lunes, 22 de abril de 2019

7 Emociones que sentíamos los seres humanos y que Ya No Existen

Cuando pensamos en las emociones, tendemos a pensar que son fijas y compartidas por todo el mundo.

Sin embargo, no solo varían de país en país sino que también cambian con los tiempos. 

Aquí te explicamos algunas que eran muy comunes en el pasado y que ya no existen.

Solemos pensar que las emociones son fijas y universales.

Sin embargo, estas varían de país en país (piensa por ejemplo en la palabra schadenfreude, que solo existe en alemán y que describe el disfrute ilícito de la mala fortuna ajena) y nuevas emociones aparecen todo el tiempo.

El cambio de los emoticones, que tanto usamos hoy día para expresar nuestros sentimientos, también refleja lo dinámicas que pueden ser las emociones.




BBC Radio 3 conversó con Sarah Chaney, experta del Centro para la Historia de la Emociones, en Reino Unido, sobre las emociones del pasado que pueden ayudarnos a entender cómo nos sentimos hoy.

Estas son algunas de ellas.

1. Acedía

La acedía era una emoción muy específica experimentada por hombres muy específicos en la Edad Media: monjes que vivían en monasterios.

Esta emoción surgía, por lo general, a raíz de una crisis espiritual.

Getty ImagesSe trataba de una emoción ligada directamente a los monjes de los monasterios. 

Aquellos que la experimentaban sentían desazón, desgano, apatía y, sobre todo, un poderoso deseo de abandonar la vida santa.

“Es posible que hoy día esto sea catalogado como depresión”, explica Chaney. “Pero la acedía estaba específicamente asociada con una crisis espiritual y con la vida en un monasterio”.

Seguramente esto era una fuente de preocupación para los abades, que se desesperaban por la indolencia que acompañaba a la acedía.

De hecho, con el paso del tiempo, el término “acedía” se fue volviendo intercambiable con el de “pereza”, uno de los siete pecados capitales.

2. Frenesí

“Esta es otra emoción medieval”, dice Chaney.

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El frenesí iba acompañado de una agitación física: hubiera sido imposible sentir frenesí y quedarse quieto. 

“Es como la ira, pero es más específica que la ira que entendemos hoy. Alguien que experimentaba frenesí se habría sentido muy agitado. Habría tenido ataques violentos de furia, y habría hecho pataletas y mucho ruido”.

Habría sido imposible sentir frenesí y quedarse quieto.

Esta emoción pone de relieve nuestra tendencia actual a pensar en las emociones como algo esencialmente interno, algo que podemos esconder si lo intentamos.

Esto sencillamente no podía aplicarse a la gente que experimentaba frenesí en el Medioevo.

Muchas emociones históricas están tan ligadas a un tiempo y a un lugar que es imposible sentirlas ahora.

3. Melancolía

Melancolía es una palabra que usamos para describir una especie de tristeza calma o un estado contemplativo.

“Pero en el pasado, la melancolía era diferente”, señala Chaney. “A comienzos del período moderno, se pensaba que la melancolía era una aflicción física que se caracterizaba por el temor“.


Getty ImagesAntes, se pensaba que la melancolía aparecía cuando la persona tenía mucha bilis negra. 

Hasta el siglo XVI, se creía que la salud se veía afectada por el equilibrio de cuatro fluidos corporales: sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra.




La melancolía aparecía cuando la persona tenía mucha bilis negra.

“Uno de los síntomas de la melancolía en ese entonces era el miedo. En algunos casos, la gente tenía terror de moverse porque pensaba que estaba hecha de cristal y se rompería”, cuenta Chaney.

El rey Carlos VI de Francia sufría de melancolía y por ello había hecho coser varas de hierro en su ropa para evitar hacerse añicos de forma accidental.

4. Nostalgia

Esta es otra emoción que quizás creas que ya conoces. “Usamos la palabra ‘nostalgia’ de manera muy frecuente en las conversaciones hoy día, pero cuando empezó a usarse, se refería a algo que se pensaba que era una enfermedad física“, afirma Chaney.

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La melancolía estaba asociada a los marineros que extrañaban su hogar en tierra firme. 

“Era una enfermedad del siglo XVIII de los marineros: algo que les pasaba cuando estaban muy lejos de su casa, y estaba vinculada al anhelo de regresar”.

Un caso severo de nostalgia podía incluso llevar a la muerte.

No se compara realmente con nuestra definición actual de nostalgia, que describe la añoranza por los buenos tiempos.

5. Neurosis de guerra

Muchos habrán escuchado hablar de la neurosis de guerra, una condición que afectaba a los soldados en las trincheras durante la I Guerra Mundial.

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Los soldados que sufrían neurosis de guerra a veces perdían la facultad de ver o escuchar pese a que no tenían un problema físico que se lo impidiera. 

Al igual que la melancolía, la nostalgia y muchas otras experiencias emocionales a lo largo de la historia, la neurosis de guerra fue considerada a veces una emoción y otras una enfermedad, por la forma en la que se hablaba de ella y por cómo se trataba.

“La gente que sufría neurosis de guerra tenía extraños espasmos y con frecuencia perdía la capacidad de ver y escuchar, pese a que no tenían ningún problema físico que se lo impidiera”, explica Chaney.

“Al principio de la guerra, se pensaba que estos síntomas se debían a que las explosiones les habían sacudido el cerebro. Pero más tarde, pensaron que todos los síntomas eran provocados por las experiencias que había vivido el paciente y su estado emocional”.

6. Hipocondría

La hipocondría era otra condición médica que para el siglo XIX había adquirido asociaciones puramente emocionales.

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Algunas emociones eran tratadas como si fuesen enfermedades. 

“Era básicamente la versión masculina de lo que los médicos victorianos llamaban histeria“, dice Chaney.

