miércoles, 15 de agosto de 2018

Trauma perdido y encontrado: cómo el trauma familiar heredado da forma a quienes somos

El pasado nunca está muerto. Ni siquiera es pasado. 

- William Faulkner, Réquiem por una monjaUna característica bien documentada del trauma, que es familiar para muchos, es nuestra incapacidad para articular lo que nos pasa. 

No sólo perdemos nuestras palabras, sino que algo le ocurre a nuestra memoria también. 

Durante un incidente traumático, nuestros procesos de pensamiento se vuelven dispersos y desorganizados, de tal manera que ya no reconocemos los recuerdos como pertenecientes al evento original. 

En su lugar, en nuestro inconsciente se almacenan fragmentos de la memoria de manera dispersa y en forma de imágenes, sensaciones corporales y palabras; y éstas pueden llegar a ser activadas más tarde por cualquier cosa que tenga una remota reminiscencia de la experiencia original. 

Una vez que se activan, es como si se hubiera presionado un botón invisible de rebobinado, haciendo que recreemos aspectos del trauma original en nuestro día a día. Sin darnos cuenta, podríamos estar reaccionando a determinadas personas, eventos o situaciones en las viejas formas que no son familiares y que se hacen eco del pasado. 

Sigmund Freud identificó este patrón hace más de cien años. La repetición traumática, o "compulsión a la repetición", como Freud lo acuñó, es un intento del inconsciente de reproducir lo que no se ha resuelto para que podamos "hacer las cosas bien". Este impulso inconsciente de revivir eventos pasados podría ser uno de los mecanismos que intervienen cuando las familias repiten los traumas no resueltos en las generaciones futuras. 




El contemporáneo de Freud, Carl Jung, también creía que lo que queda inconsciente no se disuelve, sino que vuelve a surgir en nuestras vidas como destino o fortuna. "Lo que no emerge como Consciencia", dijo, "vuelve como Destino". 

En otras palabras, es probable que sigamos repitiendo los patrones inconscientes hasta que los traigamos a la luz de la consciencia. Tanto Jung y Freud observaron que todo lo que es demasiado difícil de procesar no se desvanece por sí solo, sino que se almacena en nuestro inconsciente. 

Freud y Jung observaron cómo ciertos fragmentos de la experiencia de vida que fueron previamente bloqueados, suprimidos o reprimidos aparecían en las palabras, los gestos y comportamientos de sus pacientes. Durante las décadas siguientes, los terapeutas verían indicios tales como los lapsus, los patrones de accidentes, o las imágenes de los sueños como mensajeros que iluminan las regiones inefables e impensables de las vidas de sus clientes. 

Los recientes avances en la tecnología de imágenes han permitido a los investigadores desentrañar el cerebro y las funciones corporales que "fallan" o se descomponen durante los episodios abrumadores. Bessel van der Kolk es un psiquiatra holandés conocido por sus investigaciones sobre el estrés postraumático. 

Él explica que durante un trauma, el centro del habla se apaga; al igual que la corteza prefrontal medial, la parte del cerebro responsable de experimentar el momento presente. Él describe el "terror indescriptible" del trauma como la experiencia de quedarse "sin palabras", una ocurrencia común cuando se ven obstaculizadas las vías cerebrales del recuerdo durante los períodos de amenaza o peligro. 

"Cuando las personas reviven sus experiencias traumáticas", dice, "los lóbulos frontales son discapacitados y, como resultado, tienen dificultad para pensar y hablar. Ellos ya no son capaces de comunicar de manera precisa, a sí mismos o a los demás, lo que les está pasando". 

Aún así, no todo es silencio: las palabras, imágenes e impulsos que se fragmentan después de un evento traumático resurgen para formar un lenguaje secreto del sufrimiento que llevamos con nosotros. Nada se perdió. Las piezas solamente fueron desviadas. 

Las nuevas tendencias en la psicoterapia están empezando a apuntar más allá de los traumas del individuo para incluir eventos traumáticos en la historia familiar y social como una parte de la imagen completa. 

