viernes, 8 de noviembre de 2019

Hallada una Relación entre el riesgo de Obesidad y los Anticonceptivos Orales

La probabilidad sube un 78% tras tomar la píldora dos años, según un estudio de la Universidad de Navarra

Anticonceptivos orales (JPC-PROD / Getty Images/iStockphoto)

BARCELONA, REDACCIÓN15/10/2019 

Investigadores de la Universidad de Navarra han hallado una relación significativa entre el uso continuado de anticonceptivos orales y el riesgo de desarrollar obesidad a largo plazo.

Según los resultados publicados en la revista International Journal of Obesity , tomar anticonceptivos orales durante dos o más años está relacionado con un aumento del 78% en la probabilidad de desarrollar obesidad en los ocho años siguientes. El estudio no ha explorado por qué mecanismo las píldoras anticonceptivas influyen en el aumento de peso.

Para Alfredo Gea, investigador principal del trabajo y miembro del departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra, estos resultados aconsejan la cautela en el uso de anticonceptivos orales y dan información importante a las mujeres a la hora de tomar la decisión de usar estos fármacos. 




Gea destaca que sus resultados están en línea con riesgos previamente identificados en cohortes suecas y norteamericanas de diabetes, hipertensión, enfermedad coronaria y cáncer de mama, todas ellas asociadas a la obesidad.

Los investigadores de la Universidad de Navarra –institución privada católica perteneciente a la prelatura del Opus Dei– valoraron prospectivamente el riesgo de desarrollar obesidad en 4.920 mujeres jóvenes (con una media de edad de 28 años) durante más de ocho años de seguimiento. Ninguna de ellas tenía obesidad al inicio del estudio. 

Las participantes se dividieron en dos grupos, en función de si utilizaban o no anticonceptivos orales de forma regular. El uso de este método de anticoncepción y el índice de masa corporal se evaluaron al inicio del estudio y cada dos años durante el seguimiento.

Los resultados del estudio pusieron de manifiesto que el uso de anticonceptivos orales está significativamente asociado con mayores probabilidades de desarrollo de obesidad, especialmente cuando el uso de estos es constante y se extiende durante periodos de más de dos años.

Según declara Álvaro San Juan Rodríguez, primer autor del trabajo, en un comunicado difundido por el Centro de Investigación Biomédica en Red Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (Ciberobn), “se comprobó que, a igualdad de otros factores y de manera independiente de ellos, el riesgo de desarrollar obesidad durante los años sucesivos prácticamente se duplicaba en las mujeres que usaban regularmente anticonceptivos orales, y casi se triplicaba en las que los habían usado continuadamente durante más de dos años.”


Estos son los 2 Principales Hábitos queprovocan la Muerte de Neuronas

Resultado de imagen de Muerte de Neuronas
CAPACIDADES COMO EL CÁLCULO, EL RACIOCINIO, LA POSIBILIDAD DE PREVER EL FUTURO Y OTRAS DEPENDEN DIRECTAMENTE DE NUESTRA CAPACIDAD MENTAL Y, MÁS PRECISAMENTE, DEL ESTADO DE NUESTRAS NEURONAS


Como es sabido, las neuronas son el principal tipo de células que conforman el tejido nervioso de todos los animales (con excepción de las esponjas y los placozoos).

Una de las características más destacas y únicas de las neuronas es que son células que se conectan entre sí y se comunican a través de impulsos eléctricos, de ahí su capacidad para formar redes que hacen posible capacidades como la percepción, la memoria o la conciencia y aun otras más elementales como el movimiento o el control de las funciones involuntarias de un cuerpo.

En el caso del ser humano las neuronas son quizá aún más importantes dado que, como se dice, nuestra especie posee una inteligencia superior. Capacidades como el cálculo, el raciocinio, la posibilidad de prever el futuro y otras dependen directamente de nuestra capacidad mental y, más precisamente, del estado de nuestras neuronas. 




Sobre todo en años recientes, la neurociencia estudia con detenimiento el proceso de vida, desarrollo, funcionamiento y muerte de las neuronas. Durante mucho tiempo, por ejemplo, se creyó que las neuronas eran células que no podían regenerarse, es decir, que una vez que se perdía una neurona, no había forma de recuperarla.

No obstante, hoy se sabe que no es así, y que hábitos como el ejercicio físico, las relaciones sexuales o una dieta que incluya aceites como el omega 3 hacen posible la regeneración neuronal.

Pero, por otro lado, también se sabe que otros hábitos provocan directamente la muerte de neuronas. Entre éstos, los más nocivos son el estrés y el alcoholismo.

En el caso del estrés, sus consecuencias sobre la salud cerebral provienen sobre todo del hecho de que el estrés no viene solo, por así decirlo, sino que es un conjunto amplio de reacciones fisiológicas entre las que se cuentan el aumento súbito de los niveles de cortisol, adrenalina y otros neurotransmisores y hormonas asociados con emociones como el miedo, la ansiedad, la sensación de peligro y otros, los cuales afectan las funciones cerebrales pero también las de otros órganos como el corazón, el páncreas o el estómago.

Asimismo, el estrés crónico afecta directamente los ciclos de sueño de las personas, conduciendo al insomnio o a períodos de sueño sin descanso efectivo, siendo el sueño uno de los momentos más importantes de “mantenimiento” cerebral, en los cuales este órgano realiza funciones de limpieza, ajustes y demás, casi como si se tratara de un sistema operativo. 

Por eso el estrés es tan nocivo, pues como vemos, sus consecuencias son verdaderamente sistémicas: es capaz de afectar todo nuestro cuerpo y, en el caso de la salud cerebral, se le ha asociado directamente con enfermedades neurodegenerativas como el mal de Parkinson o el Alzheimer. 

Por otra parte, recordemos que sin bien popularmente el estrés se relaciona con situaciones como un exceso de “presión” (laboral, familiar o de otro tipo), en otras circunstancias como un estado emocional de depresión, angustia, tristeza o enojo también se pueden desarrollar cuadros de estrés que afectan directamente la salud neuronal.

El consumo excesivo de alcohol es otro factor decisivo de muerte neuronal y daño cerebral. En particular, las toxinas presentes en las bebidas alcohólicas parecen ser especialmente dañinas para las neuronas presentes en el lóbulo frontal, el sistema límbico y el cerebelo, regiones responsables de funciones como el juicio y la memoria.

Ciertos estudios también sugieren que el alcohol acelera el proceso natural de envejecimiento neuronal, lo cual puede predisponer a una persona a desarrollar la enfermedad de Alzheimer, por ejemplo, entre otras consecuencias.

