestras vidas, o sentir ira, lo primero que intentaremos por lo general, es reprimir esa emoción, puesto que hemos convivido durante demasiado tiempo quizás con muchas de las que ahora son nuestras creencias limitantes, como cuando nos decían: “No llores, llorar es de niñas”, “no confíes en nadie”, “no sé si vas a ser capaz de hacerlo” y un largo etc.

Permitirnos sentir nuestras propias emociones puede resultar agotador si no somos capaces de gestionar esa emoción, pero entonces no conseguiremos reconciliarnos con nuestro dolor emocional para poder sanar aquello que está arraigado dentro de nosotros y que en su momento, nos hizo daño, de forma consciente o inconsciente.

La emoción queda encapsulada y decidimos enterrarla en lugar de mirarla de frente, de sacarla a pasear de nuestra mano o acompañarla y darla el espacio que se merece.

Que nuestro cuerpo deje de somatizar es difícil e incluso, ciertas personas son más insistentes en empeñarse que existe una enfermedad subyacente cuando el médico no encuentra el origen de la causa física de su dolor y se les hace complicado aceptar que nuestra mente juega de igual forma un papel importante a la hora de somatizar.

El tratamiento farmacológico es necesario para ciertas dolencias pero es algo que alivia a corto plazo; siempre se puede complementar con un profesional que nos ayude a gestionar nuestras emociones de la forma más saludable.

Es importante que te preguntes a ti mismo cómo te sientes, qué necesitas, que puedas hacerte un auto-chequeo emocional y observes cuál es la respuesta, quizás te sorprendas sabiendo que es más sencillo de lo que imaginabas.

ALGUNAS PAUTAS QUE PUEDEN AYUDARNOS A DEJAR DE SOMATIZAR

Reconocer nuestra situación actual y las emociones que estoy sintiendo en cada momento, es el primer paso hacia nuestro bienestar emocional. ¿Qué puedo hacer cuando mi cuerpo me envía señales?:

• Reconoce y acepta lo que estás sintiendo en cada momento y observa en qué parte del cuerpo se encuentra tu dolor.

• Intenta mirar hacia atrás al pasado y recuerda en qué otros momentos te sentiste de la misma forma.

• Ponle palabras a lo que estás sintiendo. Te ayudará incluso a ponerle nombre a tu emoción, por ejemplo, si estoy sintiendo miedo ahora, ponle un nombre, un color, una forma… Conseguirás al menos darle el espacio que se merece.

• Evita situaciones que te causen estrés o te hagan daño. Puedes practicar relajación o meditación cuando comiences a sentirte angustiado o sobrepasado y tu mente-cuerpo lo agradecerán.

• Comparte con personas allegadas a ti aquello que estás sintiendo en ese momento. Poder expresar lo que sientes te ayudará a sacar lo que llevas dentro.

• Si en ese momento no te apetece hablar, puedes escribir en un papel cómo te sientes, a qué te recuerda, con qué te conecta …

Recuerda que siempre es importante mantener una actitud positiva ante la vida, teniendo en cuenta que la vida también está llena de dificultades y momentos duros. Detrás de cada emoción, siempre se esconde un aprendizaje el cual quizás, aún no hayas sido capaz de reconocer.

por Natalia Céspedes Arjona

http://buscandome.es/index.php/topic,17571.msg20222.html#msg20222

lunes, 16 de septiembre de 2019

4 Dolores Comunes que suelen tener su Origen en Emociones Reprimidas

Las emociones reprimidas pueden generar malestares físicos que afectan tu calidad de vida.


12/09/2019

Nuestro cuerpo se activa ante los estímulos externos y, dependiendo de la forma en la que cada uno lo procesa, el organismo activa y desactiva ciertas regiones del cuerpo.

Puede sonar complejo, pero no lo es tanto. Si lo piensas un poco, seguro has sentido náuseas o debilidad cuando tienes miedo. 




Tu cuerpo reacciona ante el mundo exterior y esto ocasiona cambios internos. Lo mismo se puede decir de ciertos dolores frecuentes, que pueden aparecer como resultado de ciertas emociones reprimidas.

A continuación, te contamos acerca de cuatro dolores corporales muy comunes, y las emociones reprimidas con las que están relacionados.

Dolor de espalda

Las emociones reprimidas asociadas con este malestar son la preocupación, la ira, el miedo y la tristeza. 

Todas ellas pueden aparecer como resultado de ser el único soporte de una familia y toda la presión que esto implica. También aparece frecuentemente en personas que tienen una carga muy alta de trabajo.

Para encontrar alivio, es necesario que estas personas deleguen algunas de sus responsabilidades, que encuentren un tiempo para reflexionar y ocuparse de lo que los apasiona sin la presión de proveer para sus familias.

Dolor de cabeza

Los sentimientos asociados con este malestar, que puede volverse insoportable, son el estrés, la ansiedad y los estados de tristeza.

Con frecuencia, los dolores de cabeza aparecen como resultado de una frustración muy grande o persistente, o de un conflicto de cualquier tipo que tiene un efecto emocional muy intenso en nosotros. 




La inseguridad, la autocrítica y la obsesión con la perfección también pueden causarlos.

Para combatirlo, es necesario dejar que los pensamientos fluyan con calma hasta hallar el equilibrio mental, emocional y físico.