Tragedias que varían en tipo e intensidad como el abandono, el suicidio y la guerra, o la temprana muerte de un niño, los padres, o hermanos, pueden enviar ondas de choque de angustia que caen en cascada de una generación a la siguiente. 

Los desarrollos recientes en los campos de la biología celular, la neurobiología, la epigenética y la psicología del desarrollo subrayan la importancia de explorar al menos tres generaciones de la historia de la familia con el fin de entender el mecanismo detrás de los patrones repetitivos del trauma y el sufrimiento. 

La siguiente historia ofrece un claro ejemplo. Cuando conocí a Jesse, no había tenido una noche completa de sueño en más de un año. Su insomnio se hacía evidente en las sombras oscuras alrededor de los ojos, pero el vacío de su mirada sugirió una historia más profunda. Aunque tenía sólo veinte años, Jesse parecía ser al menos diez años mayor. Él se dejó caer en el sofá como si sus piernas ya no pudieran soportar su peso. 

Jesse explicó que había sido un atleta brillante y un estudiante de puros 10, pero su insomnio persistente había iniciado una espiral descendente de depresión y desesperación. Como resultado de ello, se retiró de la universidad y tuvo que renunciar a la beca de béisbol por la que había trabajado tan duro. Buscó desesperadamente ayuda para volver a poner su vida en orden. 

Durante el año pasado, había ido a tres médicos, dos psicólogos, una clínica del sueño, y un médico naturópata. Ninguno de ellos, relató de forma monótona, era capaz de ofrecer cualquier comprensión o ayuda real. Jesse, mirando más que nada hacia el suelo mientras compartía su historia, me dijo que estaba al borde de perder sus fuerzas. 

Cuando le pregunté si tenía alguna idea acerca de lo que podría haber desencadenado su insomnio, él negó con la cabeza. Dormir, había sido siempre fácil para Jesse. Luego, una noche, justo después de su decimonoveno cumpleaños, se despertó de repente a las 3:30 de la mañana. Estaba congelándose, temblando, y era incapaz de entrar en calor, sin importar lo que intentara. 

Tres horas y varias mantas más tarde, Jesse todavía estaba completamente despierto. No sólo estaba con frío y cansado, sino que además fue capturado por un miedo extraño que nunca antes había experimentado; un miedo de que algo terrible podría suceder si se volvía a dormir. 

Si me voy a dormir, nunca voy a despertar. Cada vez que se sentía a la deriva del sueño, el miedo lo sacudía nuevamente al estado de vigilia. El patrón se repitió la noche siguiente, y la noche después de esa. Pronto el insomnio se convirtió en una experiencia penosa que ocurría todas las noches. Jesse sabía que su miedo era irracional, sin embargo, él se sentía incapaz de ponerle fin. 

Escuché atentamente mientras Jesse hablaba. Lo que sobresalió para mí fue un detalle inusual: había sentido frío extremo, se estaba "congelando", dijo, justo antes del primer episodio. Empecé a explorar esto con Jesse, y le pregunté si alguna persona de cualquier lado de la familia había sufrido un trauma que implicaba tener "frío" o estar "dormido" o tener "diecinueve [años]". 




Jesse reveló que su madre recientemente le había contado sobre la trágica muerte del hermano mayor de su padre, un tío que nunca supo que tenía. El tío Colin sólo tenía diecinueve años cuando se congeló y murió revisando las líneas eléctricas durante una tormenta justo al norte de Yellowknife, en los Territorios del Noroeste de Canadá. 

Las pistas en la nieve revelaron que había estado luchando para resistir. Con el tiempo, fue encontrado boca abajo en una tormenta de nieve, después de haber perdido la conciencia debido a la hipotermia. Su muerte fue una pérdida trágica; por lo que la familia nunca volvió a mencionar su nombre. 

Ahora, tres décadas después, Jesse estaba reviviendo inconscientemente los aspectos de la muerte de Colin - específicamente, el terror de dejarse ir a la inconsciencia. Para Colin, dejarse ir significaba la muerte. Para Jesse, conciliar el sueño probablemente se sentía de la misma manera. 