“Se creía que causaba cansancio, dolor y problemas digestivos. En los siglos XVII y XVIII, se pensaba que la hipocondría estaba ligada al bazo, pero más tarde se la asoció a los nervios”.

Los victorianos creían que los síntomas eran causados por la hipocondría, o por la preocupación obsesiva por el cuerpo (a pesar de que se notaban los síntomas físicos, era la mente y las emociones las que se creía que estaban enfermas).

7. Demencia moral

El término “demencia moral” fue acuñado por el doctor James Cowles Prichard en 1835.

“Efectivamente, significa ‘locura moral'”, explica Chaney, “porque por mucho tiempo la palabra ‘moral’ significaba ‘psicológica’, ‘emocional’ y también ‘moral’ en el sentido en el que usamos la palabra ahora”.

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El término que servía para describir muchas emociones extremas. 

Los pacientes que Prichard consideraba “dementes moralmente” eran aquellos que actuaban de forma errática o poco usual sin mostrar síntomas de un desorden mental”.




“Él sentía que había un gran número de pacientes que podían funcionar como cualquier otra persona, pero que no podía controlar sus emociones, o cometían crímenes de forma inesperada”.

La cleptomanía, por ejemplo, en mujeres educadas de alta sociedad, podía ser visto como un signo de demencia moral porque eran mujeres que no tenían motivos para robar.

Era un término que servía para describir muchas emociones extremas y se aplicaba con frecuencia a niños difíciles.


abril 22, 2019

https://www.24horas.cl/noticiasbbc/7-emociones-que-sentiamos-los-seres-humanos-y-que-ya-no-existen-3252090

¿Qué es un Absceso Dental y cómo debe tratarse?

El absceso dental siempre debe ser tratado por un especialista. Incluso si revienta espontáneamente. Un tratamiento inadecuado del mismo puede llevar a graves complicaciones e incluso a la muerte.

Un absceso dental es una condición médica bastante común, puede tener lugar a cualquier edad. Se trata de una situación que debe ser atendida tan pronto como sea posible, para evitar que se presenten complicaciones.

Básicamente se define como una infección que tiene lugar en los dientes o en las encías. Provoca grandes molestias, especialmente un dolor agudo y punzante, que empeora a medida que pasa el tiempo.




Por lo general, lo primero que se produce es una inflamación en las encías. Cuando esto sucede, lo mejor es explorar con cuidado la zona para detectar posibles bolsas de pus. Si estas se hallan presentes, significa que hay un absceso dental.

Qué es un absceso dental

Se puede definir el absceso dental como una acumulación de pus debida a una infección bacteriana.

 Esta puede producirse en diferentes partes de la dentadura y por diversos motivos. 

Generalmente tiene lugar en la raíz del diente o entre la encía y los dientes.

Esta infección se va llenando de pus y paulatinamente se inflama y se vuelve más dolorosa cada vez.

 El absceso dental tiende a diseminarse por las zonas colindantes. A veces se extiende a la boca, la cara, la mandíbula y/o la garganta. En los casos más graves el absceso bloquea las vías respiratorias.

Tomando como punto de referencia la causa que los produce, los abscesos dentales se dividen en dos tipos:

Absceso periapical. Cuando se forma debajo del diente y es causado por una caries mal tratada o por un traumatismo en los dientes. Es la forma más común.

Absceso periodontal. Tiene lugar cuando aparece en los tejidos que le dan soporte al diente, es decir, en las encías o el hueso.

Características y causas

La inflamación es una señal de que el cuerpo logró aislar la infección. La bolsa de pus es una concentración de glóbulos blancos junto a virus, bacterias y patógenos que han sido atacados por nuestro sistema inmune. Así que, en principio, el absceso dental es una respuesta defensiva del organismo.

El absceso dental periapical se produce cuando las bacterias han invadido la parte más profunda del diente, es decir, la pulpa dental. En este caso los agentes patógenos ingresan a través de una caries o de una grieta y avanzan hasta llegar a la raíz del diente.

Generalmente esto ocurre porque no se ha tratado correctamente la caries. También cuando no se realiza una higiene dental adecuada, o cuando hay una dieta excesivamente rica en azúcares o alimentos azucarados.

En el caso del absceso periodontal, este obedece a la presencia de un cuerpo extraño en la raíz del diente, o algún tipo de irregularidad o anomalía en el mismo. Todo ello facilita la colonización bacteriana.

Síntomas y diagnóstico

El dolor es el síntoma más característico de un absceso dental. Este es intenso, persistente y palpitante. 

Muchas veces se extiende hacia la zona de la mandíbula, o al oído. También hay hipersensibilidad al calor o al frío, y a la presión al masticar.

Así mismo, se presenta inflamación en la mejilla o en el rostro.




 En muchos casos hay fiebre y es posible que se inflamen los ganglios linfáticos en el cuello o la mandíbula. De otro lado, hay brotes de sabor y olor desagradables, así como presencia de líquido salado en la boca.

Normalmente el odontólogo hace el diagnóstico tras una revisión de la zona. Solo en algunos casos ordenará una radiografía, para determinar el nivel de propagación de la infección. Si hay diseminación es probable que se ordene una resonancia magnética.

Tratamiento

El tratamiento para un absceso dental tiene por objetivo erradicar la infección. Para lograrlo, el odontólogo podría tomar algunas de las siguientes medidas:

Drenar el absceso dental. En este caso hará una pequeña incisión en el absceso para que salga el pus. Luego limpiará la zona con una solución salina.

Realizar endodoncia. Consiste en hacer una perforación en el diente, eliminar la pulpa dental y drenar el absceso. Luego, rellenar y sellar la cavidad pulpar, así como los conductos de las raíces del diente. Generalmente el diente se tapa con una corona.

Antibióticos. Cuando la infección ya se ha diseminado, lo más probable es que se receten antibióticos para evitar una mayor propagación. Lo mismo ocurre si el paciente tiene debilitado el sistema inmunológico.

