lunes, 29 de mayo de 2017

Síntomas que pueden indicar que tú o tus hijos son celíacos y no lo saben

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La enfermedad celíaca es la intolerancia permanente al gluten del trigo, la cebada, el centeno y probablemente la avena, que se presenta como una predisposición genética. Se manifiesta como una reacción inflamatoria, de base inmune, en la mucosa del intestino delgado. 

La celiaquía atrofia las vellosidades del intestino delgado, lo que altera o disminuye la absorción de los nutrientes de los alimentos. 

Pueden padecerla tanto niños como adultos, y es muy frecuente que las personas lleven mucho tiempo siendo celíacas sin saberlo, porque sus síntomas pueden ser leves durante años o confundirse con los de otras afecciones.

Diagnosticar la celiaquía es importante para poder eliminar de la dieta aquellos alimentos que causan intolerancia y poder recuperar la calidad de vida de una persona sin la enfermedad. Si no te estás sintiendo bien y sospechas que eres celíaco, deberías acudir al médico y contarle esta inquietud para que te realice los estudios diagnósticos, que consisten en análisis de sangre preliminares y una biopsia confirmatoria.



Según la Asociación Celíaca Argentina, el único tratamiento es una dieta estricta y de por vida Sin TACC (trigo, avena, cebada y centeno), pero sin embargo, "el celíaco no es un enfermo, sino una persona con una condición determinada". 

La dieta celíaca no debe comenzarse sin el diagnóstico correspondiente, ya que, para quienes sí toleran estos alimentos, puede ser una dieta deficiente. 

Los síntomas de la celiaquía se manifiestan de forma diferente en cada etapa de la vida. La Federación de asociaciones de celíacos de España y la Asociación Celíaca Argentina coinciden en que los síntomas son los siguientes: 

Síntomas de la enfermedad celíaca en niños

Diarrea crónica

La diarrea frecuente es una señal clara del síndrome de mala absorción. Es importante averiguar siempre sus causas, porque significa que el cuerpo no está obteniendo los nutrientes que necesita.

Vómitos

Cuando un niño vomita con frecuencia sin causa aparente, puede ser síntoma de la enfermedad celíaca. 

Distensión abdominal

Puede notarse que el abdomen está frecuentemente hinchado.

Falta de masa muscular y retraso en el crecimiento

Ante esta situación que preocupa mucho a los padres cuando sus hijos pequeños no ganan peso o no aumentan de estatura, es importante descartar la celiaquía como causa.

Piel y cabello secos

Estos órganos manifiestan enseguida la falta de nutrientes y son buenos mensajeros de que la salud no anda bien en general.

Alteraciones en el color de los dientes

La celiaquía puede causar alteraciones en el esmalte dental, ya que produce descalcificación. 

Inapetencia, irritabilidad y mal carácter

Las alteraciones en el carácter pueden estar asociadas a la enfermedad celíaca. Un niño que no se siente bien puede manifestarlo de diferentes maneras y es importante estar atentos a qué quieren decir con su comportamiento. Lo mismo vale para cuando un niño no quiere comer: no hay que simplemente retarlo. Puede ser que de alguna manera comprenda que le están haciendo mal algunos alimentos.

Otras patologías

La Federación de asociaciones de celíacos de España y la Asociación Celíaca Argentina señalan que la celiaquía y patologías como el autismo, la dislexia o la hiperactividad pueden estar relacionados. Cuando se presentan junto con otros de los síntomas, eso debe ser tenido en cuenta.

Síntomas de la enfermedad celíaca en adolescentes

Dolor abdominal y estreñimiento

Al igual que los niños, los adolescentes celíacos sienten molestias abdominales con frecuencia. Así como los niños celíacos suelen tener diarrea frecuente, en los adolescentes puede manifestarse de esa forma o de la contraria, es decir, como estreñimiento.

Falta de ánimo

El decaimiento, el rechazo a la actividad deportiva y el desánimo en general, cuando están acompañados de otros de estos síntomas, pueden ser señales de la enfermedad celíaca y de las carencias nutricionales que provoca.

Retraso puberal

La celiaquía tiene como consecuencias en los adolescentes el desarrollo tardío, el retraso en la menarca y en los ciclos menstruales sin otra causa aparente.

Talla pequeña

Ser pequeño no tiene por qué ser síntoma de una enfermedad, pero muchos celíacos tienen una talla y estatura pequeñas comparadas con sus padres y hermanos. 

Boqueras y aftas recurrentes

Un síntoma de la celiaquía es la queilitis angular, que es la inflamación en la comisura de los labios normalmente conocida como boquera. También pueden ser aftas.

Dolores de cabeza

La carencia de nutrientes, sobre todo en esta etapa de crecimiento, puede causar dolores de cabeza frecuentes (cefaleas), muchas veces asociados a la anemia.

Anemia ferropénica

La mala absorción intestinal deriva en anemia y pueden presentarse todos los síntomas de esa condición.

Síntomas de la enfermedad celíaca en adultos

Diarreas

Este síntoma puede presentarse en personas de todas las edades.

Problemas en los huesos

La carencia nutricional sostenida en el tiempo deriva en que los adultos celíacos sufran de osteoporosis, fracturas y artritis.

Problemas para tener hijos

Las mujeres celíacas pueden sufrir abortos espontános e infertilidad, y sus hijos puedes nacer con bajo peso. Los hombres pueden sufrir infertilidad o impotencia sexual.

Anemia 

En los adultos la celiaquía también causa anemia y los síntomas asociados a ella, como caída del cabello.

Menopausia precoz

Así como en las mujeres jóvenes la enfermedad celíaca provoca atraso en el desarrollo, en las mujeres adultas puede acelerar la menopausia.

Debilidad generalizada

Esta condición se llama astenia y se caracteriza por un cansancio o agotamiento continuo y generalizado.

Colon irritable

El mal funcionamiento del intestino deriva en colon irritable y todos sus síntomas y consecuencias.

Otras enfermedades

En el largo plazo, los celíacos que no se tratan pueden sufrir epilepsia, neuropatías periféricas, depresión y cáncer digestivo.

Importante: Debe aclararse que La Bioguía no da consejos médicos ni receta el uso de técnicas como forma de tratamiento para problemas físicos o mentales sin el consejo de un médico, sea directa o indirectamente. En el caso de aplicar con ese fin alguna información de este sitio, La Bioguía no asume la responsabilidad de esos actos. La intención del sitio es solamente ofrecer información de naturaleza general para ayudar en la búsqueda de desarrollo y crecimiento personal. 

FUENTES:

http://www.labioguia.com/notas/sintomas-que-pueden-indicar-que-tu-o-tus-hijos-son-celiacos-y-no-lo-saben

Malabsorción de la fructosa. Esto es lo que puedes comer.

El síndrome de malabsorción de la fructosa no nos impide llevar una vida normal, pero puede dar lugar a algunos problemas. Podemos evitarlos con el tratamiento dietético correcto. 

La fructosa es una sustancia presente en un gran número de alimentos y, paradógicamente, a veces nuestro organismo no es capaz de absorberla adecuadamente. 

Os proponemos algunos alimentos adecuados para este síndrome.

¿Qué es el síndrome de malabsorción de la fructosa?

El síndrome de malabsorción de la fructosa se produce a causa de la escasez de receptores en la mucosa intestinal que transporten este azúcar y atraviesen la pared hacia el interior, concretamente de GLUT5. La fructosa no absorbida avanza por el intestino hasta el colon, donde reacciona con la probiota intestinal, dando lugar a gases que provocan dolor, hinchazón, cólicos, diarrea y distensión abdominal.



La malabsorción de la fructosa puede ocasionar dolores estomacales, hinchazón o cólicos.

De no poner remedio rápidamente, pueden aparecer trastornos de mayor gravedad, como la deficiencia de otros nutrientes; en concreto, los más afectados son el hierro, el calcio, el ácido fólico, el zinc, el triptófano, y las vitaminas C y E.

