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sábado, 16 de mayo de 2020

#Covid-19: La OMS gestiona la Pandemia Financiada por Farmacéuticas y Multimillonarios

Con la crisis sanitaria del Covid-19 estamos aprendiendo, entre otras muchas cosas, que la sanidad no se puede descuidar con recortes o privatizaciones. 

Y ¿qué es de la financiación de la mayor institución sanitaria del planeta, la Organización Mundial de la Salud (OMS)? 

¿De dónde o quién proviene el dinero que permite su funcionamiento? No hace falta recordar que la OMS es quien está tomando todas las decisiones sobre la pandemia actual de coronavirus (desde la catalogación como pandemia a las medidas que han de tomar todos los estados).

Escribámoslo ya, desde el principio, la mayor parte de su financiación corre a cargo hoy de la industria farmacéutica, sobre todo de fabricantes de vacunas y de donantes privados. 

El que más aporta de estos últimos con mucha diferencia es Bill Gates, el dueño de la multinacional de la informática Microsoft, a través de la Fundación Bill & Melinda Gates que comparte con su mujer.

El magnate de la comunicaciones fue quien más aportó en 2015: 185 millones de dólares; 95 veces más que España. Ríete tú Amancio Ortega.

No es nuevo, lo publicó hace unos años la Cadena SER, la tabla de abajo está elaborada con datos de la propia OMS y en ella pueden verse qué farmacéuticas financian la institución (¿pública?) global:

En teoría, para pagar los gastos de la OMS los casi 200 estados que la componen han de poner una cuota fija en función de su nivel económico. Esa dotación obligatoria se ha ido reduciendo con el tiempo y ya es sólo una pequeña parte del presupuesto de la institución.

 Los «recortes sanitarios», como vemos han ido llegando no sólo a los sistemas sanitarios de los países, como España, sino a la mayor organización sanitaria «pública» del mundo, que hace tiempo inició su privatización.

Es sabido que en el actual modelo económico quien paga manda. Las cuatro farmas que más contribuyen a financiar la OMS son GlaxoSmithKline (GSK), Novartis, Sanofi Pasteur y Merck, por cierto que son los principales fabricantes de vacunas. En total, 90 millones de dólares en donaciones de las grandes farmacéuticas. Se da así un extraño juego de intereses. 

Supongamos que hay una pandemia, una por algún coronavirus que por ejemplo provoque Covid-19. Vale, ya lo estamos padeciendo y por primera vez en la historia de la humanidad el mundo está totalmente parado.

Ansiamos una vacuna que además de necesaria, sea efectiva y también segura, claro. Bien, no hay que preocuparse (¿o sí?), GSK -y ni se sabe cuántos laboratorios hoy en el mundo- están en ello. Lo hacen además ayudados por los estados, el remedio que buscan los investigadores de GlaxoSmithKline tiene apoyo económico del Reino Unido, país donde se afinca la compañía.

La situación no está para bromas ni especulaciones, urgen los remedios válidos. Y como ya ocurrió con la pandemia que en este caso no fue, la de gripe A de 2009-10, GSK y los demás laboratorios reciben unos mimos y cuidados que no se producen en situaciones normales.

Una vacuna tarda en conseguir, haciendo las cosas bien, entre un año y año y medio. La tentación de ahorrar tiempo es comprensible, la población tiene miedo a enfermar de Covid-19.

No sabemos qué ocurrirá, está por ver quién conseguirá primero la vacuna, cuántas será seguras y eficaces y qué otros tratamientos irán apareciendo. Lo que sí sabemos es que el modelo de recortes y privatizador puede producir efectos secundarios indeseables. Durante la no pandemia de gripe citada, los grandes laboratorios vieron cómo las agencias e instituciones reguladoras de medicamentos les eximían de cumplir protocolos y fases de experimentación esenciales a la hora de ensayar sus vacunas, inadmisibles en «tiempos de paz» (al parecer estamos en guerra contra un virus).

Se forzó el acortamiento de plazos para conseguir lo más rápido posible una vacuna, un tratamiento que previniese esa gripe que nos decían que mataría a más de 100 millones de personas y que por suerte luego no fue cierto. Y además, los estados aseguraron por contrato a las farmacéuticas que si fruto de las prisas sus remedios salían de aquella manera, mal, si provocaban graves efectos secundarios en la población, quedarían eximidas de responsabilizarse ante los tribunales de Justicia.