Así que ya lo sabes, si quieres cuidar la salud de tus neuronas, procura evitar estos dos escenarios: el estrés y el consumo excesivo de alcohol, y más todavía, la combinación de ambos. Si vives actualmente en un estado emocional que te conduce a niveles elevados de estrés, busca algún tipo de apoyo profesional de salud mental, y lo mismo en el caso del consumo excesivo de alcohol.

Después de todo, las adicciones son también un llamado de alerta para atender tu bienestar psicológico.

https://pijamasurf.com/2019/11/estos_son_los_dos_principales_habitos_que_provocan_la_muerte_de_neuronas/

Según la ciencia, el Cerebro de las Niñas Madura Antes que el de los Niños

Tal y como nos revela un estudio, el cerebro de las niñas madura antes que el de los chicos. 

Es sobre los 10 años cuando se inicia en ellas la poda neuronal, así como la reorganización cerebral para favorecer unas conexiones más rápidas y eficaces.

De algún modo, la ciencia ya intuía que, por término medio, el cerebro de las niñas madura antes que el de los niños. 

Sin embargo, ha sido un estudio de la Universidad de Newcastle el que ha apoyado con datos esta hipótesis. Es más, se sabe incluso que este avance en su desarrollo neurológico puede aparecer hasta diez años antes que en los chicos (tener en cuenta que las diferencias individuales son muy grandes y no solo se explican en función del sexo).

Ahora bien, cabe matizar un aspecto. El que las niñas muestren un desarrollo cerebral más temprano que los niños no significa que ellas tengan un potencial intelectual más elevado. Significa, básicamente, que entre los 10 y los 12 años presentan una mayor organización cerebral y hay una actividad neurológica más elevada. Los niños, por su parte, inician este mismo proceso madurativo entre los 15 y los 21.





Es decir, ambos sexos siguen unos mismos procesos neuromadurativos que les permitirán en última instancia, lograr un cerebro listo para interaccionar con el entorno con mayor capacidad de reflexión, atención, menor impulsividad, etc. Sin embargo, las niñas empiezan ese proceso antes.

Asimismo, cabe resaltar un detalle del cual nos hablan también los neurocientíficos. En la actualidad, están apareciendo determinadas circunstancias ante las cuales nuestros pequeños son vulnerables a nivel neurológico.

El sedentarismo, la desconexión social y el preferir los estímulos digitales, e incluso esa presión externa por obtener buenos resultados que a fin de cuentas, resta tiempo al juego, está originando que los niños tarden más en alcanzar todo su potencial cerebral.

«Solo cuando ese cerebro emocional ha recibido el cariño que necesita, puede tener una capacidad intelectual plena”.

-Álvaro Bilbao-

¿Por qué el cerebro de las niñas madura antes que el de los niños?

Los científicos de la Universidad de Newcastle, en el Reino Unido, realizaron un estudio en el 2013 donde hallaron datos no esperados. El objetivo de este trabajo, según explica Marcus Kaiseer, profesor del departamento de psicología de esta universidad, era conocer el nivel de conectividad del cerebro humano entre los 4 y los 40 años.

A medida que realizaban las pruebas y las resonancias magnéticas se dieron cuenta de algo muy significativo. Las niñas de entre 10 y 12 años mostraban un cerebro más maduro que el de los niños.

Sin embargo, ¿qué queremos decir cuando usamos el término «maduro»? Implica que el cerebro ya ha iniciado el proceso de podar esas conexiones neuronales que no considera importantes para reorganizar el cerebro de manera eficiente.

Veamos más datos para comprenderlo mejor.
Menos conexiones, pero más fuertes y sofisticadas

Si dijésemos que un cerebro hábil, fuerte y con buen potencial es un cerebro con un nivel justo y adecuado de conexiones, es posible que muchos se sientan confundidos.

A menudo, solemos pensar que cuantas más conexiones neuronales tengamos más recursos, competencias y habilidades tendremos. Sin embargo, esa no es la clave. De hecho, se piensa que uno de los principales problemas de las personas con autismo es precisamente su hiperconectividad.

Así, uno de los principios en el desarrollo cerebral del niño es que se lleve a cabo una adecuada poda neuronal. Los bebés llegan al mundo con cerca de 100.000 millones de neuronas. Hasta más o menos los dos años de edad, se van originando un gran número de sinapsis. No obstante, a partir de esta edad se inicia lo que se conoce como poda neuronal.

La finalidad es destruir esas conexiones (sinapsis) que no se usan y fortalecer (mielinizar) las que sí se usan. Este fortalecimiento hará que las conexiones que queden sean más veloces y eficaces. Este proceso de poda neuronal no concluye hasta pasados los 20 años.





Ahora bien, el estudio llevado a cabo en la Universidad de Newcastle, nos señala que el cerebro de las niñas madura antes que el de los niños, porque ellas, llevan a cabo este proceso entre los 10 y los 15 años. Los niños por su parte, culminan este proceso sobre los 20 o 21.

La necesidad de mejorar la conectividad neuronal en el cerebro infantil y adolescente

El hecho de que el cerebro de las niñas madura antes que el de los niños no significa ni mucho menos, que ellas deban recibir una educación diferenciada. 

De hecho, algo que señalan los expertos y que ya hemos comentado al inicio, es la necesidad de atender las condiciones educativas, emocionales y personales de los niños para que alcancen una conectividad neuronal efectiva.

¿Qué queremos decir con esto? Queremos incidir en unos hechos muy elementales. Por ejemplo, el cerebro de un niño no está hecho para que esté todo el día sentado. Los pequeños necesitan movimiento, explorar, descubrir, jugar, interaccionar con otros niños, experimentar sensaciones, emociones, sentimientos…

Es cierto que el cerebro de las niñas madura antes que el de los niños, pero debemos poner las condiciones más idóneas para que tanto ellas como ellos, lo hagan del mejor modo, aprovechando todo su potencial. Para este fin, nunca está de más recordar esas dimensiones que más pueden ayudarles a lograrlo.

¿Cómo optimizar el desarrollo cerebral de los niños?

Una primera estrategia es atender a sus emociones. Factores, como contar con un apego saludable, con el amor, seguridad y cariño del entorno familiar, son esenciales. A partir de ahí es muy significativo que les ayudemos a gestionar y entender sus emociones.

Otro pilar fundamental es la alimentación correcta. Es preferible optar por productos saludables, evitando bollerías industriales, grasas saturadas, etc.