Para comprender todo este proceso, debemos saber qué es exactamente dicha fructosa. Se trata de unhidrato de carbono de absorción rápida que consta de una sola molécula (es decir, es un monosacárido), y por tanto, no es necesario digerirla. Unida a la glucosa compone la sacarosa, es decir, el azúcar común. Por tanto, todos los productos azucarados contienen fructosa.
Dieta adecuada para una malabsorción de la fructosa

La encontramos en productos como la miel, la fruta, algunas verduras, el jarabe de maíz y la mayoría de los alimentos procesados. Sin embargo, cada persona posee un nivel diferente de tolerancia hacia esta sustancia, por lo que su alimentación deberá variar en función de la misma.
Las verduras como el brócoli o las espinacas y las frutas como las fresas o las naranjas son adecuadas para el síndrome de malabsorción de la fructosa.

Lo mejor, en este caso, es acudir a un profesional, que nos recomendará una dieta específica para síndrome de malabsorción de la fructosa formada por alimentos sin fructosa o con un nivel muy bajo de la misma. Por ejemplo, verduras como brócoli, espinacas, apio, berros, champiñones, escarola, lechuga, setas o endibias son adecuadas, siempre cocidas para eliminar la fructosa que puedan contener. Por otro lado, los alimentos de origen animal están libres de esta sustancia siempre y cuando no estén procesados.

En cuanto a las frutas, las mejores son la naranja, fresa, mora, uva, limón, plátano, aguacate y melón. Por el contrario, conviene evitar las manzanas, peras, cerezas, melocotones, ciruelas y albaricoques. También quedan prohibidos los refrescos, los zumos artificiales, las golosinas y las bebidas alcohólicas.

La mejor forma de diagnosticar este síndrome es la prueba de hidrógeno en el aliento. Una vez diagnosticado, deberemos acudir a un dietista o nutricionista que nos ayude a crear una dieta especial basada en alimentos que no contengan esta sustancia. Es fundamental que el experto supervise nuestra nueva alimentación y evalúe el nivel de fructosa que podemos tolerar.

¿Conocíais el síndrome de malabsorción de la fructosa?, ¿soléis incluir este tipo de alimentos en vuestra dieta diaria?

29 Mayo, 2017
https://www.cosasdesalud.es/malabsorcion-de-la-fructosa-esto-es-lo-que-puedes-comer/


Crean una certificación para reconocer los alimentos libres de glifosato

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El glifosato es un herbicida muy utilizado en los cultivos para eliminar y controlar malezas que no es nada sustentable: en el 2015 ha sido señalado como posible cancerígeno para las personas por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer de la ONU

Sin embargo, desde hace más de 30 años que es usado en alrededor de 140 países; y quien más lo vende en el mundo es Monsanto, multinacional estadounidense que vende semillas y agroquímicos, siendo conocido comercialmente como "Roundup", el producto que contiene como principio activo el glifosato. 

Este herbicida no solo llega a los cultivos cuando se rocían con él, sino que se filtra en el agua, en el suelo, en el aire y en los alimentos que consumimos. Por eso, se lo vincula con más de 10 enfermedades y testimonios como el de Fabián Tomasi, el hombre que fumigaba con agroquímicos lo corroboran. 



Es imposible detectar a simple vista si un alimento que vamos a consumir, como una fruta o un vegetal, ha sido rociado en donde se cosechó con herbicidas como el glifosato. Y ésta es un información que todos los consumidores deberíamos tener para estar al tanto de qué contiene aquello que escogemos comer. 

Por eso, una buena noticia es que un movimiento llamado "The Detox Projec" lanzó una certificación libre de residuos de glifosato para productos alimenticios. Aunque por el momento ha sido creada solo en Estados Unidos, podría ser un primer paso para que en otros países del mundo se replique. 

¿Por qué en los alimentos? El glifosato se ha encontrado en una amplia gama de productos alimenticios americanos muy populares, e incluso la Universidad de California San Francisco ha comprobado en un estudio que se encontraba presente en la orina de más del 90% de las personas evaluadas. 

Los productos alimenticios libres de glifosato no deben contener residuos del herbicida que excedan los límites de detección de laboratorio (entre 0,1 partes por billón -ppb- y 20 ppb, dependiendo del producto). Para esto, serán probados al menos 3 veces al año y también se realizarán controles periódicos. 

Este programa de certificación está basado en el trabajo de un laboratorio independiente con más de 70 años de experiencia. 

Que exista esta certificación también es un indicador de que cada vez son más los consumidores responsables que comienzan a defender su derecho a conocer aquello que consumen. 

El Proyecto Detox ya está trabajando con fabricantes de alimentos y tiendas de EE.UU. "Es hora de un cambio hacia la plena transparencia en la industria alimentaria y buscamos ayudar a todas las partes a lograr esto", señalan. 

¿Son ciertos los estudios de Monsanto?

Hace muy poco, una corte federal de Estados Unidos accedió a documentos que ponen en duda la seguridad y métodos de investigación de Monsanto. Estos documentos incluyen e-mails internos de la compañía e intercambios entre ella y organismos reguladores federales. 

Según lo que dio a conocer The New York Times, los registros sugerirían que Monsanto desarrolló investigaciones que luego se atribuyeron a académicos, y también que había desacuerdos dentro de la propia Agencia de Protección Ambiental (EPA) sobre su propia evaluación de seguridad.

Según los documentos, Monsanto habría recibido un aviso sobre la declaración que iba a realizar la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer de la ONU, meses antes de que se hiciera pública, de manera que pudo planear la reacción antes de que se desatara la polémica. 

Monsanto y los académicos negaron esto, pero aunque solo se comprobará en la corte, estos descubrimientos ya ponene en duda la veracidad de las investigaciones financiadas por las compañías agroquímicas. 

¿Qué piensas tú de esto? 

Consumidores informados

Los cultivos transgénicos representaron el 45,2% de la demanda mundial total de glifosato en 2012. 

El 90% de la soja y el 70% del maíz y el algodón cultivados en los Estados Unidos son cultivos transgénicos tolerantes al glifosato. 

El mercado mundial de herbicidas con glifosato se valuó en USD 5,46 mil millones en 2012 y se espera que alcance los USD 8,79 mil millones en 2019. 

Roundup representa un 20% estimado de los ingresos netos de Monsanto. 

Estos temas no solo son importantes sino que también son un derecho que todos los consumidores debemos conocer. Lo que está en riesgo es nuestra salud; ya que según un informe elaborado para la ONU el uso masivo e inadecuado de algunos insecticidas y herbicidas provoca la muerte por intoxicación de unas 200.000 personas cada año. 


Escoge, siempre que puedas, alimentos orgánicos o de transición, y de origen local. También puedes conocer cuáles son los alimentos que no hace falta que compres orgánicos, o bien animarte a comenzar tu propio huerto


FUENTES:


domingo, 28 de mayo de 2017

Esto es lo que le pasa al cuerpo después de los 30

Según la ciencia, nuestro cuerpo sufre cambios significativos con cada década que pasa.

Pixabay / Adriano Machado

La edad es solo un número que no debería ser algo determinante en nuestras vidas. Sin embargo, somos organismos vivos y a medida que envejecemos –lo queramos o no- nuestro cuerpo sufre algunos cambios en su funcionamiento. El periódico 'The Independent' ha recopilado las metamorfosis más significativas.ç

1. El metabolismo es más lento




A los 30 años ya no podemos zamparnos dos pizzas con cola y no ganar ni un gramo, porque nuestro cuerpo procesa más lentamente los alimentos que le damos. De acuerdo con el Consejo Americano de Ejercicio, la tasa metabólica basal cae aproximadamente un 1% o un 2% cada década.

Esta diminución puede resultar en que el cuerpo queme diariamente 150 calorías menos una vez cumplida la treintena. Podría parecer algo insignificante, pero, según la entidad, si después de los 30 no modificamos la dieta, nuestro peso aumentará unos 450 gramos cada 23 días, lo que equivale a unos 7 kilos al año.