Miedo -aunque infundado- de la población, prisas, ayudas económicas de los organismos públicos y exenciones legales poco democráticas fueron el cóctel que produjo, por ejemplo, la vacuna Pandemrix de GlaxoSmithKline, la principal marca donante de la OMS sí. 

Y ¿qué ocurrió? 

Que la Ciencia no entiende de prisas humanas ni comerciales y algo falló. Pandemrix provocó, en personas sanas, sin gripe, que se la pusieron multitud de cuadros de narcolepsia, una enfermedad del sistema nervioso.

Fue, como publicó años más tarde, en 2018, el prestigioso Bristish Medical Journal (BMJ), una «catástrofe evitable».

No sé si aprenderemos la lección, espero que no tengamos que lamentar nuevas catástrofes evitables con el actual coronavirus pero las cosas están haciéndose mal.

Nuestra salud no puede dejarse en manos de organismos mundiales que gestionan pandemias subvencionados por los fabricantes de los principales remedios para esas pandemias.

Hoy los presidentes de los gobiernos repiten en cada intervención pública su esperanza en que «se encuentre una vacuna» para el Covid-19. ¿Pero cuántos van a señalar y hacer algo por corregir el fallo estructural, sistémico del que es rehén la humanidad hoy? ¿Cuántos entenderán la importancia de tener industrias sanitarias públicas fuertes que atiendan (no sólo en tiempos de pandemia) las necesidades básicas de la población?

¿Para cuándo una OMS, si es que es posible «salvarla», INDEPENDIENTE que coordine centros de investigación y desarrollo público de tratamientos (o de validación de los existentes) ante posibles emergencias sanitarias?


COVID-19: La punta de lanza para inaugurar una "Nueva Era" de Vacunas de Alto Riesgo y Diseñadas Genéticamente



jue, 07 mayo 2020 20:46 UTC

Traducido por el equipo de Sott.net en español

Durante semanas, los líderes han estado promocionando la(s) vacuna(s) libre(s) de responsabilidad que salvará(n) al mundo, como proclaman Bill Gates y Tony Fauci, de lo que Gates ha llamado "Pandemia I". Mientras Microsoft News vende historias autocomplacientes sobre la reorientación de las prioridades de la Fundación Gates para dedicar "atención total" a la pandemia, Fauci - haciendo las rondas en programas de entrevistas - promete que una vacuna hará su debut en enero de 2021. Para no quedar atrás, la Casa Blanca ha revelado ahora la "Operación Velocidad de Curvatura"; un esfuerzo conjunto farmacéutico-gubernamental-militar dirigido a "reducir sustancialmente el tiempo de desarrollo de una vacuna", y el presidente Trump promete una para finales de año.

La vacuna global del Covid-19... tiene a todos los jugadores salivando.La vacuna COVID-19 a nivel mundial -el objetivo manifiesto que tiene a todos estos actores salivando en anticipación- ignora un número de obstáculos irrefutables. Por un lado, el virus de ARN que está en el punto de mira, el SARS-CoV-2, ya "ha mutado en al menos 30 variantes genéticas diferentes". Las variantes incluyen 19 nunca antes vistas, así como "cambios raros que los científicos nunca habían imaginado que podrían ocurrir". 

El conocimiento de estas mutaciones puede resultar útil para los clínicos que deseen adaptar mejor sus tratamientos contra el COVID-19, pero la proliferación de mutaciones hace que las posibilidades de desarrollar una vacuna eficaz sean inmensamente más inciertas.

No hay por qué preocuparse, dicen las entidades financiadas por Gates (y también el Pentágono). Los científicos que trabajan en el floreciente campo de la biología sintética confían en poder "superar" y ser más inteligentes que la naturaleza utilizando tecnologías de vacunas de última generación, como la transferencia de genes y las nanopartículas autoensamblables, junto con la administración de nuevas vacunas invasivas y mecanismos de registro como los tatuajes de puntos cuánticos legibles por teléfonos inteligentes. 

¿Importa que los investigadores que han estado experimentando con estos enfoques nunca hayan podido superar los "desagradables efectos secundarios"? Aparentemente no. Con la ayuda de Gates y la financiación militar, la planificación de la vacuna COVID-19 de alto costo está avanzando rápidamente.