Dolor de estómago

Las condiciones digestivas, como la gastritis, acidez o la indigestión, están frecuentemente relacionadas con el estrés, ansiedad, nerviosismo y depresión crónica.

Estas sensaciones pueden aparecer cuando las personas se sienten rodeadas de eventos que les causan estrés y que desean cambiar, pero por algún motivo, sienten que no pueden.

Es importante discernir qué tan potencialmente positivos o negativos pueden ser los cambios que nos rodean. 

A veces simplemente tenemos que dejarnos llevar por las circunstancias y adaptarnos al cambio.

Dolor de cuello

El dolor de cuello suele estar asociado con la apatía, el miedo o el disgusto. También es común que resulte de malos movimientos o de posiciones incorrectas al dormir.

A veces es el resultado de presiones o situaciones que nos hacen sentir intranquilos, relacionadas con lo material, el dinero, el trabajo o problemas interpersonales con parejas o familiares.

Como puedes ver, las emociones son parte de un sistema orgánico muy complejo y responden a situaciones muy variadas que no siempre podemos anticipar o relacionar directamente.

Aprender a reconocer nuestras emociones y lo que podemos hacer para gestionarlas es crucial para nuestro bienestar físico y anímico.

Importante: Debe aclararse que Bioguia no da consejos médicos ni receta el uso de técnicas como forma de tratamiento para problemas físicos o mentales sin el consejo de un médico, sea directa o indirectamente. 

En el caso de aplicar con ese fin alguna información de este sitio, Bioguia no asume la responsabilidad de esos actos. La intención del sitio es solamente ofrecer información de naturaleza general para ayudar en la búsqueda de desarrollo y crecimiento personal.

Fuente:


sábado, 13 de julio de 2019

¿ Que es lo que te enferma ? : El Resentimiento

Resultado de imagen de El Resentimiento
NIETZSCHE,, PENETRANTE PSICÓLOGO, HACE UN NOTABLE DIAGNÓSTICO SOBRE LA INFLUENCIA DEL RESENTIMIENTO EN LA SALUD

Nietzsche, según notó Freud, fue uno de los psicólogos más penetrantes de la historia.

 Su lectura de la historia de la filosofía es eminentemente psicologista -y no sin un cierto cinismo, por el cual se le llama "maestro de la sospecha"-; cada filósofo, decía Nietzsche, defendió ciertas verdades más como síntomas de su personalidad (de su patología específica) que por compromiso desinteresado a la verdad. (Se puede decir quizá lo mismo de él, pero ese es otro tema).

En Ecce homo, el texto donde "resume" su obra, Nietzsche habla largamente de uno de los temas centrales de su filosofía: liberarse del resentimiento (o rencor).

 El filósofo alemán usa la palabra francesa ressentiment y, como el término indica, hace referencia a re-sentir, lo cual implica merodear sobre algo, reaccionar y no aceptar con la honorable fatalidad que Nietzsche defendía.




"La enfermedad en sí misma es un resentimiento", escribe Nietzsche. "Ante esto el enfermo sólo tiene un gran 'remedio', lo llamo fatalismo ruso, el fatalismo sin rebelión que es ejemplificado por el soldado ruso, que, padeciendo una campaña demasiado ruda, finalmente se acuesta en la nieve...".

Se acuesta en la nieve y entonces deja de reaccionar. 

Esto permite que "se preserve la vida en las condiciones más precarias al reducir el metabolismo, ralentizándolo, como una especie de voluntad de hibernación". Este modo permite conservar la energía. "Nada nos consume tan rápido como la afección del resentimiento. 

Ira, vulnerabilidad patológica, lujuria impotente de revancha, sed de revancha, mezcla de venenos en todo caso...". El resentimiento "es el mal específico [de los enfermos]... y desafortunadamente su inclinación más natural".

Se trata sin duda de un penetrante diagnóstico, por parte de un hombre que vivió mucho tiempo enfermo y que finalmente caería en un estado de locura degenerativa.

Uno podría cuestionar qué tanto Nietzsche realmente eliminó el resentimiento de su propia psique, pero lo que nos atañe aquí es la validez y aplicación práctica de su tesis, la cual parece precisa y altamente perspicaz. 

Es en el resentimiento, en la reacción, en lo que hoy llamaríamos "estrés", que la mente afecta negativamente al cuerpo, consumiendo la energía que necesita para sanar y aplicar, como si fuere, presión extra a la "herida".

 Nietzsche anticipa aquí la terapia Gestalt, si bien su observación es parte de la medicina tradicional de diferentes culturas. 

Lo que antes se entendía como una especie de energía vital que opera en el cuerpo, que busca el equilibrio con la naturaleza, y que ahora podríamos llamar una tendencia hacia la homeostasis. 

En este mismo pasaje Nietzsche cita al Buda, la famosa frase del Dhammapada de que "el odio sólo produce más odio; sólo a través del amor el odio se elimina". 





De aquí el filósofo entiende que el budismo más que una religión es un sistema de higiene, una observación que es bastante cuestionable (y ciertamente Nietzsche no sabía mucho del budismo, pues muy pocos en su época tenían conocimientos profundos de esta religión). 

Dicho eso, su observación es aguda en tanto que comprende que el budismo se basa justamente en la no-reacción ante el fenómeno, o lo que es lo mismo, el desapego. Escribimos justamente un artículo previo, titulado "Por qué el desapego es la mejor medicina".

