miércoles, 10 de abril de 2019

5 ideas para consumir una de las mayores Fuentes de Proteína Vegetal


Esta semilla fue cultivada y respetada por las culturas precolombinas. Aún hoy podemos disfrutar de sus beneficios para la salud.

10/04/2019

Quienes mantienen las carnes fuera de la dieta suelen tener un trabajo más arduo a la hora de incorporar proteínas.



 Sin embargo, es muy importante encontrar formas alternativas de consumir este macronutriente que nos ayuda a curar heridas, controlar los niveles de azúcar en la sangre y neutralizar las bacterias.

El amaranto es una opción que deberías considerar si estás en la búsqueda de fuentes de proteína vegetal. Aquí te contamos qué es y te presentamos algunas opciones para consumirlo.

¿Qué es el amaranto?

El Amaranto es un cereal que era cultivado por los pueblos precolombinos. 

Es una de las mayores fuentes de proteína vegetal que se conoce. Además, se ha demostrado que es beneficioso para el sistema cardiovascular.

Sus hojas pueden recolectarse a lo largo de la temporada de crecimiento, pero las semillas requieren hasta tres meses para madurar. 

Estas son altas en proteínas y lisina, son fáciles de digerir, tienen un alto contenido de fibra y en comparación con la mayoría de los vegetales, contienen mayor cantidad de minerales, como calcio y hierro, al igual que carotenoides

¿Cómo consumirlo?

1. ¡Las hojas también se comen!

Las hojas del amaranto se pueden comer como si fueran espinaca. Sin embargo, a diferencia de este vegetal, las hojas de amaranto siempre deben cocinarse porque es necesario neutralizar algunos de sus compuestos para poder digerirlas sin problemas.

2. Explora distintas formas de cocción

Una vez que el amaranto es cocido con agua, tiene un sabor ligeramente anuezado y una consistencia de pasta. Sin embargo, también puede asarse y añadirse en otras recetas.

3. Incorpóralo a tu desayuno

Para utilizarlo como cereal en el desayuno, cocínalo hasta obtener una consistencia parecida a una pasta con una proporción de 1 1/2 tazas de líquido por media taza de semillas de amaranto. Hierve el líquido junto con el amaranto, disminuye el fuego y deja que se cocine a fuego lento hasta que se absorba el agua.

¡Ten cuidado! Si lo cocinas por demás podría volverse gomoso y solidificarse, así que debes servirlo de inmediato. Considera añadir frutos secos, canela o bayas.

4. Mézclalo con otros granos




Puede ser cocinado junto con otros granos, como el arroz integral, de esta manera, no se vuelve tan pegajoso sino que le agrega un dulzor anuezado a la receta. Utiliza una proporción de 1/4 de taza de amaranto por 3/4 de taza de otro grano.

5. Haz palomitas

Al igual que las semillas de maíz, el amaranto puede ser inflado o hacerse como palomitas. Debes evitar la acumulación de vapor y utilizar un sartén para freír, por lo que no se debe colocar una tapa. Intenta utilizar una olla alta para evitar que salten demasiadas semillas.

Fuentes:


El clima cambió radicalmente hace un millón de años por la circulación oceánica

Un cambio en la intensidad de la circulación oceánica global pudo ser responsable de la profunda alteración climática denominada transición del Pleistoceno, medio que desencadenó glaciaciones extremas hace un millón de años. Así lo plantea un estudio de la revista Nature Geoscience en el que participan los investigadores Leopoldo Pena y Maria Jaume-Seguí de la Universidad de Barcelona.

Hace un millón de años, el clima de la Tierra se alteró de forma abrupta por causas que todavía se desconocen. Las grandes masas de hielo continental se acumularon en las regiones polares, los ciclos glaciares se volvieron más largos y fríos –los más intensos en la historia del Cuaternario–, y como consecuencia, el sistema climático global se alteró a escala planetaria.

La auténtica naturaleza de los mecanismos que transformaron de manera radical el clima del planeta en el periodo citado ha sido motivo de debate en la comunidad científica internacional desde hace décadas. 




Según un estudio estudio publicado en la revista Nature Geoscience, una reducción abrupta en la intensidad de la circulación oceánica profunda o termohalina hace 950.000 años –un fenómeno ya documentado por los oceanógrafos Leopoldo Pena y Steven Goldstein (Science, 2014)– potenció la captura y el almacenamiento en el océano profundo del dióxido de carbono atmosférico (CO2) a escala planetaria.

Como efecto de esta ralentización en la circulación oceánica global, “una parte de ese CO2 quedó atrapada en el océano profundo y ello pudo contribuir a un cambio climático drástico en el sistema planetario“, detallan los investigadores Leopoldo Pena y Maria Jaume-Seguí, miembros del departamento de Dinámica de la Tierra y del Océano de la Universidad de Barcelona y coautores del trabajo.