2. La libido de los hombres disminuye, mientras que la femenina aumenta

Después de los 30 el deseo sexual de los hombres se reduce un 1% cada año debido a los niveles más bajos de la testosterona. No obstante, en la actualidad esto se debe en gran medida al estrés y al estilo de vida más que al envejecimiento, según 'The Independent'.

La libido de las mujeres, en cambio, experimenta lo contrario. Según un estudio de la Universidad de Texas, las mujeres de entre 27 y 45 años son significativamente más sexuales que las veinteañeras.

3. La fertilidad cae

La fertilidad de las mujeres empieza a disminuir alrededor de los 30 y después de los 35 esta reducción se acelera. La fertilidad masculina comienza a disminuir del mismo modo y la movilidad de los espermatozoides disminuye continuamente ya después de los 20, lo que significa que la concepción de un hijo se hace cada año más difícil.

Publicado: 27 may 2017 08:31 GMT
https://actualidad.rt.com/actualidad/239571-cambio-cuerpo-cumplir-30


Grounding: el potente antioxidante que pocos conocen... y que además es gratis

Aunque aún sea minoría, cada vez es mayor el número de personas que forman parte de la tendencia de correr descalzos, tiran sus tenis y corren sin ellos, literalmente. 

En el mundo actual, puede que suene "extremo" deshacerse de sus zapatos, especialmente cuando realiza una actividad con tal impacto en los pies como lo es correr, pero cubrirlos con una superficie acolchonada y firme en realidad es la "nueva tendencia", según la evolución. 

Los Humanos Anduvieron Sin Tenis para Correr Durante Millones de Años 




En una publicación en la revista Nature, investigadores de Harvard explicaron:1

"Los humanos han participado en carreras de resistencia durante millones de años, aun así, el tenis para correr no se inventó sino hasta 1970. Durante la mayor parte de la historia de la evolución del hombre, los corredores corrían ya fuera descalzos o con un calzado muy simple como sandalias o mocasines con tacón chico y con relativamente poco acolchado a diferencia de los tenis actuales."Hay que admitirlo, los pies fueron diseñados para funcionar sin tenis. Y aunque correr descalzo presenta ciertos peligros, como pisar algún objeto afilado o quemarse la piel en el concreto, existen reportes que indican que correr descalzo en realidad es bastante benéfico. 

A pesar de que la investigación aún es limitada y de que muchos de los reportes provienen de anécdotas, correr descalzo en realidad podria reducir la probabilidad de presentar esguinces de tobillo y lesiones crónicas. 

El Calzado Altera la Manera de Caminar, ¿Es esto Bueno o Malo? 

Caminar o correr con calzado es una experiencia bastante diferente a hacerlo sin él. Curiosamente, la evidencia de esto queda más clara en los niños, quienes son prácticamente los únicos en este mundo tan desarrollado que no se han acostumbrado a utilizar calzado, y por ende, caminan más o menos como la naturaleza pretende. 

De hecho, investigaciones publicadas en la revista "Journal of Foot and Ankle Research" demostraron que:2

"El calzado afecta la manera de caminar de los niños. Con calzado, los niños caminan más rápido al hacer pasos más largos con mayor movimiento en las rodillas y tobillos, así como aumentando la actividad tibial anterior. El calzado disminuye el movimiento del pie y aumenta las fases de apoyo del ciclo de andado.
Al correr, el calzado disminuye la velocidad de balanceo de la pierna, reduce un poco el shock y propicia el desarrollo de un patrón donde la parte trasera del pie apoya primero. Todavía se desconocen los efectos a largo plazo de estos cambios en el crecimiento y el desarrollo."Y es ahí donde nace la interrogante: ¿Es el calzado un avance bueno o malo para la humanidad? Por sorprendente que parezca, investigaciones recientes sugieren que es probable que los tenis modernos para correr, con sus talones altos y acolchados en realidad propicien que los corredores pisen el suelo primero con el talón, movimiento que provoca un impacto más fuerte y que aumenta la probabilidad de sufrir una lesión. Los investigadores de Harvard también comentaron en Nature que:

"Aquí demostramos que los corredores que habitualmente corren descalzos frecuentemente pisan con la parte delantera del pie antes de tocar el suelo con el talón, pero algunas veces pisan con todo el pie y otras veces, aunque menos a menudo, pisan con el talón.

Por el contrario, los corredores con calzado generalmente pisan con la parte trasera del pie pues lo propicia el talón acolchado y elevado del tenis moderno.

Los análisis cinemáticos y cinéticos muestran que incluso en las superficies duras, los corredores descalzos que pisan primero con la parte delantera del pie presentan fuerzas de impacto más pequeñas que los corredores con calzados que pisan con la parte delantera del pie.

Esta diferencia se debe principalmente a una pisada de un pie con mayor curvatura en su planta y más trabajo del tobillo durante el impacto, lo cual disminuye el peso del cuerpo que colisiona con el suelo.
La manera de caminar y pisar primero con la parte delantera o media del pie era más común cuando los humanos corrían descalzos o con calzados muy delgados, esto tal vez protegía sus pies y costillas bajas de algunas de las lesiones provocadas por el impacto que actualmente padece un gran porcentaje de los corredores experimentados."Esta podría ser la explicación del porqué los maratonistas kenianos son capaces de correr largas distancias descalzos sin presentar ningún dolor ni lesión. Del mismo modo, la investigación analizada por un fisioterapeuta australiano, Michael Warburton, reveló que:3

Las lesiones crónicas relacionadas con el tejido conectivo y los huesos en las piernas son raras en países en desarrollo, donde la mayoría de las personas generalmente andan descalzas

Cuando la población que anda descalza habita con la población que usa calzado, como sucede en Haití, la tasa de lesiones en las extremidades inferiores es notoriamente más elevada en la población que usa calzado
Utilizar calzado en realidad aumenta la probabilidad de desarrollar esguinces de tobillo, una de las lesiones más comunes en los deportistas, ya sea porque reduce la atención que la persona pone al pisar o porque aumenta la torsión del tobillo en una caída

La fasciitis plantar (la inflamación del ligamento que a traviesa la planta del pie), una de las lesiones crónicas más comunes en corredores, es rara en las poblaciones que andan descalzas.
Correr descalzo disminuye el consumo de oxígeno en un ligero porcentajeGrounding: El Beneficio Ignorado de Andar Descalzo 

Aunque gran parte del debate entre las personas que andan descalzas y quienes usan calzado se centra en la probabilidad de sufrir una lesión, otro aspecto que suele ignorarse es el grounding. 

La técnica de grounding, también conocida como earthing es simple: hay que caminar descalzo en la tierra. La teoría científica detrás de los benéficos a la salud que brinda esta práctica sencilla es que el cuerpo absorbe los electrones negativos de la tierra por medio de las plantas de los pies. 

El planeta Tierra está cargado negativamente, por lo que al hacer grounding, conecta al cuerpo con una fuente de carga negativa. Y ya que el planeta tierra posee una carga negativa más grande que el cuerpo, termina absorbiendo electrones. 

El efecto grounding es, según entiendo, uno de los antioxidantes más potentes que conocemos y que podría brindar efectos antiinflamatorios al cuerpo. Como se publicó en la revista de medicina alternativa y complementaria:4

"Está establecido, aunque no es ampliamente sabido, que la superficie de la tierra es una fuente ilimitada y continuamente renovada de electrones libres o móviles, como consecuencia de un circuito global atmosférico de electrones.

Utilizar calzados con suelas aislantes y dormir en camas que también están aisladas del plano eléctrico de la tierra han desconectado a la mayoría de las personas del ritmo eléctrico y libre de los electrones terrestres.
... Un estudio anterior demostró que conectar al cuerpo humano con la tierra mientras duerme (earthing) normaliza el ritmo diario del cortisol y mejora el sueño. Se reportó otra serie de beneficios, como son la reducción del dolor e inflamación.