Extracción. Si no hay más remedio, se extrae el diente para detener la infección.

A veces el absceso dental revienta espontáneamente. Aún así, es necesario visitar al odontólogo. Luego de aplicado el tratamiento del caso, el pronóstico es bueno. Cuando no se drena el líquido del absceso, la infección puede extenderse a otras partes e incluso causar sepsis, que es potencialmente mortal.

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el biotecnólogo Alejandro Duarte el 27 marzo, 2019
Edith Sánchez · 22 abril, 2019


La combinación asesina: no Desayunar y Cenar muy tarde

Resultado de imagen de La combinación asesina: no Desayunar y Cenar muy tarde
Las personas con estos dos hábitos alimenticios tienen una probabilidad de muerte cuatro a cinco veces mayor, de experimentar un nuevo ataque cardíaco o angina a los 30 días posteriores al alta hospitalaria por un infarto

Las personas que se saltan el desayuno y cenan muy tarde, casi a la hora de irse a la cama cerca, son los que van a tener peores consecuencias si sufren un ataque al corazón. Lo ha visto una investigación publicada en « European Journal of Preventive Cardiology».

El estudio ha visto que las personas con estos dos hábitos alimenticios tenían una probabilidad de muerte cuatro a cinco veces mayor, de experimentar un nuevo ataque cardíaco o angina (dolor de pecho) dentro de los 30 días posteriores al alta hospitalaria por un infarto.

Este es el primer estudio que ha valorado estos comportamientos no saludables en pacientes con síndromes coronarios agudos. De las 113 personas analizados, el 58% se saltaba el desayuno, el 51 cenaba a altas horas de la noche y en el 41% tenían ambos comportamientos en el 41%.




El estudio incluyó pacientes con una forma particularmente grave de ataque cardíaco llamada infarto de miocardio con elevación del segmento ST (STEMI).

 «Uno de cada diez pacientes con STEMI muere al cabo de un año, y la alimentación es una forma relativamente barata y fácil de mejorar el pronóstico», señala Marcos Minicucci, autor del trabajo y profesor de la Universidad Estatal de São Paolo (Brasil).

De acuerdo con los investigadores, es recomendable un intervalo mínimo de dos horas entre la cena y la hora de acostarse. «Se dice que la mejor manera de vivir es desayunar como un rey», agrega. «Un buen desayuno generalmente se compone de productos lácteos (leche descremada o baja en grasa, yogur y queso), un carbohidrato (pan integral, panecillos, cereales) y frutas enteras. 

Debe tener entre el 15 y el 35% de nuestro total ingesta diaria de calorías».Uno de cada diez pacientes con STEMI muere al cabo de un año, y la alimentación es una forma relativamente barata y fácil de mejorar el pronóstico

El estudio incluyó 113 pacientes con una edad media de 60 años, el 73% varones. Se les preguntó sobre los comportamientos alimenticios en el ingreso en una unidad de cuidados intensivos coronarios. 

Saltarse el desayuno se definió como comer nada antes del almuerzo, excluyendo las bebidas, como el café y el agua, al menos tres veces por semana. La cena tardía se definió como una comida dentro de las dos horas anteriores a la hora de acostarse al menos tres veces por semana.

Estudios anteriores han encontrado que las personas que no desayunan y cenan tarde tienen más probabilidades de tener otros hábitos poco saludables como fumar y niveles bajos de actividad física. 

«Nuestra investigación muestra que las dos conductas alimentarias están vinculadas de forma independiente con resultados más pobres después de un ataque cardíaco, pero tener un conjunto de malos hábitos solo empeorará las cosas», señala Minicucci. 

«Las personas que trabajan tarde pueden ser particularmente susceptibles a tener una cena tardía y luego no tener hambre en la mañana».Las personas que trabajan tarde pueden ser particularmente susceptibles a tener una cena tardía y luego no tener hambre en la mañana

Además, señalan «creemos que la respuesta inflamatoria, el estrés oxidativo y la función endotelial podrían estar involucrados en la asociación entre conductas alimentarias no saludables y resultados cardiovasculares».

En este estudio, el uso de estatinas antes del ingreso hospitalario fue mayor en el grupo con hábitos alimenticios poco saludables y con peor resultado. «Hay algunas controversias con respecto a los hábitos alimenticios de los pacientes que toman estatinas. 




Nuestro estudio sugiere que los pacientes con STEMI perciben las estatinas como unaruta alternativa a los beneficios para la salud. Pero estos medicamentos deben ser un complemento de los hábitos alimenticios saludables, no un reemplazo».

M. Gayo@abc_salud
19/04/2019 12:29h31


¿Qué es la Enfermedad del Higado Graso? 5 pasos dietéticos para deshacerse de ella


En los EE. UU., Se estima que la enfermedad del hígado graso afecta de 20 a 40 por ciento de la población. El hecho aterrador y sorprendente es que este tipo de enfermedad hepática a menudo no causa ningún síntoma evidente de enfermedad hepática grasa. 

Muchas personas ni siquiera se dan cuenta de que sus hígados son gordos hasta que se someten a pruebas (como una tomografía computarizada o una ecografía) para detectar otro problema de salud o experimentan una alerta obvia como dolor en el abdomen.

Hay dos tipos principales de esta enfermedad: la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD) y la enfermedad del hígado graso alcohólico. Tener un hígado graso puede hacer que se sienta cansado o causar molestias abdominales leves (dolor del hígado graso), pero de lo contrario, es posible que no tenga ningún síntoma. 




Los signos de hígado graso también pueden incluir una sensación de plenitud en el lado derecho medio o superior del abdomen, náuseas, pérdida de peso y disminución del apetito. Estos son solo algunos de los posibles síntomas del hígado graso.

¿Es peligroso un hígado graso? ¡Puede ser! El tipo más grave de NAFLD es NASH, que significa esteatohepatitis no alcohólica. NASH causa que el hígado se hinche y se dañe.

