lunes, 19 de marzo de 2018

¿ Quieres tener una mente fuerte ? Puedes comenzar practicando estos 8 hábitos

SER FUERTE DE MENTE NO ES ALGO QUE NO PUEDAS CONSEGUIR, SINO UN ASUNTO DE CONSTANCIA Y DECISIÓN

Una de las condiciones paradójicas de haber desarrollado la conciencia de sí, la conciencia de sabernos existentes, la conciencia del ser y el estar, es que ésta puede ser nuestro mejor recurso o nuestro mayor obstáculo, una forma de conseguir lo que buscamos y nos proponemos o nuestro principal freno.

La expresión “todo está en la mente” puede sonar un tanto exagerada, pero tiene cierto germen de verdad, pues, en efecto, una parte del éxito o fracaso en nuestras búsquedas personales depende de aquello que llevamos en nuestro interior, de nuestros temores o nuestra valentía, de la fuerza con que deseamos algo y el empeño que ponemos en obtenerlo o, por el contrario, de la displicencia a la que nos abandonamos porque, por ejemplo, pensamos que no lo merecemos. Eso vive en la mente, pero se manifiesta en la realidad, para beneficio o perjuicio nuestro.




Con todo, otra de las características de la mente que juega a nuestro favor es que es sumamente maleable. O programable, podríamos decir, para usar un símil contemporáneo. La mente no es una ni indivisa, sino que es una especie de suma de elementos que admite el cambio y la transformación, como si se tratara de un sistema complejo pero que, ante un cambio, encuentra la forma de adaptarse y volver a funcionar.

A continuación compartimos 8 características que comparten mentes fuertes, perseverantes en aquello que desean de verdad, y que quizá podrías hacer parte de tu vida como hábitos que te acerquen al encuentro de tu propio grial.

1) Usa tu energía mental con sabiduría

Tal vez llegue el día en que historiadores o antropólogos calificarán a nuestra época como la era de la distracción. Como si se tratara de una consigna, por todos lados se multiplican los estímulos que rivalizan por nuestra atención, lo cual es otra forma de decir que nos la restan, nos la quitan para ponerla en otro lugar y otros intereses. Si nos damos cuenta de eso, quizá podamos entrar en el camino de poner atención en lo que de verdad importa. ¿Qué tanto necesitas esa media hora que dedicas a Facebook todas las mañanas? ¿No sería mejor reconsiderar dicho gasto y tomar conciencia de qué se está llevando tu tiempo, atención y energía?

2) Recanaliza tus pensamientos negativos

Todos tenemos pensamientos negativos, es inevitable, pero la diferencia entre una mente fuerte y otra que tiende a la debilidad está en aquello que se busca hacer con ellos. Si, por ejemplo, sucede que un descuido en el trabajo acarrea una reprimenda, el escenario será muy distinto si tu reacción es admitir tu error, analizarlo y sobreponerte a, en contraste, no hacer más que darle vueltas a un soliloquio derrotista en el que no haces más que lamentarte por lo sucedido.




3) Trabaja en función de objetivos

Establecer un objetivo claro, real y asequible es una capacidad que, cuando se desarrolla y se tiene, conduce a varias satisfacciones. No es lo mismo soñar con ser rico que, por ejemplo, establecer un plan para tener un negocio propio, independizarse de la casa familiar o tener un trabajo bien remunerado. Cada cual según su deseo. En todos los casos, la idea es ponerse en el camino que conduce al logro del objetivo planteado, con la consecución intermedia de otras metas que también otorgan satisfacción y, por lo mismo, nos estimulan a seguir en nuestra búsqueda.

4) Apóyate en tu progreso

De la mano del punto anterior, en los momentos de duda siempre es bueno echar una ojeada a aquello que ya hemos logrado. A veces puede parecer que perdimos nuestro tiempo en un proyecto malogrado o que el trabajo que hacemos no se desarrolla con la velocidad con que nos gustaría vivirlo, pero incluso ahí, en el aparente fracaso o en la insatisfacción, hay aprendizajes que podemos reconocer e incorporar para volverlos parte de nuestro progreso.

5) Tolera la incomodidad a cambio de conseguir lo que quieres

En la historia, muchos poetas, pintores y músicos han vivido casi en la mendicidad a pesar de su talento. Otros personajes ejemplares conocieron la pobreza o la dificultad antes de la celebridad y el respeto generalizado. Varios han vivido en el anonimato antes de figurar en portadas de revistas o ser entrevistados para la televisión. Y más allá de la vanidad que a veces se atribuye a la fama, el hecho importante está en que jamás abandonaron lo que deseaban hacer, sin importar las aparentes carencias que esa elección de vida implicaba. Porque, después de todo, eso era lo que amaban hacer, y ese era su propósito superior.