Estudios posteriores han confirmado estos hallazgos anteriores y han documentado prácticamente todos los efectos fisiológicos, así como los clínicos del grounding o earthing en el cuerpo."Desgraciadamente, pocas personas hoy en día llegan a caminar descalzas para experimentar los beneficios del grounding. Pero es posible que algunas de las personas que han pasado a correr descalzos experimenten los benéficos no solamente por la falta de calzado, sino por el aumento en su conexión con el planeta Tierra. 

Caminar Descalzo es un Aspecto Valioso de un Estilo de Vida Saludable 

Hacer ejercicio descalzo al aire libre es una de las maneras más poderosas, fáciles y económicas de incorporar el Earthing a la vida diaria, también ayudará a acelerar el proceso de reparación de los tejidos asó como aliviar el dolor muscular que a veces se obtiene al realizar ejercicios desgastantes. 

Una revisión de la investigación disponible, publicada en enero de 2012 en la revista de salud pública y medio ambiental "Journal of Environmental and Public Health", concuerda con el concepto de obtener beneficios a la salud al conectarnos con la tierra5. Según los autores:

"Cada vez es más la evidencia que sugiere que la potencia negativa del planeta tierra puede crear un medio ambiente bioeleléctrico interno, estable para el buen funcionamiento de todos los sistemas de cuerpo.

Además, las oscilaciones de la intensidad de la potencia del planeta podrían ser importantes para establecer el reloj biológico que regula el ritmo diurno del cuerpo, como la segregación de cortisol.

También está bien establecido que los electrones de las moléculas antioxidantes neutralizan las especies reactivas del oxígeno (ROS, en términos coloquiales, radicales libres) que intervienen en las respuestas inmunológicas e inflamatorias del cuerpo.

La fuente de recursos en línea de la Biblioteca Nacional de Medicina, PubMed, menciona 7021 estudios y 522 análisis de artículos a partir de la búsqueda de las palabras "antioxidantes + electrón + radical libre".

Se supone que la afluencia de electrones libres que el cuerpo absorbe por medio del contacto directo con la tierra neutraliza a los ROS y por ende reduce la inflamación aguda y crónica.

A lo largo de la historia, los seres humanos caminaban la mayor parte del tiempo descalzos o con calzado fabricado de piel de animal. Dormían en el suelo o en pieles.

A través del contacto directo o a través de pieles de animales humedecidas y que permiten la transpiración utilizadas como calzado o como tapetes para dormir, los electrones abundantes de la tierra eran capaces de entrar al cuerpo, el cual es un conductor de electricidad.

Por medio de este mecanismo, cada parte del cuerpo podía equilibrarse con el potencial eléctrico del planeta Tierra, estabilizando así el ambiente eléctrico de todos los órganos, tejidos y células.

El estilo de vida moderno ha provocado un incremento en la separación de los humanos del flujo primordial de electrones de la tierra. Por ejemplo, desde 1960, cada vez hemos utilizado una mayor cantidad de calzado con suelas aislantes de plástico o caucho, en lugar del cuero tradicional fabricadode pieles.

Rossi ha lamentado que el uso de materiales aislantes en el calzado fabricado después de la Segunda Guerra Mundial nos haya separado del campo energético del planeta. Obviamente, ya no dormimos en el suelo como lo hacíamos en el pasado.

En las décadas recientes, han aumentado las enfermedades crónicas, los desórdenes inmunológicos y los trastornos inflamatorios, algunos investigadores incluso han hecho referencia a los factores medio ambientales como la causa.

Sin embargo, la probabilidad de que la falta de conexión con la superficie del planeta sea una causa todavía no se ha considerado. Mucha de la investigación analizada en este documento nos señala hacia esa dirección."En interiores, una manera excelente de minimizar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y otros problemas, como el síndrome del túnel carpiano o la tendinitis, es utilizar un tapete para "grounding". 

Antes De Que se Quite el Calzado... 

Si ha estado utilizando el calzado toda su vida, con tan solo quitarse el calzado una vez, no quiere decir que inmediatamente podrá correr descalzo naturalmente. Muchos nuevos corredores descalzos siguen apoyándose en sus talones - y el resultado puede ser una lesión. 

Por lo que, si decide intentar correr descalzo, asegúrese de hacerlo lentamente, gradualmente pase más tiempo sin calzado. Un buen punto de inicio es empezar primero a caminar descalzo y luego comenzar a correr un cuarto de milla. 

Tenga en cuenta que también su manera de caminar será diferente que cuando utiliza calzado - esto es de esperarse. Escuche a su cuerpo y trate de sintonizarlo con su conocimiento sobre cómo correr y caminar descalzo, permita que sus pies, tobillos, rodillas y cadera cambien naturalmente de posición en respuesta al terreno. 

Cuando empiece a andar descalzo, es mejor comenzar en suelos naturalmente más suaves como lo es el pasto o la tierra y la arena, no el cemento, asfalto o madera. Cuando los músculos y articulaciones del pie adquieren mayor estabilidad y la planta del pie se vuelve más gruesa, será capaz de pasar más tiempo descalzo en una mayor variedad de superficies. 

Si bien en el mercado existe una cantidad creciente de calzado minimalista diseñado para simular correr descalzo, algunos argumentan que estos meramente son trucos de marketing y que aún alteran la manera de andar como lo pensó la naturaleza. 

Personalmente, he probado una versión que me ha gustado mucho y que recomendaría ampliamente, aunque debido a que cambié correr porPeak Fitness, todavía no los he utilizado para correr. 

Finalmente, correr o caminar descalzo no tiene que ser una decisión tipo "todo o nada". Puede incorporar tanto tiempo de andar descalzo como desee, siempre y cuando se sienta cómodo. Es bastante posible que disfrute tanto que naturalmente se quitará los zapatos tanto como le sea posible. 

Fuentes y Referencias


Dr. Mercola
vie, 26 mayo 2017 16:26 UTC
https://es.sott.net/article/52849-Grounding-el-potente-antioxidante-que-pocos-conocen-y-que-ademas-es-gratis

El plan de recetar hasta la muerte: La "Peste Blanca" del siglo XXI

Exterminio del proletariado blanco y pobre en los Estados Unidos 

Presentación 

En el curso de los dos decenios pasados en los EEUU se registraron cientos de miles de fallecimientos prematuros [i] por culpa de médicos que recetan de forma totalmente irresponsable calmantes y demás depresores del sistema nervioso central, como los tranquilizantes, los cuales provocan enviciamiento, y también a causa de las contraindicaciones de tales medicamentos, cuyas consecuencias son mortales. El hecho innegable es que esos fallecimientos corresponden en su inmensa mayoría a individuos que son raza blanca y pertenecen a la clase trabajadora y a la clase media baja que vive en las regiones rurales y en las ciudades en las que cerraron las fábricas [ii] . 




La clase dirigente y los grandes mandamases de la oligarquía decidieron, con toda discreción, desprenderse de esa parte del país porque consideran que "sobra". 

La víctima y los parientes que la sobreviven carecen de la más mínima posibilidad de conseguir que se les indemnice para reparar la negligencia general y la codicia que llevan al enviciamiento y a la muerte. El gobierno en su conjunto y la prensa, que obedece a la oligarquía, omiten deliberadamente informar de las causas últimas de la epidemia e investigarlas en consecuencia, y lo único que se puede leer y escuchar son las clásicas peroratas, pomposas y superficiales, sobre el problema. 

Se examinarán en primer término las proporciones y los pormenores de la epidemia y se señalarán las causas últimas, tras lo cual se expondrán soluciones. 

Cotejo de cifras 

En el concierto de los países adelantados de Europa y Asia los EEUU pueden reivindicar la dudosa distinción de que cuentan con la tasa más elevada de aumento del fallecimiento prematuro de individuos jóvenes y adultos de extracción obrera y de clase media baja [iii] ; ese aumento de la mortalidad prematura no se registra siquiera en los países que no son tan adelantados, salvo en los tiempos de guerra. Tal devastación, que es exclusivamente propia de los EEUU, se concentra en la población blanca, pobre y con escasos estudios que vive en los pueblos y ciudades pequeñas y en las regiones rurales. 

