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lunes, 16 de julio de 2018

Nuevo estudio de hospital señala a una estatina (Zarator) como el fármaco que da más problemas

La publicación médica Gaceta sanitaria ofrece un nuevo estudio sobre los daños provocados por medicamentos hecho en el Hospital del Mar de Barcelona. 

Llama la atención que el medicamento que más problemas causa sea la atorvastatina, del grupo de las llamadas estatinas, muy usadas para combatir el “colesterol malo”.

En efecto, durante el análisis se detectaron 4.587 problemas relacionados con la medicación en 44.870 pacientes ingresados. No es poco precisamente, alrededor del 10% de las personas que estaban en el hospital tuvieron algún encontronazo con un fármaco. Como nos cuentan los investigadores que han hecho el trabajo:

Los más frecuentes fueron errores de prescripción relacionados con el uso incorrecto de la orden médica informatizada (18,1%), seguidos por las interacciones (13,3%) y la necesidad de ajuste de dosis por alteración de la función renal o hepática (11,5%)”.



Tras la atorvastatina, que produjo problemas en el 3,6% de las personas de las que se reportaron incidentes, los que siguen en el ranking son: el anticoagulante enoxaparina, el antibiótico amoxicilina, el bromuro de ipratropio, broncodilatador usado para reducir síntomas en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y en el asma y la levotiroxina, para los enfermos de tiroides.

La marca más conocida de la atorvastatina es Lipitor, que fue introducido en el mercado por la multinacional farmacéutica Pfizer. No deja de ser paradójico que sea el que más problemas acumula en ese estudio y que al tiempo sea uno de los medicamentos más lucrativos de todos los tiempos.

En efecto, el principio activo es uno de los medicamentos más vendidos de la historia. Seguramente le ha vendido bien la “moda” de controlar el nivel de “colesterol malo” en la sangre mediante píldoras. Lo que no es tan conocido y desconozco si se habrá dado algún caso documentado en el Hospital del Mar, es que puede provocar diabetes a quien lo tome.

Este fármaco pertenece al grupo de las citadas estatinas y en España se llama Zarator. Lo que sucedió con este tipo de medicamentos es que hubo un marketing previo a su introducción en el mercado muy agresivo, luego, como siempre, se produjo su aprobación con los ensayos de los laboratorios y a continuación, escribamos que quedamos a la espera de tener datos sobre su seguridad una vez introducidos en el mercado. Su cuestionamiento, cosa que no hace el estudio que comento, es tardío.

También están los negocios, cuando concluyó el periodo por el que la atorvastatina estaba protegida por la patente, hubo tortas entre farmacéuticas para poder fabricar el genérico del fármaco. Las empresas Ranbaxy y Teva llegaron a un arreglo con el estado de Nueva York y pagaron 300.000 dólares por haber obtenido la exclusividad de venta del genérico del Lipitor. Luego lo harían otros laboratorios.

Al mismo tiempo, el gobierno federal clausuró el laboratorio en donde Ranbaxy iba a fabricar el nuevo genérico porque sus condiciones no cumplían la normativa de calidad. Fue en ese momento cuando la citada compañía y Teva, en contravención de la ley, acordaron que Ranbaxy cediera a esta los seis meses de exclusividad en la fabricación de Lipitor, el fármaco para el colesterol líder mundial de ventas.

Resulta también paradójico, por volver al trabajo publicado en Gaceta sanitaria, que las Reacciones Adversas a los Medicamentos (RAM) y los errores médicos, son la tercera causa de muerte en el mundo occidental.

Pero por nuestra experiencia, los profesionales sanitarios en muy pocas ocasiones relacionan un problema de salud con un medicamento. No suelen existir anotaciones sobre esos efectos secundarios en la historia clínica del paciente cuando tienen una sospecha de RAM.



También puede ocurrir que los médicos en muchos casos saben que uno de sus pacientes sufre una reacción adversas grave pero no le dicen nada por miedo a que les exijan responsabilidades legales.

Los daños provocados por tratamientos médicos en la práctica apenas son notificados, si por profesionales ni por usuarios. A veces si el efecto secundario del fármaco es evidente o las lesiones provocadas muy claras ponen: “Posiblemente es por el medicamento o pudiera ser…”.