* Citas de Ecce Homo, versión de Kaufmann

POR: PIJAMASURF - 06/16/2019


jueves, 25 de abril de 2019

Según Carl Jung esta es la causa principal por la cual las personas adultas se Enferman

Cuando se habla de la fuerza que mueve a la psique humana en los tres grandes psicoanalistas de principios del siglo XX, se suele decir que para Freud era el sexo, para Adler el poder, y para Jung el espíritu o lo numinoso. Jung entendía que existía una teleología en la psique, una intencionalidad que movía al individuo a buscar la integración. 

En otras palabras, que el Sí mismo o el arquetipo del Selbst (que Jung relacionó con el Atman, el alma universal que habita en el individuo, según el vedanta) quiere manifestarse y hacerse consciente. 

Todos los predicamentos, malestares e incluso enfermedades son signos de esta lucha entre el ego que quiere mantener el control y el inconsciente -el dominio del alma- que empuja a manifestarse y a hacer una síntesis de los pares de opuestos. 




Sólo cuando exista una especie de alineación, conjunción o harmonía entre la psique profunda -con su sombra y arquetipos- y el ego, entonces, el individuo se siente sano y en orden con el universo.

 Un poco de la misma manera que el Dr. Viktor Frankl notó que las personas que habían encontrado sentido en la vida podían afrontar los horrores de los campos de concentración y salir a flote con mucha mayor solvencia que los que no tenían un centro dador de sentido y propósito.

Jung lo expresó así en El hombre moderno en busca de su alma:

He tratado a cientos de pacientes. Y entre los que están ya en la segunda etapa de su vida -digamos después de 35 años- no ha habido ni uno cuyo problema a fin de cuentas no fuera el de encontrar una perspectiva religiosa en la vida. 

Es correcto decir que cada uno de ellos se enfermó porque había perdido aquello que las religiones vivientes de cada edad les daban a sus seguidores, y ninguno de ellos sanó hasta que no encontró su perspectiva religiosa.

Y en la famosa entrevista con la BBC, poco antes de morir:

Esto es lo que las personas buscan. Una experiencia arquetípica, esto les da un valor incorruptible. Ellas dependen de otras condiciones, de otras personas, deseos, ambiciones… porque no tienen valor en sí mismas. Son sólo racionales. 

No están en posesión de un tesoro que les haga independientes. Pero cuando la joven puede sostener la experiencia, entonces ya no depende de alguien más, porque el valor está en ella. Y esto es una forma de liberación.

Esto la hace completa. En tanto cuanto pueda asimilar esa experiencia numinosa, puede continuar su camino, su individuación. La bellota se puede convertir en un roble y no en un burro.

El término “numinoso” hace referencia a un encuentro con un “numen”, un poder o potencia divina, el cual Rudolf Otto describió en términos de un encuentro con el Gran Otro, o con la otredad sagrada; una experiencia de asombro, de mysterum tremendum. 

En su biografía Jung habla de que la pregunta esencial es si estamos o no relacionados con algo infinito -sólo quien se reconoce como en una relación con algo infinito encuentra sentido y significado duradero en la vida-.

Lo que Jung parece decirnos es que el ser humano tiene una sed de espíritu que debe de satisfacer, pues de otra manera su alma enfermará.

El ser humano, sugiere Jung, es un ser religioso por naturaleza, pero actualmente se encuentra en un gran predicamento porque las grandes religiones han dejado de atraer al hombre moderno, que se ve más atraído por el poder de la ciencia y la tecnología y su transformación de la materia. 

Al mismo tiempo el new age, el neopaganismo, la astrología, el yoga en su versión pop-capitalista, las drogas psicodélicas y demás tendencias de una nueva “espiritualidad no religiosa” son insuficientes, pues no tocan la verdadera profundidad de las grandes tradiciones religiosas ni fomentan la disciplina y el sacrificio que es necesario para tener una vida religiosa, es decir, que reconecte con una fuente trascendente o infinita. 




Quizá esto explica porque mientras que hemos logrado satisfacer como nunca antes necesidades materiales, existe actualmente un incremento en enfermedades mentales. Jung, en sus últimos años y en su Libro rojo, pronosticó que era necesario una crisis profunda para que pudiera resurgir de nuevo el auténtico espíritu religioso, incluso lo que llamó “la encarnación continua” del Sí mismo, de la divinidad que, según él, habita en nosotros y quiere hacerse consciente, iluminar las tinieblas.


https://pijamasurf.com/2019/04/segun_carl_jung_este_es_la_causa_principal_por_la_cual_las_personas_adultas_se_enferman/

viernes, 4 de enero de 2019

Variables Psicológicas y Cáncer: posible Asociación

Pese a los problemas metodológicos de este tipo de investigaciones, cada vez parece más claro que el estado emocional y psicológico de la persona puede presentar repercusiones en el desarrollo de la enfermedad.

Existen determinados patrones de conducta que pueden ser asociados tanto a la aparición como al desarrollo de enfermedades como puede ser el cáncer. 

Y es que cada vez más aparecen evidencias que relacionan determinadas variables psicológicas y cáncer.

La psicooncología es una disciplina que aplica la psicología al desarrollo y tratamiento del cáncer. Este área está influyendo tanto a la investigación como a la asistencia sanitaria. Pretende considerar elconjunto de variables psicológicas que afectan al cáncer.