Según la American Liver Foundation , la NASH es una de las principales causas de cirrosis en adultos en los Estados Unidos y hasta el 25 por ciento de los adultos con NASH ya pueden tener cirrosis. NAFLD también está relacionado con un mayor riesgo de cáncer de hígado.

Antes de llegar a la conclusión de que un hígado graso puede ser una parte probable de su futuro o un diagnóstico del que no puede hacer nada, la buena noticia es que el hígado es altamente regenerativo; de hecho, es el único órgano que puede regenerarse. sí mismo.

Es por eso que no es tan sorprendente que con la dieta adecuada para la enfermedad del hígado graso y algunos remedios caseros potentes pero fáciles de hacer, ¡puede mejorar el estado de su hígado a partir de hoy!

¿Qué es la enfermedad del hígado graso?

El órgano más grande del cuerpo humano es el hígado. Este órgano vital almacena energía, ayuda a digerir los alimentos y elimina toxinas y venenos.

¿Qué es la enfermedad del hígado graso? La enfermedad del hígado graso es un problema de salud común que resulta de una acumulación de grasa extra en el hígado. Es totalmente normal que el hígado contenga una pequeña cantidad de grasa, pero cuando el almacenamiento de grasa alcanza del 5 al 15 por ciento del peso total del hígado, se dice que una persona tiene una enfermedad del hígado graso.

La gravedad de un hígado graso (también llamado esteatosis) puede ser un hígado graso de grado 1, grado 2 o grado 3. Un grado 2 de hígado graso es más grave y es más probable que cause síntomas en comparación con el grado 1 de hígado graso. A mayor cantidad de grasa en el hígado, mayor es el grado y es más probable que el hígado graso cause problemas. También hay diferentes tipos de enfermedad del hígado graso.

Enfermedad hepática grasa no alcohólica frente a enfermedad hepática grasa alcohólica

Hay dos formas principales de enfermedad del hígado graso: la enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD) y la enfermedad del hígado graso alcohólico. ¿Qué causa el hígado graso? En NAFLD, las personas tienen una acumulación de grasa en el hígado que no es causada por el consumo de alcohol.

Sin embargo, la acumulación de grasa y el daño al hígado es similar a lo que ocurre en un caso de enfermedad alcohólica del hígado graso, que está directamente relacionada con el consumo de grandes cantidades de alcohol. Una "gran cantidad" de alcohol generalmente se dice que es más de una bebida por día en promedio para las mujeres y más de dos bebidas por día en promedio para los hombres.

Los síntomas del hígado graso

Ahora que sabe qué es el hígado graso, es hora de echar un vistazo a algunas de las formas en que puede identificar esta enfermedad al conocer los síntomas comunes de la enfermedad del hígado graso no alcohólico. 

Primero, es importante tener en cuenta que es posible tener una enfermedad del hígado graso no alcohólico y no presentar síntomas. Esto es en realidad bastante común. Cuando los síntomas ocurren, hay varias posibilidades.




Los signos de un hígado graso (debido al alcohol u otras causas) pueden incluir:

Fatiga
Debilidad
Náusea
Dolor abdominal especialmente en la parte superior derecha del abdomen.
Hinchazón en la parte superior del abdomen.
Vasos sanguíneos de araña
Comezón
Ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos)
Una acumulación de líquido e hinchazón de las piernas (edema) y abdomen (ascitis)
Confusión mental
Causas de hígado graso

¿Qué causa un hígado graso? Una acumulación excesiva de grasa conduce a un hígado graso. En un diagnóstico de enfermedad del hígado graso alcohólico, la principal causa de la acumulación de grasa es el consumo de grandes cantidades de alcohol.

Las causas sospechosas de enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD), así como la esteatohepatitis no alcohólica (NASH) incluyen:

Tener sobrepeso u obesidad
Resistencia a la insulina
Nivel alto de azúcar en la sangre (hiperglucemia), que indica prediabetes o diabetes tipo 2 real
Altos niveles de grasas, específicamente triglicéridos, en la sangre.

Todas estas posibles causas parecen fomentar el exceso de depósitos de grasa en el hígado y la obesidad es probablemente la causa más frecuente.


NAFLD es un trastorno muy común que afecta y puede afectar a uno de cada tres a uno de cada cinco adultos y aproximadamente a uno de cada diez niños en los Estados Unidos. Se piensa que la obesidad es la causa más común de infiltración de grasa en el hígado. Algunos expertos estiman que aproximadamente dos tercios de los adultos obesos y la mitad de los niños obesos pueden tener hígado graso.

Factores de riesgo del hígado graso

¿Cuáles son los factores de riesgo para la enfermedad del hígado graso? El hígado graso no alcohólico (NAFLD, por sus siglas en inglés) es más comúnen personas que presentan alguno de estos problemas o características de salud:

Obesidad
Diabetes tipo 2
Prediabetes
Síndrome metabólico u otro trastorno metabólico.
Hispano
Pérdida de peso rápida
Alta presion sanguinea
Edad media o mayor (NAFLD es más frecuente en personas de mediana edad o mayores, pero las personas más jóvenes, incluidos los niños, también pueden tener NAFLD)
Ciertas infecciones como la hepatitis C
Tome ciertos medicamentos, incluidos los corticosteroides y ciertos medicamentos contra el cáncer.
Exposición a algunas toxinas.

Según la Clínica Cleveland , “Algunas afecciones metabólicas genéticas o medicamentos recetados, como la amiodarona (Cordarone®), diltiazem (Cardizem®), esteroides y tamoxifeno (Nolvadex®) también pueden aumentar el riesgo de una enfermedad del hígado graso no alcohólica. "Si está tomando uno de estos medicamentos y se le diagnostica hígado graso, su médico podría sustituirlo por otro medicamento".