Hacer la conexión fue un punto de inflexión para Jesse. Una vez que él comprendió que su insomnio tuvo origen en un evento que sucedió treinta años antes, finalmente tuvo una explicación para su temor a quedarse dormido. El proceso de curación ahora podría comenzar. 

Con las herramientas que Jesse aprendió en nuestro trabajo conjunto, que se detallarán más adelante en este libro, él fue capaz de desenredarse a sí mismo del trauma sufrido por un tío al que nunca había conocido, pero cuyo terror había tomado inconscientemente como suyo. Jesse no sólo se sintió liberado de la pesada niebla del insomnio, él ganó un sentido más profundo de conexión con su familia, en el presente y en el pasado. 

En un intento de explicar historias como la de Jesse, los científicos ahora son capaces de identificar marcadores biológicos - evidencia de que los traumas pueden pasar (y de hecho lo hacen) de una generación a la siguiente. Rachel Yehuda, profesora de psiquiatría y neurología en Mount Sinai School of Medicine de Nueva York, es una de las principales expertas del mundo en el estrés postraumático, una verdadera pionera en este campo. 

En numerosos estudios, Yehuda ha examinado la neurobiología del trastorno del estrés postraumático en los sobrevivientes del Holocausto y sus hijos. Su investigación sobre el cortisol (la hormona del estrés que ayuda a nuestro cuerpo a volver a la normalidad después de que experimentamos un trauma), en particular, y sus efectos sobre la función cerebral, ha revolucionado la comprensión y el tratamiento del trastorno de estrés postraumático en todo el mundo.

 (Las personas con trastorno de estrés postraumático reviven sentimientos y sensaciones asociadas con un trauma a pesar del hecho de que el trauma ocurrió en el pasado. Los síntomas incluyen depresión, ansiedad, adormecimiento, insomnio, pesadillas, pensamientos aterradores, y ser fácilmente sorprendido o estar "al límite"). 

Yehuda y su equipo encontraron que los hijos de sobrevivientes del Holocausto que tenían TEPT nacieron con niveles bajos de cortisol similares a los de sus padres, lo que los predispuso a revivir los síntomas del TEPT de la generación anterior. 

Su descubrimiento de niveles bajos de cortisol en las personas que experimentan un evento traumático agudo ha sido motivo de controversia, yendo en contra de la vieja noción de que el estrés se asocia con niveles altos de cortisol. 

En concreto, en los casos de trastorno de estrés postraumático crónico, la producción de cortisol puede llegar a ser suprimida, lo que contribuye a los bajos niveles medidos en los sobrevivientes y sus hijos. 

Yehuda descubrió niveles bajos de cortisol similares en los veteranos de guerra, así como en las madres embarazadas que desarrollaron TEPT después de haber sido expuestas a los ataques al World Trade Center; así como en sus hijos. 

Ella no sólo encontró que las sobrevivientes en su estudio producían menos cortisol, una característica que ellas pueden transmitir a sus hijos, sino además observó que varios trastornos psiquiátricos relacionados con el estrés, incluyendo el trastorno de estrés postraumático, el síndrome de dolor crónico y el síndrome de fatiga crónica, están asociados con bajos niveles de cortisol. 

Curiosamente, entre el 50 al 70 por ciento de los pacientes con TEPT también cumplen con los criterios diagnósticos de depresión grave u otro trastorno del estado de ánimo o ansiedad. 

La investigación de Yehuda demuestra que usted y yo somos tres veces más propensos a experimentar síntomas de trastorno de estrés postraumático si uno de nuestros padres padecieron del trastorno de estrés postraumático; y como resultado, somos propensos a sufrir de depresión o ansiedad.

Ella cree que este tipo de trastorno de estrés postraumático generacional se hereda, en vez de aparecer por ser expuestos a historias de nuestros padres y sus experiencias penosas. Yehuda fue una de las primeras investigadoras en demostrar cómo los descendientes de los supervivientes de traumas cargan síntomas físicos y emocionales de traumas que no experimentaron directamente. 

