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lunes, 1 de julio de 2013

Sangre de Drago: Savia que Cura

El látex o savia de color rojo intenso de este árbol amazónico resulta, principalmente, un excelente cicatrizante.

En el alto Amazonas, en Perú, Ecuador y Brasil, a una altitud de entre los 1.200 y los 3.000 metros, en el interior de los bosques lluviosos de montaña, tiene su hábitat natural la sangre de drago (Croton lechleri), un árbol de la familia de las euforbiáceas que puede llegar a medir entre 10 y 25 metros de altura, con hojas en forma acorazonada, lustrosas, y flores de color blanco verdoso.

El poder curativo de su látex ha sido bien conocido desde antiguo por los habitantes nativos. La primera referencia escrita de sus usos medicinales se remonta al siglo XVII. Fue documentada por el naturalista español Bernabé Cobo.

Ya entonces se observó cómo los indígenas se servían del látex para sellar heridas en la piel, frenar la infección y acelerar la cicatrización. Pero lo usaban también sobre fracturas, heridas y hemorroides.

Se han demostrado sus propiedades medicinales como cicatrizante, por el contenido del alcaloide taspina, y como antiviral, por el contenido del principio SP-303, una proantocianidina oligomérica de acción antiviral.

También analgésico y desinflamante es especial para el tratamiento de de ulceras estomacales, gastritis crónicas, cirrosis al hígado y heridas internas. También para uso externo en inflamación dérmica, reumatismo y cura el acne.

Futuro prominente

Conocido como Sangre de Grado, gracias a su savia roja y espesa, Croton lechleri ha sido usada durante siglos por los indígenas del Amazonas como medicina herbal para tratar heridas, calmar el dolor y aliviar dolor gastrointestinal. El Doctor Wallace y su equipo de investigación de la University de Calgary’s Faculty of Medicine (*) están conduciendo una investigación experimental sobre la Sangre de Grado como un potente inhibidor de la inflamación y el dolor.

"Dr. John Wallace predice que todo gabinete medicinal y kit de primeros auxilios en América del Norte algún día contendrá medicinas que tengan la savia del árbol Croton lechleri de América del Sur: 
“La Sangre de Grado no solo previene la sensación de dolor, sino que también bloquea la respuesta del tejido a los químicos liberados por los nervios que promueven la inflamación. No hay actualmente otra sustancia que conozcamos que tenga las mismas propiedades,” dice Wallace.

En estudios de laboratorio, la investigación de Wallace ha demostrado que la Sangre de Grado bloquea la activación de las fibras nerviosas que transmiten señales de dolor al cerebro, por lo tanto funciona como un amplio analgésico.

En una prueba clínica hecha con trabajadores en control de pestes en Louisiana, se descubrió que un bálsamo hecho de Sangre de Grado proveía alivio de las mordeduras y picaduras de una amplia variedad de insectos dentro de 90 segundos.

El estudio mostraba mas adelante que la Sangre de Grado ofrecía un alivio frente al dolor y paliaba los síntomas – picazón e hinchazón – hasta por seis horas. Tipo similares de dolor e inflamación pueden ocurrir en el tracto gastrointestinal – con gastritis, enfermedad ulcerosa y diarrea infecciosa. Wallace dice, “Nosotros encontramos que en animales con estas condiciones, la savia promueve curación gastrointestinal.”

La Sangre de Grado tiene acciones anti-bacteriales, demostrando excelente promesas como tratamiento de primeros auxilios de mordeduras y picaduras de insectos, laceraciones y hasta quemaduras. Wallace, que promueve estos estudios en colaboración con los investigadores en Albany Medical College en Albany, NY, dice que el aislamiento del ingrediente activo de la Sangre de Grado podría llevar a terapias para un amplio rango de enfermedades inflamatorias, incluyen asma, artritis y colitis ulcerosa.

Una serie de estudios en diversos países han comprobado las cualidades cicatrizantes de la Sangre de Grado. Asimismo se ha comprobado el efecto antiulceroso en estudios científicos, indicando que su efecto es complementado por un efecto protectivo de la mucosa gástrica.