Seguidamente, es esencial que favorezcamos la actividad física, el movimiento, el juego, la manipulación, el construir cosas con las manos.

Asimismo, no podemos descuidar que los niños tengan contacto social con sus iguales, que jueguen, que interaccionen entre ellos.




Por último, no podemos olvidar esa piedra angular en la educación de un niño. Nos referimos al factor curiosidad, a impulsar su capacidad de asombro, de inventiva, de crear, experimentar, equivocarse, acertar, probar, sentir e ir descubriendo el mundo a su ritmo.

El cerebro infantil tiene sus propios tiempos, pero nosotros, como facilitadores, también tenemos la oportunidad (y la responsabilidad) de optimizar ese proceso.


7 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater

jueves, 7 de noviembre de 2019

¿Qué es la Blefaritis o caspa en las pestañas? : Síntomas, causas y cómo tratar la enfermedad

Inflamación irritativa en el borde del párpado que suele presentar caspa

La blefaritis es una inflamación irritativa en el borde del párpado (Shutterstock)

REDACCIÓN 05/09/2019 21:33

La blefaritis es un problema común y crónico que se puede controlar. Se trata de una inflamación irritativa en el borde del párpado que suele presentar caspa por un mal funcionamiento de las glándulas de Meibomio que están en el interior de los párpados y que producen la lágrima de grasa para que esta sea más estable y se mantenga correctamente en la superficie del ojo.

Puede favorecer la aparición de orzuelos y puede estar asociada a otros trastornos como el ojo seco, la rosácea, la dermatitis seborreica o la psoriasis.





Causas de la blefaritis o caspa en las pestañas

Depende del tipo de blefaritis

Hay varios tipos de blefaritis y la causas pueden variar en función del que corresponda:

- Blefaritis anterior. Afecta a la zona de las pestañas o parte externa del borde palpebral, puede aparecer un exceso de grasa, por la proliferación de bacterias o por el ácaro microscópico Demodex. En los casos asociados a trastornos cutáneos como la dermatitis seborreica se puede llegar a dar la vuelta al párpado, hacia dentro (entropión) o hacia fuera (ectropión) lo que puede llegar a provocar la formación de una úlcera en la córnea.

- Blefaritis posterior. Aparece donde los párpados se encuentran en contacto con el ojo (parte interior del borde palpebral) por un mal funcionamiento de las glándulas de Meibomio que se pueden obstruir formando orzuelos o chalaziones.

- Blefaritis mixta. Aparece por la congestión de secreciones en el borde del párpado propia de la blefaritis posterior e infección bacteriana significativa de la blefaritis anterior.

- Blefaritis escamosa. Aparecen escamas o caspa en la base de las pestañas, por lo general secas.

- Blefaritis seborreica. Acumulación excesiva de grasa en el borde de los párpados.





Los factores de riesgo de la aparición de la blefaritis:

- Abuso de lentes de contacto.
- Cambios hormonales.
- Envejecimiento.
- Tratamientos para trastornos cutáneos.
- Quimioterapia.

Síntomas de la blefaritis o caspa en las pestañas

Picor, escozor y caspa entre otros

Los signos de la blefaritis son:

- Ojos llorosos.
- Enrojecimiento y/o inflamación en los párpados.
- Sensación de cuerpo extraño en los ojos.
- Ardor y/o escozor en los párpados.
- Caspa en la base de las pestañas.
- Legañas o costras al despertar.
- Parpadeo muy frecuente.
- Sensibilidad a la luz.
- Pestañas que crecen desviadas.
- Pérdida de pestañas.

Diagnóstico de la blefaritis o caspa en las pestañas

Examen de los párpados y muestra de piel

El oftalmólogo examinará los párpados con la ayuda de una lámpara de hendidura y puede que extraiga una muestra de grasa o caspa con la ayuda de un hisopo de algodón para detectar o descartar la presencia de ácaros, bacterias u hongos.

Tratamiento y medicación de la blefaritis o caspa en las pestañas

Buena higiene y compresas tibias

Por lo general la blefaritis se resuelve manteniendo una buena higiene de ojos y párpados, lavándolos a diario y aplicando, cuando está presente la inflamación, compresas tibias. Si hay infección se pueden pautar antibióticos tópicos. La inflamación puede requerir fármacos antiinflamatorios.



Prevención de la blefaritis o caspa en las pestañas

Buena higiene

Mantener una buena higiene de los ojos y de los párpados puede prevenir la reaparición de este trastorno ya que la blefaritis nunca desaparece por completo.

https://www.lavanguardia.com/vida/salud/enfermedades-ojos-oculares/20190905/47195218390/blefaritis-caspa-en-las-pestanas-irritacion-del-parpado-glandulas-de-meibomio-ojo-seco.html

Fumar aumenta el riesgo de sufrir Esquizofrenia y Depresión

Un grupo de científicos británicos analizó el conjunto de vínculos que existe entre el tabaquismo y los trastornos mentales.

Imagen ilustrativaPixabay.com / lukasbieri

Fumar es un factor de riesgo para el desarrollo de la esquizofrenia y la depresión, según un estudio estadístico realizado por un grupo de científicos de la Universidad de Bristol (Reino Unido). 

Los resultados fueron consistentes tanto en casos de tabaquismo de larga duración como en los de nuevos fumadores, señala un artículo publicado este miércoles en la revista Psychological Medicine.

Los investigadores encontraron también evidencias de que la predisposición genética a la depresión aumenta a su vez el tabaquismo, pero su trabajo se enfoca principalmente en los efectos perjudiciales que provoca el hábito de fumar en la salud mental.





"Se suele pasar por alto a las personas con enfermedades mentales en nuestros esfuerzos por reducir la prevalencia del tabaquismo, lo que implica desigualdades en la salud", criticó la autora principal del estudio, Robyn Wootton, en un comentario que recoge el sitio web de la universidad.

Según esta investigación, fumar es el mayor factor individual que contribuye a una reducción de entre 10 y 20 años de la expectativa de vida entre las personas con trastornos mentales. Por ello, los autores instaron a redoblar los esfuerzos para hacer que los individuos con esta clase de problemas dejen de fumar.

Wootton y su equipo alertaron asimismo de que la nicotina obstaculiza los receptores de dopamina y serotonina en el cerebro. La dopamina es un químico natural que regula las emociones, mientras que la serotonina, conocida como la hormona de la felicidad, contribuye al sentido de bienestar.

Para llegar a estas conclusiones, las mediciones se llevaron a cabo en una muestra de casi medio millón de personas de entre 40 y 69 años a partir de los datos del biobanco británico. 