Ese fue el caso de Gretchen. Después de años de tomar antidepresivos, asistir a sesiones de conversación y de terapia en grupo, y tratar diversos enfoques cognitivos para mitigar los efectos del estrés, sus síntomas de depresión y ansiedad se mantuvieron sin cambios. 

Gretchen me dijo que ya no quería vivir. Desde que tiene memoria, ella había tenido problemas con emociones tan intensas que apenas podía contener las sobretensiones repentinas en su cuerpo. Gretchen había ingresado varias veces a un hospital psiquiátrico, donde se le diagnosticó trastorno bipolar con ansiedad severa. 

La medicación le brindo cierto alivio, pero nunca resolvió los poderosos impulsos suicidas que residían en su interior. Como adolescente, ella se auto-lesionaba quemándose a sí misma con el extremo encendido de un cigarrillo. Ahora, a los treinta y nueve, Gretchen había tenido suficiente. Su depresión y su ansiedad, dijo, le habían impedido de casarse y tener hijos. En un tono de voz sorprendentemente directo, ella me dijo que tenía la intención de suicidarse antes de su próximo cumpleaños. 

Al escuchar a Gretchen, tuve la fuerte sensación de que debía haber un trauma importante en su historia familiar. En tales casos, me parece que es esencial prestar mucha atención a las palabras que se hablan para encontrar pistas sobre el evento traumático que subyace en los síntomas de un cliente. 

Cuando le pregunté cómo planeaba suicidarse, Gretchen dijo que iba a vaporizarse a sí misma. Por más incomprensible que pueda parecernos a la mayoría de nosotros, su plan era literalmente saltar a una tina de acero fundido en la fábrica donde su hermano trabajaba. "Mi cuerpo va a incinerarse en cuestión de segundos", dijo, mirándome directamente a los ojos, "incluso antes de que llegue al fondo". 

Me llamó la atención su falta de emoción mientras hablaba. Cualquiera que fuera la sensación que había por debajo, parecía haberse sepultado profundamente en su interior. Al mismo tiempo, las palabras "evaporar" e "incinerar" resonaron en mi interior. Después de haber trabajado con muchos hijos y nietos cuyas familias fueron afectadas por el Holocausto, he aprendido a dejar que sus palabras me guíen. Quería que Gretchen me contara más. 

Pregunté si alguien en su familia era judío o había vivido el Holocausto. Gretchen comenzó a decir que no, pero luego se detuvo a sí misma y recordó la historia de su abuela. [Su abuela] Había nacido en una familia judía en Polonia, pero se convirtió al catolicismo cuando llegó a los Estados Unidos en 1946 y se casó con el abuelo de Gretchen.

 Dos años antes, toda la familia de su abuela había muerto en los hornos de Auschwitz. Literalmente habían sido gaseados - envueltos en vapores venenosos - e incinerados. Nadie en la familia inmediata de Gretchen jamás habló con su abuela sobre la guerra, o acerca de la suerte de sus hermanos o sus padres. En lugar de ello, evitaron el tema por completo, como sucede a menudo el caso de traumas tan extremos. 

Gretchen conocía los hechos básicos de la historia de su familia, pero nunca los había conectado a su propia ansiedad y depresión. Estaba claro para mí que las palabras que usó y los sentimientos que describía no se originaron en ella, sino que, de hecho, se habían originado en su abuela y los miembros de la familia que perdieron sus vidas. 




Cuando le expliqué la conexión, Gretchen escuchó con atención. Sus ojos se abrieron y sus mejillas se sonrojaron. Me di cuenta de que lo que dije fue resonante. Por primera vez, Gretchen tenía una explicación para su sufrimiento que tenía sentido para ella. 

Para ayudarla a profundizar su nueva comprensión, la invité a imaginar que se colocaba en los zapatos de su abuela, representados por un par de huellas de goma espuma que coloqué en la alfombra en el centro de mi oficina. Le pedí que se imaginara sintiendo lo que su abuela podría haber sentido después de haber perdido a todos sus seres queridos. 