También se han realizado múltiples estudios que demuestran la actividad antiviral y antimicrobiana contra herpesvirus, influenza, hepatitis, RSV, bacterias Gram (+), hongos dermatofíticos, entre muchos otros.

Usos recomendados

En uso tópico, la sangre de drago ayuda a desinfectar heridas y a combatir el herpes simple. Se utiliza asimismo como antiséptico vaginal y sobre llagas en la boca.

También puede ayudar a sanar otros daños en la mucosa bucal, incluidos los infligidos tras una extracción dental. Alivia el dolor, reduce la reacción inflamatoria y ayuda a que se forme costra y a que la piel se regenere de manera rápida. 

Para infecciones gástricas 
En uso interno la sangre de drago se indica para proteger y reparar las mucosas gastrointestinales. Combate con eficacia la acción de la bacteria intestinal Helicobacter pylori, responsable de muchas úlceras gastroduodenales, al alcalinizar el medio donde prosperan y dificultar así su reproducción. Se indica también para mediar en infecciones gástricas e intestinales en gastroenteritis, gastritis, colitis ulcerosas, diarreas y síndrome del colon irritable. En tal caso se puede tomar el látex directamente o en extracto, 3 gotas tres veces al día. 

Un bálsamo para la piel 
En uso externo se destina a aliviar quemaduras, dermatitis, picaduras, mordeduras y úlceras de la piel. 
La forma tradicional de preparar un remedio con sangre de drago es disolviendo el látex en una infusión de llantén o malvavisco para usarla en forma de lavado, enema o friegas sobre el área afectada de la piel. También se puede aplicar directamente, hasta que quede absorbido. Se verá que pasa del rojo intenso original al blanco. Hay que procurar no teñir la ropa. 

La resina y la corteza de la Sangre de grado son utilizadas actualmente en la medicina tradicional de América del Sur prácticamente del mismo modo que el indígena. En la medicina herbal peruana se recomienda para hemorragias, como un lavage antiséptico vaginal y de modo tópico, para la curación de heridas. También utilizado internamente para ulceras en boca, garganta, intestinos y estomago; como antiviral para virus respiratorios superiores, virus estomacales y HIV; interna y externamente para cáncer, y tópicamente, para afecciones de la piel, picaduras y mordeduras de insectos. En la medicina tradicional brasilera la savia es comúnmente utilizada para heridas, hemorragia, diarrea, ulceras bucales, y como un tónico general.

Precauciones Generales 
Por su elevado contenido en alcaloides, esta planta está contraindicada en el embarazo, la lactancia y en niños menores de 12 años. Y por el riesgo de que genere irritación gástrica, sobre todo en dispepsias hipersecretoras, se aconseja acompañarla con infusiones demulcentes a base de llantén o malvavisco.

Bibliografía: 
Articulo: La savia del árbol de América del Sur es analgésico, anti-inflamatorio y antibiótico, Ciencia Natural Mayo 15, 2000: Dr. John Wallace de la University de Calgary’s Faculty of Medicine. 
(*) Esta investigación es respaldada por el Medical Research Council and the Alberta Heritage Foundation for Medical Research.” 
Tran, C. D., et al. "The role of Amazonian herbal medicine Sangre de Grado inHelicobacter pylori infection and its association with metallothionein expression."Helicobacter. 2006 Apr; 11(2): 134-5. 
Jones, K. “Review of sangre de drago (Croton lechleri)--a South American tree sap in the treatment of diarrhea, inflammation, insect bites, viral infections, and wounds: traditional uses to clinical research.” J. Altern. Complement. Med. 2003 Dec; 9(6): 877-96. 
Sandoval, M., et al. “Sangre de grado (Croton palanostigma) induces apoptosis in human gastrointestinal cancer cells.” J. Ethnopharmacol. 2002; 80(2-3): 121–9. 
Chen, Z. P., et al. “Studies on the anti-tumour, anti-bacterial, and wound-healing properties of dragon’s blood.” Planta Med. 1994; 60(6): 541–45.

lunes, 4 de junio de 2012

El Higado.Funciones

martes, 24 de abril de 2012

¿ Cirrosis ?