6) Agradece lo que consigues

Agradecer es quizá la forma más refinada del reconocimiento. Cuando agradecemos damos un lugar, nos damos cuenta del esfuerzo que pusimos en una labor, del tiempo que le dedicamos, de las circunstancias que nos favorecieron y las personas que nos ayudaron, y ello en todos los niveles, desde el más mínimo hasta el más decisivo.

7) Equilibra tus emociones y tu racionalidad

Las emociones y la razón son dos cualidades que conviven en lo que somos y que, en el mejor de los casos, es mejor mantener en su justa medida (si tal cosa existe). A veces las emociones nos pueden llevar por caminos arrebatados e intempestivos y para eso está la razón, para contenerlas. A veces la razón, en la medida en que está moldeada por una ideología dominante, nos hace tomar decisiones frías y calculadoras, egoístas incluso, y ahí es donde las emociones podrían otorgarle su cariz humano.




8) Sé congruente

La congruencia es una cualidad escasa, pero de sumo valor. Sin caer en la rigidez que inmoviliza, si crees en algo, ¡vive en función de ello! Nada te dará mayores satisfacciones ni te hará conseguir mejores éxitos.

POR: PIJAMASURF - 12/04/2015
http://www.pijamasurf.com/2015/12/quieres-tener-una-mente-fuerte-puedes-comenzar-siguiendo-estos-8-habitos/

domingo, 18 de marzo de 2018

19 Hábitos mentales y emocionales que necesitamos dejar marchar para encontrar la paz

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SOMOS LOS ARTÍFICES DE NUESTRA PAZ O DE NUESTRO SUFRIMIENTO: ¿QUÉ VAS A ELEGIR PARA TU VIDA?

John Milton, el poeta romántico inglés, escribió en su poema Paradise Lost que “la mente es su propio lugar: puede hacer del cielo un infierno o del infierno un cielo”. 

Esta idea la podemos encontrar también en distintas tradiciones espirituales y religiosas e incluso, para quienes son escépticos de estos acercamientos, en disciplinas como la psicología o la neurociencia, campos en los que se ha comprobado que la mente es capaz de enfermar a una persona o de fortalecerla. 

Así de poderosa es nuestra conciencia.

En este sentido, la fórmula de la tranquilidad mental no es muy enigmática que digamos. Por siglos se han sugerido ciertos caminos que el ser humano puede seguir si quiere vivir en paz consigo mismo y con lo que le rodea. Las indicaciones están ahí, pero a veces somos nosotros quienes no queremos escucharlas o no estamos listos para seguirlas.




Compartimos a continuación una lista de 19 hábitos que suelen impedir a una persona alcanzar dicha serenidad de mente. Nuestra intención no es señalar para juzgar sino sólo mostrar y, en todo caso, invitar a la reflexión sobre estos puntos. Para recuperar la palabra de otro poeta recordemos a Walt Whitman, que en Canto a mí mismo dijo: “Nadie más puede recorrer este camino. Tienes que recorrerlo por ti mismo”.

1. La necesidad de tener razón

¿Qué más te da tener o no tener razón? ¿Qué pasa si te equivocas? ¿Qué en ti se siente menguado o herido si sientes que no estás en lo correcto, que no sabes o que alguien sabe más que tú o es más hábil que tú? Atiende eso tuyo que se incomoda cuando no tienes razón para que, eventualmente, eso deje de importarte tanto como te importa ahora.

2. La necesidad de tener el control

La vida es azarosa, impredecible… y eso no te gusta, ¿no? ¿O pasa que estás habituado a ser el centro de atención y que sea hacia ti donde todas las miradas convergen? ¿Pero no es eso sumamente angustiante? ¿No te genera demasiada ansiedad querer siempre controlarlo todo? ¿Sigues estando dispuesto/a a pagar ese precio emocional? ¿Qué es lo peor que puede pasar si sueltas ese control? ¿Y si lo reduces sólo a aquello que sí puedes tener a la vista: tú mismo/a, tus propias emociones, tus reacciones, tus decisiones… y nada más?

3. La necesidad de culpar 

Culpar a otros de ciertas situaciones sólo evita que te hagas responsable de eso en tu vida sobre lo cual necesitas tomar las riendas.