¿Es mortal para el hígado graso? Si no se trata y progresa, un hígado graso puede ser potencialmente mortal. Echemos un vistazo a las posibles complicaciones de salud del hígado graso.
Complicaciones del hígado graso

La enfermedad hepática grasa no alcohólica (NAFLD) es la causa más frecuente de enfermedad hepática en el mundo occidental. Tener una enfermedad del hígado graso significa que usted tiene depósitos de grasa dentro de su hígado y estos depósitos indeseables pueden evitar que el hígado haga su importante trabajo (y lo que es tan importante para la salud óptima): eliminar las toxinas de la sangre. 

Esto pone a una persona con esta enfermedad hepática en grave riesgo de acumulación tóxica y todo tipo de síntomas desagradables de un hígado que funciona mal,como ictericia, edema, fatiga crónica, náuseas y más.

Cuando la enfermedad del hígado graso no alcohólico progresa y se vuelve grave, se trata de esteatohepatitis no alcohólica (NASH). Según los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) , entre el 7 y el 30 por ciento de las personas con NAFLD desarrollarán NASH y al menos un tercio de las personas con NASH eventualmente desarrollarán cirrosis .

La cicatrización tardía del hígado conocida como cirrosis es la principal complicación de NAFLD y NASH. Cuando se produce la cirrosis, las células hepáticas son reemplazadas progresivamente por tejido cicatricial y la función hepática se deteriora cada vez más.

Según la Clínica Mayo , aproximadamente el 20 por ciento de las personas con NASH progresarán a la cirrosis, lo que puede llevar a:

Acumulación de líquido abdominal
Inflamación de las venas en su esófago, que puede romperse y sangrar
Confusión, somnolencia y dificultad para hablar.
Cáncer de hígado
End-etapa insuficiencia hepática (funcionamiento del hígado se ha detenido)
La necesidad de un trasplante de hígado.

Se cree que todas las personas con NAFLD, NASH y cirrosis tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de hígado.

Tratamiento convencional del hígado graso

Para diagnosticar un hígado graso, es probable que su médico le realice pruebas de sangre e imágenes. También puede ser necesaria una biopsia de hígado.

Las recomendaciones comunes de tratamiento convencional para la enfermedad del hígado graso implican eliminar o controlar la (s) causa (s). Por ejemplo, según el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales , el tratamiento convencional con hígado graso puede incluir una recomendación de un médico para perder peso, ya que ayuda a disminuir la grasa en el hígado, así como la inflamación y la fibrosis.

La pérdida rápida de peso, sin embargo, no es una buena idea ya que esto solo puede empeorar las cosas. Perder peso gradualmente es la manera inteligente de ir. Algunos médicos pueden recomendar perder aproximadamente el 7 por ciento del peso corporal durante un período de un año.

Otras recomendaciones pueden incluir:

Deje de tomar cualquier medicamento que pueda estar causando el hígado graso.
Mejor control de la diabetes.
Niveles de triglicéridos más bajos
Dejar de consumir alcohol

Actualmente no hay medicamentos aprobados para tratar específicamente NAFLD y NASH. Algunos médicos les dan a sus pacientes de hígado graso vitamina E y tiazolidinedionas (una clase de medicamentos, como rosiglitazona y pioglitazona, que generalmente se toman para la diabetes) cuando el alcohol no es la causa. Sin embargo, estos medicamentos pueden causar efectos adversos y algunos dicen que no hacen suficiente diferencia a largo plazo.

Cuando la NASH conduce a la cirrosis, el tratamiento convencional generalmente incluye ciertos medicamentos y posiblemente operaciones o procedimientos. Cuando la cirrosis conduce a insuficiencia hepática, se puede requerir un trasplante de hígado.
Dieta del hígado graso y suplementos

¿Te estás preguntando cómo puedo reducir mi hígado graso? Algunas de las principales tácticas naturales incluyen seguir una dieta saludable para la enfermedad del hígado graso cargada con alimentos integrales. También hay una serie de suplementos que pueden ser útiles también.

1. Alimentos para mejorar la función hepática

¿Qué alimentos comer si tienes un hígado graso? En general, querrá incorporar más alimentos dietéticos basados ​​en plantas y elegir alimentos provechosos para el hígado graso, como verduras, frutas y grasas saludables.

Se sabe que los siguientes alimentos útiles disminuyen la inflamación al tiempo que ayudan al cuerpo a usar la insulina, que a menudo es un problema para las personas con un hígado graso:

Alimentos ricos en grasas monoinsaturadas como las aceitunas, el aceite de oliva, los aguacates y las nueces.




Alimentos ricos en ácidos grasos omega 3, incluidos los pescados capturados en la naturaleza como el salmón y las sardinas, las semillas de chia, las semillas de lino y las nueces.

Alimentos con alto contenido de antioxidantes que pueden ayudar a proteger las células hepáticas de los daños, especialmente los productos ricos en vitamina E, que algunas investigaciones demuestran que pueden mejorar el estado de un hígado graso. Algunos alimentos saludables ricos en vitamina E incluyen semillas de girasol y almendras.

Verduras que aumentan el hígado, como las alcachofas y las verduras de hojas verdes como la mostaza, la achicoria, el arugul y el diente de león.

Se ha demostrado que el té verde, que es rico en catequinas, ayuda a disminuir la grasa corporal y desalienta la obesidad.

2. Una dieta mediterránea y cetogénica.

Es posible que desee considerar seguir una dieta mediterránea , que algunos estudios han sugerido que puede disminuir la grasa en el hígado. Esta dieta hace hincapié en verduras, frutas, granos enteros, legumbres, fuentes de grasa beneficiosas como el aceite de oliva virgen extra y proteínas saludables como las sardinas y otros pescados ricos en ácidos grasos omega-3.

Puedes dar un paso más y seguir una dieta cetogénica mediterránea . Un estudio piloto publicado en 2011 en el Journal of Medicinal Food encuentra que este tipo de plan de dieta combinada que se centra en alimentos integrales (especialmente grasas, proteínas y vegetales saludables) puede ayudar a las personas a superar el síndrome metabólico , que está estrechamente relacionado con el hígado graso no alcohólico. enfermedad.