LOCALIZACIÓN Y FUNCIONES DEL HÍGADO

Resultado de imagen de Cirrosis
El hígado es el órgano más grande del cuerpo con un peso aproximado de 3 libras. Tiene forma de gajo y está localizado debajo de la caja torácica, al lado derecho del cuerpo. El hígado es un órgano importante que recibe sangre de dos fuentes distintas. 

Muchas de las sustancias transportadas a través de la sangre son modificadas durante su paso por el hígado. Este órgano lleva a cabo una variedad compleja de funciones como: limpiar y purificar el suministro de sangre, degradar ciertas sustancias químicas en la sangre y fabricar otras.

QUÉ ES LA CIRROSIS HEPÁTICA? 

La cirrosis hepática es una condición ocasionada por ciertas enfermedades crónicas del hígado que provocan la formación de tejido cicatrizal y daño permanente al hígado. El tejido cicatrizal que se forma en la cirrosis hepática daña la estructura del hígado, bloqueando el flujo de sangre a través del órgano. La pérdida del tejido hepático normal disminuye la capacidad que tiene el hígado de procesar nutrientes, hormonas, fármacos y toxinas. También disminuye la capacidad del hígado para producir proteínas y otras sustancias. 

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS PRINCIPALES DE LA CIRROSIS? 

Alcoholismo crónico 
Hepatitis viral (tipo B, C y D) 
Hepatitis auto inmune 
Trastornos hereditarios 
Deficiencia de Alfa-1 Antitripsina 
Fibrosis quística 
Hemocromatosis 
Enfermedad de Wilson 
Galactosemia 
Enfermedades relacionadas con el almacenaje de glicógeno 
Atresia Biliar 
Reacción severa a medicamentos (fármacos) 
Exposición a toxinas ambientales 
Ataques repetidos de fallo cardiaco acompañado de congestión hepática 

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DE LA CIRROSIS?

Resultado de imagen de CirrosisPrimeros síntomas. Las personas que tienen cirrosis con frecuencia tienen pocos síntomas al comienzo de la enfermedad. Los dos problemas principales que eventualmente ocasionan síntomas son pérdida del funcionamiento de las células hepáticas y distorsión del hígado causado por la cicatrización. La persona puede experimentar: 

fatiga 
debilidad y agotamiento 
falta de apetito 
náuseas 
pérdida de peso 

Síntomas avanzados. 

Edema y ascites. Según disminuye la función hepática, menos proteína es producida por el órgano. Por ejemplo, se produce menos albúmina, lo que resulta en acumulación de agua en las piernas (edema) o en el abdomen (ascites). 

Sangrado y/o formación de hematomas. Una disminución en las proteínas necesarias para la coagulación sanguínea ocasiona facilidad de sangrado y/o fácil formación de hematomas. 

Ictericia. La ictericia se caracteriza por la coloración amarillenta de la piel debido a la acumulación del pigmento de la bilis que pasa del hígado a los intestinos. 

Picor intenso. Algunas personas con cirrosis experimentan picor intenso debido a productos de la bilis que son depositados en la piel. 

Piedras en la vesícula. Frecuentemente se forman piedras en la vesícula debido a que no llega suficiente bilis a la vesícula. 

Encefalopatía. El hígado de las personas con cirrosis presenta dificultad para remover las toxinas, las cuales se acumulan en la sangre. Estas toxinas pueden ocasionar confusión mental, y degenerar en cambios de personalidad y hasta coma. Los primeros signos de acumulación de toxinas en el cerebro pueden incluir descuido en la apariencia personal, dificultad para concentrarse, cambios en los hábitos de sueño, pérdida de memoria e insensibilidad. 