4. El discurso autodestructivo

Hay personas que han pasado su vida creyendo que son “menos”: menos valientes, menos inteligentes, menos arriesgadas, menos hermosas, menos hábiles, etc. ¿Pero qué tanto es así y qué tanto son palabras que escucharon una y otra vez hasta que terminaron por aceptarlas como verdad inmutable? ¿Y si cuestionas eso que te dijeron que eras y te atreves a ser de otra manera?

5. Las creencias limitantes

De manera parecida, hay quien nunca se atreve a explorar los límites de su visión del mundo porque aprendió a temer dicha curiosidad. Sin embargo, nunca serás capaz de saber de qué eres capaz si antes no lo intentas. Nunca podrás salir de un lugar si antes no te atreves a dar los primeros pasos.

6. La idea de verdad

La verdad no existe: existen interpretaciones subjetivas y colectivas de hechos que aprendemos a codificar como “verdad”. Si te das cuenta de esto, verás con mayor flexibilidad la vida. Eso que tú crees cierto puede ser radicalmente inaceptable para otros, y viceversa. Además, cada persona forja su idea de verdad a partir de sus propias experiencias, lo cual hace todavía más complejo poder decir que algo es verdad. Comprender y escuchar es mucho menos desgastante que intentar imponer una verdad.

7. La necesidad de quejarse

Hay personas que no pueden vivir sin quejarse, y aunque esto puede considerarse necesario (pues hay mucho en nuestro mundo que se necesita mejorar y sanar), cuando la queja se convierte en hábito estéril es más dañina que útil: hace a las personas infelices, envicia el entorno y deja al mundo tal y como estaba antes de la queja. Si algo no te gusta o te molesta, haz lo necesario para cambiarlo. Si no está a tu alcance, piensa: ¿hay algo que podrías hacer, por ti mismo/a o con ayuda de otros, para transformar esas condiciones?

8. La necesidad de criticarlo todo

Como en el punto anterior, la crítica, cuando se excede, también puede envenenar la mente. Criticar constantemente hace que vivas en un mundo de insatisfacción permanente, donde nada es nunca de tu agrado. ¿Así es como quieres vivir?

9. La culpa 

Por la cultura en la que crecemos a veces nos acostumbramos a sentir culpa cada vez que disfrutamos de algo, que sentimos placer, que exploramos “lo prohibido” o simplemente que nos damos gusto. ¿Pero de qué sirve la culpa? ¿No es cierto que nada más es una tortura inútil que se impone a nuestra capacidad de disfrutar? ¿Imaginas una vida sin culpa?

10. La necesidad de validación externa




¿Haces lo que haces por ti o porque esperas el aplauso de los demás? ¿Actúas teniendo siempre en mente el juicio de los otros sobre tus decisiones y tus conductas? ¿A quién intentas impresionar? Si dejas de vivir para los demás y comienzas a vivir para encontrar tu propia plenitud, tu vida adquirirá otro rumbo, mucho más tranquilo y satisfactorio.

11. La resistencia al cambio

La vida está en cambio permanente. Esa es su naturaleza. Y resistirse a ello sólo da origen al sufrimiento, el dolor, la tensión, y todo para nada, pues al final la vida misma termina por encontrar su cauce, a pesar de nuestras oposiciones. En vez de querer combatir el cambio, aprende a navegarlo.

12. El dolor

Hay dolores que es necesario dejar ir si buscas traer paz a tu mente. A veces el dolor puede ser adictivo. A veces aprendemos a vivir en el dolor y después olvidamos cómo salir de ese medio. También puede pasar que creamos que el dolor es la única forma de honrar la memoria de un afecto –un padre o una madre perdidos, un hijo quizá, un amante–, y que dejar ese dolor será dejar también eso que amamos. Y aunque cada persona tiene su propia manera de atravesar un duelo, si al final quiere salir de esa tortura, deberá aprender a dejar el dolor y continuar con su propia vida, acaso encontrando otras formas de tener vivo ese afecto.

13. Las “etiquetas” que recibiste

Ciertos individuos nunca hacen ejercicio porque crecieron bajo la idea de que no son “personas de deportes”. O nunca abren un libro porque creen que eso es de “intelectuales” y ellos nunca han tenido “cabeza” para eso. Y así con todo. El amor, el saber, la comida, los entretenimientos, etc. Pensar que somos o no somos de tal o cual modo es sólo una etiqueta que recibimos en algún momento de nuestra vida, cuando no teníamos mucha oportunidad de elegir. Pero si de por sí es lamentable limitar a la gente, más aún lo es limitarnos a nosotros mismos dando esos límites por verdaderos.