Los investigadores reiteraron este punto; que para la mayoría de las vacunas de virus emergentes, el principal obstáculo no es la eficacia de los enfoques convencionales sino la necesidad de un desarrollo más rápido y un despliegue a gran escala.
Velocidad, no seguridad

Desde el punto de vista de la fabricación, los fabricantes de vacunas -y en particular los que fabrican vacunas virales- se han quejado durante mucho tiempo por las limitaciones de las tecnologías tradicionales de las vacunas, que se basan en procesos que necesariamente conllevan "un retraso considerable entre la producción de antígenos y la entrega de la vacuna".

 Los investigadores volvieron a reiterar este punto en 2018, escribiendo en Nature Reviews Drug Discovery que "para la mayoría de las vacunas virales emergentes, el principal obstáculo no es la eficacia de los enfoques convencionales, sino la necesidad de un desarrollo más rápido y un despliegue a gran escala".

En el decenio de 1980, los fabricantes se entusiasmaron cuando los científicos desarrollaron nuevas técnicas de ingeniería genética (tecnología del ADN recombinante) que -mediante el uso de "sistemas de expresión" (bacterias, levaduras, células de insectos, células de mamíferos o plantas como el tabaco- permitieron poner en marcha la producción de vacunas y producir las denominadas "vacunas de subunidades". 

La vacuna contra la hepatitis B fue la primera en emplear este enfoque de producción de vacunas "completamente nuevo", y varias de las vacunas COVID-19 que se están elaborando actualmente están utilizando estas técnicas. Sin embargo, un factor que complica las vacunas de subunidades es que deben ser combinadas con adyuvantes "inmunopotenciadores" que tienden a desencadenar una respuesta inmunológica desequilibrada.

Deseosos de racionalizar aún más la tecnología de las vacunas y permitir la constitución de reservas de vacunas en un plazo aún más breve, los investigadores comenzaron a trabajar a mediados del decenio de 1990 con vacunas de ácidos nucleicos, que incluyen vacunas de ADN y vacunas de ARN mensajero (ARNm). Como forma de terapia génica, ambas representan una desviación significativa de las vacunas clásicas.

Comentario: Esa es la distinción crucial que debe hacerse cuando se califica a los expertos disidentes como "antivacunas". No están en contra de las vacunas per se, están en contra de la aterradora dirección que ha tomado el desarrollo y la producción de las vacunas. Siga leyendo para saber más...

Mientras que estos últimos introducen un antígeno de vacuna para producir una respuesta inmunológica, las vacunas de ácido nucleico envían en cambio al cuerpo instrucciones para producir el antígeno mismo. Como explica un investigador, los ácidos nucleicos "hacen que las células produzcan trozos del virus", con el objetivo de que el sistema inmunológico "monte una respuesta a esos trozos del virus".

Los investigadores aprendieron rápidamente que tanto las opciones de vacunas de ADN y ARNm tienen serios inconvenientes, y como resultado, las vacunas de este tipo nunca han sido autorizadas. No obstante, casi una cuarta parte (20/83) de las vacunas enumeradas por la Organización Mundial de la Salud como "vacunas candidatas" para el COVID-19 al 23 de abril -incluidos dos de las principales contendientes- son vacunas de ADN (Inovio) o ARNm (Moderna) (véase el cuadro).

Vacunas de ADN

Las vacunas de ADN están destinadas a penetrar hasta el núcleo de una célula. Según un científico biotecnológico: "Esta es una tarea increíblemente difícil dado que nuestros núcleos han evolucionado para evitar que cualquier ADN extraño entre (¡Piense en los virus!)". No es sorprendente, entonces, que cuando algunas vacunas de ADN llegaron a los ensayos clínicos a finales de la década del 2000, fueron plagadas de "potencia subóptima". 

A los científicos se les ocurrió entonces la idea de resolver este problema aumentando la administración de la vacuna con "electroporación", es decir, descargas eléctricas aplicadas en el lugar de la vacuna (utilizando un "dispositivo inteligente") para hacer las membranas celulares más permeables y forzar el ADN en las células. Las mejoras en la eficacia de la vacuna fueron lo suficientemente significativas como para que la electroporación siga siendo una característica clave del diseño de algunas candidatas a la vacuna COVID-19 hoy en día, incluida la vacuna Moderna que ahora está avanzando rápidamente hacia la fase 2 de los ensayos clínicos.