Los autores del nuevo trabajo han estimado que durante las fases más extremas de esta transición climática, el Atlántico profundo llegó a almacenar unos 50.000 millones de toneladas de carbono adicionales, en comparación con los ciclos glaciares menos intensos que existieron con anterioridad al millón de años.

Durante las fases más extremas de esta transición climática, el Atlántico profundo llegó a almacenar unos 50.000 millones de toneladas de carbono adicionales

Con estas grandes cantidades de carbono confinadas en las profundidades del océano, el nivel de dióxido de carbono disminuyó en la atmósfera, las temperaturas globales se volvieron más frías y las capas de hielo se extendieron por el planeta durante este particular periodo del Cuaternario.

“El océano profundo ha actuado y actúa como un reservorio o almacén de CO2. Cuando este gas se acumula durante centenares o miles de años en el fondo del océano, se produce un descenso del CO2 en la atmósfera que tiene consecuencias climáticas globales. Ahora bien, es importante destacar que el mecanismo opuesto también es posible”, alerta Leopoldo Pena.

En las profundidades oceánicas, los sedimentos marinos preservan el registro climáticode este período excepcional que significó un punto de inflexión en el clima de la Tierra. En el marco de la investigación, los expertos han analizado la composición isotópica de los restos fosilizados de los foraminíferos planctónicos y bentónicos, organismos unicelulares capaces de generar una concha mineral de carbonato cálcico.

 El estudio de estos protozoos, que abundan en el registro fósil de los sedimentos oceánicos, es decisivo para conocer las características del clima y de los ecosistemas marinos del pasado.

Cambio climático: del pasado al futuro del planeta

Comprender la naturaleza de los cambios climáticos del pasado es clave para mejorar las previsiones sobre la evolución del clima en un futuro.

 En la actualidad, algunos de los grandes desafíos en paleoclimatología y paleoceanografía radican enconocer con exactitud los mecanismos de captura y de emisión de CO2 en los ecosistemas oceánicos, identificar y determinar la dimensión de estos reservorios y descubrir su capacidad de respuesta frente a los cambios en la circulación oceánica.

El nuevo estudio describe algunos de los mecanismos climáticos que contribuyeron a la transición del Pleistoceno medio y aporta nuevas perspectivas para elaborar predicciones climáticas futuras con mayor exactitud y fiabilidad.

Según los expertos, todavía será preciso desvelar muchas incógnitas sobre los cambios en la circulación oceánica profunda que marcaron este periodo.Todavía será preciso desvelar muchas incógnitas sobre los cambios en la circulación oceánica profunda que marcaron este periodo

“El sistema climático de la Tierra, tal como lo conocemos, no está estancado. Nuestro estudio pone de manifiesto que existen mecanismos que controlan el clima de nuestro planeta que no entendemos por completo”, explica Leopoldo Pena.

“Hace un millón de años –prosigue–, múltiples componentes del sistema climático de la Tierra actuaron en conjunción para impulsar el clima global hacia un estado de glaciaciones extremas y duraderas. Hoy día, el aumento de las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono por la acción humana también podría conducir el sistema climático hacia un estado totalmente diferente”.

En la actualidad, existen evidencias de que la circulación oceánica en el Atlántico se ha ralentizado un 15 % desde mediados del siglo XX. Independientemente de las causas que provocan este fenómeno, “es importante no trazar paralelismos simplistas: se podría caer en la tentación de decir que si se ralentiza la circulación, disminuirá el CO2 atmosférico, pero eso sería un error gravísimo”, advierte Leopoldo Pena.




“En este caso –continúa–, las aguas superficiales ricas en CO2 no serían transportadas al océano profundo, mientras que en regiones como la Antártida, las aguas profundas ricas en CO2 seguirían llegando a la superficie, y en consecuencia el CO2 atmosférico seguiría aumentando”.

Este artículo fue publicado originalmente en Agencia Sinc

abril 10, 2019

La Estimulación Cerebral Recupera la Pérdida de Memoria asociada a la edad

La memoria se podría recuperarUn estudio publicado en «Nature Neuroscience» sugiere que es posible reverir la pérdida de la memoria a corto plazo mediate la electroestimulación de determinadas áreas del cerebro a un ritmo determinado

La electroestimulación cerebral, una técnica utilizada para el tratamiento de algunas enfermedades neuronales, podría ayudar a recuperar la pérdida de memoria trabajo o a corto plazo, es decir, la capacidad de retener información de forma breve para su uso posterior, que disminuye con el envejecimiento. 

Según un equipo llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Boston (EE.UU.) , está pérdida se puede revertir estimulando determinadas áreas del cerebro a un ritmo específico. El estudio se publica en la revista « Nature Neuroscience».

Los autores del trabajo explican que, este tipo de memoria, en los adultos más jóvenes, está vinculada a interacciones neuronales específicas dentro y entre las regiones del cerebro y se piensa que este proceso involucra dos patrones de oscilación neural u ondas cerebrales llamadas ritmo gamma y ritmo theta, en la corteza prefrontal y en el lóbulo temporal del cerebro.