El estudio suma así un nuevo trastorno a la variedad de problemas que ya se asocian con el consumos de cigarrillos.


Publicado:7 nov 2019 10:51 GMT

Razones por las que una Dieta Baja en Carbohidratos o cetogénica puede Mejorar tu Salud Mental

Cuando Ole Jørgen Hessen, de Noruega, comenzó la dieta cetogénica en enero de 2017, tan solo quería bajar de peso. "Vi algunas fotos y videos míos. No me había dado cuenta de lo grande que estaba".

Así que este técnico de software de Oslo de 28 años combinó la dieta cetogénica con el ayuno intermitente.

 Dejó todo el azúcar, las frutas y los carbohidratos refinados o almidonados, comiendo principalmente carne, pescado, frutos secos y verduras de superficie. Uno de sus platos favoritos es un estofado noruego de reno llamado Finnbiff.

La mayoría de los días come durante un intervalo de tres horas, normalmente un pequeño refrigerio por la tarde como cecina y después la cena.

"Me sentía bien. Fue fácil", dice. Durante el último año ha perdido más de 63 kilos (140 libras). Se siente y se ve genial.




Sin embargo, hubo otro agradable cambio: su trastorno bipolar II de ciclación rápida se volvió mucho más estable y controlable. Aunque aun tuvo cinco "ciclos de estado de ánimo" en 2017, todos ellos fueron más fáciles de controlar para él.

"Mis ciclos son mucho más moderados ahora. La exaltación del estado de ánimo es más fácil de predecir y sigo pudiendo dormir de forma adecuada y centrar mi energía extra durante el estado exaltado. Mis depresiones son menos intensas, y cuando estoy deprimido sigo pudiendo estar interesado en mis aficiones y amigos. Todo es mucho más predecible y fácil de hacer frente".

En resumen, Hessen llegó a la dieta keto por la pérdida de peso, pero se ha quedado por el efecto positivo en su salud mental.

Ole: Antes y después

Fue diagnosticado en 2014 con trastorno bipolar II (Una forma más leve, pero aun así grave de trastorno bipolar) cuando estaba trabajando en Finlandia y repentinamente cambiaba rápidamente entre hipomanía (Elevación moderada del estado del ánimo y ansiedad) y depresión casi de forma semanal.

Ahora siente que la enfermedad probablemente le ha acompañado la mayor parte de su vida. "Había tenido depresiones desde que la memoria me alcanza, desde los 3 o 4 años".

Ahora escribe de forma regular en foros sobre dieta cetogénica en Reddit, compartiendo su experiencia con otras personas que están considerando seguir la dieta por razones de salud mental.
"Siempre soy muy cuidadoso de no crear falsas esperanzas. La dieta no supone en absoluto una cura para una enfermedad crónica como es la enfermedad bipolar. 

Sin embargo, la dieta es una gran herramienta para ayudar a controlarla", dice.Hessen no está solo. Reddit y otras plataformas sociales tienen hilos de conversación en los que gente que sigue la dieta baja en carbohidratos o cetogénica informa de mejorías en la ansiedad, depresión, trastorno bipolar e incluso esquizofrenia.

¿Podría la dieta cetogénica ayudar a prevenir, reducir o controlar mejor algunas enfermedades de salud mental? Aunque las investigaciones clínicas con pacientes reales hasta ahora son escasas, un número creciente de conocimientos científicos básicos sobre el efecto de las cetonas en la función cerebral en modelos animales y humanos, así como un gran número de anécdotas, parecen indicar que podría hacerlo.

Mala salud mental: un problema mundial en aumento

En Europa y en Norte América el impacto de las enfermedades mentales en la gente y en la sociedad es enorme. Todos los años, una de cada cinco personas se verán afectadas por un trastorno de salud mental, y durante el curso de la vida, casi una de cada tres (29 %). Desde 2005, la tasa depresión por separado ha aumentado un 18 %, ahora afecta a 322 millones de personas de forma global y es la causa número uno de discapacidad en el mundo.

Las personas con condiciones de salud mental tienen mayores tasas de enfermedad física y mortalidad prematura, con esperanzas de vida reducidas de 13 a 30 años. Las personas con enfermedades mentales también tienen mayores tasas y peores resultados en enfermedades crónicas como la diabetes, enfermedades cardiovasculares y cáncer. Los años vividos con discapacidad por trastornos mentales y consumo de sustancias aumentaron en un 45 % desde 1990 a 2013 en todo el mundo: es el mismo lapso en el que la incidencia de obesidad y diabetes estallaron.

La Dra. Georgia Ede, una psiquiatra de Estados Unidos con pasión por los efectos de la comida en la salud del cerebro, cree que hay una fuerte conexión entre las tasas en aumento de trastornos mentales y las epidemias de obesidad y diabetes.

"¿Por qué debería ser el cerebro diferente del resto del cuerpo?", dice la Dra. Ede, que tiene su propio sitio web, Diagnosis Diet, bloguea sobre psiquiatría nutricional en Psychology Today y tiene populares videos en Diet Doctor sobre los bajos carbohidratos para la salud mental y el Alzheimer.

"Creo que el declive de la salud mental en todo el mundo tiene mucho que ver con el declive de la calidad de nuestra alimentación en los últimos 75 años".La Dra. Ede cree que los dos principales factores desencadenantes de los trastornos del cerebro son el alto consumo de carbohidratos refinados como harinas, repostería, cereales, jugos de fruta y aceites vegetales y de semillas refinados y procesados.

"¿Qué sabemos acerca de esos ingredientes? En realidad sabemos mucho", dice la Dra. Ede. "Ambos ingredientes (carbohidratos refinados y aceites industriales refinados) son unos activadores muy potentes de inflamación y oxidación. Muchos trastornos de salud mental están vinculados muy estrechamente a la inflamación y oxidación, al igual que muchas enfermedades físicas".

Otros culpables potenciales, señala la Dra. Ede, son los cereales y las legumbres, que no solo interfieren con la absorción de nutrientes saludables para el cerebro, sino que también son ricos en lectinas y otros factores que pueden conllevar riesgos para la salud del cerebro. 

Dejar los carbohidratos refinados, los aceites refinados, los cereales y las legumbres con una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas o cetogénica puede mejorar la salud mental, de la misma forma que hacerlo puede revertir la diabetes y promover la pérdida de peso, señala ella.

Anécdotas poderosas

¿Que le ha ocurrido a las personas con graves condiciones de salud mental diagnosticadas que han adoptado una dieta baja en carbohidratos o cetogénica? Algunas de las anécdotas son inspiradoras.