14. El miedo

El miedo es una de las barreras más poderosas de la mente, pero también una de las más ilusorias. Sus raíces pueden parecer sólidas y profundas, pero a veces basta un examen atento para descubrir que es sencillo arrancarlas, y a veces basta con atrevernos a hacer eso que tanto tememos para darnos cuenta de que el miedo era como una sombra a la que bastaba echar luz para que desapareciera. Conoce tu miedo, explóralo, pregúntate sobre su origen, piensa en la posibilidad de actuar de otra manera.

15. Los pretextos

¿Qué tanto los obstáculos que te impiden continuar surgen de ti mismo/a? La procrastinación, el miedo, las críticas innecesarias, todo ello son pretextos que surgen de tu mente y te impiden avanzar. ¿Por qué sientes que necesitas crear una excusa para no hacer lo que realmente quieres?

16. El pasado

Todos tenemos una relación singular con nuestro pasado. En muchos casos, hay experiencias, situaciones y recuerdos que atesoramos con cariño o, a veces, con una cierta fidelidad engañosa. Cuando es así, puede ocurrir que nos cueste y aun nos duela dejar el pasado: aquello que vivimos con nuestra familia, con una relación amorosa, acaso incluso en una ciudad o alrededor de ciertas personas. Sin embargo, si deseas vivir realmente tu vida, llegará el momento en que necesites soltar el pasado, pues incluso desde su propio nombre está en contradicción con el tiempo presente, con el aquí y el ahora. Si vives añorando lo que fue, difícilmente podrás disfrutar lo que es o aprovechar las circunstancias que te presenta la vida.

17. El rencor

Nunca tendrás paz si vives torturando tu alma con resentimiento. A nadie le es útil ese veneno, y mucho menos a ti. ¿Alguien te lastimó? ¿Qué necesitas para deja atrás ese dolor? ¿Reclamar justicia? ¿Perdonar? ¿Arreglar cuentas? ¿Pasar por un duelo? Como ves, las opciones son diversas. Reflexionar sobre las cualidades de tu resentimiento puede ser el primer paso para sanar esa herida.

18. Los apegos




En el budismo se dice que el apego es el origen del sufrimiento. Si bien esta idea merece explorarse por cuenta propia y con mayor detenimiento, por el momento basta decir que el apego suele ser una resistencia frente al flujo natural de la vida, sus cambios, su azar y su contingencia. Vivir apegados a ideas, hábitos de pensamiento y de conducta e incluso lugares o personas puede impedir que recibamos de lleno la existencia, en todas sus posibilidades y toda su riqueza.

19. Las expectativas

No esperes nada de nadie. Ni de la vida, ni de los demás e incluso ni siquiera de ti mismo. A cambio, ¡vive! Abandonar las expectativas te permitirá dejarte sorprender por la existencia, conocerte mejor a ti mismo y vivir las relaciones con los otros en naturalidad y armonía, sin ningún tipo de niebla que ensombrezca la relación. 

¿Qué te parece? ¿Qué agregarías tú? No dejes de compartirnos tu experiencia y tu opinión en la sección de comentarios de esta nota o en nuestras redes sociales.

POR: PIJAMASURF - 02/19/2018


Las tres drogas más adictivas del mundo

¿Cuáles son las que provocan mayor nivel de adicción? Las clasificamos por sus efectos químicos y sociales.

La manera en que clasificamos como peligroso, adictivo o relativamente benigno un producto, se basa en una intrincada intersección entre la química y las normas sociales. 

Por ejemplo, mientras el LSD está mal considerado en la sociedad, el alcohol, por el contrario, forma parte de muchas interacciones sociales adultas a pesar de ser responsable de miles de muertes cada año en todo el mundo.
También te puede interesar:

Cuando una persona se convierte en dependiente de una sustancia, consideramos que tiene adicción a la misma. Entonces, ¿qué sustancias están asombrosamente aceptadas, pero en realidad son muy destructivas?




El psiquiatra y director de Neuropsicofarmacología en la División de Ciencias del Cerebro en el Imperial College de Londres (Reino Unido) ha realizado un informe junto a un panel de expertos, para poner sobre la mesa cuáles son las tres principales:

Heroína

La heroína es probablemente la más estigmatizada de todas las sustancias ilícitas y el miedo a su consumo y sus correspondientes niveles de adicción están más que fundados. Los brutales síntomas de abstinencia que provoca, inducen a la mayoría a continuar el consumo antes que pasar por tal nivel de dolor.