Dentro de este campo, se han llevado a cabo múltiples investigaciones con el objetivo de demostrar la influencia de aspectos psicológicos en la aparición y el desarrollo de cáncer.

Pese a los problemas metodológicos de este tipo de investigaciones y la controversia existente en la interpretación de los resultados obtenidos, cada vez parece más claro que el estado emocional y psicológico de la persona puede presentar repercusiones en el desarrollo de la enfermedad.





De esta forma, aspectos como la personalidad, el estado anímico o la existencia de estrés o depresión, pueden influir en la progresión e incluso en la aparición de la enfermedad, siendo objeto de estudio entre variables psicológicas y cáncer.

Estos datos indican que en el tratamiento del cáncer, también puede jugar un papel importante la modificación de ciertos hábitos de conducta.

Estos podrían llegar a influir negativamente en la enfermedad.

Hábitos de conducta y cáncerExisten evidencias que relacionan algunas variables psicológicas y cáncer.

Es innegable que el estilo de vida es un factor muy importante a tener en cuenta en el desarrollo de muchas enfermedades.

De hecho, las variables ambientales son las responsables de alrededor de un 80% de los cánceres.

Factores como el tabaco o llevar una vida sedentaria son hábitos de vida que suelen estar relacionados con el cáncer.

Reeducarnos a fin de adquirir hábitos de vida más saludables es la mejor herramienta preventiva.

En este sentido, existe el llamado “decálogo europeo contra el cáncer”. Éste ofrece una serie de consejos para reducir la incidencia de la enfermedad.

Entre ellos destacan 

Evitar el tabaco, ser moderado en la toma de bebidas alcohólicas y evitar la exposición excesiva al sol.





Seguir las normas de seguridad a la hora de manipular sustancias potencialmente cancerígenas.
Seguir una dieta alta en frutas y verduras y evitar y prevenir el sobrepeso.

Es importante consultar al médico en caso de alguna anormalidad.Como la variación en el tamaño de un lunar, la aparición de bultos o de cicatrices anormales.

Variables psicológicas y cáncer: el estrésEn la relación entre variables psicológicas y cáncer el estrés ha sido una de las más estudiadas.

Existe una estrecha relación entre el sistema nervioso central y el sistema inmune.

El último de estos sistemas es, precisamente, el encargado de detectar y eliminar las células cancerígenas de nuestro organismo.

De esta forma, variaciones en el sistema nervioso central, debidas a factores como el estrés, pueden repercutir indirectamente en el desarrollo de la enfermedad.

Por tanto, no es que el estrés sea una causa de cáncer. Pero, como variable que posee efectos directos sobre la fisiología del organismo, puede influir en el curso de dicha enfermedad.

Por una parte, el estrés puede influir en la aparición de cáncer alinteractuar y potenciar los efectos de un carcinógeno.

Por otra parte, el estrés puede causar un debilitamiento en el sistema inmune. Bloqueando ciertas células inmunológicas, como los linfocitos Natural Killer (NK), encargados de detectar las células tumorales y combatirlas.

Por último, el estrés puede influir negativamente en el cáncer de un modo indirecto. El proceso consiste en que el paciente empiece a tomar ciertos hábitos perjudiciales tales como fumar, beber o tomar drogas.

Variables psicológicas y cáncer: la depresión

Con un planteamiento similar, la depresión es una condición que puede estar estrechamente relacionada con el problema.

Diversos estudios apuntan que las personas con altos niveles de depresión, sentimientos de indefensión y pesimismo, son más propensas a padecer esta enfermedad. O a tener un peor pronóstico si ya la padecen.





Nuevamente, se debe matizar que no se puede afirmar que la depresión sea la causa única de un cáncer. Sin embargo, sí puede influir en este.

Así mismo, actitudes depresivas en pacientes con cáncer, hacen que dichas personas sean menos constantes con su tratamiento, llegando a abandonarlo en muchos casos.

Tratar de modificar el estado emocional del paciente es un objetivo fundamental en las terapias contra el cáncer. En este contexto, disponer de un grupo de apoyo es un aspecto muy importante. Puede ayudar en gran medida a afrontar esta enfermedad.

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio Alonso Castrillejo el 3 enero, 2019

https://mejorconsalud.com/variables-psicologicas-y-cancer-asociacion/

miércoles, 3 de octubre de 2018

Científicos explican cómo un matrimonio fallido influye en la salud

El estrés que sienten las parejas que viven infeliz afecta negativamente su cuerpo. Conoce cómo las relaciones tóxicas en el matrimonio influyen en la salud.


01/10/2018

Las peleas frecuentes en la familia no solo les duelen emocionalmente a los cónyuges, sino también perjudican su salud.

El estrés que sienten las parejas que viven infeliz afecta negativamente su cuerpo. Conoce cómo las relaciones tóxicas en el matrimonio influyen en la salud.



1. Aparecen dolores en la espalda y cuello

Incluso los métodos para resolver los problemas familiares pueden influir negativamente en la salud. Si prefieres no expresar los descontentos y literalmente hierves por dentro, entonces la agresión que no salió puede convertirse en un dolor en el cuello o en la espalda. 

Tales dolores los lleva un carácter psicosomático, por eso, para evitar el daño a la salud, tienes que aprender a expresar correctamente tus sentimientos.