Un segundo aspecto de las vacunas de ADN -sus propiedades de alteración genética- es aún más preocupante y sigue sin resolverse. Las vacunas de ADN, por definición, conllevan el riesgo de "integración del ADN exógeno en el genoma del huésped, lo que puede causar una mutagénesis grave e inducir nuevas enfermedades". Enmarcado en términos más comprensibles, "la alteración del ADN es como insertar un ingrediente extraño en una receta existente, que puede cambiar el plato resultante". 

La incorporación permanente de genes sintéticos en el ADN del receptor produce esencialmente un ser humano genéticamente modificado, con efectos a largo plazo desconocidos. Hablando de la terapia genética del ADN, un investigador ha declarado: "Las integraciones genéticas que utilizan terapias genéticas virales [...] pueden tener un efecto devastador si la integración se colocó en el lugar equivocado en [el] genoma". Discutiendo las vacunas de ADN específicamente, el Harvard College Global Health Review elabora:

Los posibles efectos secundarios podrían incluir la inflamación crónica, porque la vacuna estimula continuamente el sistema inmunológico para producir anticuerpos. Otras preocupaciones incluyen la posible integración del ADN plasmídico en el genoma del huésped del cuerpo, lo que da lugar a mutaciones, problemas con la replicación del ADN, el desencadenamiento de respuestas autoinmunes y la activación de genes causantes de cáncer.Vacunas de ARNm

Debido a que las vacunas de ARNm son "particularmente adecuadas para un desarrollo rápido", quizás no sea sorprendente que estén llamando la atención como las "pioneras del coronavirus". Las vacunas de ARNm pueden, según se informa, generar un ahorro de "meses o años para estandarizar y aumentar [...] la producción en masa". Aprovechando las circunstancias, los conocedores afirman casualmente que "aunque ninguna vacuna de ARNm ha sido autorizada, la amenaza de una pandemia es un gran incentivo para acelerar su progreso".

Las compañías están enamoradas del enfoque del ARNm a pesar de las observaciones de que las grandes moléculas de ARNm son "intrínsecamente inestables", "propensas a la degradación" y pueden sobreactivar el sistema inmunológico.

 Por el lado positivo, desde el punto de vista de los científicos especializados en vacunas, las vacunas de ARNm sólo tienen que llegar al citoplasma de la célula en lugar de al núcleo - un "reto técnico aparentemente más sencillo" - aunque el enfoque sigue exigiendo "tecnologías de suministro que puedan garantizar la estabilización del ARNm en condiciones fisiológicas". Formulaciones como la vacuna de mRNA-1273 de Moderna abordan estos desafíos utilizando "modificaciones químicas para estabilizar el mRNA" y nanopartículas líquidas para "envasarlo en forma inyectable".

Los enfoques del ARNm parecen atraer a los investigadores con una visión altamente mecanicista de los seres humanos. Uno de estos individuos elogia al ARNm por su "inherente 'programabilidad'", afirmando que "Al igual que [un sistema operativo de] un ordenador, la terapia de ARNm puede reprogramar [el propio] cuerpo para producir sus propias terapias" [énfasis en el original].

 El CEO de Moderna describe los enfoques de ARNm - que usan hebras de ARNm "hechas a medida" para "convertir las células del cuerpo en fábricas de drogas ad hoc" - "como el software: Puedes simplemente girar la manivela y conseguir muchos productos en desarrollo". De la misma manera, la revista Nature (comentando la tecnología del ARNm desde "una perspectiva biotecnológica e industrial") se entusiasma con que el enfoque "permite un rápido refinamiento con combinaciones casi ilimitadas de derivados".

A los investigadores de vacunas familiarizados con las vacunas de ADN y ARNm les gusta jugar con la seguridad de las vacunas de ARNm, citando el hecho de que las vacunas no tienen que penetrar en el núcleo de la célula. Sin embargo, con años de experimentación de vacunas de ARNm a sus espaldas, ninguno de estos investigadores ha logrado aún la licencia. 

¿Por qué? 