A través del uso de electroencefalografía, los investigadores, coordinados por Robert Reinhart y John Nguyen, examinaron cómo cambian las interacciones en adultos mayores y cómo se relacionan con la memoria a corto plazo.

Para ello utilizaron un procedimiento de estimulación cerebral no invasivo con el que poder modular las interacciones de las ondas cerebrales individuales asociadas con este tipo de memoria.

Así, seleccionaron un grupo de adultos: 42 personas de 20 a 29 años y otros 42 de 60 a 76 años. A todos ellos se les examinó su capacidad de llevar a cabo una tarea sobre cómo llevaban a cabo una tarea que implicaba a este tipo de memoria con y sin estimulación cerebral.Al recibir estimulación cerebral, la precisión con la que operaron los mayores mejoró y se acercó más a la de los jóvenes

Los resultados mostraron que los adultos mayores eran más lentos y menos precisos que los jóvenes, los cuales mostraron mayores interacciones entre los ritmos theta y gamma en la corteza temporal izquierda y una mayor sincronización de los theta en las regiones frontotemporales.

Al recibir estimulación cerebral, la precisión con la que operaron los mayores mejoró y se acercó más a la de los jóvenes, un efecto que duró hasta cincuenta minutos después de la administración de los impulsos.

Sería prematuro extrapolar los hallazgos al la práctica diaria en individuos con problemas de memoria clínicamente significativos

Para Dorothy Bishop, profesora de la Universidad de Oxford (Gran Bretaña), a pesar de que reconoce que la idea es «ciertamente interesante», hay que tener en cuenta que este estudio es una «prueba de concepto» por lo que «sería prematuro extrapolar los hallazgos al la práctica diaria en individuos con problemas de memoria clínicamente significativos». 

La experta reconoce que no hay indicios de que los «efectos beneficiosos de la estimulación persistan más allá de la sesión experimental y haría falta una mayor cantidad de investigación antes de concluir que este método tenía aplicación clínica».Estos resultados pueden proporcionar una base para futuras intervenciones dirigidas al deterioro cognitivo relacionado con la edad

De similar opinión es Robert Howard, del University College London(Gran Bretaña): «Los hallazgos deben replicarse en las condiciones de los ensayos clínicos, con un mayor número de participantes».

Además, sostiene, «los beneficios del 'mundo real' de cualquier mejora aparente en la memoria de trabajo experimental asociada con la técnica también deberán evaluarse junto con el impacto de cualquier efecto adverso potencial de la estimulación cerebral. 

Por ejemplo, las mejoras inducidas en la memoria de trabajo pueden conducir a un empeoramiento de otras áreas de la función cognitiva».




Los investigadores, no obstante, concluyen que estos hallazgos pueden proporcionar una base para futuras intervenciones dirigidas al deterioro cognitivo relacionado con la edad.

Madrid:08/04/2019 18:14h

Fármacos para la Osteoporosis como Prolia o Xgeva causan roturas de huesos (y más daños) al dejarlos

El colmo de un medicamento es que sus efectos secundarios sean incrementar un problema ya existente del que tratamos de salir. 

Es lo que hace el fármaco Prolia, usado para la osteoporosis, que es la descalcificación de los huesos con obvio peligro de rotura de los mismos. Pues bien, Prolia los rompe.

Ayer varios medios de comunicación publicaron sobre los riesgos y daños del principio activo denosumab, cuya marca comercial más conocida es Prolia. 

En diversos hospitales los profesionales sanitarios han detectado numerosos casos de reacciones adversas graves provocadas por el producto. 

Especialistas del sector están expresando su honda preocupación ante lo que consideran un problema de salud pública “de enorme magnitud”.

Fue comercializado en 2010 para el tratamiento de la osteoporosis. Denosumab se administra mediante inyección a dosis de 60 mg cada seis meses (Prolia) o a dosis de 120 mg cada cuatro semanas (Xgeva) para la prevención de fracturas patológicas en adultos que padecen ciertos cánceres.





En estos años se han identificado varios efectos adversos potencialmente graves:

predisposición a infecciones, cáncer, reacciones de hipersensibilidad, trastornos autoinmunes e incremento de la incidencia de múltiples fracturas vertebrales espontáneas al suspender el tratamiento“.

El asunto es muy preocupante porque, como comentan los expertos, existen datos suficientes para concluir que la retirada del medicamento produce un efecto rebote negativo que ningún otra terapia formadora de hueso ha logrado evitar.

La primera en alertar del riesgo, a finales de 2016, fue la Agencia Suiza del Medicamento quien avisó de que hasta febrero de 2018 más de 110 notificaciones de fracturas vertebrales espontáneas múltiples tras la retirada del denosumab. Pero ya antes se conocían otros problemas de entidad.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) había publicado en septiembre de 2014, por ejemplo, una nota informativa en la que alertaba de que los medicamentos que llevan como principio activo denosumab, como Prolia o Xgeva, ofrecen riesgo de osteonecrosis mandibular e hipocalcemia.