Lentitud para metabolizar medicamentos/fármacos. Usualmente los medicamentos/fármacos son metabolizados/filtrados por el hígado. En la cirrosis este proceso se vuelve más lento. Los medicamentos/fármacos se acumulan en el cuerpo por causa de la inhabilidad del hígado de metabolizar los mismos con la debida rapidez. Con frecuencia, las personas con cirrosis son muy sensitivas a los medicamentos y sus efectos secundarios. 

Hipertensión portal y/o várices. Uno de los problemas más serios que presentan las personas con cirrosis es presión en los vasos sanguíneos que fluyen a través del hígado. Normalmente, la sangre de los intestinos y el bazo es bombeada hacia el hígado a través de la vena portal. 

 Sin embargo, en la cirrosis el flujo normal de la sangre se disminuye, causando presión en la vena portal. Esto produce un bloqueo en el flujo normal de la sangre, lo que ocasiona que el bazo se agrande. 

La sangre que sale de los intestinos trata de buscar salida a través de la formación de nuevos vasos sanguíneos. Algunos de estos vasos sanguíneos se agrandan (várices). Las várices pueden formarse en el estómago y en el esófago (tubo que conecta la boca con el estómago). Las várices tiene paredes muy frágiles y tienen una presión muy alta. 

Existe gran riesgo de que se rompan y que ocasionen un problema serio de sangrado en la parte superior del estómago o el esófago. Si esto ocurre, la vida de la persona corre peligro y hay que tomar acción rápida para detener el sangrado. 

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA LA CIRROSIS?

Con frecuencia el médico puede diagnosticar cirrosis por los síntomas que presenta la persona y por pruebas de laboratorio. 

Examen físico. Mediante un examen físico el médico puede notar un cambio en el tacto y tamaño del hígado. Su médico golpeará levemente su abdomen en el área que se encuentra sobre el hígado (percusión). El sonido resultante puede indicar un cambio en el tamaño y posición del hígado. También revisará el estado de salud de su hígado ejerciendo presión en el área circundante. Un hígado normal no se encuentra encogido ni agrandado, y tampoco se encuentra sensible al tacto.

Encogimiento del hígado. La hepatitis crónica puede degenerar en cirrosis o, posiblemente, cáncer del hígado. En los pacientes con cirrosis el hígado comienza a encogerse y se endurece. También ocurre cicatrización del hígado. Este cambio en la estructura del hígado puede resultar en el deterioro permanente de las funciones del hígado. 

Pérdida total de las funciones hepáticas. Según empeora la cirrosis, la mayoría de las funciones hepáticas se pierden. El hígado se endurece y se reduce en tamaño. Puede ocurrir acumulación de líquido en el abdomen y en las piernas. Es común el sangrado gastrointestinal agudo secundario a várices del esófago y también puede presentarse lentitud mental.

Pruebas de sangre. Si el médico tiene sospecha de cirrosis, le recomendará se realice ciertas pruebas de sangre. Estas pruebas le ayudarán a determinar si existe una enfermedad hepática. 

Pruebas de imágenes. En algunos casos, el médico puede recomendar otras pruebas diagnósticas como el TAC (tomografía axial computadorizada), el ultrasonido y el escáner del hígado/bazo por radioisótopos. 

Biopsia del hígado. El médico puede recomendar un biopsia del hígado para confirmar el diagnóstico de cirrosis. La biopsia hepática se realiza por medio de la inserción de una aguja a través de la piel hasta el hígado para tomar muestras del tejido hepático.

Cirugía. En ocasiones, el diagnóstico se realiza durante una cirugía que le permite al médico examinar completamente el hígado. También el hígado puede ser examinado por medio de una laparoscopía (procedimiento en el que se inserta un tubo flexible a través de una pequeña incisión en el abdomen que le permite ver el hígado).

¿CUÁLES SON LAS OPCIONES DE TRATAMIENTO PARA LA CIRROSIS?