2. Los hombres sufren más por un matrimonio fracasado

Por lo general, los conflictos en la familia afectan negativamente tanto en los esposos como a las esposas. Sin embargo, los investigadores de la Universidad de Michigan descubrieron que los efectos negativos de los cónyuges se manifiestan más en los hombres. 

Esta posición posiblemente se explica por la “masculinidad” de los hombres, ya que les cuesta más trabajo llorar y hablar sobre sus sentimientos. Los representantes del “sexo fuerte” mantienen todas sus preocupaciones dentro de ellos, lo que, en total, lleva a la depresión y hábitos no saludables.

3. Aparece el problema de obesidad

Las personas que viven juntos engordan en promedio unos 2,5 kilógramos solamente en el primer año de matrimonio. 

Y si la vida conyugal no es tan perfecta o los cónyuges no sienten pasión, entonces el riesgo de obtener una obesidad abdominal como efecto secundario de un matrimonio infeliz es muy alto, especialmente para las mujeres. 

El tipo de obesidad abdominal se caracteriza por la acumulación de grasa en la zona de vientre, falta de aliento y alta frecuencia cardíaca.

4. Puede provocar depresión

Mientras que las relaciones tranquilas y sostenibles influyen positivamente en la salud mental, los conflictos son capaces de llevar a una verdadera depresión. Tener un largo estado de peleas es capaz de provocar depresión exógena (causada por razones externas).

No esperes a que las malas relaciones en tu matrimonio te lleven al psicoterapeuta. Trata de eliminar de inmediato las contradicciones después de su aparición. No permitas situaciones en las que la pelea se prolonga y comienza a perjudicar notablemente tu salud.

5. Aparecen malos hábitos

El matrimonio fracasado realmente puede provocar el abuso del alcohol y el tabaquismo. Teniendo un largo estado de estrés a veces lleva a la gente a desarrollar una dependencia dañina y, en particular, el hábito de consumir comida chatarra.

 Frecuentemente, el mal ejemplo puede ser contagioso, y entonces el cónyuge comparte las aficiones dañinas con su pareja.

6. Desarrollar diabetes tipo 2

En las parejas en las que un cónyuge sufre de diabetes tipo 2, hay un alto el riesgo de que la pareja desarrolle esta enfermedad. La probabilidad de enfermarse aumenta en 26%. 





La razón probablemente consiste en los malos hábitos comunes que las personas comienzan a compartir cuando viven juntos. La obesidad y el amor a la comida grasosa y salada frecuentemente se convierte en una verdadera afición familiar.

7. Alta probabilidad de enfermedades cardíacas

Un matrimonio fracasado literalmente rompe el corazón. Las personas que viven en un ambiente de tensión constante corren el riesgo de enfermedades cardiovasculares. 

Al mismo tiempo, la repercusión negativa en el corazón tiene un efecto acumulativo que, con el paso de la edad, va empeorando.

Un matrimonio muy infeliz influye en la mujer a partir de los 50 años. Según los investigadores, tal fenómeno se explica por la alta sensibilidad de las mujeres ante los momentos negativos de la vida conyugal.

Importante: Debe aclararse que Bioguía no da consejos médicos ni receta el uso de técnicas como forma de tratamiento para problemas físicos o mentales sin el consejo de un médico, sea directa o indirectamente. 

En el caso de aplicar con ese fin alguna información de este sitio, Bioguía no asume la responsabilidad de esos actos. 

La intención del sitio es solamente ofrecer información de naturaleza general para ayudar en la búsqueda de desarrollo y crecimiento personal.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Las emociones reprimidas se graban en nuestro cuerpo

¿Conocemos realmente qué ocurre en nuestra mente? ¿Nos conocemos a nosotros mismos? 

¿Sabemos controlar aquello que pasa dentro de nosotros para que no afecte de manera negativa a los que nos rodean?

 ¿Sabemos realmente qué sentimos y cómo lo sentimos en cada momento? 

Conocer nuestras emociones reprimidas, será nuestra arma más poderosa para saber y entender nuestro comportamiento. 

Gracias a la neurociencia, desde finales del siglo XX se comenzó a resolver y a descubrir los circuitos neuronales y el funcionamiento del cerebro en relación a las emociones.

 Nuestra forma de sentir cobró la importancia que merecía, las emociones ya no eran simples reacciones automáticas sino que empezaron a tomar relevancia en el ámbito científico a la hora de estudiar el comportamiento humano. 



En ese momento comenzó a cobrar fuerza la idea de que era realmente necesario comenzar a instruir a la sociedad en la habilidad de identificar, comprender y gestionar las emociones para evitar que se conviertan en emociones reprimidas que guíen nuestro comportamiento.

"Cada emoción reprimida dejará de manera sigilosa su impronta en nuestro comportamiento a través de patrones emocionales que deciden por nosotros". 

-Elsa Punset-Es por ello que en la actualidad se da tanta importancia a conocer nuestras emociones reprimidas, ya que implica conocernos a nosotros mismos y darnos la oportunidad de identificar qué ocurre en nuestro interior para gestionarlo y actuar a favor de lo que sentimos. 

Comprender las emociones reprimidas es conocer nuestra identidad 

Conocer qué ocurre en nosotros es conocerse a uno mismo. Las emociones reprimidas son las que no queremos escuchar o a las que les damos vaga importancia; sin embargo, son las que más fuerza toman y las que acaban liderando nuestros comportamientos y nuestros pensamientos.