El fenómeno ya no se puede ocultar: en el curso de los dieciséis años pasados (2000 a 2016), la tasa de fallecimiento del obrero norteamericano que tiene de 50 a 54 años de edad se duplicó y pasó de 40 a 80 por 100.000 [iv] . Por el contrario, en Alemania la tasa de mortalidad del individuo de características semejantes descendió de 60 a 42 por 100.000 y en Francia lo hizo de 55 a 40 por 100.000 (2). Además, en los EEUU la tasa de mortalidad del obrero blanco marginado aumentó en comparación con la cifra correspondiente a la población negra y a la procedente de América Latina. Dicho aumento de la muerte prematura señala un notable deterioro de las condiciones de vida de una fracción descomunal de la población de los EEUU. Los fallecimientos se atribuyen fundamentalmente a la notable alza del suicidio, a las complicaciones que acarrean la obesidad y la diabetes, y muy particularmente, al "envenenamiento", concepto genérico en el que, además del alcohol, los estupefacientes, y, sobre todo, los analgésicos narcóticos que receta el médico, cabe un amplio espectro de contraindicaciones. 

A juicio de algunos pretendidos "especialistas" que "dominan" el problema del vicio con medicamentos, el alza de la tasa de mortalidad del obrero de los EEUU se atribuye a "la mundialización y la automatización" (3). Eso es un ejemplo de lo que se denominan explicaciones "superficiales" o "falsas", y se llaman así porque el fenómeno no se registra en los demás países industrializados; en efecto, incluso si se consideran el Japón, el Canadá y el Reino Unido, cuya economía se transformó por causa de la "mundialización" y de la moderna automatización, en ninguno de ellos se observa que aumente la mortalidad de la parte fundamental de la población. 

La mortalidad del obrero del Reino Unido, Canadá y Australia se mantiene estable en unos cuarenta fallecimientos por cien mil, o sea, la mitad de la tasa de los EEUU, pese a que esos países no presentan grandes diferencias en lo que respecta a las características demográficas y a la cuota del mercado mundial. La clave para comprender el presente fenómeno radica en la atención que el capital y la estructura dominante de los EEUU prestan a las necesidades de la mano de obra, que ya no resulta necesaria por causa de la transformación que se opera en la economía. 

En los EEUU el obrero blanco adulto, mal remunerado y que, con suerte, cursó la enseñanza secundaria, sobre todo el que cumple labores manuales, registra una mortalidad que cuadriplica la de aquel otro que fue a la universidad. El aumento espectacular de la mortalidad en dicha categoría demográfica se corresponde con la mayor proporción de obreros y sus familias que ya no gozan de la debida atención médica a cargo del patrón. La desaparición de los puestos de trabajo seguros y bien remunerados de la industria fabril provoca que se extiendan los fallecimientos prematuros en dicha capa de la sociedad. 

En otras palabras, las muertes evitables en el mundo del trabajo aumentan de forma paralela al éxodo de fábricas al extranjero, la automatización y la contratación de obreros inmigrantes y de obreros autóctonos sin seguro y que trabajan por horas, todo lo cual acarrea que desaparezca la atención médica completa que recibe la clase trabajadora, pero precisamente gracias a eso es que la tasa de ganancia del gran de capital puede aumentar sin pausa. En otras economías capitalistas adelantadas de Europa y Asia se mantienen intactas las instituciones de salud pública y previsión social, que son de carácter universal y cumplen debidamente la misión de aliviar el daño que causan a la salud del obrero la mayor inseguridad del puesto de trabajo y el deterioro de las condiciones de vida. Dichas instituciones de salud pública salvan millones de vidas y ése es uno de los contrastes más marcados que separan a la medicina de los EEUU de la que está vigente en el resto del mundo industrializado. 

El "OxyContin" [v] , la Peste Blanca 

La causa última de la descomunal alza de la mortalidad de obreros en los EEUU es, ante todo, la decisión que tomó la clase capitalista de suprimir la atención médica general y en buenas condiciones de que gozaba el trabajador a la vez que se rebajaba el salario y se enviaban al extranjero muchos puestos de trabajo. Por esa causa, y en vista del descenso de su ingreso, el obrero no puede darse el lujo de pagar para sí y para su familia las sumas astronómicas que representan la prima del seguro de salud, la consulta al médico y la receta y la franquicia. Tampoco tiene para pagar la abultada factura de la "terapia física y rehabilitación" cuando sufre un accidente, todo lo cual explica que prefiera que le receten un analgésico narcótico gracias al que podrá soportar el dolor crónico [vi] mientras sigue trabajando. 

En segundo lugar, el personal médico (médicos, enfermeras y auxiliares médicos) está sometido a fuertes presiones del patrón para que dedique el menor tiempo posible tiempo al paciente que padece de dolor crónico y lesiones por accidentes del trabajo, sobre todo, los que cuentan con recursos limitados. El salario y la retribución extraordinaria dependen generalmente del número de pacientes que se atienden por día. La clásica receta, especialmente cuando se prescriben narcóticos, sedantes, ansiolíticos y somníferos, ahorra tiempo y dinero al médico y al hospital privado. Muy rara vez recibe el obrero accidentado y el que sufre de dolor crónico el examen detenido de la historia, el debido reconocimiento, el diagnóstico serio y el consiguiente tratamiento y vigilancia posterior, pues todo eso cuesta mucho dinero. 

Las sociedades farmacéuticas fabrican miles de millones de opioides de síntesis [vii] , de muy bajo costo de producción, pero cuya ganancia es descomunal, pues rinden muchísimo más que los denominados "medicamentos estrella". Los multimillonarios dueños de los laboratorios que se dedican a los analgésicos narcóticos contratan a legiones de vendedores que visitan a los médicos y a las clínicas del dolor, aprovechando que operan en un ramo que carece prácticamente de reglamentación y que es ajeno por completo a la intervención y vigilancia del Estado capitalista. Los valedores de la industria farmacéutica gastan cientos de millones de dólares en los políticos y jerarcas públicos para proteger su ganancia, aún a costa de que aumente el número de muertes por sobredosis de quienes no pueden vivir sin el opioide que le receta el médico. La falta absoluta de intervención del Estado en la presente epidemia no tiene parangón en el mundo industrializado. Esa malévola indiferencia prueba que existe un darwinismo social, tácito, pero de carácter oficial, y que opera en las más altas esferas; es la misma ideología y práctica que antes era patrimonio exclusivo de los más ardientes defensores del fascismo y de las teorías de la eugenesia. 

¿Qué da al gran capital impunidad para el asesinato? 

El envenenamiento con los narcóticos recetados y con la mezcla de tranquilizantes, alcohol y estupefacientes, de consecuencias mortales, es la primera causa de fallecimiento prematuro, y evitable, en el mundo del trabajo. También debería figurar en la categoría de fallecimiento por sobredosis el obrero que pasa del vicio del estupefaciente que le receta el médico al estupefaciente que se vende en la calle, pues, en última instancia, el vicio que padece comienza en el hospital que lo atiende. Aunque nunca lleguen a conocerse, el traficante de la calle es socio del mundo de la empresa privada y de esas clínicas del dolor, que siempre están relucientes de limpias. 

Las muertes prematuras por sobredosis causan increíble sufrimiento a los amigos y parientes de la víctima, pero a los ojos del "gran capital" constituyen un hecho favorable, y por esa razón la epidemia ha permanecido casi oculta por espacio de dos decenios. La prensa de los pueblos de provincia acostumbra dedicar extensos y conmovedores párrafos en recuerdo del abuelito fallecido en los que no faltan tiernas palabras acerca de la enfermedad que se lo llevó, mientras que la muerte por sobredosis del padre adulto o de la madre que fue despedida del trabajo es llorada en el anonimato y en silencio. 