¿De qué cantidad de mujeres dañadas podemos estar tratando? 

La farmacéutica que comercializa el fármaco, Amgen, sitúa la cifra en el 3,4% de las consumidoras las que tras inyectarse el medicamento sufren roturas de huesos.

Pero la realidad tiene que ver poco con los deseos del fabricante. 

Hay estudios que concluyen que entre el 26 y el 27% de los pacientes que suspendieron su tratamiento con denosumab sufrieron nuevas fracturas vertebrales.

¿Cómo pudo aprobarse la comercialización de un medicamento del que no se conocen los mecanismos que producen esta situación ni la manera de prevenirla.

Quienes lo usan están atrapados por el fármaco, si continúan con él pueden desarrollar otras reacciones adversas y si no se lo inyectan puede sufrir graves roturas de huesos.

¿Tiene que estar entonces tratándose de por vida? Qué horrible paradoja, una farmacéutica que causa daños con sus productos se beneficia del mercado cautivo que supone que miles de mujeres en todo el mundo no puedan abandonarlo.




Y la magnitud del problema “puede ser mucho mayor de la que se sospecha“. ¿Por qué? Pues porque como informa eldiario.es:

más de la mitad de las pacientes con denosumab abandonan el tratamiento al cabo de dos años”.

En el Bufete Almodóvar & Jara llevamos años recibiendo consultas por estos tratamientos y otros que causan daños. Si creéis que podemos ayudaros consultadnos. Y un consejo: Los fármacos utilizados en la osteoporosis tienen una eficacia modesta y producen numerosos efectos adversos, que pueden ser graves. Es más eficiente prevenir las caídas que reforzar el hueso.

Un Hongo Asesino pone en alerta a varios países de América Latina

El hongo Candida auris se ha vuelto una amenaza a la salud de todo el mundo, y América Latina no es la excepción. 

Resistente a las mayoría de las terapias que se conocen, el microorganismo es capaz de llevar a la muerte a aquellos que se contagien con él. 

© Sputnik / Vladimir Pesnya

Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU (CDC, por sus siglas en inglés), este hongo constituye una problema sanitario "serio" a nivel mundial. Principalmente, las terapias antimicóticas existentes para otras cepas de Candida pueden no ser efectivas, ya que el microorganismo generó resistencia. 

Por otra parte, es difícil detectar su presencia con las pruebas de laboratorio de rutina, por lo cual puede pasar desapercibido. Ya que para su diagnóstico se requieren unas técnicas especiales, puede llevar a que la infección empeore. Y, al igual que con otras bacterias resistentes, se ha vuelto un problema en recintos hospitalarios, guarderías y hogares de ancianos. 




Los síntomas se pueden confundir con los de otras infecciones, lo cual agrava su tratamiento temprano. Según el CDC, la fiebre alta y los escalofríos que no mejoran con un curso de antibióticos podrían ser señal de un caso de Candida auris. A menudo, las personas afectadas ven agravadas otras patologías previas. Las personas con un sistema de salud debilitado están más en riesgo. 

Se supone que la Candida auris entra en el organismo a través del torrente sanguíneo, particularmente en pacientes hospitalizados. Posibles vías de ingreso serían catéteres venosos o tubos que ingresan al cuerpo, por ejemplo sondas o vías de respiración. 

De ahí, se propaga rápidamente. También son propensos quienes hayan recibido potentes y prolongadas terapias antibióticas o antimicóticas. Las cirugías recientes y la diabetes también son factores de riesgo. 

De acuerdo con el CDC, el letal microorganismo se identificó por vez primera en 2009, en Japón. Pero hay estudios que indican que la presencia del hongo resistente se remonta al menos a 1996, en Corea del Sur. 

"El CDC considera la C. auris un patógeno emergente, porque un número creciente de infecciones han sido identificadas en varios países desde que se lo identificó", indica la entidad en su página web. 

De momento, según datos del CDC, en América Latina este hongo 'asesino' se ha presentado en Colombia, Venezuela y Panamá. Mientras tanto, los demás países están en alerta, debido a la gravedad que puede revestir en sus sistemas sanitarios. 

En EEUU y Canadá en conjunto ha habido cientos de casos. Desde el 28 de febrero de 2019, apenas en EEUU se han registrado 587 pacientes infectados confirmados, y 30 probablemente afectados. La mayoría, más de la mitad, en el estado de Nueva York. 

Precisamente el New York Times publicó recientemente un artículo alertando de la gravedad de este microorganismo y la poca repercusión que ha tenido en el país: "Candida auris - el hongo del que nadie quiere hablar".


martes, 9 de abril de 2019

6 Consejos para realizar una Limpieza Tóxica ambiental para su Hogar


Un estudio reciente reveló que cantidades mínimas de sustancias químicas altamente tóxicas, incluidas sustancias peligrosas como los fenoles y los retardantes de llama, están casi universalmente presentes en el polvo que se acumula en nuestros hogares. Los investigadores concluyeron que estos productos químicos son producidos por una amplia gama de materiales de construcción y productos para el hogar.