Por lo tanto, para las personas que luchan con un hígado graso relacionado con el síndrome metabólico, este estudio muestra que las propiedades terapéuticas potenciales de una dieta cetogénica mediterránea pueden mejorar el síndrome metabólico junto con NAFLD.
3. Qué alimentos evitar

Si desea seguir un menú de dieta de hígado graso y un estilo de vida que pueda ayudar a mejorar el estado de su hígado, hay algunas cosas que definitivamente querrá evitar. Por supuesto, el exceso de alcohol es un gran no-no, especialmente si usted tiene una enfermedad alcohólica del hígado graso.

También hay una serie de alimentos y otros artículos que se sabe que tienen un impacto negativo en el hígado, entre ellos:

Demasiado alcohol o cafeína
Productos envasados ​​que contienen aceites vegetales refinados, ingredientes artificiales, edulcorantes y colorantes.
Frutas y verduras fuertemente rociadas con pesticidas químicos y herbicidas (cultivos no orgánicos)
Productos de origen animal de granja, pescado criado en granjas o productos lácteos convencionales (pasteurizados y homogeneizados)
Azúcar refinada y demasiada fructosa.
Granos refinados
Mariscos crudos
Ciertos medicamentos (especialmente paracetamol )
Comer hongos salvajes venenosos
Exposición a sustancias químicas agresivas, especialmente sustancias químicas que alteran el sistema endocrino.

Puede consultar la base de datos de LiverTox provista por los Institutos Nacionales de la Salud para ver si algún medicamento, hierba o suplemento puede estar relacionado con una lesión hepática para que también pueda evitarlos.

3. Suplementos que mejoran la salud del hígado

Según una revisión científica publicada en 2015, hay algunos suplementos que se han demostrado específicamente para ayudar en el tratamiento de la enfermedad del hígado graso no alcohólico, que incluyen:

Vitamina E y vitamina C: dado que el estrés oxidativo puede jugar un papel importante en el desarrollo de la patogénesis de NAFLD, los agentes antioxidantes como la vitamina E y la vitamina C podrían ser beneficiosos en el tratamiento de un hígado graso. Sin embargo, hasta ahora los resultados del estudio no están claros. Por ejemplo, la vitamina E solo puede ser útil para los adultos con NASH que no tienen diabetes o cirrosis.

Vitamina D: la investigación ha demostrado que una deficiencia de vitamina D puede causar resistencia a la insulina, síndrome metabólico y NAFLD.

Resveratrol: se encuentra en el vino tinto y en alimentos como uvas rojas, cacao crudo (chocolate negro), bayas y también disponible en forma de suplemento, el resveratrol parece disminuir la gravedad de NAFLD en modelos animales.

Antocianina: la investigación en animales apunta hacia la capacidad de la antocianina para disminuir la acumulación de grasa en el hígado y contrarrestar la inflamación del hígado.

Extracto de té verde: los experimentos in vitro e in vivo demuestran que el té verde y el EGCG (un tipo de catequina) pueden prevenir la esteatosis al disminuir la absorción de grasas y carbohidratos en la dieta.

Ajo: la S-alilmercaptocisteína derivada del ajo (SAMC) parece ser beneficiosa para la enfermedad del hígado graso no alcohólico gracias a su capacidad para regular el almacenamiento de grasa y el metabolismo de la glucosa.

Jengibre: puede ayudar a prevenir el NAFLD o retrasar su progresión a enfermedades hepáticas más graves.

Probióticos y prebióticos: como señala la revisión, "El eje del intestino y el hígado es una vía importante en el desarrollo de la EHGNA, que se asocia con un crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado y un aumento de la permeabilidad intestinal".

Así que, en otras palabras, SIBO y un intestino permeable parecen Ser factores contribuyentes a NAFLD, por lo que los prebióticos y los probióticos pueden ser tan beneficiosos. Puede incorporar más alimentos prebióticos y probióticos en su dieta, así como suplementos probióticos de alta calidad .

Canela: Puede mejorar la resistencia a la insulina y el estrés oxidativo.

Curcumina: el componente activo de la cúrcuma, la curcumina , puede reducir los depósitos de grasa en el hígado. También puede prevenir la progresión del hígado graso con sus "potentes actividades antioxidantes y antiinflamatorias".

Quercetina: disponible como un suplemento y también en alimentos como las manzanas y las cebollas, la quercetina puede ayudar a reducir la inflamación y puede ser particularmente útil para las personas con un hígado graso, así como para la obesidad y / o la diabetes.

Esta revisión también señala cómo estudios epidemiológicos y en animales han demostrado que tomar café (¡opte por que los orgánicos eliminen los residuos de pesticidas!) De manera regular puede disminuir el riesgo de desarrollo de diabetes tipo 2, que es una causa conocida / factor de riesgo para las grasas enfermedad del higado.

4. Desintoxicar tu hígado

Consulte con su médico primero, especialmente si tiene diabetes o lucha con problemas de azúcar en la sangre, pero es posible que desee considerar una Limpieza del hígado de 6 pasos .

Puntos clave sobre la enfermedad del hígado graso

¿Qué es un hígado graso? Un hígado que tiene un almacenamiento de grasa de cinco a 15 por ciento de su peso total. Esto equivale a un diagnóstico de enfermedad del hígado graso.

Un hígado graso no puede producir síntomas evidentes o puede causar uno o más síntomas comunes de hígado graso, como dolor abdominal, hinchazón abdominal, ictericia, náuseas, pérdida de apetito, fatiga, debilidad y picazón.

La enfermedad del hígado graso no alcohólico afecta a las personas que beben poco o nada de alcohol, mientras que la enfermedad del hígado graso alcohólico es el resultado del consumo excesivo de alcohol.