"Me siento mejor de lo que puedo recordar", dice Scheto, de 34 años y diagnosticado con esquizofrenia al final de su adolescencia, que quedó impresionado por el efecto de la dieta cetogénica en su cerebro. "Mi cerebro está activado mejor de lo que ha estado en años, pero lo que es asombroso es que los síntomas (voces) han disminuido en lo que debe ser un 90 %. Mi cerebro está en silencio de nuevo y puedo concentrarme".

El sitio web de Diet Doctor también ha tenido una serie de testimonios. Los síntomas de la enfermedad bipolar mejoraron para Asa, Sharon y Allison. La depresión y/o ansiedad se redujo para Tim, Kara y Tonya.

A principios de este año, el Dr. Ted Naiman, que lleva ayudando a pacientes con dietas bajas en carbohidratos o cetogénicas durante 20 años, describió cómo su trastorno obsesivo compulsivo se solucionó casi de inmediato — y nunca volvió — con una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas. 

Naiman ha visto a lo largo de los años mejorías drásticas de salud mental en sus pacientes que adoptan una dieta baja en carbohidratos cetogénica. "Sin duda el síndrome bipolar, la depresión, la anxiedad, el TOC, mejoran mucho en una dieta baja en carbohidratos", dice.

En 2009, los Dres. Eric Westman y Bryan Kraft publicaron un estudio de caso y una revisión de literatura de una mujer de 70 años con esquizofrenia durante toda su vida. Diagnosticada a los 17 años, experimentó alucinaciones visuales y auditivas (esqueletos que le instaban a dañarse a sí misma) desde los 7 años.

También sufrió obesidad, apnea del sueño, hipertensión y enfermedad de reflujo gastrointestinal (GERD), entre una serie de otros problemas de salud. Después de solo 8 días siguiendo la dieta cetogénica, las voces y las alucinaciones pararon. En el momento de la publicación, ella había continuado haciendo la dieta cetogénica durante más de un año, sin volver a tener alucinaciones, y había perdido más de 10 kg (22 lb).

Ninguno de estos testimonios sorprende a la Dra. Georgia Ede. No solo fueron su propia ansiedad y depresión las que se redujeron con una dieta cetogénica, sino que también recibe constantemente comentarios en su blog sobre personas con experiencias similares.

Su columna de 2014 sobre las dietas bajas en carbohidratos y el trastorno bipolar ahora tiene 100 comentarios, y subiendo, de personas con enfermedades diagnosticadas, particularmente con trastorno bipolar, cuyos síntomas han mejorado con una dieta cetogénica baja en carbohidratos.

Una columna publicada en marzo de 2018 por la Dra. Ede sobre la gestión de los medicamentos psiquiátricos al llevar una dieta cetogénica tuvo este comentario de Vicky French: "Desde que empecé keto hace casi 5 meses, he tenido algunas mejorías importantes en la depresión y ansiedad. Tomaba 5 fármacos psiquiátricos. Con la ayuda de mi psiquiatra, ahora he dejado 3".

"Este tipo de historias personales arrojan luz sobre la relación entre la comida y el estado de ánimo de una forma que los estudios no pueden", dice la Dra. Ede. "Si esperamos a que la ciencia pruebe de forma adecuada estas teorías, tendremos que estar esperando durante años. No tienes nada que perder por hacer tus propios experimentos personales", dice ella.El cerebro puede usar dos fuentes de energía

Nuestros cerebros tienen mucha demanda de energía. Aunque solo son un 2 % del peso corporal, consumen un 20 % de nuestra energía diaria. Los estudios muestran que dos tercios del balance energético del cerebro se usan para ayudar a las células nerviosas a mandar impulsos o señales. El tercio restante es para "limpieza" o mantenimiento de la salud de la célula.

Como se describió en una publicación reciente de Diet Doctor sobre el uso de cetonas para el Alzheimer, se sabe desde hace tiempo que el cerebro puede usar dos fuentes de energía para sus necesidades energéticas: 1) glucosa o 2) cetonas. 

La glucosa es el producto de degradación de los carbohidratos que comemos o se fabrica por vía hepática en un proceso llamado gluconeogénesis (literalmente, "fabricación de nueva glucosa"). Las cetonas son el producto de la degradación de la grasa a ácidos grasos, ya sea de grasa en nuestra dieta o de grasa almacenada en nuestro tejido adiposo.

Diet Doctor tiene varios videos y publicaciones sobre los efectos positivos de una dieta cetogénica para las migrañas, cáncer cerebral y los traumatismos craneoencefálicos. Recientemente, dos psiquiatras revisaron la investigación base para problemas psiquiátricos y señalaron que aunque es prometedora, es escasa. La Dra. Ede adopta una posición más optimista. "Mi mantra es que la forma más potente de cambiar la química del cerebro es con comida, porque de ahí es de donde proceden en primer lugar los productos químicos del cerebro", dice.

Aunque los mecanismos exactos de las cetonas en la salud cerebral siguen sin estar claros, un artículo de 2017 en la revista Neurochemistry resumió lo que se conoce: se ha probado que usar las cetonas como fuente de energía en el cerebro mejora la respiración mitocondrial, aumenta los factores de crecimiento neuronales, fortalecen la señal enviada entre sinapsis, reduce la inflamación del cerebro y reduce el estrés oxidativo. 

Estos efectos, señaló el artículo, parecen pues tener implicaciones resultantes para una amplia variedad de vías funcionales cerebrales. Ensayos clínicos escasos; datos científicos básicos prometedores

Los ensayos clínicos que comparan los resultados de varias dietas entre pacientes con enfermedades mentales brillan por su ausencia. Por ejemplo, aunque actualmente hay 2822 ensayos clínicos registrados en Clincaltrials.gov para la esquizofrenia, ninguno de ellos examina el efecto de la dieta cetogénica en esta enfermedad crónica debilitante (sin embargo, tres están valorando las dietas sin gluten). 

De la misma forma, NO hay intervenciones cetogénicas entre los 1180 ensayos clínicos para el trastorno bipolar, 2711 estudios para la ansiedad y 5370 para la depresión (a pesar de que hay varios ensayos para estas enfermedades que están analizando las "dietas sanas bajas en grasas" o "dietas mediterráneas" con abundancia de frutas, cereales y verduras).