El fallecimiento prematuro del obrero por sobredosis engrosa considerablemente la ganancia del patrón, pues así disminuyen los gastos generales en concepto de despido, pensión, medidas de seguridad en el trabajo y cuantos otros gastos en atención médica corran de cuenta de la empresa. Se extingue el subsidio de paro y la contracción de la población trabajadora hace que bajen los tributos municipales destinados a sufragar la enseñanza y los servicios y provoca que se contraiga también la demanda de servicios sociales. 

No es coincidencia alguna que el marcado aumento de la muerte prematura de obreros coincida con la increíble concentración de riqueza en manos de los grandes oligarcas de los EEUU. 

En tales circunstancias, la fuerte merma del salario y de los derechos sociales sumada a la mayor inseguridad del puesto de trabajo hace cundir un miedo profundo en el mundo del trabajo. La mayor parte de las veces el obrero que ve con terror la pobreza en que quedará sumida su familia por la pérdida de un puesto de trabajo decente continúa trabajando a pesar de que se encuentre accidentado o enfermo y para llegar a duras penas al fin de la jornada tiene que tomar estupefacientes legales y de otro tipo. Combate el estado de inseguridad, la ansiedad y el insomnio con otros medicamentos que, a su vez, agravan el riesgo de sobredosis. El miedo y el clima envenado que reina en el lugar de trabajo lo obligan a abstenerse de solicitar la licencia de enfermedad y una buena terapia física rehabilitadora por la vía del seguro de salud de la empresa. 

Los calmantes más "eficaces" y que están respaldados por una enorme propaganda, como el OxyContin, suelen ser los que provocan un enviciamiento más veloz y de consecuencias mortales. Los representantes de la industria farmacéutica que visitan clínicas y hospitales se encargan de ocultar deliberadamente la peligrosa naturaleza enviciante de esos "medicamentos milagrosos". La víctima de tales fármacos enviciantes es casi siempre el obrero mal pago y el que no tiene trabajo, y el médico que hace la receta es un fiel servidor del patrón capitalista y de las grandes farmacéuticas. Los laboratorios cuentan con la protección de las altas esferas del Estado y, a su vez, los funcionarios de jerarquía "media" se encargan de proteger a los propietarios y al personal médico de los hospitales y las clínicas del dolor, que están en manos privadas. 

Los autores de ese asesinato colectivo por sobredosis sacan un provecho descomunal y con total impunidad del caos que se provoca, pero no ocurre lo mismo con el pequeño traficante callejero que puebla las atestadas y gigantescas prisiones de los EEUU.

No hay un solo organismo federal, policial o de seguridad que siquiera se atreva a perseguir y enjuiciar a los propietarios de esas enormes sociedades farmacéuticas. En efecto, el brazo de la seguridad y la justicia del Estado hace de cómplice del enviciamiento colectivo, aunque los agentes de policía no son más inmunes a los narcóticos con receta que las enfermeras y demás personal médico que deben tratar a las víctimas de los accidentes de trabajo. En realidad, el problema de la muerte por sobredosis de medicamentos narcóticos que afecta al personal médico y del servicio de seguridad (incluidos los frecuentes casos de suicidio por sobredosis de quienes pierden el puesto de trabajo por culpa del consumo de narcóticos) constituye una tragedia pública de la que no se tiene noticia y por la cual nadie llora. Tampoco escapan al problema los soldados que regresan de las guerras imperiales en el Medio Oriente y el Sudeste Asiático. 

Las contradicciones de una sociedad que otorga impunidad a los capitalistas que perpetran esa epidemia de muerte (la "guerra del opioide" [viii] contra la clase obrera sobrante) y, al mismo tiempo, gasta miles de millones de dinero del Estado para encarcelar al pequeño traficante de la calle y al cliente ilustran que el gobierno federal y el de los estados se encuentran sumidos en el caos y les resulta imposible intervenir como se debe en favor del ciudadano. 

Con oportunidad de las elecciones internas y presidenciales del año pasado y la difusión por radio y televisión de las respectivas campañas (por primera vez) los políticos nacionales fueron interpelados en numerosas ocasiones por los ciudadanos de los pueblos de provincia que estaban alarmados por la devastación que sufren por culpa de los medicamentos narcóticos y la muerte por sobredosis. El candidato Trump hizo varias declaraciones sumamente emotivas acerca de la cuestión y, por su parte, resulta interesante destacarlo, la candidata del Partido Demócrata, Hillary Clinton, no hizo la más mínima mención al problema a lo largo de la campaña, a pesar de que no cesó de pregonar y vanagloriarse de los "logros" que ella había conseguido en el campo de la salud. 

En los últimos meses las proporciones que reviste el fallecimiento por sobredosis en los pueblos pequeños y en el campo provocaron movilizaciones populares que reclaman que el Estado haga algo. Como era de esperar, entonces se reunió rápidamente un pequeño ejército de catedráticos, especialistas y entendidos, y asociaciones privadas (ONG) y se presentó para reclamar más fondos para "investigación, formación y tratamiento". Los mismos propietarios de las clínicas del dolor, que llevan a tantos a caer en el vicio de los medicamentos, decidieron ampliar el campo comercial y ahora se denominan "clínicas de rehabilitación", cuyo fin es complementar la labor de las asociaciones de apoyo a la víctima y que proliferan como hongos después de la lluvia. 

Ninguna de esas empresas oportunistas, más que discutibles, se propone "instruir" políticamente y movilizar al obrero enviciado con medicamentos y al resto de la ciudadanía para reclamar que se cree una institución nacional de salud pública universal como hay en otros países en los que no existe el problema del envenenamiento por medicamentos. Ni siquiera se encargan del problema de los accidentes de trabajo y de que el obrero sea tratado con opioides porque no se le presta un servicio de rehabilitación y terapia física. Los profesionales de la medicina prefieren remitir al paciente a los centros de tratamiento, en los que el problema del vicio se tratará con medicamentos que lo agravan, como la metadona, en vez de hacer frente a las consecuencias devastadoras de la quiebra de las instituciones de salud pública de los EEUU, que están en manos de los seguros de salud privados que buscan el lucro a toda costa, y en consecuencia, organizarse para atender como se debe al paciente. 

Del mismo modo, las instituciones de trabajo y los sindicatos del ámbito federal y estatal omiten cuidadosamente hablar de los estragos que la epidemia causa en la mano de obra. En un editorial del New York Times del 16 de octubre de 2016 se señala que millones de hombres en edad de trabajar se encuentran totalmente fuera del mercado de trabajo por causa de "dolor e incapacidad" y una parte considerable de ellos vive con analgésicos narcóticos. El efecto prolongado es obvio: el tratamiento enviciante con dichos medicamentos destruye la disciplina interna del obrero, que es imprescindible para que la industria produzca. Sería inimaginable que los industriales y los gobernantes de Alemania y de China aceptaran las consecuencias prolongadas de tal fenómeno. Ése es apenas un brillante ejemplo que revela la actitud arrogante y displicente con que la oligarquía y el mundo de la política de los EEUU tratan a la mano de obra del propio país. 

Los asesinos y sus víctimas se califican por su clase social y no por los "estudios" o los "conocimientos de informática" que posean. Los capitalistas de la industria farmacéutica producen mortíferas mercancías que se distribuyen con astronómicos recargos en decenas de miles de farmacias. Los destinatarios de esa mercadería son el trabajador y el individuo de clase media baja que cae víctima del envenenamiento. 

Por su parte, los capitalistas y los oligarcas no tienen la más mínima necesidad de recurrir al seguro de salud, pues tienen a su disposición sus propias y exclusivas clínicas de lujo que son atendidas por el correspondiente cuadro de médicos de renombre y enfermeras que les brindan la mejor atención que se conoce. A ellos jamás se les ocurriría permitir que sus parientes fueran tratados con esos medicamentos enviciantes que devastan la vida de millones y millones de ciudadanos inferiores y los cuales les hacen ganar enormes sumas de dinero. Aunque uno nunca pueda ver y, mucho menos, visitar esas clínicas de lujo, no es difícil entender las consecuencias mortíferas que provoca ese apartheid en el campo de la medicina. 