Según los expertos, la heroína es la más peligrosa y la más adictiva de todas las drogas. Únicamente se necesita una dosis cinco veces más fuerte “de lo normal” para causar la muerte, esto es, una proporción de 1:5. (el LSD o la marihuana tienen una proporción de 1:1000).

Alcohol

El alcohol es legal en la mayoría de países de todo el mundo. A pesar de que está ampliamente aceptado como una forma de relajarse, esta sustancia es capaz de aumentar los niveles de dopamina en el cerebro un 40-360%. Varios expertos han clasificado al alcohol como la droga más perjudicial en la sociedad, en función de su daño a los usuarios y a los que les rodean.

Cocaína

En las películas suelen presentarla como “droga de ricos” pero sus efectos son de todo menos glamurosos. La cocaína y el crack funcionan interfiriendo directamente en la activación de la dopamina del cerebro, lo que se traduce en una “activación anormal de las vías de recompensa del cerebro”. De un modo similar al alcohol, el 21% de las personas que consumen esta droga se convertirán en adicto en algún momento de su vida.

https://www.muyinteresante.es/salud/articulo/las-tres-drogas-mas-adictivas-del-mundo-711457534316

10 beneficios del Palo Santo, la “Madera Sagrada”

Qué es el Palo Santo y para qué sirve

Su aroma dulce y fuerte es fácilmente reconocible y su uso, cada vez más extendido. “Palo Santo” significa “Madera Sagrada” y, como tal, es muy utilizado con fines espirituales. 

Muchos afirman que tiene poderes sanadores y tranquilizantes, por eso ha fascinado a las civilizaciones desde tiempos remotos. 

Entre otros, era muy empleado por los Chamanes Incas en sus rituales religiosos y espirituales, como herramienta perfecta para atraer la buena suerte, alejar la negatividad y conseguir una mejor comunicación espiritual con sus dioses. Hoy, no nos deja de sorprender: cada vez más se conocen nuevos usos y formas de aplicación.




Cómo se llama el árbol de Palo Santo

El árbol Palo Santo, se encuentra principalmente en América del Sur y se conoce como “la madera sagrada” o bursera graveolens.

El Palo Santo es parte de la familia de los cítricos y tiene tintes dulces de pino, menta y limón. Su madera contiene un aroma que se evidencia cuando se quema como leña o es destilada.

Cómo se usa el Palo Santo

Encendelo con una vela.
Verás un humo negro.
Después de unos segundos apagalo agitando tu mano.
Paseate por el espacio en el que quieras limpiar la energía.
Disfrutá del humo blanco espiritual y calmante del palo santo.
Coloca el palo en recipiente a prueba de fuego. La brasa se desvanecerá lentamente.
Puedes volverlo a usar hasta que se te acabe.

Beneficios del Palo Santo

Se utiliza para expulsar las energías negativas y atraer las positivas. Equilibra las energías.
Ayuda a la meditación en tanto relaja la mente e induce una sensación de abandono. Es muy útil en prácticas de Yoga, Reiki y Aromaterapia.
Alivia las tensiones nerviosas y colabora en la resolución de conflictos.
Limpia y purifica los ambientes, además de aromatizarlos.
Ayuda a conectarnos con nuestro propio ser.
Es afrodisíaco: estimula la dulzura y la capacidad de dar y recibir amor.
Eleva la autoestima y mejora el humor.
Aumenta la sensación de calma y bienestar en el hogar y los ambientes en general.
Es un repelente natural de mosquitos.
Es un talismán que llama a la buena suerte.




Qué pasa si se apaga el Palo Santo

Su uso confunde a las personas con el de un incienso. No debe permanecer encendido todo el tiempo. Se quema y luego la brasa produce el humo calmante y limpiador de energía. Cuando la brasa deja de largar humo, hay que volver a encenderlo si queremos seguir limpiando el ambiente.

https://buenavibra.es/zapping/astrologia/10-beneficios-secretos-del-palo-santo/

sábado, 17 de marzo de 2018

Los 7 mejores fertilizantes para tu jardín





¿Por qué perdemos masa muscular en las piernas cuando envejecemos?

A medida que envejecemos, los músculos de las piernas se vuelven más pequeños y débiles, lo que genera problemas con movimientos cotidianos, como subir escaleras o levantarse de la silla. 

© gettyimages

Es algo que nos afecta a todos antes o después, pero no existen muchas explicaciones sobre por qué sucede. 