"Lo que niegas te somete. Todo lo que nos sucede, entendido adecuadamente, nos conduce a nosotros mismos". - Carl Jung.Conocer nuestras emociones nos da la oportunidad de saber por qué actuamos de una forma u otra. Cada uno filtra las situaciones en función de sus sentimientos, es por ello que cada uno actúa de una forma diferente. Nuestras experiencias nos llevan a ver el mundo de una forma especial y única. Cada situación genera en nosotros una emoción distinta y es por ello que conocernos nos lleva a comprender el cómo actuamos. 

Cuando reprimimos emociones como la ira, cuando nos dejamos llevar por el miedo, cuando no nos permitimos estar tristes, cuando la venganza ha tomado fuerza o el dolor es el que habla, estamos dando paso a un funcionamiento independiente de las emociones no gestionadas y no manejadas, y será ahí cuando hablen por sí mismas a través de nuestras acciones. 

Un estudio realizado por la Universidad de Stanford acerca de las emociones, desveló que aquellos individuos con tendencia a reprimir sus sentimientos, reaccionaban con una activación fisiológica mucho mayor ante situaciones desencadenantes que otros que, por ejemplo, mostraban ansiedad o ira. 

Por esta razón es también normal que aquellos individuos que no expresan sus sentimientos o tengan más dificultad para hacerlo, presenten más problemas somáticoscomo tensiones musculares, dolores de cabeza, reacciones dermatológicas o enfermedades más complicadas. Sus emociones se tornan y encuentran la vía de canalización por métodos menos funcionales para nosotros. 

La memoria de nuestro cuerpo y nuestra mente 

A veces nos enfrentamos a situaciones y reaccionamos de forma que nos sorprende. Esto ocurre por la memoria de nuestras experiencias, las cuales integramos unas veces de manera consciente y, otras, de forma inconsciente. Cuando reprimimos emociones no filtramos y permitimos que se cuelen en nuestra memoria sin darnos cuenta. 

Nuestro trabajo aquí es conocer qué ocurre y qué sentimos en cada momento. Si no sabemos identificar las emociones, luego no podremos gestionarlas y manejarlas. Por ello el primer paso será atender a las emociones y darles voz cuando pidan hablar. Si no realizamos este paso, estaremos reprimiendo y dejando que actúen en solitario y de forma autónoma. 



Cuando conocemos qué está ocurriendo es cuando podemos dar forma y entender por qué sucede así. En el momento en el que escuchamos, estamos en disposición de comprender y manejar nuestro comportamiento, para así actuar de una forma integrada y comprensible. Realmente, solo cuando damos voz a las emociones reprimidas, damos el paso para conocer nuestra verdadera identidad.


Adriana Diez
mar, 04 sep 2018 22:11 UTC
https://es.sott.net/article/62112-Las-emociones-reprimidas-se-graban-en-nuestro-cuerpo

martes, 24 de abril de 2018

Un estudio de una universidad finlandesa revela como las emociones se esparcen y se manifiestan en nuestro cuerpo

ESTUDIO DE UNA UNIVERSIDAD FINLANDESA REVELA CÓMO LAS EMOCIONES SE ESPARCEN Y SE MANIFIESTAN EN NUESTRO CUERPO, REACCIONES QUE COINCIDEN CON LAS METÁFORAS QUE USUALMENTE LES ASIGNAMOS.

Nuestras emociones se encuentran doblemente relacionadas con nuestro cuerpo y con el sentido figurado que culturalmente les imputamos. El nudo en la garganta del miedo, las mariposas en el estómago del enamoramiento, la “tristeza seca” o la “furia fría” de Simone de Beauvoir son, aun en su dimensión metafórica, realidades físicas que experimenta nuestro cuerpo, reacciones y sensaciones que en última instancia poseen una dimensión innegable en los órganos y tejidos que también nos constituyen.

En una visualización que podría parecer sencilla pero no por ello menos sorprendente, un equipo de investigación de la universidad finlandesa de Turku publicó los resultados de este estudio en el que algunas de las emociones más representativas de la naturaleza humana se muestran a través de una cámara térmica, otorgando una perspectiva distinta, aunque al mismo tiempo familiar, de estos fenómenos.




Así, el amor suscita una ola de calor en todo nuestro cuerpo, al igual que la felicidad, mientras que la ira y el miedo hacen que la energía corporal se concentre en las manos y el pecho, pues inconscientemente nos preparamos para una pelea. Asimismo destaca el panorama de la depresión: debilidad en las extremidades combinada con un disgusto que se siente sobre todo en el estómago y la tráquea.

Estas imágenes fueron obtenidas con 700 voluntarios que observaron y leyeron películas e historias destinadas a suscitar una emoción en particular: después de pasar por esta prueba, los investigadores pidieron a los participantes que indicaran las zonas del cuerpo donde habían sentido una sensación particular y con qué color asociaban esta. Igualmente se incluyó cierta variación cultural para saber en qué medida esta afectaba la reacción del cuerpo.

Los resultados se publicaron en la revista académica Proceedings of the National Academy of Sciences y, de acuerdo con el diario inglés The Independent, que reproduce fragmentos del artículo, estos muestran “patrones consistentes entre las sensaciones del cuerpo asociadas con cada una de las seis emociones básicas”.