Para las personas que no consumen alcohol en exceso, otras causas del hígado graso incluyen tener sobrepeso u obesidad, resistencia a la insulina, niveles altos de azúcar en la sangre y altos niveles de grasas, especialmente triglicéridos, en la sangre.




Una dieta saludable para el hígado graso debe incluir muchos alimentos integrales como alcachofas que aumentan el hígado y verduras de hoja verde amarga, pescado rico en omega 3 y aceite de oliva, alimentos con alto contenido de vitamina E como semillas de girasol y almendras y té verde.

Los suplementos como los probióticos, el resveratrol, la curcumina, la vitamina E, la vitamina C y la vitamina D pueden ayudar a mejorar naturalmente el hígado graso.

También es importante hacer ejercicio con regularidad, lo que puede ayudarlo a mantener un peso saludable y disminuir la acumulación de grasa en el hígado.

Hable con su proveedor de atención médica antes de cambiar su dieta o probar nuevos suplementos si le han diagnosticado una enfermedad del hígado graso.


domingo, 21 de abril de 2019

Esta podría ser la Solución definitiva para evitar que aparezcan más Canas

Un experto nos explica los tres pasos que podrían prevenir o minimizar la aparición de las canas. ¡Conoce cuáles son!


15/04/2019

El pelo gris y blanco que viene casi inevitablemente con la edad es el terror de muchos, y algunos están dispuestos a hacer lo que sea para evitar que aparezcan. Por desgracia, no existe un método definitivo para evitarlas completamente: no hay tal cosa como una “vacuna” contra las canas.





Lo que sí existen son métodos efectivos para ralentizar su aparición y disminuir su cantidad. Así lo aseguró el especialista en dermatología David Saceda del Hospital Ramón y Cajal (Madrid, España), en una entrevista para The Conversation.

¿Por qué aparecen las canas?

Las canas son el resultado de la decoloración de nuestro cabello. 

Diversos factores como el estrés, la alimentación, el sedentarismo, y las predisposiciones genéticas pueden influir en qué tan tarde o temprano comenzamos a ver sus síntomas, y qué tan severo será nuestro caso.

Sin embargo, según Saceda, la principal razón por la que aparecen las canas es por lo que los expertos llaman estrés oxidativo: un proceso lento de deterioro celular que no solo está relacionado con la canicie, sino que es un factor sumamente importante para el envejecimiento de todos los órganos del cuerpo.

Normalmente, aparecen a partir de los 35 años, pero algunas personas parecen ser inmunes a ellas y décadas después tienen el cabello de su color radiante y natural. Por el contrario, otros observan su aparición durante los 20 años o comenzando sus 30. Científicos han determinado que la carencia del gen IRF4 es un desencadenante crucial en la canicie prematura.

Cómo detener la proliferación de las canas

Saceda explica que tomar estas tres medidas tendrá un efecto considerable en la aparición de las canas y podría, a largo plazo, disminuir su cantidad.

Lleva una dieta rica en antioxidantes

Los antioxidantes ralentizan el proceso general de envejecimiento, no solo la aparición de las canas. Están presentes en frutas y verduras frescas. 

Recuerda también que las grasas excesivas son lo opuesto a una dieta rica en antioxidantes.

Haz ejercicio de manera regular

No tienes que matarte en el gimnasio todos los días para alcanzar la cuota semanal de actividad física aeróbica moderada. El Servicio Nacional de Salud del Reino Unido recomienda hacer 2 horas y media de ejercicio aeróbico moderado (montar bicicleta, caminar a paso acelerado) cada semana.


Si lo piensas, eso es poco más que 20 minutos al día. Puedes caminar en tu casa o los alrededores, o aprovechar los deberes cotidianos, como salir a hacer una compra pequeña en un lugar cercano, para caminar por unos minutos.

Evita fumar y beber alcohol, pues también aceleran nuestro envejecimiento.

Evita el estrés

Lo sabemos, es casi imposible en los tiempos que corren, pero si te dedicas puedes hallar métodos de relajación o mindfulness para equilibrar las emociones. El yoga, pilates o incluso la natación son actividades que reducen nuestros niveles de estrés.

Si bien no hay soluciones mágicas, una dedicación a una vida sana y activa puede ser la mejor manera evitar o minimizar la canicie, pero también de prevenir o retrasar la aparición de los síntomas más comunes de la vejez en general.

¿QUÉ TE PARECE ESTE MÉTODO? ¿PONDRÁS EN PRÁCTICA ALGUNA DE ESTAS MEDIDAS? ¡CUÉNTANOS!

Importante: Debe aclararse que Bioguía no da consejos médicos ni receta el uso de técnicas como forma de tratamiento para problemas físicos o mentales sin el consejo de un médico, sea directa o indirectamente. 

En el caso de aplicar con ese fin alguna información de este sitio, Bioguía no asume la responsabilidad de esos actos. La intención del sitio es solamente ofrecer información de naturaleza general para ayudar en la búsqueda de desarrollo y crecimiento personal.

Fuente:


El lujo del Sueño: esta gráfica muestra la relación entre la riqueza económica y las horas de sueño en el mundoS


Hace un par de años notamos una evidente tendencia que lleva ya por lo menos varias décadas: el sueño y el silencio se han convertido en lujos. El deseo de producir y escalar económicamente hacen que las personas duerman menos. 

Y son en general las personas de clase alta las que se pueden dar el lujo de dormir bien -en lugares silencios- y con rangos de 8 horas, si es que así lo desean. La mayoría de la gente en el mundo no cuenta con las condiciones favorables para dormir bien, pese a que el sueño es uno de los principales factores que contribuyen a la salud.





The Economist ha creado una gráfica en la que compara las horas de sueño promedio en diferentes países en relación a los ingresos per cápita. No resultará una sorpresa que los países ricos, la mayoría de ellos europeos, son los que más duermen, aunque Nueva Zelanda -el país con más horas de sueño del mundo- y Australia aparecen en lo más alto también.