Ahora, un grupo de investigadores cree haber descubierto la razón de la pérdida natural de músculo en las piernas a medida que las personas envejecen. 




Al parecer se debe a una pérdida de nervios. 

En pruebas realizadas en 168 hombres, descubrieron que los nervios que controlan las piernas disminuyeron alrededor de un 30% a los 75 años. 

Esto hizo que los músculos se consumieran, pero en los atletas más viejos había más posibilidades de que fueran "rescatados" por la reconexión de los nervios. 

Los científicos publicaron su investigación en la revista Journal of Physiology. 

Pérdida de nervios 

Jamie McPhee, de la Universidad Metropolitana de Manchester, en Reino Unido, dijo que los adultos jóvenes generalmente tienen entre 60.000 y 70.000 nervios que controlan el movimiento en las piernas desde la columna lumbar. 

Pero su investigación mostró que esto cambia significativamente en la vejez.
"Hay una dramática pérdida de nervios que controlan los músculos, una pérdida de entre 30% y 60%, lo que significa que se consumen", señaló la especialista."Los músculos necesitan recibir una señal adecuada del sistema nervioso para decirles que se contraigan, para que podamos movernos". 

El equipo de investigación de la Universidad Metropolitana de Manchester trabajó con investigadores de la Universidad de Waterloo, en Canadá, y la Universidad de Manchester, en Reino Unido. 

Estudiaron el tejido muscular en detalle usando imágenes de resonancia magnética y registraron la actividad eléctrica que pasaba a través del músculo para estimar el número y el tamaño de los nervios restantes. 

La buena noticia es que los músculos sanos tienen una forma de protección: los nervios pueden enviar nuevas conexiones para rescatar los músculos y evitar que se agoten. 




Esto es más probable que ocurra en personas en forma con músculos grandes y sanos, dijo McPhee. 

Aunque no se sabe por qué las conexiones entre los músculos y los nervios se rompen con la edad, descubrir más acerca de la pérdida de masa muscular podría ayudar a los científicos a encontrar formas de revertir la afección en el futuro.

vie, 16 mar 2018 04:47 UTC

Drogas presentes en el sistema vial

El problema que acarrean las drogas ataca en la actualidad a cualquier estrato sin distinción. 

Es una situación global que ha traído consigo toda una armada de procesos para combatirlo, sin embargo, continúa estando un paso por delante de las autoridades y aunque se han hecho grandes avances en cuanto al control de estupefacientes, aún hay un largo camino por recorrer.

España no es libre de esta situación.

El tráfico de drogas en el país europeo ha llegado incluso al sector del transporte. A pesar de la responsabilidad que conlleva estar al mando de un vehículo, los transportistas no se detienen de consumir estupefacientes durante las horas en la vía.




Cifras alarmantes

La Dirección General de Tráfico ha recaudado cifras preocupantes durante las diferentes jornadas de detección de drogas aplicadas en varias áreas del país. Casi un 30% de los vehículos autorizados para transporte han sido detenidos o sancionados por denuncias relacionadas con drogas y alcohol.

Más de la mitad de los vehículos sancionados son de carga pesada, como camiones y autobuses. Se han encontrado conductores bajo la influencia de variados tipos de drogas tales como cocaína y cannabis; de la misma manera la gran mayoría de ellos se encontraba igualmente bajo la influencia de grados de alcohol muy superior a los permitidos.

Excesos en la vía

Así como se han descubiertos alarmantes casos de consumo de drogas durante el servicio de transporte, otros tipos de irregularidades también han saltado las alarmas de las autoridades. Entre ellas se encuentra la desproporción en los límites de los tiempos de conducción autorizados.

Los conductores españoles solo pueden mantenerse tras el volante durante nueve (9) horas consecutivas diarias, o aproximadamente cincuenta y seis (56) horas semanales. Sin embargo, se han realizado más de trescientas sanciones con respecto a esta situación tan solo en el último mes.
Situación de riesgo entre los transportistas

Así mismo se presentan problemas entre los transportistas tales como fallas en la documentación del conductor y los vehículos, permisos vencidos y manipulación de los tacógrafos medidores para reducir así los tiempos conducidos.

Las irregularidades en el sistema de tráfico han alcanzado inclusive áreas tan delicadas como lo son los autobuses escolares, en los cuales se han descubierto igualmente conductores bajo la influencia de drogas y anormalidades en la documentación correspondiente.

- 16 marzo, 2018

Escapadas y Rutas