Un notable ensayo clínico de la dieta cetogénica para la esquizofrenia se realizó en 1965. En aquel momento, uno de los autores señaló que en algunos pacientes esquizofrénicos, un atracón de carbohidratos precedía a la aparición de sus alucinaciones y paranoia. El estudio puso a 10 mujeres con esquizofrenia en una dieta cetogénica durante dos semanas. 

La dieta fue añadida a su tratamiento estándar de medicación y TEC (terapia electroconvulsiva) y causó una disminución significativa de los síntomas. Una semana después de que las mujeres retomaran la dieta estándar, los síntomas volvieron. A pesar de este resultado positivo preliminar, pocos investigadores en este intervalo de 50 años han estudiado el prometedor potencial de la dieta cetogénica para la esquizofrenia.

Sin embargo, la falta de ensayos clínicos no significa que haya falta de evidencia de que la dieta cetogénica podría tener un importante efecto en la salud cerebral. Existen evidencias desde hace casi un siglo de que ciertas funciones cerebrales alteradas pueden mejorar aumentando el uso de cetonas como fuentes de energía cerebral para la epilepsia.

La epilepsia y el trastorno bipolar comparten características

Se sabe desde hace más de una década que el trastorno bipolar comparte una serie de características clínicas, bioquímicas y fisiológicas con la epilepsia, y que una neurobiología similar puede ser la base de ambos trastornos. Ambas enfermedades tienen ciclos, ambas son factores de riesgo para la otra y se ha descubierto que los anticonvulsivos usados para la epilepsia son efectivos para ayudar a controlar la enfermedad bipolar.

Un conjunto creciente de investigaciones está encontrando que detrás de muchos problemas psiquiátricos y neurológicos, — como el trastorno bipolar, la epilepsia, las migrañas — hay disfunciones en la utilización de los canales de los iones de sodio, potasio y calcio en las neuronas cerebrales, que son los que pasan la carga eléctrica entre las células nerviosas. Como ya hemos señalado, dos tercios de la energía del cerebro se usan para ayudar a las células a mandar "impulsos" o señales entre ellas. 

También se ha encontrado que otro producto químico de señalización de las células nerviosas (neurotransmisor), llamado GABA (ácido gamma-aminobutírico), está alterado en el trastorno bipolar, la epilepsia y la esquizofrenia. Un estudio genético de 2017 también encontró vías genéticas y bioquímicas comunes entre el trastorno bipolar y la epilepsia que crean "excesiva sensibilidad de circuito" en las neuronas en ambas enfermedades.

Aunque la ciencia de la señalización nerviosa y las mutaciones genéticas es increíblemente compleja, tiene sentido que una terapia, la dieta cetogénica, que ha sido usada con éxito para la epilepsia durante 100 años, pueda ser de ayuda en enfermedades que comparten algunas características similares. ¿Podría ser de ayuda para cambiar las disfunciones de los impulsos y la excitabilidad neuronal el cambiar la fuente de energía del cerebro?

En 2013, tres investigadores publicaron un estudio de caso de dos mujeres con trastorno bipolar II que llevaron dietas cetogénicas durante periodos prolongados, una durante dos años y la otra durante tres años. Los autores informaron que ambas "experimentaron una estabilización del estado de ánimo que superó a la que se consiguió con medicación; experimentaron una mejoría subjetiva que estuvo claramente relacionada con la cetosis; y toleraron bien la dieta". 

También señalaron que "no hubo efectos adversos significativos en ninguno de los dos casos" y que los dos casos "demostraron que la dieta cetogénica es una opción potencial sostenible para la estabilización del estado de ánimo en la enfermedad bipolar de tipo II".

Unas palabras sobre el trigo

De todos los alimentos altos en carbohidratos que se eliminan en una dieta cetogénica baja en carbohidratos, eliminar los productos de trigo — pan, cereales, repostería, pasta — puede ser lo más importante para los trastornos de enfermedad mental. Se ha sabido durante más de 50 años que parece existir una asociación entre el consumo de trigo y los síntomas en algunas personas con esquizofrenia.




La enfermedad celiaca es otra enfermedad con un vínculo bien establecido con las enfermedades psiquiátricas y neurológicas. Se calcula que de una a dos de cada 100 personas sufren la enfermedad celiaca, un trastorno inmune en el cual la ingesta de gluten en el trigo, el centeno y la cebada destruye la mucosa del intestino delgado, lo que lleva a una amplia cantidad de problemas de salud

Otras seis de cada 100 personas podrían tener sensibilidad no celiaca al gluten, y sufrir una amplia gama de trastornos de salud, incluyendo problemas de salud mental, aún sin tener evidencias de daño en la mucosa del intestino delgado.

En el exhaustivo estudio de 2016, El Pan y Otros Agentes Comestibles en la Enfermedad Mental, los autores señalaron que existe "una evidencia abrumadora" de que los productos de trigo y la enfermedad mental están asociados. Aunque no todo el mundo verá resueltos sus síntomas de salud mental, recomiendan una dieta sin trigo como prueba para cualquier persona con ese tipo de afecciones. El popular libro Sin trigo, gracias del Dr. William Davis hace recomendaciones similares.

Afortunadamente, la dieta cetogénica está libre de trigo y gluten.

Gestionar la medicación al pasarse a la dieta cetogénica

¿Estás pensando en probar la dieta cetogénica para tu salud mental? Si no tomas medicación psiquiátrica, puedes empezar de inmediato.

Si tomas medicación, la Dra. Ede te recomienda trabajar estrechamente con tu psiquiatra o profesional de salud mental.

"Las dietas cetogénicas causan bastante rápido profundos cambios en la química del cerebro y del cuerpo. Estos cambios son casi siempre positivos y saludables, pero pueden tener un efecto importante en los niveles, dosis y efectos secundarios de la medicación que requieren una estrecha supervisión médica", dice.

En una publicación de su blog en marzo de 2018, la Dra. Ede proporciona una serie de consejos muy útiles para cualquiera que ya tome medicación que modifique el estado de ánimo o medicación psiquiatrica y que quiera probar una dieta cetogénica, tales como de qué manera hablar con tu psiquiatra o profesional de salud mental y qué análisis metabólicos de laboratorio debe pedir el doctor para ayudar a supervisar tu respuesta a la dieta. 

Y lo que es más importante, proporciona detalles sobre algunos medicamentos específicos — particularmente medicamentos antipsicóticos concretos, anticonvulsivos y litio — que deberían ser supervisados con cuidado.