Una respuesta puede ser que en los estudios preclínicos, las vacunas de ARNm han mostrado un componente inflamatorio "intrínseco" que dificulta el establecimiento de un "perfil aceptable de riesgo/beneficio". Los entusiastas del ARNm admiten que, hasta ahora, no hay una comprensión adecuada de la inflamación y las reacciones autoinmunes que pueden resultar. Esto plantea muchos interrogantes sobre lo que sucederá si los reguladores conceden a los fabricantes de las vacunas de ARNm de COVID-19 su deseo de "un proceso acelerado para hacer llegar antes las vacunas de ARNm a la gente".

La carrera hacia las ganancias

El secuestro de casi toda la actividad económica, social, artística y religiosa por parte del SARS-CoV-2 es preocupante a muchos niveles, sobre todo por lo que revela sobre la aceptación sin crítica del público del matiz oficial y su anhelo de balas de plata médicas. Como ha declarado un investigador de vacunas del Instituto Karolinska de Suecia:

Cuando China puso en cuarentena una megaciudad entera en enero, la gente dijo "sólo China puede hacer eso". Entonces vimos medidas igualmente drásticas en varios países democráticos. Creo que esto dice algo sobre nuestra confianza en las soluciones médicas. 

Hoy en día, esperamos ser capaces de desarrollar medicinas y vacunas contra diferentes enfermedades de una manera que no lo hicimos en el pasado.La prisa por desarrollar las vacunas COVID-19 de alteración genética también está acelerando la fusión de la industria farmacéutica y la biotecnología. 

El lucrativo sector biofarmacéutico es ahora el segmento de más rápido crecimiento de la industria farmacéutica mundial, que representa actualmente el 20% del mercado mundial y muestra una tasa de crecimiento anual que es más del doble que la de las farmacéuticas convencionales. 

Y las vacunas COVID-19 están ayudando a rescatar los tambaleantes resultados de algunas compañías biofarmacéuticas. En 2017, por ejemplo, Moderna luchaba por "mantener a flote su descarada promesa de reinventar la medicina" después de que una terapia experimental con la que contaba resultara demasiado insegura para probarla en humanos. 

Avance rápido hasta 2020, cuando "las malas noticias sobre el coronavirus son buenas noticias para las acciones de Moderna". Otras compañías biofarmacéuticas que antes estaban al margen están igualmente preparadas para obtener beneficios récord con el COVID-19.

Mientras las biofarmacéuticas continúan su carrera sin restricciones y de "al diablo con la ética médica" hacia una olla de oro de COVID-19, el público necesita echar un vistazo crítico a los desincentivos de la industria para la seguridad y también tomar una postura firme contra la horrible perspectiva de los mandatos de la vacuna contra el coronavirus. 

De lo contrario, es probable que las vacunas COVID-19 modificadas genéticamente comiencen a alterar permanentemente los genes, desencadenando la autoinmunidad y sirviendo de catalizador para otras lesiones o muertes por vacunas, y -sin impedimentos de ninguna responsabilidad legal- es probable que a ninguno de los actores comerciales o gubernamentales responsables les importe.


Veinte vacunas experimentales de ácido nucleico contra el COVID-19 (al 23 de abril, 2020). [Haga clic para agrandar.]


viernes, 15 de mayo de 2020

"Pasarán cuatro o cinco años hasta que tengamos la COVID-19 bajo control", según la científica jefa de la OMS

Apenas llevamos dos meses en estado de alarma y cinco desde que empezamos a escuchar las primeras noticias de la COVID-19, pero sus consecuencias, que ya empiezan a ser dramáticas, podrían no haber hecho más que empezar. Según Soumya Swaminathan, científica clínica y al frente de la OMS, "pasarán cuatro o cinco años hasta que tengamos la COVID-19 bajo control", dijo en una conferencia digital de Financial Times.

"Muchos factores determinarán por cuánto tiempo y en qué medida el virus sigue siendo una amenaza, incluyendo si muta, las medidas de contención que se implementen, y si se desarrolla una vacuna efectiva" explicó.

 "No existe aquí una bola de cristal, y la pandemia podría empeorar potencialmente". Una visión pesimista que alarga la incertidumbre de quienes veían una salida en un plazo de entre doce y dieciocho meses, el que se baraja para la llegada de una vacuna contra el coronavirus.