Es decir, cada vez hay más trabajos que llaman la atención sobre la iatrogenia, los daños provocados por los sistemas sanitarios pero son estadísticas “fantasma”, que apenas salen a la luz. Como escribo muchas veces asistimos a una epidemia fantasma de iatrogenia.

Por Miguel Jara 16 de julio de 2018
http://www.migueljara.com/2018/07/16/nuevo-estudio-de-hospital-senala-a-una-estatina-zarator-como-el-farmaco-que-da-mas-problemas/

viernes, 24 de abril de 2015

El consumo de estatinas aumenta en un 46 por ciento el riesgo de desarrollar diabetes


Una nueva investigación muestra que el uso de estatinas se asocia con un incremento del 46 por ciento en el riesgo de desarrollar diabetes, incluso después de ajustar por factores de confusión, según han informado este jueves medios de comunicación.


© Greenmed Info.com

El estudio, publicado en 'Diabetologia', fue realizado por el profesor Markku Laakso, del Instituto de Medicina Clínica de la Universidad de Finlandia Oriental y el Hospital de la Universidad de Kuopio, Finlandia, y sus colegas. 

Trabajos anteriores han sugerido un mayor riesgo de varios niveles de desarrollar diabetes asociada con el uso de estatinas, pero han tenido limitaciones: las poblaciones de estudio han incluido participantes con alto riesgo de enfermedad cardiovascular, por lo que es posible que el riesgo de diabetes en los ensayos clínicos difiera del de la población general. 

Muy a menudo en los estudios previos el diagnóstico de la diabetes se ha basado en la autoevaluación de la diabetes o la medición de la glucosa en ayunas, lo que lleva a una subestimación de las cifras reales de los casos de diabetes. 

En este nuevo trabajo, los autores investigaron los efectos del tratamiento con estatinas en el riesgo de diabetes tipo 2 y el deterioro del control del azúcar en sangre en 8749 hombres no diabéticos durante seis años de seguimiento de la población del estudio 'Síndrome Metabólico en Hombres' (METSIM), con sede en Kuopio, Finlandia. También analizaron los mecanismos de la diabetes inducidos por las estatinas mediante la evaluación de los cambios en la resistencia a la insulina y la secreción de insulina. 

Los participantes, de entre 45 a 73 años, fueron seguidos durante 5,9 años. Se diagnosticó diabetes en 625 hombres, bien con una prueba de tolerancia oral a la glucosa, con un nivel de HbA1c del 6,5 por ciento o superior, o la medicación antidiabética iniciada durante el seguimiento. Se evaluó la sensibilidad a la insulina y la secreción. 

Los expertos encontraron que, después de ajustar los resultados por edad, índice de masa corporal (IMC), circunferencia de la cintura, actividad física, tabaquismo, consumo de alcohol, antecedentes familiares de diabetes y tratamiento beta-bloqueante y diuréticos, los pacientes tratados con estatinas presentaban un 46 por ciento más de probabilidades de desarrollar diabetes que los que no tomaban estatinas.

jue, 05 mar 2015 12:01 UTC
http://es.sott.net/article/37686-El-consumo-de-estatinas-aumenta-en-un-46-por-ciento-el-riesgo-de-desarrollar-diabetes

jueves, 5 de febrero de 2015

Consumo indiscriminado de estatinas a pesar de su ineficacia y efectos adversos


La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha realizado un estudio entre más de 2.300 españoles de entre 25 y 74 años y ha comprobado que se están consumiendo fármacos para reducir el colesterol de manera indiscriminada, algo que puede provocar muchos daños pues se usan medicamentos de eficacia controvertida y muchos efectos adversos. 


Los datos de la encuesta de OCU muestran que un 27% de los españoles entre 25 y 74 años reconoce tener problemas con el colesterol (cifra menor a la de países de nuestro entorno como Portugal o Italia). Pero el valor que esto tiene a la hora de determinar el riesgo cardiovascular de cada persona es relativo. 

El mensaje de que el colesterol es malo y que hay que mantenerlo a raya ha calado en la sociedad. Tomar el grupo de medicamentos conocidos como estatinas se ha convertido así en algo corriente, hasta el punto de que ésta es la opción para el 67% de las personas que intentan reducir los niveles de colesterol. Toda una victoria delmarketing del miedo. 