Esta investigación aleccionadora destaca cuán peligrosos son realmente los hogares. En la era moderna, la atmósfera está llena de productos químicos microscópicos que podrían tener un impacto negativo a largo plazo en nuestra salud.




Es importante mantener la mayor cantidad posible de productos químicos y productos no saludables y tóxicos fuera de su hogar. Use estos útiles consejos de salud de medicina ambiental para desintoxicar su hogar de manera natural y proteger a su familia de los efectos a largo plazo de la exposición a sustancias químicas .

Limpieza ambiental tóxica para su hogar: 6 consejos

1. Evaluar la exposición química tóxica de su hogar

El primer paso para fortalecer su hogar contra la toxicidad causada por metales pesados y otras amenazas ambientales es hacer un balance de los posibles puntos problemáticos que ya amenazan a su hogar.

 En algunos casos, esto puede incluir pintura envejecida que se aplicó antes de que su familia se mudara a su hogar actual o que haya instalado incorrectamente materiales de construcción como el aislamiento de envejecimiento que podría exponer a su familia a amenazas de salud física y mental.

Comience el proceso de desintoxicación natural de su hogar haciendo una lista de todas las formas en que su hogar ya puede verse comprometido por sustancias químicas peligrosas. Eso hará que sea más fácil comenzar a identificar soluciones para convertir su casa en un lugar más seguro para vivir.

2. Encuentra alternativas naturales para productos de limpieza populares 

¿Qué tienen en común la mayoría de los productos de limpieza de vidrios, limpiadores de azulejos para baños, champús para muebles? Ellos contienen productos químicos tóxicos que son peligrosos para el consumo humano. 

Es uno de los aspectos más reveladores de la edad moderna, la comodidad impulsada por: W e son más que dispuestos a almacenar grandes contenedores de veneno en nuestros hogares si han sido etiquetados como productos de limpieza.

Hay una larga lista de todas las soluciones de limpieza naturales y orgánicas disponibles que sirven como alternativas a los productos de limpieza tóxicos. El uso estratégico de bicarbonato de sodio y vinagre blanco, por ejemplo, puede usarse en lugar de los limpiadores populares. 

Tomarse el tiempo para reemplazar todos los químicos tóxicos con una contraparte natural es solo una forma de desintoxicar naturalmente su hogar.

3. Tenga cuidado con los materiales sintéticos tratados

La mayoría de las familias no piensan en considerar el tipo de impacto que las comodidades modernas tienen en su salud general. Esto es especialmente cierto cuando se trata de artículos para el hogar hechos de materiales sintéticos, como los utensilios de cocina modernos de plástico. 




 De la misma manera en que nos desanimamos de colocar en el microondas ciertos recipientes de plástico (debido al riesgo de fugas de químicos en nuestros alimentos), las familias deben realizar una evaluación detallada de qué materiales sintéticos en el hogar representan un riesgo de toxicidad .

Un ejemplo perfecto sería cocinar productos de recubrimiento antiadherente rociados o de almacenamiento de alimentos que se producen utilizando teflón, que contiene sustancias químicas perfluoradas que están relacionadas con el cáncer y otros problemas de toxicidad ambiental.

4. Identificar los reemplazos de artículos dañinos para el cuidado de mascotas

No deje a su mascota leal al reemplazar los productos de limpieza dañinoscon alternativas naturales y no tóxicas. Muchos productos de limpieza para mascotas podrían dañar no solo a su mascota sino también a los miembros de su familia, especialmente si estos artículos se consumen en un accidente. 

Es mejor que las familias no pongan en peligro a los miembros de la familia al arriesgarla en primer lugar. Afortunadamente, la disponibilidad de productos naturales para el cuidado de las mascotas está en su punto más alto.

Es posible que deba seguir buscando en línea, pero confíe en que si puede pensar en un producto para el cuidado de mascotas, alguien está vendiendo una versión orgánica y no tóxica de ese producto. 

Esto incluye necesidades de cuidado de mascotas que van desde infestaciones de garrapatas y pulgas hasta el cuidado a largo plazo del pelaje de una mascota. Un poco de prueba y error puede ser necesario para rastrear los reemplazos más efectivos, pero este es un paso hacia un hogar más seguro y saludable.

5. No olvides tu refrigerador 

Muchos de los ejemplos en esta lista han animado a los lectores a seguir una cierta regla de oro: si no es seguro comer, probablemente no sea seguro en su hogar en primer lugar. Esta actitud también debe aplicarse a la comida en su nevera. Cuantos más alimentos envueltos en plástico y preparados artificialmente ocupen espacio en su refrigerador, mayor será la exposición general de la familia a productos químicos potencialmente peligrosos y tóxicos.

Alejarse de los alimentos altamente procesados y hacia productos orgánicos es una forma esencial de recuperar el hogar de años de albergar productos tóxicos. Este cambio ha sido probado en numerosos beneficios de salud para toda la familia.