A vueltas con la nueva normalidad

Sobre la vacuna, agregó que "parece por ahora la mejor salida", aunque matizando que hay muchos "peros" tanto sobre su eficacia y su seguridad, como sobre su nivel de producción como para que la distribución pueda ser equitativa, dejando entrever que la brecha entre países ricos y pobres puede acentuarse con una llegada temprana a los primeros y un mayor retraso en los segundos. No es la 

Peter Piot, profesor de Salud Global en la London School of Hygiene and Tropical Medicine, científico que descubrió el ébola y que dio positivo en COVID-19 y sigue en proceso de recuperación, apuntó en esa misma conferencia que el control del virus depende del desarrollo de una vacuna efectiva, pero que "eliminar la enfermedad va a requerir mucho mucho más". "Solo la viruela ha sido eliminada y erradicada como una enfermedad en humanos", matizó.

Habló también de cómo los países debemos ir preparándonos para encontrar una forma de que toda la sociedad podamos convivir con el virus, y pasar de los confinamientos duros a "medidas más granulares y específicas", algo en lo que coincidió Swaminathan comentando que "descubrir cómo alcanzar una nueva normalidad es el mayor desafío político".

"Debemos prepararnos para encontrar una forma de que toda la sociedad podamos convivir con el virus"

También participó en esa misma conferencia Paul Franks, profesor de Epidemiología en la Universidad de Lund, quien habló del caso de Suecia y sus medidas más laxas frente al virus, explicando que "lo que se considera exitoso ahora podría percibirse más adelante como un fracaso", y avanzando que las medidas de desconfinamiento que están iniciando varios países podrían traducirse en un aumento de las tasas de mortalidad, algo que ya pudimos ver en países como Alemania, Japón o Singapur.

El propio Franks dijo que el ritmo al que los países puedan controlar el virus va a depender en gran medida de "si somos capaces de organizarnos en la sociedad mejor de lo que hemos hecho hasta ahora", algo que Piot subrayó hablando de las "burocracias ineficientes" y de otros factores públicos como algo que ha "obstaculizado" la capacidad de muchos países para detectar y rastrear el virus

"Los tests son esenciales a medida en que avancemos de fase en la pandemia, no hay alternativa, hay que invertir más en tests", sentenció Piot.


miércoles, 13 de mayo de 2020

Un trío de medicamentos acelera la recuperación de varios pacientes con covid-19, según un estudio


Imagen ilustrativaUnsplash


Un equipo de científicos de la Universidad de Hong Kong ha evaluado la eficacia y la seguridad de tres medicamentos antivirales utilizados para el tratamiento de pacientes con coronavirus. Los resultados fueron publicados este viernes en la revista The Lancet.

Se trata de interferón beta-1b, lopinavir-ritonavir y ribavirina, que al usarlos de manera combinada ayudaron a curar a las personas infectadas por el virus de la pandemia. «Además, la terapia antiviral triple convirtió rápidamente la carga viral en negativa en todas las muestras, reduciendo así la infecciosidad del paciente».

La investigación abarcó 127 casos, entre febrero y marzo de 2020, registrados en Hong Kong. De ellos, 86 pacientes fueron tratados con el trío de medicamentos, mientras que los 41 restantes fueron asignados como un grupo de comparación.

«En ningún caso hay que automedicarse»: un destacado científico ruso afirma que más del 50 % de los infectados con covid-19 pueden no tener síntomas

Las personas que recibieron el tratamiento propuesto dieron negativo por coronavirus aproximadamente en siete días luego de haber presentado los primeros síntomas. Además, esta alternativa redujo la duración de los síntomas entre cuatro y ocho días, marcando exitosamente el proceso de recuperación, a diferencia de los individuos que formaban parte del grupo de control.

«La terapia antiviral triple temprana fue segura y superior al lopinavir-ritonavir solo para aliviar los síntomas y acortar la duración de la eliminación del virus y la estancia hospitalaria en pacientes con covid-19, de leve a moderado», explicaron los autores.