En cuanto a los posibles usos de estas conclusiones, los investigadores sugieren que estas podrían ayudar a entender mejor trastornos de ánimo como la depresión o la ansiedad.

https://www.pijamasurf.com/2014/01/en-que-zona-del-cuerpo-se-manifiestan-las-emociones/

viernes, 2 de febrero de 2018

Como las emociones contribuyen a crear el Cáncer ( y como evitar que lo hagan )

EL CÁNCER PARECE ESTAR LIGADO A UN EXCESO O A UNA OBSTRUCCIÓN EMOCIONAL; LA MEDICINA CHINA Y LA FILOSOFÍA ORIENTAL PROVEEN UNA EXPLICACIÓN INTEGRAL Y UN MARCO PRÁCTICO PARA LIDIAR CON LOS EXCESOS EMOCIONALES

¿El cáncer es una enfermedad fundamentalmente emocional? 

Esto es algo difícil de decir, especialmente a los pacientes que han padecido esta enfermedad y cuyo sufrimiento difícilmente podemos concebir, no habiendo vivido lo que han vivido. Decirle a estos pacientes, en su sufrimiento y desconsuelo, que su enfermedad tiene que ver con un desajuste emocional del cual, a fin de cuentas, ellos son responsables, pude ser mal recibido. 

Y, sin embargo, la medicina moderna cada vez más se da cuenta de que la mayoría de las enfermedades no tienen una causa genética --son sobre todo resultados de la interacción entre el individuo y el medio ambiente (causa epigenética), esto es, sus hábitos, dieta, estrés, interacción con toxinas y contaminantes y otros factores.




En otras tradiciones donde se cree en el karma, en la reencarnación o en sus equivalentes y se considera que el universo no es una máquina ciega y azarosa, sino un organismo que está interconectado en todas sus partes y opera bajo leyes causales, el paciente necesariamente asume una responsabilidad de su salud. 

Esta es la visión de la medicina tradicional en la que la enfermedad no llega como un fenómeno aleatorio, cruelmente injusto, sino como una consecuencia de una serie de actos previos que deben ser entendidos por el individuo si busca sanar --así el paciente no puede descargar su responsabilidad y ponerse en las manos del doctor, sino que por lo menos debe entender la naturaleza de su enfermedad, buscar la causa interna y participar de manera activa en su tratamiento. 

De hecho la enfermedad, en su misterio, a veces es vista como un proceso de crecimiento y comprensión de la naturaleza más profunda del individuo: una forma en la que el universo, su alma, dios, según la visión que se tenga, se comunica para manifestar una irreversible voluntad, un camino que lo obliga a cierta "rectitud". 

La ciencia médica moderna también entiende que una enfermedad es un fenómeno causal, que siempre puede encontrar su etiología en una serie de eventos previos. Sin embargo, estos eventos no son explicados de manera cualitativa como teniendo una dimensión de significado, son solamente procesos mecánicos. Y, generalmente, no se acepta que causas emocionales o psicológicas puedan tener efectos materiales. La medicina moderna occidental reconoce la importancia de las emociones, pero solamente una vez que la enfermedad ha sido diagnosticada, como un coadyuvante del tratamiento.

La visión tradicional de la medicina que podemos encontrar en China, pero también en la filosofía, por ejemplo, del médico suizo Paracelso, sugiere que la enfermedad es una violación o desviación de la ley natural, del orden que sigue naturalmente el cuerpo en armonía con el cosmos. Esta desviación suele ocurrir simplemente por la ignorancia de los ritmos naturales o por la creación de una presión psíquica o emocional que obstruye el flujo natural de la energía del cuerpo. 

Bajo esta visión filosófica de la enfermedad, todas las enfermedades son responsabilidad del individuo, nunca maldiciones o mala suerte (incluso un ataque psíquico externo es resultado de la actitud del individuo). Una enfermedad que asola a un niño debe de tener una causa explicable en la continuidad de un proceso psicoespiritual que se a remonta antes del nacimiento.

En el caso del cáncer, la medicina china hace especial énfasis en el origen emocional de esta enfermedad. Antes de revisar de manera particular cómo las emociones contribuyen según la medicina china a generar el cáncer, contemplemos cómo son concebidas las emociones. En la medicina china, las emociones son las respuestas mentales a factores externos que detonan un movimiento energético ligado a una estructura anatómica. 

La medicina china china clasifica las emociones en cinco emociones principales y dos más que se propician por grandes excesos, las cinco primeras son la ira (hígado), la alegría (corazón), la tristeza (pulmón), el miedo (riñón) y el pensamiento alterado (bazo); las dos restantes: el terror (que afecta al corazón) y la ansiedad (o abatimiento) (que afecta el pulmón). Cada una de estas emociones está ligada a su vez con otro órgano asociado o víscera, a un elemento, a un planeta, y a numerosas otras correspondencias. 

Se dice que las emociones son una especie de vientos internos (siendo que los vientos cálidos o fríos en la medicina china son los que originan las patologías). Las emociones, sin embargo, entran en un proceso dinámico en el que una emoción puede derivar en otra según el esquema de analogías. 




El Traditional Medicine Institute cita al médico Sun Binyan, quien en su libro Cancer Treatment and Prevention escribe que la mayoría de los pacientes con cáncer padece de una "supresión de las emociones. Tienden a retener su enojo. 