6. Limite el consumo de los hogares en general

Tiene perfecto sentido cuando lo piensas. Los estudios han demostrado que cuanto más desperdicios producimos en el hogar, más probabilidades hay de que los miembros de la familia estén expuestos a su parte justa de químicos tóxicos . Esta exposición puede ser extremadamente mínima, pero el peligro radica en que los miembros de la familia consuman repetidamente productos químicos tóxicos y esa toxicidad se acumula con el tiempo.




Es por eso que tiene mucho sentido mirar su hogar desde la perspectiva de la medicina ambiental . Aprenda a identificar posibles alternativas a los productos químicos tóxicos en los productos de uso cotidiano para el hogar en beneficio de una mejor salud y una mente más sana.

Lyle Murphy es el fundador de Alternative to Meds Center , un centro integral de tratamiento de adicción y tratamiento de medicamentos en Sedona, AZ. Especializado en psiquiatría holística, medicina ambiental y tratamiento de adicciones, el programa Alternativa al Centro Meds está diseñado para eliminar estratégicamente las toxinas causadas por contaminantes del aire, metales pesados, pesticidas y otros para ayudar a restaurar la función fisiológica adecuada. 

Lyle ha dedicado su vida a la salud mental integral y actualmente capacita a los médicos en técnicas de reducción de medicamentos.

Los Venenos que nos venden las Transnacionales


Engañar es un arte tan brillante, como idiotizar la vida de los Seres Humanos. No es necesario morder una mazorca del maizal para despertar del fatídico letargo, porque es más divertido que todos los animales fumen cigarrillos, beban cervezas y griten obscenidades.





Según las sagradas páginas del diccionario, la palabra Veneno se define como la sustancia nociva para la salud, capaz de producir graves alteraciones en los seres vivos, e incluso ocasionar la abrupta muerte.

Todas las preguntas se responden con ácido ortofosfórico, tartrazina, aspartamo, fluoruro de sodio, bisfenol A, carragenina, fructosa, arsénico, hidróxido de amonio, glutamato monosódico, sal yodada, sucralosa, goma xantana, dióxido de titanio, metanol, carboximetilcelulosa, acesulfame potásico, fenilalanina, acetaminofén, plomo, y demás componentes primordiales de la artillería química.

Todas las respuestas se enferman con obesidad, diabetes, gastritis, estreñimiento, migraña, caries, artritis, disfunción eréctil, bronquitis, isquemia, derrames cerebrales, osteoporosis, hiperactividad, insuficiencia renal crónica, cirrosis hepática, tumores, somnolencia, infartos, y demás sufrimientos causados por la artillería química.

http://astillasderealidad.blogspot.com/2019/04/los-venenos-que-nos-venden-las.html

Te ofrecemos una maravillosa orgía de espesantes, colorantes, edulcorantes, acidulantes, enturbiantes, emulsificantes, estabilizantes, gelificantes y retardadores, para que el sabor de todas las preguntas y de todas las respuestas, jamás pueda distinguir el encanto natural de la avena, del trigo y del ajonjolí.

Nos dejamos influir y arrastrar por la corriente, porque es el camino más fácil de caminar, porque es el camino más simple de transitar, y porque es el único camino que aprendimos a caminar.

De hecho, si le preguntamos tres veces al espejo la fecha de nuestra muerte, seguro que obtendremos la página del obituario por adelantado. Pero si le preguntas al espejo cuántas calorías te acabas de comer, seguro que romperás los siete añitos de la malísima mala suerte.

Jugar con el destino, jugar con la suerte y jugar con la salud, son peligrosísimas equivocaciones que cometemos diariamente, y que tienen un precio tan mortal como los números de las tarjetas de crédito.

Los delitos sociales, culturales y ecológicos, que vienen edificando las transnacionales del siglo XXI, reflejan el poderío del gran adoctrinamiento de masas, que nos convierte en figuritas canjeables por la mejor oferta, por la mayor demanda y por la peor trampa.

Todos los años se expanden las gigantescas fronteras agrícolas, para aumentar la agresiva tasa de deforestación global, para robarles el techo y el sustento a los valientes campesinos, para saquear las tierras ancestrales de las comunidades indígenas, para ensuciar la belleza de los recursos naturales foráneos, para matar de soledad a las especies de fauna autóctona, y para derramar la miel envenenada y desnaturalizada del neoliberalismo imperialista.

No podemos diferenciar la verdad de la mentira, no podemos clarificar la ficción de la realidad, y no podemos endiosar la sabiduría de la ignorancia, porque es muchísimo más sencillo comprar la lógica del supermercado, comprar la ciencia de las farmacias, y comprar el billete del banco.

Desde que cepillamos nuestros dientes en el hermoso amanecer, pasando por el fin de la jornada laboral en el ocaso del atardecer, y cerrando los ojos del cansancio en el triste anochecer, siempre recorremos un nefasto estilo de vida supeditado al control psicosocial, que ejercen las transnacionales en el espíritu vacío y viciado del pueblo.