Hay una corriente "científica" que usa el marketing del miedo para promover la utilización masiva de medicamentos estatinas contra el colesterol y su venta sin prescripción para evitar enfermedades del corazón. De los riesgos de esta práctica poco cuentan... 

Pero los hay y muchos. La Agencia estadounidense de medicamentos (FDA), por ejemplo, ha advertido que algunas estatinas como Zarator pueden provocar diabetes

Una de las claves para entender cómo es posible una sociedad tan medicada contra algo que no es en sí "malo" está en las guías de aplicación de esos medicamentos y su promoción, en parte en manos de sociedades profesionales financiadas por los laboratorios interesados en el consumo de estatinas

Muchas personas desconocen que el hecho de tener unos niveles altos de colesterol no es razón suficiente para medicarse. OCU, que junto con los médicos y doctoras de No Gracias promueve la campaña Pastillas, las justas, reitera que tener el colesterol alto no es en sí mismo una enfermedad, sino sólo uno de los muchos factores que podrían contribuir al desencadenamiento de problemas cardiovasculares. Y ni tan siquiera el más decisivo. 

Es más, por sí solo y cuando no va acompañado de otras circunstancias, como ser fumador, el sedentarismo, la diabetes, el sobrepeso o una edad avanzada, apenas eleva el riesgo de sufrir un accidente o desarrollar una enfermedad cardiovascular. 

Los datos de la encuesta llevada a cabo por OCU muestran que el 22% de los españoles consume o ha consumido estatinas u otros medicamentos para reducir el colesterol. Se ha medicalizado un problema que, en muchos casos, podría enfocarse de otro modo, sin tener que recurrir a compuestos que presentan abundantes efectos adversos y cuya utilidad es controvertida

Los datos de la encuesta demuestran que en muchos de los casos se está medicando sin necesidad. Una persona de 40 años con un colesterol algo por encima del límite, pero que no fume y tenga un peso normal, si baja ese nivel no reducirá en más de un 1% su riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares. La ganancia es tan pequeña que es discutible que merezca la pena exponerse a un tratamiento que es permanente, que tiene efectos adversos y un considerable coste tanto para los bolsillos particulares como para las arcas públicas. 

El 21% de los encuestados con un tratamiento basado en estatinas ha experimentado, entre otros, calambres musculares o cansancio. En más de un tercio de esas ocasiones, las reacciones fueron severas. 

La evidencia científica es que se ha sobredimensionado el impacto del colesterol. Esto no quiere decir que debamos despreocuparnos o que la medicación no sea adecuada para personas con un cuadro de alto riesgo y niveles disparados. Pero nada justifica un crecimiento del consumo de estatinas entre 2000 y 2012 de un 442% (según datos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios), excepto una campaña mercantil muy hábilmente orquestada. 

Y no sólo la industria farmacéutica está detrás de esa campaña. También esa aparte de la industria alimentaria que nos quiere vender que su comida además tiene funciones medicamentosas. 

"Tener más de 200 y no bajarlo es un error", nos dice el entrenador de la selección española de fútbol, Vicente del Bosque en un anuncio de Danacol.

Pero resulta que tenerlo alto es cuando se pasa de 240 mg/dl. Así lo explica la Sociedad Española de Cardiología (SEC) nada sospechosa de ser crítica pues además de recibir financiación de los laboratorios, certifica la eficacia de Danacol. El objetivo es claro: conseguir más recetas de medicamentos y ventas denutracéuticos

Es llamativo que entre quienes siguen un tratamiento para bajar el colesterol, apenas un 2% optan exclusivamente por adaptar su estilo de vida, practicar ejercicio físico o controlar su dieta. El 41% se limita exclusivamente a medicarse. Esto es lo que hay que cambiar pues es evidente que ha de ser al revés; hacer el esfuerzo de cambiar nuestro estilo de vida y dejar los medicamentos para cuando se necesitan de verdad.

Miguel Jara
jue, 05 feb 2015 15:39 CET
http://es.sott.net/article/35618-Consumo-indiscriminado-de-estatinas-a-pesar-de-su-ineficacia-y-efectos-adversos

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