Llevándolo incluso un paso más allá, le pedí que se parara, literalmente, en las huellas, como si fuera su abuela, y que sintiera los sentimientos de su abuela en su propio cuerpo. Gretchen reportó sensaciones de abrumadora pérdida y dolor, soledad y aislamiento. Ella también experimentó el profundo sentimiento de culpa que sienten muchos sobrevivientes, el sentido de permanecer con vida mientras sus seres queridos han muerto. 

Para procesar el trauma, a menudo es útil que los clientes tengan una experiencia directa de los sentimientos y sensaciones que han sido sumergidos en el cuerpo. Cuando Gretchen fue capaz de acceder a estas sensaciones, se dio cuenta de que su deseo de aniquilarse a sí misma estaba profundamente entrelazado con los de sus familiares perdidos. También se dio cuenta de que había tomado algún elemento del deseo de su abuela de morir. A medida que Gretchen absorbía este entendimiento, viendo la historia de la familia con una nueva perspectiva, su cuerpo empezó a ablandarse, como si algo dentro de ella que siempre había estado enrollado ahora podía relajarse. 

Al igual que con Jesse, el reconocimiento de Gretchen de que su trauma estaba enterrado en la historia tácita de su familia no era más que el primer paso en su proceso de curación. Una comprensión intelectual por sí sola no suele ser suficiente para que se produzca un cambio duradero. 

A menudo, la consciencia tiene que ir acompañada de una experiencia visceral sentida profundamente. Vamos a explorar aún más las formas en que la curación se integra totalmente para que las heridas de las generaciones anteriores, finalmente, puedan ser liberadas. 

Una inesperada herencia familiar 

Un chico puede tener las piernas largas de su abuelo y una chica puede tener la nariz de su madre, pero Jesse había heredado de su tío el miedo de no volver a despertar, y Gretchen cargaba en su depresión la historia familiar del Holocausto. 

Dentro de cada uno de ellos, dormían fragmentos de traumas que eran demasiado grandes para resolverse en una sola generación. 

Cuando personas de nuestra familia han experimentado traumas insoportables o han sufrido debido a la inmensa culpa o el duelo, los sentimientos pueden ser abrumadores y pueden ir más allá de lo que se puede manejar o resolver. 

Es la naturaleza humana que cuando el dolor es demasiado grande, la gente tiende a evitarlo. Sin embargo, cuando bloqueamos los sentimientos, sin saberlo, impedimos el proceso de curación necesario que nos puede llevar a una liberación natural. 

A veces el dolor se sumerge hasta que pueda encontrar una vía para su expresión o resolución. Esa expresión se encuentra a menudo en las generaciones siguientes y puede reaparecer como síntomas que son difíciles de explicar. Para Jesse, el incesante frío y el temblor no aparecieron hasta que llegó a la edad que tenía su tío Colin cuando murió de frío. 



Para Gretchen, la desesperación ansiosa y los impulsos al suicidio de su abuela habían estado con ella desde que recuerda. Estos sentimientos se convirtieron en una parte tan importante de su vida que nadie pensó en considerar que los sentimientos no se originaron en ella. 

En la actualidad, nuestra sociedad no proporciona muchas opciones para ayudar a las personas como Jesse y Gretchen que cargan restos del trauma familiar heredado. Por lo general, pueden consultar a un médico, psicólogo o psiquiatra y recibir medicamentos, terapia, o alguna combinación de ambos. Pero a pesar de que estas vías pueden brindar algo de alivio, por lo general no ofrecen una solución completa. 

No todos tenemos traumas tan dramáticos como el de Gretchen o el de Jesse en nuestra historia familiar. Sin embargo, acontecimientos como la muerte de un bebé, un niño que fue regalado, la pérdida del hogar, o incluso la retirada de la atención de una madre, pueden tener el efecto de colapsar los muros de soporte y restringir el flujo de amor en nuestra familia. 