Necesitamos con desesperación que toda la artillería externa, controle el tiempo interno de nuestro reloj biológico. 

Qué comer, qué beber, qué vestir, qué soñar, qué odiar y qué amar. 

No somos responsables de lo que decimos, no somos dueños de lo que pensamos, y no somos conscientes de lo que comemos.

Un minuto perdido, y llegamos tarde a la rutinaria oficina. 

Un segundo perdido, y llegamos tarde a la clase en la universidad. Un suspiro perdido, y llegamos tarde a la cita con el ataúd.

Por eso dicen que el cerebro es como un semáforo. Cuando prende la luz verde, piensa. Cuando prende la luz amarilla, olvida. Y cuando prende la luz roja, muere.

Vemos que la ciudadanía vive paralizada en una avasallante luz roja, que carcome la divina razón y corrompe el corazón del prójimo. Somos los esclavos más esclavizados por las grandes transnacionales, que todos los días nos roban el sagrado dinerito del bolsillo, vendiéndonos toda la basura incomestible de sus fábricas a nuestra boca.

Según las sagradas páginas del diccionario, la palabra Alimento se define como el poder nutritivo presente en una o más sustancias, que los seres vivos comen o beben para nutrirse y preservar su existencia.

La basura incomestible no puede llamarse alimento procesado, porque ni siquiera procesa la digestión gástrica. 

No puede llamarse alimento transgénico, porque ni siquiera transforma la flora intestinal. Y no puede llamarse alimento concentrado, porque ni siquiera concentra la constipación emocional.

No podemos llamar Alimento a una serie de compuestos químicos, que descalcifican los huesos, que deshidratan las venas, y que disfrazan las moléculas del genocidio. 

Pese a que se comercializan como alimentos 100% saludables, realmente son terribles inventos que no pasan de moda, y que se elaboran en los laboratorios más clandestinos del planeta Tierra.

Por décadas se han utilizado a las ratas, a los conejos y a los monos, como los mejores aliados para que los científicos realicen sus pruebas de calidad, y puedan determinar si la piel del animalito se sonrojará o se enrojecerá, después de inyectar los venenosos polvos en la sangre carnívora.

Pero ahora los Seres Humanos se han convertido en los mejores conejillos de Indias, porque siempre compran, cocinan y glorifican la basura incomestible de las transnacionales. 





Ya no se necesitan los exhaustivos controles sanitarios, para evaluar el posible suministro de los venenos a la colectividad, porque los nuevos animales afeitados y en dos patas son más fáciles de cazar, son más baratos de obtener, y son más dóciles de convencer.

El descarado irrespeto a la vida y a la salud humana, demuestra el éxito de la arquitectura socio-económica establecida por la Sociedad Moderna, que se acostumbró a vivir en grandes jaulas simétricas de cemento urbanizado, donde se degrada el poder de la voluntad, se denigra el poder de la dignidad, y se destila el poder de la sobriedad.

No es casualidad que la mortífera Cultura de la Muerte, impuesta por las famosas transnacionales del sector alimenticio, se fundamenta en cinco efectivas estrategias de ataque, para garantizar el expendio de todos sus clásicos venenos.

En primer lugar, las transnacionales compran el silencio de los entes nacionales y extranjeros, que aunque deberían prohibir la libre comercialización de su basura incomestible, se quedan calladitos e impacientes por recibir más recompensas monetarias.

La jugosa corrupción que soborna a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que trafica con los gubernamentales Ministerios de Salud, y que financia a las Asociaciones de Protección al Consumidor, permite que se autorice la libre distribución de todo el portafolio corporativo, sin sentir remordimiento por el daño a la salud que provocarán en los individuos.

Nos duele reconocer que hasta la todopoderosa Iglesia Católica, que es una transnacional religiosa con gran reputación en el planeta Tierra, y que tiene un alto poder de convencimiento entre sus millones de feligreses, pues tampoco denuncia que sus fanáticos se enferman con Pepsi-Cola, Cargill, Red-Bull, Maggi, McCormick, Marlboro, Lucky Strike, Frito-Lay, Kraft, Budweiser, y demás marcas dedicadas a corromper los siete potajes.


En segundo lugar, las transnacionales despliegan una colosal guerra publicitaria en los medios de comunicación social, que obliga a idolatrar el veneno empaquetado o embotellado, para que los potenciales clientes no duden en codiciar, en pagar y en comprar el producto ofertado.

La insaciable contaminación mental producida por el huracán capitalista, se puede hallar en la televisión, en la radio, en los periódicos, en las calles y en la Web. Hay un festival proteínico de jingles, colores, mujeres, pistolas, sonrisas, aplausos, burbujas, drogas y licores.

 Es imposible escapar de tanta tentación comercial, que se repite durante las 24 horas del día, y que va bloqueando el discernir de las inocentes víctimas.

En tercer lugar, las transnacionales generan la adicción al consumo en todos sus consumidores, porque no es suficiente comprar y probar una sola vez la basura incomestible, ya que lo importante es aumentar el nivel de las ventas y certificar el margen de la ganancia.