El tratamiento para la cirrosis está dirigido a detener o retrasar su progreso. minimizar el daño a las células hepáticas y reducir las complicaciones. En la cirrosis alcohólica, la persona debe dejar de consumir alcohol. En el caso de personas que tienen hepatitis viral, el médico podría administrarle esteroides o medicamentos antivirales para reducir el daño a la célula hepática.

Ciertos medicamentos pueden ser recomendados para controlar algunos síntomas de la cirrosis como el picor y la acumulación de líquido en el cuerpo (edema). Los diuréticos son medicamentos que ayudan a eliminar el exceso de líquido y prevenir la edema. 

A través de la alimentación y terapia con medicamentos/fármacos se puede mejorar la función mental que se encuentra alterada por causa de la cirrosis. La disminución de le ingestión de proteínas ayuda a que se formen menos toxinas en el tracto digestivo. Algunos laxantes como la lactulosa pueden ser administrados para ayudar en la absorción de toxinas y acelerar su eliminación a través de los intestinos.

Los dos problemas principales de la cirrosis son el fallo hepático--cuando las células hepáticas dejan de funcionar--y el sangrado ocasionado por la hipertensión portal. Como tratamiento para la hipertensión portal, el médico puede recetar medicamentos beta bloqueadores.

Si ocurre sangrado de las várices del estómago o del esófago, el médico puede inyectar estas venas con un agente esclerotizante a través de un tubo flexible (endoscopio) que se inserta a través de la boca hasta el esófago.

En casos críticos, podría ser necesario realizar un trasplante de hígado. Otra opción de cirugía es la derivación portacaval (procedimiento que se utiliza para disminuir la presión en la vena portal y en las várices).

Las personas con cirrosis frecuentemente viven vidas saludables por muchos años. Aun cuando surjan complicaciones, usualmente éstas pueden ser tratadas. Algunas personas con cirrosis han sido sometidos exitosamente a un trasplante de hígado.

No obstante, es importante recordar que todas las pruebas, procedimientos y medicamentos conllevan riesgos. Para tomar decisiones informadas sobre su salud asegúrese de preguntarle a su médico sobre los beneficios, riesgos y costos de todas(os) las pruebas, procedimientos y medicamento.

martes, 20 de marzo de 2012

Los Posibles Riesgos en las Bebidas con Gas


Según un artículo publicado en The Independent, una nueva investigación de una universidad británica sugiere que un conservante común en conocidos refrescos con gas puede causar un daño grave celular, desactivando partes vitales del ADN.

Este problema, relacionado habitualmente con el envejecimiento y el alcoholismo, puede llevar a una cirrosis del hígado y a enfermedades degenerativas como el Parkinson.

Este descubrimiento puede tener importantes consecuencias para los cientos de millones de personas de todo el mundo que consumen este tipo de bebidas, además de avivar la controversia que rodea a los aditivos alimentarios, relacionados también con la hiperactividad en los niños.

Los conservantes en la mira

La preocupación se centra en la seguridad del E211, conocido como benzoato de sodio, un conservante utilizado durante décadas por la industria de las bebidas carbonatadas a nivel internacional. El benzoato de sodio, que deriva del ácido benzoico, se encuentra de forma natural en las bayas, pero en los refrescos con gas se utiliza en grandes cantidades para evitar la formación de moho. También se añade a las conservas en vinagre y a las salsas.

El benzoato de sodio ya ha sido motivo de preocupación anteriormente, debido a que su combinación con el aditivo vitamina C en refrescos con gas da lugar al benceno, una sustancia cancerígena. Un examen de la Food Standards Agency (FSA) sobre el benceno en refrescos con gas descubrió el pasado año unos niveles demasiado elevados en cuatro marcas que fueron eliminadas del mercado.

Ahora, el profesor Peter Piper, un experto en envejecimiento de la Universidad de Sheffield que ha estado investigando el benzoato de sodio, ha hecho público otro de sus peligros. Piper, profesor de biotecnologíay biología molecular, estudió en su laboratorio el impacto del benzoato de sodio en células vivas de levadura, encontrando algo alarmante: el benzoato dañaba una zona importante del ADN en la mitocondria de las células, hasta el punto de desactivarla totalmente.