Los medicamentos aplicados generalmente se utilizan en enfermedades como la hepatitis C o la esclerosis múltiple para regular la inflamación y suprimir el crecimiento viral.

https://actualidad.rt.com/actualidad/352797-trio-medicamentos-acelera-recuperacion-pacientes-covid

Israel anuncia una “vacuna pasiva” y anticuerpos que neutralizan el covid-19


El Instituto de Israel para Investigación Biotecnológica, dependiente del Ministerio de Defensa, informó hoy jueves de que ha conseguido desarrollar más anticuerpos que neutralizan el coronavirus, además del presentado esta semana, que acelerarán la creación de fármacos.

Los investigadores aseguraron hoy al presidente de Israel, Reuvén Rivlin, y el titular de Defensa, Naftali Benet, que han sido probados de forma satisfactoria y aclararon que permitirá desarrollar medicamentos para pacientes con covid-19, pero que no se trata de una vacuna.





In the past two days, the Israel Institute for Biological Research (IIBR), has completed a groundbreaking scientific development, determining an antibody that neutralizes the corona virus (SARS-COV-2) 1/3

No se informó sobre si se han utilizado en ensayos clínicos con humanos. Según el digital Times of Israel, en concreto se han detectado tres nuevos anticuerpos.

Esta semana el centro de investigación anunció el desarrollo de un primer anticuerpo, que ataca el virus de forma monoclonal, y hoy añadió que los nuevos desarrollados permitirán incluso utilizarse si el virus muta.

En los próximos días, se llevará a cabo el registro de patentes y luego los investigadores publicarán un artículo científico para su revisión por pares, anunció el centro.

“El mundo entero espera el día en que se encuentre un anticuerpo, una inmunización, un medicamento o un tratamiento que nos ayude a salvar vidas”, declaró Rivlin y adelantó que “aunque el proceso es largo y complejo” los actuales avances suponen un paso significativo “hacia la victoria”.




In the past two days, the Israel Institute for Biological Research (IIBR), has completed a groundbreaking scientific development, determining an antibody that neutralizes the corona virus (SARS-COV-2) 1/3
3 key parameters:
1. The antibody is monoclonal, new and refined, and contains an exceptionally low proportion of harmful proteins
2. The antibody is able to neutralize the corona virus
3. The antibody was specifically tested on the aggressive corona virus 2/3


Decenas de equipos de investigación buscan en el mundo una vacuna para el virus SARS-CoV-2 que ha provocado una pandemia con más de 260 mil muertos, y alrededor de una docena estarían en los primeros estadios de ensayos en humanos.

En este caso se trata de unos anticuerpos para la creación de fármacos, desarrollados por el Instituto de Israel para Investigación Biotecnológica que se dedica, entre otras cuestiones, a investigar sobre armas químicas y buscar antídotos para ellas.



martes, 12 de mayo de 2020

La Luz del Sol hace que las Células de nuestro Sistema Inmune se Muevan Más Rápido

Tomar menos el sol puede ayudar a broncear más la pielDe este modo, las células T se vuelven más eficientes

Investigadores de EEUU han descubierto que la luz del sol aporta energía a las células T, que son clave para la inmunidad humana. 

Las células T necesitan moverse para desarrollar su labor, que es llegar al sitio de una infección y orquestar una respuesta contra ella. 

Por tanto, al aumentar su movimiento, la luz del sol las haría más eficientes. 

Esta es la primera vez que se informa de una célula humana que responda a la luz solar acelerando su ritmo.

Una célula T humana. Imagen: National Institutes of Health (EE.UU.).

Ya se sabía que la luz del sol nos permite producir vitamina D, y mejorar así nuestra salud, pero un estudio ha revelado que la luz solar nos puede brindar otro importante beneficio.

Investigadores del Centro Médico de la Universidad de Georgetown (EEUU) han descubierto que la luz del sol, a través de un mecanismo diferente al que permite la producción de vitamina D, le aporta energía a las células T, que son clave para la inmunidad humana. 

Los científicos creen que algunos de los papeles atribuidos a la vitamina D en la inmunidad pueden ser debidos a este nuevo mecanismo.

La luz acelera el ritmo

Los investigadores hallaron que bajos niveles de luz azul, que se encuentra en los rayos del sol, hacen que las células T se muevan más rápido. Esta es la primera vez que se informa de una célula humana que responda a la luz solar acelerando su ritmo.

Las células T necesitan moverse para desarrollar su labor, que es llegar al sitio de una infección y orquestar una respuesta contra ella. Por tanto, al aumentar su movimiento, la luz del sol las haría más eficientes.