Pese a que algunos pacientes responden bien al tratamiento, suelen recaer cuando ocurre nueva estimulación emocional". Shi Lanling y Shi Peiquan atribuyen el cáncer a la perturbación de una o varias de las siete emociones, "especialmente la ansiedad, los pensamientos alterados y la ira, las cuales afectan el bazo y el hígado", esto genera que "el qi [la energía] se estanque y el bazo pierda su función de transformación y transportación provocando una perturbación en el metabolismo del elemento agua y una subsecuente acumulación de humedad-flema, que, obstruida, por la ira, estancará también el qi del hígado". 

Jia Kun, en su libro Prevention and Treatment of Carcinoma in Traditional Chinese Medicine sugiere evitar: "cambios emocionales, como el miedo, la preocupación, la duda, la irritación y el nerviosisimo". Aquí es apropiado hacer una digresión para resaltar un principio básico de la filosofía oriental: la relajación y el control de las emociones. 

Para los médicos chinos pero también para los budistas y los taoístas la base de la conducta humana es el desarrollo de una disciplina interna y externa que logre control y apaciguar el pensamiento, un principio de no violencia pero también de no reacción ante los fenómenos. Cualquier exabrupto o momento en el que se pierde el control conlleva un importante riesgo de enfermedad (esto es algo que simplemente no ha sido asimilado por la cultura occidental). 

En la medicina occidental moderna encontramos algunos casos de médicos que han empezado a vincular el cáncer con las emociones. Quien quiera investigar más puede consultar el trabajo del doctor Ryke Geerd Hamer, quien tiene ideas muy interesantes sobre la etiología del cáncer, sin embargo, debemos advertir que este doctor ha sido acusado por mala práctica y de hecho ha perdido su licencia médica. 

Esto, sin embargo, podría explicar también su radical visión del cáncer que se opone a la visión actual de la medicina. Hamer considera que muchos de los casos de cáncer se originan en un conflicto base. Esto basado en su experiencia con la muerte de su hijo, asesinado en 1978; meses después Hamer sostiene que desarrolló cáncer en los testículos, pese a no haber sufrido ninguna enfermedad previa que podría vincularse con este suceso. 

A esto Hamer le llama "un conflicto de pérdida"; conflictos como este, en los que el individuo no tiene elementos para lidiar con lo sucedido y está básicamente indefenso, pueden producir luego también "conflictos biológicos", una manifestación psicosomática. Su teoría indica que un conflicto primero se manifiesta en la psique (a nivel emocional) y luego en el cerebro y al final en un órgano. La enfermedad es mediada y coordinada en todos sus aspectos por el cerebro, incluyendo la distribución de microorganismos (como virus o bacterias) que suelen realizar labores importantes para la sanación y la medicina moderna suele tomar una postura de simple exterminación. 

Hamer incluso ha correlacionado el tipo de conflictos con el tipo de cáncer que se manifiesta. Evidentemente debemos tomar con un grano de sal lo que dice Hamer, ya que contradice muchos de los principios de la medicina moderna. Dicho eso, su teoría, como ha sido desarrollada en sus "cinco leyes biológicas", coincide en muchos aspectos con la medicina tradicional y los principios filosóficos en los que ésta se basa. 

De cualquiera manera, para el cáncer o cualquier otra enfermedad, debemos aceptar que nuestra actitud y nuestro contenido psíquico y emocional tienen importantes consecuencias, ya sea directamente generando o intensificado una enfermedad o al menos indirectamente impidiéndonos tomar las decisiones adecuadas para encontrar un procedimiento eficaz de tratamiento. No hay duda de que la mejor prevención es el desarrollo de una disciplina interna capaz de moderar las reacciones y evitar todo exceso. Ya lo decía Sócrates: "todo con moderación" e incluso la moderación, puesto que lo esencial es el equilibrio, no la represión. 

En este sentido la filosofía oriental tiene mucho que enseñarnos puesto que nos aventaja con una tradición milenaria de prácticas ligadas a la relajación y a la conservación de la energía, asimismo también, con todo un corpus medicinal ligado a la prevención de la enfermedad, provisión y no reacción. Para el hombre occidental, apegado a su concepción de la realidad, una vida sin emociones fuertes difícilmente merece ser vivida, además de que le resulta prácticamente imposible concebir la posibilidad de nunca enojarse, por ejemplo. Para el hombre oriental o el hombre meditativo, la intensidad y la vitalidad que el hombre occidental encuentra en las emociones es una distorsión de la infinita riqueza que se puede encontrar en la tranquilidad, en la sutileza, en el silencio. 




La filosofía oriental no sugiere que las emociones sean reprimidas, simplemente mantiene que los sucesos que ocurre en nuestras vidas no deben ser exagerados, ni se debe formar apegos excesivos. Es natural sentir tristeza cuando una persona querida muere pero entonces se lleva a cabo el luto apropiado, se permite la expresión completa de la emoción sin fijación en ella y después se sigue adelante con la vida, de esta forma la emoción corre finalmente su cauce y no se convierte en una obstrucción o en un foco patógeno innecesario.

 PIJAMASURF - 01/27/2016
http://pijamasurf.com/2016/01/como-las-emociones-contribuyen-a-crear-el-cancer-y-como-evitar-que-lo-hagan/

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