Al poner a la vista el origen de estos traumas, los patrones familiares de larga data, finalmente, pueden ser abandonados. Es importante tener en cuenta que no todos los efectos del trauma son negativos. En el siguiente capítulo vamos a aprender acerca de los cambios epigenéticos, es decir, las modificaciones químicas que se producen en nuestras células como resultado de un evento traumático. 

De acuerdo con Rachel Yehuda, el propósito de un cambio epigenético es ampliar la gama de las maneras que tenemos para responder ante situaciones de estrés, lo que según ella es una cosa positiva. "¿Con quién preferirías estar en una zona de guerra?" ella pregunta. "¿Alguien que ha vivido la adversidad anteriormente [y] sabe cómo defenderse? ¿O alguien que nunca ha tenido que luchar por algo?" 

Una vez que entendemos cuál es el propósito de los cambios biológicos del estrés y el trauma, ella dice, "Podemos desarrollar una mejor manera de explicarnos a nosotros mismos cuáles son nuestras capacidades y potenciales reales". 

Vistos de esta manera, los traumas que heredamos o experimentamos de primera mano no sólo pueden crear un legado de angustia, sino que también pueden forjar un legado de fuerza y resistencia que podrá sentirse en las generaciones venideras.


Traducido por el equipo de editores de sott.net en español 

Mark Wolynn
sab, 16 abr 2016 15:34 UTC
https://es.sott.net/article/47077-Trauma-perdido-y-encontrado-como-el-trauma-familiar-heredado-da-forma-a-quienes-somos


7 plantas protectoras del hogar y cómo deberías usarlas

Si quieres que la buena energía inunde tu casa, lo mejor es tener estas plantas protectoras del hogar.

Ya sabrás que las plantas son fuente de energía, y sabiendo utilizarlas correctamente, puedes hacer que tu casa quede protegida contra todo mal. 

Para eso, debes saber cuáles son las plantas protectoras del hogar más poderosas, y cómo usarlas.

El poder que se le atribuye a ciertas plantas no es nuevo. Ya en la antigua Roma se comía ruda como amuleto, por ejemplo. En toda la historia de la humanidad, las plantas han ocupado un lugar importante, y es por eso que hoy en día sigue siendo así.



Estas son las 7 plantas protectoras del hogar más poderosas, que no te deberían faltar.

1. Ruda

Como dijimos, la ruda se ha utilizado desde antaño como planta protectora. No sólo en Roma se utilizaba como planta medicinal y amuleto contra el mal de ojos. 

También en Grecia era utilizada por Hipócrates para aliviar dolores y combatir epidemias.

La ruda macho tiene hojas grandes, y debe colocarse a la izquierda de la puerta de entrada de la casa. La hembra, por su parte, va a la derecha de la puerta de entrada; se distingue por sus pequeñas flores amarillas.

También puedes colocar una ramita atada con cinta roja en el marco de la puerta de entrada a tu hogar para mantener las malas energías alejadas para siempre.

2. Cactus

Los cactus no gozan de muy buena fama entre las plantas protectoras del hogar, pero es simplemente porque no se usan como es adecuado.

Es que, cuando se mantiene a los cactus dentro de la casa, se considera que retrasan los planes. En cambio, son ideales para tener afuera: patios, balcones, terrazas. Además de ser plantas muy fuertes, sus espinas ahuyentan intrusos, mientras que la planta absorbe las malas energías.

3. Albahaca

La albahaca tiene doble función. Por un lado, por ser aromática, es una excelente aliada de la cocina, y ya mejorará tu ánimo con su frescura en la casa.

Además, tiene poderes curativos (los chinos la usaban como diurético) y hasta se cree que las brujas bebían una infusión de albahaca para poder volar.

Como sea, esta planta absorbe las malas energías, especialmente si hay personas enfermas en la casa. Además, llevar un ramito en el bolsillo atrae la fortuna.
4. Romero

Como planta solar, el romero es una buena protección para la casa. Además de atraer las buenas energías, también puede mantener la casa alejada de ladrones. Para ello, hay que colgar romero en la puerta de entrada de la casa.