Las células T humanas estudiadas en laboratorio para el presente trabajo no fueron específicamente células T de la piel –fueron de ratón y de sangre humana-, pero los científicos señalan que la piel tiene una gran parte de las células T de nuestro organismo, aproximadamente dos veces el número que circula por la sangre.

Esto es importante porque la luz azul puede alcanzar la dermis, la segunda capa de la piel, y hacer que las células T allí presentes se muevan por todo el cuerpo.

Cómo funciona

Por otro lado, en su investigación, los científicos también lograron identificar cómo la luz azul hace que las células T se muevan más. Lo hicieron trazando el camino molecular activado por la luz.

Así se descubrió que la luz del sol impulsa el movimiento de las células T porque ayuda a estas células a sintetizar peróxido de hidrógeno, que es lo que activa una vía de señalización que aumenta su movimiento.

En general, el peróxido de hidrógeno es un compuesto que liberan los glóbulos blancos cuando detectan una infección para matar las bacterias y para "llamar" a las células T y a otras células del sistema inmune para montar una respuesta contra dicha infección.

Potenciales aplicaciones

Aunque aún queda mucha investigación por hacer a este respecto, los autores del estudio creen que estos hallazgos podrían impulsar una nueva terapia de luz azul para aumentar la inmunidad.

La luz azul tiene una ventaja añadida: Si se quiere mejorar con luz la inmunidad del cuerpo, para la producción de vitamina D se necesita luz ultravioleta, que puede promover el cáncer de piel y el melanoma, entre otros efectos; en cambio, la luz azul del sol, así como de lámparas especiales, es más segura.

Referencia bibliográfica:

Thieu X. Phan, Barbara Jaruga, Sandeep C. Pingle, Bidhan C. Bandyopadhyay, Gerard P. Ahern. Intrinsic Photosensitivity Enhances Motility of T Lymphocytes. Scientific Reports (2016). DOI: 10.1038/srep39479.


domingo, 10 de mayo de 2020

Famoso Científico Chino revela una Característica "Inesperada" del Covid-19

El pulmonólogo Zhong Nanshan, conocido por haber descubierto el virus SARS en 2003, informó que el patógeno es tres veces más contagioso que la influenza común; sin embargo, admite que es probable que su propagación frene con el inicio del verano.

El expresidente de la Asociación Médica China, Zhong Nanshan, habló este martes en una transmisión para estudiantes chinos en el extranjero y compartió su opinión sobre las particularidades del SARS-CoV-2 y posibles métodos para derrotarlo, informa el portal huanqiu.com.

El pulmonólogo, conocido por haber descubierto el virus SARS en 2003, destacó como una característica "inesperada" del nuevo patógeno su alta contagiosidad. Según sus cálculos, el covid-19 se transmite 1,5 veces más rápido que el SARS, dos veces más que el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) y tres veces más que la influenza común.

No obstante, el famoso científico disipó los temores de que los fuertes vientos puedan facilitar la propagación de la infección. Indica que el virus debe unirse a algo para trasmitirse, de manera que en una tormenta es más probable que se diluya en el aire que no que infecte a alguien, señaló Zhong.

El médico añade que tampoco hay evidencia de que el SARS-CoV-2 se contagie a través de picaduras de mosquitos.

Asimismo, el científico supone que con la llegada del verano la situación epidémica podría mejorar, puesto que el virus soporta mal el calor y, aunque no hay que confiar solamente en este factor para deshacerse del patógeno, es probable que su actividad disminuya con el aumento de la temperatura.
La inmunidad de rebaño está lejos.

Zhong tampoco aconseja albergar la esperanza de que algún territorio pueda alcanzar la inmunidad de grupo a corto plazo. Aunque hay reportes de que en algunos países de Europa alrededor de un 20 % o un 25 % de la población ya tiene los anticuerpos, para alcanzar la inmunidad de rebaño esa tasa debe ser de entre un 60 % y un 70 %, cifras que todavía están lejos, recordó el científico.

Agrega que "hay muchas maneras" de frenar la infección y evitar víctimas no necesarias. "Podemos prevenir y proteger. Ganaremos tiempo y elaboraremos vacunas", afirma el científico.


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