Haciendo gala de un optimismo que no es extrañar, la prensa de los EEUU da cuenta de que, gracias al problema de la mortandad por sobredosis, los hospitales que realizan trasplantes cuentan ahora con numerosas partes del cuerpo que son necesarias. ¡No se consuela quien no quiere! 

La clase capitalista que ha desencadenado esa "guerra del opioide contra la clase obrera" no tiene el menor problema en donar decenas de millones de dólares a los candidatos a la presidencia y los demás dirigentes de los partidos políticos para asegurarse de que las autoridades que designen en los denominados organismos de inspección del Estado se esfuercen por proteger sus ganancias en vez de la salud pública del ciudadano. Los oligarcas gozan de inmunidad casi total y eterna de dichos organismos fiscalizadores. Si, alguna vez el escándalo de las inmensas pérdidas de vidas humanas que causan los medicamentos que envenenan llega por casualidad a afectar su vida refinada del mundo de la filantropía de las bellas artes y demás actividades de la élite, tienen a su disposición legiones de "moralistas" de la prensa y del mundo oficial que se encargan de culpar a las víctimas por los hábitos malsanos que les arruinan la vida. 

Una de esas compañías es Purdue Pharmaceuticals, que fabrica el OxyContin y que es propiedad de la familia Sackler, cuyos fundadores pertenecen a la cúpula de los filántropos de la cultura de los EEUU. Desde que, en 1995, comenzó a girar en el ramo de los calmantes, lucrativo como no hay otro, el OxyContin redituó a la Purdue 35.000 millones de dólares y los Sackler pudieron entrar en el Olimpo de los archimillonarios del país. A ninguno de los conservadores de las Galerías Sackler y del ala Sackler del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York se le ocurriría hacer una exposición de "realismo social" que ilustre el inmenso sufrimiento y muerte que los medicamentos de sus patrones causan a millones de individuos de clase baja; pero ocurre que los gustos cambian y el "realismo social" ya no está de moda en el apartheid de clase que los Sackler y sus amigos impusieron en el país. 

Los estudios serios y rigurosos sobre la evolución demográfica también han quedado anticuados. Un antiguo director de la Administración de Alimentación y Farmacia (FDA) sostiene que la moda de recetar opioides de forma indiscriminada constituye uno de los "mayores errores de la historia de la medicina moderna", pero no hizo nada para contener la epidemia durante el período en el que estuvo al frente del organismo (1990 a 1997) ni para llamar la atención acerca de sus devastadoras consecuencias después de que dejara el cargo. En efecto, el doctor David Kessler [ix] esperó hasta hace muy poco para sumarse al coro de quienes lamentan la epidemia de opioides a raíz del sonado fallecimiento por sobredosis de Prince, la estrella del rock, y fue solamente entonces que escribió un artículo de opinión en el New York Times del 6 de mayo de 2016 [x] . 

Los profesores de universidad reciben subsidios de las grandes fundaciones nacionales para "estudiar el problema de los opioides" con el fin de elucidar particularmente los trastornos psicológicos que padece la víctima de sobredosis y las patologías sociales del traficante de la calle. Eso desvía la atención de los laboratorios farmacéuticos, que lucran con la epidemia, y de los gobernantes del capitalismo, que prepararon el terreno para ese envenenamiento colectivo en todo el país. 

Pero, el ascenso en la universidad, el reconocimiento de los colegas y los jugosos subsidios de investigación no son para quien cometa la tontería de señalar con el dedo a las farmacéuticas asesinas, las peligrosas condiciones de condiciones de trabajo, las horas extras, la escasa paga, el aumento de los accidentes de trabajo y las enfermedades y la desesperación que hacen que el obrero pase de manos de la empresa asesina a manos del "papá laboratorio", ni tampoco para el que se atreva a denunciar a los médicos que estimulan al trabajador a que recurra al veneno de los calmantes en vez de reivindicar aumento de salario, mejor atención médica, mejores condiciones de trabajo y un futuro de verdad para su familia. 

Es urgente que se tomen medidas en serio. La realidad de los cientos de miles de fallecimientos por culpa de la "receta de la muerte" y de los millones de víctimas del vicio de los medicamentos deben reclamar que se cree una fiscalía especial nacional que se dedique de forma exclusiva a desentrañar las causas últimas de esta epidemia que no remite y las cuales radican en el ánimo de lucro que mueve a la élite social y económica del país. La investigación deberá encaminarse a perseguir a la extensa red de chantajistas y propiciadores, en la que caben desde los valedores de los laboratorios farmacéuticos y los jerarcas del Estado corruptos hasta los médicos y los periodistas, porque la presente epidemia afecta a decenas de millones de trabajadores y a su familia, amigos, compañeros de trabajo y al medio en el que viven. ¿Y dónde están los defensores del niño que representen los intereses de los miles de hijos de madres de las comarcas rurales atrapadas por el OxyContin que nacen con el síndrome de abstinencia neonatal y que desbordan la capacidad de los hospitales del campo y de los pueblos? 

Soluciones 

La cadena que forman el enviciamiento con medicamentos y la muerte por sobredosis obliga a hacer algo más que propaganda con las típicas fotos de los centros de tratamiento de los pueblos. En efecto, hay que encarar decididamente el problema de los opioides con receta y enjuiciar en consecuencia a los laboratorios criminales, y perseguir, sobre todo, a los capitalistas que explotan al obrero vulnerable, le niegan protección, condiciones de trabajo seguras y la atención médica debida. 

Se impone una transformación fundamental de la relación del capital y el trabajo en este país. 

Los planes del capital, que merman el salario y la seguridad del obrero, obligan a contar con un ejército de reserva más numeroso, que forman los desocupados y los trabajadores mal pagos. Habiendo tantos obreros autóctonos que sufren incapacidad por accidentes y otros que están apartados del mundo del trabajo por culpa del enviciamiento, se debe recurrir a la mano de obra zafral procedente del extranjero, cuyo país de origen se encargó de que esa mano de obra creciera, estudiara y se preparara para la vida, con el consiguiente gasto. En otras épocas eso se llamaba "éxodo de cerebros", pero ahora es el "éxodo de cerebros y de músculos hábiles". Gracias a los recursos que gastan otros países para criar e instruir a la mano de obra que luego emigra, el capitalismo y los gobernantes de los EEUU pueden recortar drásticamente el gasto social que se destina a instruir y cuidar la salud del trabajador autóctono. 

No hay otra forma de contrarrestar ese fenómeno en los EEUU que instaurar una norma de inmigración que sea racional, calibrando bien previamente el número, composición y condiciones de la mano de obra nacional. Hay que poner límites al poder que tiene el capital de contratar y despedir libremente al obrero estadounidense y de arrasar en consecuencia pueblos y regiones enteras. 

Los valedores de los grandes laboratorios farmacéuticos y los organismos oficiales de inspección, que lucraron o simplemente pasaron por alto el gigantesco problema del vicio de los medicamentos y la muerte por sobredosis, deberán recibir el mismo trato que el delincuente que mata y el que causa lesiones. 

Los médicos, que deciden recetar grandes dosis de medicamentos narcóticos muy potentes que llevan al enviciamiento y a la sobredosis mortal, deberán ser reeducados y sometidos a vigilancia, si no quieren perder la licencia y verse obligados a responder ante la justicia. 

Desde los primeros momentos de la epidemia, conocían la naturaleza de dichos medicamentos que provocan enviciamiento. No son pocos los propios médicos y personal auxiliar que quedan "enganchados". Los que explotan las denominadas "fábricas de píldoras", en las que se recetan y venden alegremente toda clase de remedios, deberán ser castigados con severas penas, es decir, largos años de reclusión. Los profesionales de la medicina podrían haber decidido pelear para que el paciente accidentado tuviera la rehabilitación y terapia física necesarias, pero por su avaricia y voracidad contribuyeron al desastre actual. ¿En qué se distinguen, realmente, de los psicólogos de renombre que contrata el gobierno de los EEUU para inventar métodos de tortura? 