"La conclusión: si tomas medicación psiquiátrica, es extremadamente importante educarte a ti mismo, planificar con antelación y trabajar estrechamente con tus profesionales de salud mental antes de embarcarte en una dieta cetogénica", dice ella.En un principio, Ole Jørgen tomaba poca o ninguna medicación para su enfermedad bipolar, actualmente solo lleva medicación como una medida de seguridad, previa consulta con sus doctores.

Sus estados de ánimo ahora son predecibles y estables con la dieta cetogénica, ejercicio y buen sueño. En resumen, la vida va bien. Conecta más con sus amigos. "Incluso tengo novia y hemos empezado una buena relación". Tiene planes de correr la maratón de Nueva York en el otoño de 2018, otra primera vez para él.

"Esta dieta es una herramienta genial que puedes adaptar. Recomiendo encarecidamente que la gente la pruebe y le dé de tres a cinco meses antes de sacar ninguna conclusión", dice.Si has probado la dieta cetogénica o una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas para tu salud mental, nos encantaría escuchar acerca de tu experiencia.

Referencias

A continuación encontrarás varias referencias interesantes, en el texto de arriba podrás ver más enlaces:
Amann B y Grunze H. "Fundamentos neuroquímicos en el trastorno bipolar y la Epilepsia 2005; 46 (suppl 4): 26-30. Enlace (en inglés).
Ede, Georgia. "La dieta cetogénica para trastornos psiquiátricos: una nueva revisión de 2017." Psychology Today, junio de 2017. Enlace (en inglés).
Ede, Georgia. "La dieta cetogénica y los medicamentos psiquiátricos" Psychology Today, marzo 2018. Enlace (en inglés).
Jackson, Jessica R. y cols. "Manifestaciones psiquiátricas y neurológicas de la enfermedad celiaca y la sensibilidad al gluten". The Psychiatric Quarterly 83.1 (2012): 91-102. Enlace (en inglés).
Scott J. Koppel, Russell H. Swerdlow. "Neuroketoterapia: Una revisión moderna de una terapia de hace un siglo." Neurochemistry International, 2017. Enlace (en inglés).
Stafstrom CE and Rho JM. "La dieta cetogénica como tratamiento modelo para diversos trastornos neurológicos". Frontiers in Pharmacology 2012; 3(59).-30. Enlace (en inglés).
Kraft, BD y Westman, EC. "Esquizofrenia, gluten y dietas bajas en carbohidratos cetogénicas: un informe de caso y revisión de literatura médica". Nutrition & Metabolism 6 (2009): 10. Enlace (en inglés).


La Contaminación atmosférica en el embarazo se asocia con Trastornos de Comportamiento en los Niños

Incluso cumpliendo los límites permitidos por la Unión Europea, las partículas finas se asocian con una reducción del cuerpo calloso, una estructura relacionada con el TDAH y el espectro autista. 

Concretamente, un aumento de 7 μg/m3 en los niveles de estas partículas se asoció con una reducción de casi el 5 % del volumen medio del cuerpo calloso.

Participantes del proyecto Breathe de una escuela de Barcelona realizando test por ordenador. / ISGlobal

A lo largo de las últimas décadas, varias investigaciones científicas han estudiado el impacto de la contaminación atmosférica sobre las capacidades cognitivas infantiles. Sin embargo, los estudios sobre los cambios que podría provocar en el cerebro en crecimiento siguen siendo escasos.

Ahora, una investigación liderada por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por ”la Caixa”, revela un vínculo entre la contaminación atmosférica y modificaciones en el cuerpo calloso, una zona del cerebro cuya alteración se relaciona con trastornos del neurodesarrollo como el de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y el del espectro autista (TEA).




Los niños y niñas con el volumen del cuerpo calloso reducido en un 5 % mostraron unos niveles de hiperactividad más altos

El estudio se ha publicado en el marco del proyecto BREATHE, cuyos hallazgos previos ya apuntaban a la existencia de efectos perjudiciales de la contaminación del aire sobre las funciones cognitivas de niños y niñas en edad escolar y también a cambios funcionales en este órgano.

En esta ocasión, las y los investigadores examinaron la relación entre la exposición prenatal a las partículas finas (PM2,5), presentes en aires urbanos, y el tamaño del cuerpo calloso en la infancia. Para ello, contaron con la participación de 186 niños pertenecientes a cuarenta escuelas de Barcelona.

La cantidad de partículas PM2,5 a la que se exponía cada madre y su vástago se calculó gracias a datos del proyecto ESCAPE (European Study of Cohorts for Air Pollution Effects) y al historial de residencia de cada niño o niña. 

Por otro lado, la información sobre la anatomía cerebral de los infantes se obtuvo a través de resonancias magnéticas y los datos sobre su comportamiento se extrajeron de cuestionarios rellenados por madres y padres, así como por profesorado.

Tal como explica la primera autora del artículo, publicado en Environmental Research, Marion Mortamais, se centraron en la exposición durante el embarazo porque “se trata de la época en la que las estructuras cerebrales se están formando, y los daños provocados por la exposición a altos niveles de contaminación podrían ser permanentes”.

Según Jesús Pujol, investigador del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) y responsable de realizar las resonancias magnéticas, “conocer los daños cerebrales causados durante la etapa prenatal podría ser muy útil a la hora de predecir y tratar problemas conductuales que normalmente se diagnostican más tarde, en la infancia”.

La exposición prenatal a las partículas finas puede inducir cambios estructurales en el cuerpo calloso observables en niños de entre 8 y 12 años

De acuerdo con los resultados del estudio, la exposición prenatal a las partículas finas, especialmente durante el último trimestre del embarazo, puede inducir cambios estructurales en el cuerpo calloso observables en niños de entre 8 y 12 años. Concretamente, un aumento de 7 μg/m3 en los niveles de estas partículas se asoció con una reducción de casi el 5 % del volumen medio del cuerpo calloso.

“Nuestros resultados son preocupantes por diversas razones”, comenta Jordi Sunyer, líder de la investigación y jefe del programa de Infancia y Medioambiente de ISGlobal. “En primer lugar, porque provienen de casos de exposición prenatal crónica a niveles de PM2,5 que no exceden el valor límite establecido por la Unión Europea (25 μg/m3).

 En segundo lugar porque, aunque no se trate de una alteración específica de estos trastornos, la reducción del volumen del cuerpo calloso es una característica común del TDAH y del TEA”.

Por último, añade el investigador, “los niños y niñas con el volumen del cuerpo calloso reducido en un 5 % mostraron unos niveles de hiperactividad más altos”.