La mitocondria consume el oxígeno para producir energía y si se daña las células funcionarían muy mal. Además del envejecimiento, hay toda una serie de enfermedades que se están relacionando con daños en esta zona del ADN, como el Parkinson y varias enfermedades neurodegenerativas.

La FSA respalda el uso en el Reino Unido del benzoato de sodio, que también ha sido aprobado por la Unión Europea, pero algunos diputados han pedido que se investigue urgentemente este tema. "Muchos aditivos son relativamente nuevos y su impacto a largo plazo es incierto. Es obvio que este conservante debe ser investigado aún más por la FSA", señaló Norman Baker, diputado liberal demócrata del Reino Unido.

En el año 2000, la OMS lo declaró seguro, pero con la observación de que la ciencia que avalaba su seguridad era “limitada”. Según Piper, las pruebas realizadas por la FDA estadounidense están obsoletas.

"La industria afirma que estos compuestos han sido probados y son completamente seguros", añade, "pero según los criterios actuales de seguridad, las pruebas que se realizaron no eran las adecuadas. Como todo, las pruebas de seguridad avanzan constantemente y ahora es posible realizar unas pruebas de seguridad mucho más rigurosas que hace 50 años".

Dieta sin benzoatos

Estos aditivos se incluyen dentro del grupo de conservantes y se les distingue con las siguientes denominaciones: ácido benzoico (E 210), benzoato sódico (E 211), benzoato potásico (E 212) y benzoato cálcico (E 213). Su actividad antimicrobiana es mayor en un medio ácido. Por ello está permitido el uso de estos aditivos (solos o en combinación con otros conservantes ácidos) en productos ácidos o ligeramente ácidos como bebidas refrescantes con acidulantes, zumos, chicles, encurtidos, determinados productos fermentados, mermeladas y confituras, y diversidad de salsas, condimentos y aderezos, entre otros.

El Comité Mixto FAO/OMS de Expertos en Aditivos Alimentarios (JECFA), tras evaluar la ingesta media de benzoatos de la dieta a partir de la información proporcionada por diversos países, estima como aceptable una ingesta diaria (IDA) de ácido benzoico y benzoato de sodio de 0-5 miligramos por kilo de peso y día. No obstante, la tendencia actual es utilizarlos cada vez menos y sustituirlos por otros conservantes de sabor neutro y menos problemáticos, como los sorbatos.

Más aditivos y reacciones alérgicas

Los sulfitos son aditivos conservantes (del E 220 al E 228) que también pueden causar urticaria y otros trastornos de salud como opresión en el pecho, retortijones, diarrea, e incluso pueden desencadenar ataques de asma en personas asmáticas sensibles a éstos. Como conservantes son muy empleados en diversidad de alimentos como zumos de uva, mostos, vinos, sidra, vinagre, conservas vegetales, aceitunas o frutas desecadas, entre otros.

Los aditivos colorantes son junto a benzoatos y sulfitos, los que mayor implicación tienen en reacciones alérgicas. No obstante, de los más de 40 aditivos colorantes permitidos actualmente por la Unión Europea, son los aditivos azoicos o azocolorantes, un tipo de colorantes artificiales, los potencialmente más problemáticos. Dentro de este grupo se incluyen E102 o tartracina, E110 o amarillo anaranjado S, E122 o azorrubina (también llamado carmoisina), E120 o rojo cochinilla y E129 o rojo allura AC.

Por el momento sólo se han demostrado reacciones alérgicas con la tartracina. Este colorante puede afectar también a personas sensibles a la aspirina, provocándoles afecciones cutáneas o respiratorias, no graves pero sí molestas, más manifiestas entre el público infantil. Precisamente, los niños son los que están más expuestos a este tipo de aditivos ya que se trata de componentes habituales en las golosinas de colores

Fuente: http://www.alimentacion-sana.com.ar/portal%20nuevo/actualizaciones/bebidascongas.htm

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