Sin embargo, hay otros que intentaron dar la alarma. No se puede dejar de reconocer y recompensar a los farmacéuticos, médicos, enfermeras y organismos de inspección que resistieron la presión de recetar y estimular el consumo de los opioides con meros fines de lucro y, en vez, procuraron intervenir para proteger al paciente vulnerable y alertar del problema. Muchos de ellos sufrieron represalias en la vida profesional por su conducta de "denunciante". La medicina de los EEUU se rige por el lema "primero el lucro y después el paciente", lo cual explica que sea la única nación industrializada en la que ocurre el presente fenómeno demográfico; eso debería servir de moraleja a aquellos países que piensen instaurar los principios yanquis en el campo de la medicina y, en particular, los métodos lucrativos que se aplican para tratar el "dolor" crónico, con las consecuencias mortales ya conocidas. En un artículo de investigación aparecido hace poco en Los Angeles Times y que se titula OxyContin goes global - "We're only just getting started" [xi] ["El OxyContin al asalto del mercado internacional: 'Esto es apenas el principio'"] (18 de diciembre de 2016) se explica con detalle la multimillonaria campaña emprendida por los laboratorios que fabrican opioides para radicarse en otros mercados y se documenta el abrupto aumento de los fallecimientos por sobredosis. 

El elemento imprescindible para resolver esta crisis descomunal radica en que se instaure en todo el país un régimen universal de salud pública y que el Estado se haga cargo de él. ¿De dónde saldría el presupuesto necesario? De suprimir las exenciones tributarias a los ricos y de repatriar y gravar los billones (1.000.000.000.000) de dólares de beneficio que las sociedades yanquis guardan en los paraísos fiscales y, también, de gravar las grandes herencias. Ésa sería una medida redistributiva que iría en contra de la inmensa acumulación de riqueza y gracias a la cual habría oportunidades en el campo de la enseñanza, la movilidad social y la promoción en el puesto de trabajo. Sólo entonces se vería que disminuye el consumo desenfrenado de opioides entre los obreros que descienden en la escala social, el número de muertes por sobredosis y también el alza de la mortalidad. 

Habría que gravar a las sociedades que se trasladan al extranjero para combatir la fuga de capitales y también imponer un gravamen del uno por ciento a las operaciones de carácter especulativo, como las que se hacen en la Bolsa. 

Una institución nacional de salud pública que brindase atención completa rebajaría drásticamente los onerosos gastos generales de administración. También se reducirían notablemente los tratamientos y métodos innecesarios y poco éticos y demás formas de estafa que son endémicas en las actuales instituciones médicas "con fines de lucro". Los recursos que se consiguiesen con dichos ahorros se destinarían a mejorar la atención médica y los servicios correspondientes. 

Con esas reformas de los servicios sociales, la justicia y la tributación se conseguiría sustentar un servicio universal de salud pública para todo el país que se apoyaría en la estructura del actual Medicare [xii] , que ha dado tan buen resultado para la población mayor en los últimos decenios. Además, así se podría fortalecer la mano de obra nacional, que contaría con un obrero sano, bien remunerado, eficiente y que tuviese el puesto de trabajo asegurado. 

Los gobernantes y demás dirigentes políticos de los EEUU, actuales y del pasado, dilapidan billones de dólares del presupuesto público en numerosas guerras contra el terrorismo y operaciones de "cambio de régimen" y en sufragar las instituciones carcelarias más descomunales de la historia de la humanidad, pero dejan de lado la muerte prematura y la destrucción de sus propios ciudadanos, provocadas por los métodos "legales" que aplican los laboratorios farmacéuticos y los profesionales de la medicina. 

Las soluciones se dejan en manos de las generaciones futuras, que deberán meditar lo que se hace, pero ahora los de abajo reclaman con fuerza que se ponga fin a esta crisis. El obrero marginado y los pobres del campo que votaron en masa por primera vez contra la "candidata de las grandes farmacéuticas" Hillary Clinton y eligieron al oportunista "multimillonario" Donald Trump se concentran en las mismas zonas que han sido devastadas por la epidemia de los opioides (y el suicidio de obreros). Esas capas marginadas que siempre fueron despreciadas por los políticos tradicionales y a las que la candidata Clinton tachó de "miserables" [xiii] no necesitarán grandes discursos para convencerlas de que apoyen la creación de un servicio nacional de salud pública, que es el primer paso para encarar el actual problema de la vida y la muerte que sufre el obrero de los EEUU. 

Además, la evolución actual de la industria, con el recurso a los adelantos técnicos, como los autómatas y la inteligencia artificial, sirve a la ganancia del capitalista, pues se consigue prescindir del obrero y explotar mejor a los quedan, amén de recortar el oneroso gasto en atención médica y en pensiones. Esa nueva relación del capital y el trabajo puede y se debe substituir por otra, en la que técnica esté al servicio del obrero, ya que se lograría mejorar las condiciones de trabajo y reducir la semana de trabajo de cuarenta a treinta horas con igual salario, que era la reivindicación general del movimiento obrero en la década de 1950. 

Pero esos cambios no vendrán de la mano de los proyectos de investigación "neutrales" que llevan a cabo las universidades gracias a los fondos que aporta la patronal ni tampoco de los vacuos seminarios que dictan los "especialistas" de las famosas asociaciones privadas (ONG).

La verdadera oposición a esta "guerra de clase con receta médica" dependerá de la solidaridad y la lucha. El obrero debe librarse de este flagelo. No tiene nada que perder, salvo el peligroso y degradante vicio de los medicamentos, pero tiene en cambio un mundo y un verdadero futuro que ganar. Parafraseando a Trump [xiv] , ¡solamente los obreros pueden hacer que los EEUU se vuelvan a levantar! 

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Notas del Traductor 

[i] Según datos de los Centros de Erradicación y Prevención de Enfermedades, se registraron más de medio millón de fallecimientos en el período comprendido entre los años de 2000 y 2015: 


[ii] Han aparecido últimamente numerosos artículos que dan cuenta del problema en la prensa de los EEUU: "The Enemy is Us: The Opioid Crisis and the Failure of Politics" https://www.dissentmagazine.org/online_articles/opioid-crisis-failure-politics-fda-neoliberalism. "The American opioid epidemics", http://bruegel.org/2017/03/the-american-opioid-epidemics/. American Carnage: The New Landscape of Opioid Addiction",https://www.firstthings.com/article/2017/04/american-carnage. "Mortality and morbidity in the 21st century", https://www.brookings.edu/wp-content/uploads/2017/03/6_casedeaton.pdf. Why Connecticut's drug overdose crisis isn't slowing down, https://overdose.trendct.org/. Why Did The Death Rate Rise Among Middle-aged White Americans?, http://www.newyorker.com/news/john-cassidy/why-is-the-death-rate-rising-among-middle-aged-white-americans. How Government Enables the Opioid Epidemic and Tax-Payers Help Fund It,http://articles.mercola.com/sites/articles/archive/2016/03/16/opioid-addiction.aspx

[iii] Ellen Meara y Jonathan Skinner ("Losing ground at midlife in America") comparan el fenómeno con el ocurrido tras la disolución de la URSS, en cuya oportunidad la tasa de fallecimiento de varones fue aún más elevada que la actual en los EEUU. 


[iv] Shawn Donnan: "White 'deaths of despair' surge in US", Financial Times, 24 de marzo de 2017 https://www.ft.com/content/34637e1a-0f41-11e7-b030-768954394623


[vi] Se cifra en cien millones el número de pacientes que sufren de dolor crónico: 

[xiv] El autor parafrasea el lema que presidió la campaña de Donald Trump: "Make America great again!".

Traducido del inglés para Rebelión por César P. Guidini Joubert 

Artículo original: http://petras.lahaine.org/?p=2134

Texto completo en: http://www.lahaine.org/plan-de-recetar-hasta-la

James Petras
mie, 24 mayo 2017 18:54 UTC
https://es.sott.net/article/52858-El-plan-de-recetar-hasta-la-muerte-La-Peste-Blanca-del-siglo-XXI

Escapadas y Rutas