El caso excepcional es el de Japón y Corea del Sur, países ricos -aunque no entre la élite- que duermen muy poco. 

Esto se explica porque estos países -los tigres asiáticos- tienen una enorme ambición laboral y trabajan numerosas horas al día para intentar salir adelante. El lugar de Arabia Saudita se explica por cuestiones religiosas: las oraciones matutinas que deben hacerse antes del amanecer.

Dormir 6 horas al día en promedio incrementa la posibilidad de una muerte temprana hasta en un 13%. Queda por entender casos específicos, en los que el estrés podría no ser tan dañino, especialmente cuando las personas viven con gran motivación y encuentran significado de vida en su trabajo o en sus relaciones. 

En otras palabras, no es lo miso levantarse frecuentemente en la noche para darle de comer a un bebé que se ama que dormir 4 horas al día siendo explotado por un trabajo que uno odia

abril 21, 2019

https://pijamasurf.com/2019/04/el_lujo_del_sueno_esta_grafica_muestra_relacion_entre_la_riqueza_economica_y_las_horas_de_sueno_en_el_mundo/

Infusiones para aliviar el Colon Irritable de manera natural

¿Por qué no aprovechar todas las propiedades de estas infusiones haciendo una mezcla de manzanilla con anís y menta?

El síndrome del colon irritable suele ser más común en mujeres. No se conocen las causas claras, pero su realidad, su incidencia, suele ser muy dolorosa y afecta al día a día durante varias semanas y hasta meses.

Por ello deseamos ofrecerte remedios naturales a través de plantas medicinales que te servirán de alivio. 

¡Descúbrelos en este artículo!

Hierbas medicinales para tratar el colon irritable

Las plantas que te vamos a recomendar son fáciles de encontrar. No tienes más que ir a una herboristería o una tienda natural para adquirir la cantidad que necesites. Lo normal es una cucaharadita de hierbas medicinales por cada taza de agua, pudiendo tomar hasta dos al día.





Indicarte además que para beneficiarte de sus propiedades, siempre es recomendable que evites las teteras de acero. Son mejores las de cerámica, barro o porcelana. Estas son más naturales y obtienen mejor los principios activos de las hierbas medicinales.

Por último, las hierbas medicinales suelen ser muy recomendables para tratar los efectos del colon irritable. De todos modos, si tienes alguna duda siempre puedes consultar con tu médico.

Infusión de anís

Dispone de un agradable sabor a regaliz. Se trata sin lugar a dudas de una planta excelente para aliviar dolores estomacales e intestinales. Alivia la hinchazón, los gases y es además antiespasmódica, muy acertada para las personas que sufran de colon irritable.

Como apreciación, hemos de indicarte que el anís no es adecuado si estás sufriendo un periodo de diarrea. Ya sabes que esta enfermedad alterna tanto la diarrea como el estreñimiento. Así que en este caso, la infusión de anís solo será adecuada si estás padeciendo unos días en los que tienes dificultad para ir al baño.

Para prepararlo, no tienes más que coger una cucharada de semillas de anís y ponerlas a hervir junto a una taza de agua. Puedes tomarlo en el desayuno y a media tarde.

Infusión de manzanilla

La infusión de manzanilla es ideal para tratar el colon irritable y encontrar alivio. Sus flores disponen de propiedades capaces de reducir la inflamación. Además, son antibacterianas y actúan como relajantes.

Puedes tomar también dos tazas al día. Para prepararlas necesitas una cucharadita de de flores de manzanilla, o también puedes utilizar las clásicas bolsitas de infusión. 

Hierve el agua durante diez minutos y permite que repose unos minutos.

Infusión de menta

La menta pertenece a la familia de las plantas carminativas, anti-espasmódicas, relajantes y sedantes. Esto quiere decir que, una vez llegan a nuestro sistema digestivo, van a actuar directamente sobre nuestro estómago e intestinos. 

Ahí logran bajar la inflamación, reducir el dolor y aportarnos una sensación relajante.

Para prepararla necesitas solo una cucharada de menta seca. Hierve una taza de agua y permite que repose. Es importante que en estas infusiones no incluyas azúcar. Recurre si lo deseas a un endulzante como la estevia.

Infusión de salvia

La infusión de salvia es adecuada si estás sufriendo diarrea, vómitos y mareos. Son síntomas también habituales en el colon irritable, así que esta planta con propiedades astringentes te van a servir de gran ayuda.





Además, dispone de una excelente acción sedante que te permitirá relajarte. No dejes de probarla si sufres estos síntomas. Para prepararla, dispón de 10 gramos de esta planta, hiérvela junto a tres vasos de agua y permite que repose 5 minutos. Puedes beber hasta 3 tazas al día.

Infusión de tomillo

La infusión de tomillo es otra buena opción en caso de que padezcamos colon irritable. Esta planta medicinal nos va a ayudar a hacer la digestión, a aliviar el dolor y la inflamación. Además, limpiará nuestros intestinos de de toxinas y bacterias.

Al igual que en el resto de infusiones, tienes bastante con una cucharadita en una taza de agua hirviendo. Permite que llegue a ebullición y que luego, repose unos minutos.

Infusión de fenogreco

Las semillas del fenogreco se utilizan normalmente para enfermedades del sistema digestivo, y en especial, para proteger el intestino. 

Dispone de un alto contenido de vitamina B. Esta es apropiada para calmar la ansiedad, el dolor y para regular nuestro cuerpo en caso de que suframos estreñimiento.

Se recomienda tomar solo una vez al día. Para prepararlo, debes disponer de una cucharada de semillas de fenogreco, hervirlas y luego dejar que la infusión repose cinco minutos. Después, no tienes más que filtrar el contenido con un colador y beber poco a poco. Te servirá de alivio.


Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
· 7 octubre, 2018

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