En la mayoría de los contenidos publicitarios, se utiliza la hipnosis audiovisual, la programación neurolingüística y los mensajes subliminales, buscando que las personas se confundan y asocien la basura con sensaciones de felicidad, de euforia, de relajación y de paz. 

Se exhiben estereotipos de la vida mundana, que pretenden simbolizar la fuerza, la belleza y la independencia, para crearte la necesidad de ser lo que no eres.

En cuarto lugar, las transnacionales generan la enfermedad en los consumidores, porque sus queridas empresas farmacéuticas deben vender la explosión de pastillas, de cápsulas, de antibióticos, de tabletas masticables y de sedantes, que la genial medicina moderna y sus doctores propagandísticos, necesitan promocionar y vendernos al pie de la letra.

La gente nunca reconoce que sus enfermedades, son causadas por los malos hábitos alimenticios. Siempre se atribuye la desgracia a la tómbola, a la edad o a la cadena hereditaria. Pero jamás se culpa a la sabrosa basurita incomestible, por todos esos dolorosos quebrantos que van de mal en peor.

En quinto lugar, las transnacionales generan la cultura del descarte en sus consumidores, porque cuando los enfermos finalmente descubrieron la perversa verdad, ya se encontraban sepultados e incapaces de revelar la lista negra de los venenos, siendo necesario atraer y atrapar a nuevos rostros juveniles, que reiniciarán el proceso homeostático y apoyarán el progreso de la bestialidad humana.

Vimos que pasaron los años en blanco, y el semáforo sigue iluminando la luz roja, gracias a la entrada de los agrotóxicos, de las malformaciones genéticas, de las semillas patentadas y de los saborizantes artificiales.

El rugiente marketing de Chester Cheetos es más desgarrador, que alimentar a un millón de cerdos con la punta de un iceberg, porque el condimento perfecto es la industrialización de la Naturaleza, porque el ingrediente secreto es el borreguismo de los consumidores, y porque la última rebanada del salado pastel, va por cuenta de la casa.

El pobre coeficiente intelectual de los compradores, no les permite leer y comprender la explícita información nutricional, que se describe en toda la basura incomestible adquirida a diario. 

Ellos no pueden metabolizar el grosor de la apetitosa torpeza, por lo que caen en el pecado de la omisión, en el pecado de la negación, y en el salvaje pecado de la gula.

Hoy en día, las transnacionales se burlan de los tontos consumidores, afirmando que sus venenos son legales, ligeros, artesanales, integrales y naturales. 

También se están empleando falsas iconografías ecológicas, en las etiquetas frontales y dorsales de los productos, para que la gente piense que la enfermedad es una fuente de respeto ambiental, y no se preocupen por los altos niveles de colesterol, por la agitada presión arterial, y por el implacable osteosarcoma.

Pero lamentablemente, la basura incomestible no solo destruye el cuerpo humano, sino también deteriora los ecosistemas del Medio Ambiente, ya que el longevo consumismo se paga con las toneladas de plástico, cartón, papel, vidrio y metales, que se desechan con violencia en las principales calles de nuestros países latinoamericanos, generando un foco de permanente contaminación que acrecienta la desidia ambiental.

Nos preguntamos 

¿Qué tan cerca estamos de desayunar con tostadas de Roundup? ¿Qué tan cerca estamos de almorzar con un litro de Castrol? ¿Qué tan cerca estamos de cenar con una dosis de DDT? ¿Qué tan lejos estamos de comernos el picantísimo Semáforo?

No hay duda que los hombres y las mujeres comen alimentos saludables, para elevar las vitaminas, las endorfinas y las alegrías. Mientras que los chatarreros y las chatarreras comen comida chatarra, para elevar las grasas saturadas, las flatulencias y las úlceras estomacales.

La mesa está servida para disfrutar de legumbres, hortalizas y frutas, que nos ayudarán a desintoxicar el cuerpo y el alma, con todas sus propiedades energéticas, antioxidantes y curativas, que permitirán fortalecer el delicado sistema inmunológico, reducir los problemas cardiovasculares, mejorar la circulación sanguínea, purificar el tracto urinario, combatir los rayos ultravioletas, y multiplicar las bendiciones del organismo.

Recordemos que cada 16 de octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación, para que las personas reflexionen sobre sus erráticos hábitos alimenticios, y se vuelvan solidarios con los hermanos y hermanas que sufren de hambre y sed, por la exagerada porción de indiferencia que padecemos en el Mundo.

Usted no debe continuar siendo un masoquista que se dedica a capitalizar el porvenir de las grandes transnacionales, a cambio de malograr los riñones, el hígado, los pulmones, el páncreas, la garganta, las neuronas y su agonizante cerebro.





Hoy más que nunca seamos jueces de lo que pensamos, seamos coherentes en lo que decimos, y seamos conscientes de lo que comemos.

Carlos Ruperto Fermín

Escapadas y Rutas