Un llamamiento a mujeres embarazadas

Actualmente, el Proyecto BiSC (Barcelona Life Study Cohort) continúa las líneas de investigación abiertas por BREATHE. “Ahora queremos ir más allá y analizar el cerebro con imágenes antes y después del nacimiento, además de realizar una evaluación de la exposición de manera individual”, explica Sunyer.




El Proyecto BiSC es uno de los estudios más completos hasta la fecha para entender cómo afecta la contaminación atmosférica a la salud de los bebés y a su desarrollo cerebral incluso desde antes del nacimiento. Se está llevando a cabo en la ciudad de Barcelona bajo la coordinación de ISGlobal y en colaboración con BCNatal (Hospital Sant Joan de Déu, Hospital Clínic y Universidad de Barcelona) y el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau.

BiSC requiere de la participación de unas 1.200 embarazadas voluntarias. Las mujeres interesadas en participar pueden solicitar información y apuntarse a través de la web www.proyectobisc.org.


https://hipertextual.com/2019/11/contaminacion-atmosferica-embarazo-se-asocia-con-trastornos-comportamiento-ninos

miércoles, 6 de noviembre de 2019

El Cerebro se Ilumina como un árbol de navidad cuando escuchamos Música


Investigadores de la Universidad del Sur de California, con la ayuda de la Inteligencia Artificial, han descubierto cómo la música afecta al cerebro, al cuerpo y a las emociones humanas.

El equipo de investigación analizó la frecuencia cardíaca, la respuesta galvánica de la piel (o la actividad de las glándulas sudoríparas), la actividad cerebral y los sentimientos subjetivos de felicidad y tristeza, en un grupo de voluntarios mientras escuchaban tres piezas de música desconocida.

De las 74 características musicales examinadas, los investigadores encontraron que la dinámica, el registro, el ritmo y la armonía fueron particularmente útiles para predecir la respuesta de los oyentes.

El contraste es crucial

Entre sus hallazgos, los investigadores observaron que la música influye poderosamente en la región del cerebro responsable del procesamiento de la información auditiva (área de Heschl).

Cuando esta región del cerebro percibe la música, se ilumina como un árbol de navidad, el corazón late más deprisa y las palmas de las manos empiezan a sudar.




Esta reacción cerebral se produce concretamente cuando percibimos el pulso o latido de la música y es más intensa cuando el pulso es más nítido y el latido más fuerte.

Las dinámicas cambiantes, el ritmo y el timbre, o la introducción de nuevos instrumentos, provocan asimismo un repunte en la respuesta cerebral.

En otras palabras, el contraste es crucial para encender en el cerebro el árbol de navidad: «Si una canción es ruidosa en todo momento, no hay mucha variabilidad dinámica, y la experiencia no será tan poderosa como si el compositor usara un cambio en el volumen», explica el autor principal del estudio, Tim Greer, en un comunicado.

«El trabajo del compositor es llevarte a una montaña rusa de emociones en menos de tres minutos, y la variabilidad dinámica es una de las formas en que esto se logra», añade.

También la piel

El equipo también descubrió que la respuesta galvánica de la piel, básicamente, una medida de sudor, aumenta después de la entrada de un nuevo instrumento o el inicio de un crescendo musical.

«Cuando cada nuevo instrumento entra, se puede ver un pico en la respuesta colectiva de la piel», señala Greer.

Además, los momentos más estimulantes de la música fueron precedidos por un aumento en el nivel de complejidad de la canción. En esencia, cuantos más instrumentos hay en la canción, más personas responden a la percepción musical.

La nota de la tristeza: F#

Otro descubrimiento importante de esta investigación es haber identificado la nota más triste de todas: la séptima nota de la escala menor.

Las escalas musicales en modo menor tienen como característica más destacada que la distancia entre su primer y tercer grados es de tercera menor (un tono y medio).

El estudio descubrió que la nota Fa sostenido mayor (F#) en una canción interpretada en clave sol menor se relaciona positivamente con altos índices de tristeza.




Según los investigadores, este descubrimiento podría explicar por la que la angustia del narrador es casi palpable en La casa del Sol naciente, una canción rock de los años sesenta que cuenta la historia de una vida que salió mal en Nueva Orleans (Estado de Luisiana).

Señalan que la canción utiliza el séptimo elevado de la escala menor para lanzar cada verso de una forma cada vez más emocional.

Así se ve el cerebro mientras escuchamos a Chopin. Video: USC Brain and Creativity Institute.

Nuevo territorio

Para desarrollar su investigación, el equipo seleccionó tres piezas emocionales de música que no contenían letras y que no eran muy familiares, para evitar emociones asociadas a experiencias anteriores.

En el experimento, 40 voluntarios escucharon una serie de extractos musicales tristes o felices, mientras se escaneaban sus cerebros a través de resonancia magnética (neuroimagen).

Para medir la reacción física, 60 personas escucharon música en los auriculares, mientras se midió la actividad cardíaca y la conductancia de la piel. El mismo grupo también calificó la intensidad de la emoción (feliz o triste) de 1 a 10 mientras escuchaba la música.

Luego, los informáticos analizaron los datos utilizando algoritmos de inteligencia artificial para determinar a qué características auditivas respondían las personas de manera consistente.

«Los nuevos enfoques de computación multimodal ayudan no solo a iluminar las experiencias afectivas humanas a la música a nivel cerebral y corporal, sino también a conectarlas con la forma en que los individuos realmente sienten y articulan sus experiencias», explica al respecto Shrikanth (Shri) Narayanan, coautor del estudio.

Sentirse bien

Además de ayudar a los investigadores a identificar canciones para realizar ejercicios, estudiar o seleccionar la lista de reproducción para dormir, la investigación tiene aplicaciones terapéuticas: se ha demostrado que la música calma la ansiedad, alivia el dolor y ayuda a las personas con discapacidades o demencia.

Usando esta investigación, se podrán diseñar estímulos musicales para tratar la depresión y otros trastornos del estado de ánimo. También ayudará a comprender cómo se procesan las emociones en el cerebro, señalan los investigadores.




Y añaden: en el futuro se podrá analizar cómo los diferentes tipos de música pueden manipular positivamente nuestras respuestas emocionales y determinar si la intención del compositor coincide con la percepción del oyente de una pieza musical.

Referencia

A Multimodal View into Music’s Effect on Human Neural, Physiological, and Emotional Experience. Timothy Greer et al. MM ’19 Proceedings of the 27th ACM International Conference on Multimedia, Pages 167-175. DOI:10.1145/3343031.3350867


https://www.tendencias21.net/El-cerebro-se-ilumina-como-un-arbol-de-navidad-cuando-escuchamos-musica_a45529.html

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