5. Laurel

El laurel también es una planta solar, y por lo tanto, atrae la felicidad y el dinero. Tener una planta de laurel en la casa mantiene a sus moradores alejados de enfermedades.

Juntas, laurel y romero son plantas protectoras del hogar muy poderosas. Puedes quemar hojitas de ambas platas en un incensario para ahuyentar plagas de la casa.

También puedes poner una ramita de cada una en un jarrón de vidrio para mantener el hogar limpio de malas energías.



6. Helecho

Los helechos tradicionalmente se han relacionado con la suerte económica. Tanto así que se cree que llevar una ramita siempre encima te ayudará a encontrar tesoros ocultos.

Además, también se usa como antídoto a la melancolía. Si tienes un helecho en tu casa, tus malos sentimientos se calmarán, y se transformarán en positivos.

Son ideales para colocar en habitaciones, especialmente donde pases más tiempo del día, ya que son los lugares donde más necesitas tener la mente limpia.

7. Caléndula

La caléndula también es una planta regida por el sol, por lo que hay que recoger sus flores al mediodía. La tradición de esta planta viene de la creencia de que cuando una joven con los pies descalzos pisa sus pétalos, entenderá el idioma de los pájaros.

Además, llevarla en el bolsillo ante un conflicto legal ayuda a resolverlo, y en la puerta de entrada evita la llegada del infortunio.

http://selenitaconsciente.com/?p=281499

martes, 14 de agosto de 2018

Los químicos en piscinas de espacios interiores aumentan el riesgo de cáncer

Nadar es una forma increíble de ejercitarse y recrearse, pero si se realiza en una piscina clorada, especialmente en espacios interiores, podría poner en riesgo su salud a largo plazo. 

© Desconocido

El riesgo proviene de los subproductos de la desinfección (DBPs), que se forman cuando la materia orgánica como el cabello, piel, sudor, mugre y orina reaccionan con las grandes cantidades de cloro que se utilizan para desinfectar el agua de las piscinas. 

Los DBPs son más de 1.000 veces más tóxicos que el cloro en sí, y en el primer estudio de este tipo, cuyo objetivo fue examinar con exactitud qué tipo de daño causan estas toxinas en los nadadores, los resultados obtenidos fueron alarmantes. 



Nadar durante solo 40 minutos podría provocar daños en el ADN que resultan en cáncer 

Los investigadores midieron la evidencia de los efectos genotóxicos (daños en el ADN que podrían conducir al cáncer) y respiratorios en los nadadores que se sumergían en el agua clorada de una piscina durante 40 minutos. Encontraron lo siguiente:

Aumento de micronúcleos en los linfocitos sanguíneos que están asociados con el riesgo de cáncer
Mutagenicidad en la orina, un biomarcador de exposición a agentes genotóxicos
Un aumento sérico de la proteína CC16, lo que sugiere un aumento en la permeabilidad del epitelio pulmonarEn total, se identificaron más de 100 DBPs en el agua de la piscina, y los investigadores observaron que las pruebas demostraron que los niveles eran igualmente mutagénicos que en el agua potable, pero capaces de matar las células a una menor concentración. 

Los resultados podrían hacer que reconsidere su hábito si suele nadar en espacios interiores, ya que el agua podría representar una fuente de exposición a toxinas que pueden aumentar significativamente su riesgo de cáncer. 

Es conocido que los trihalometanos (THMs)--uno de los DBPs más comunes--son carcinógenos del grupo B, lo que significa que se ha demostrado que causan cáncer en animales de laboratorio. También se han relacionado con problemas reproductivos tanto en animales como en seres humanos, tales como aborto espontáneo, muerte fetal y malformaciones congénitas, incluso en los niveles más bajos. 

Estos tipos de DBPs también pueden:
Debilitar su sistema inmunológico
Alterar su sistema nervioso central
Dañar su sistema cardiovascular
Afectar su sistema renal
Causar problemas respiratorios

Le reitero, si nada en piscinas cloradas con regularidad este es un problema serio, ¡ya que su cuerpo absorbe niveles más altos de DBPs al nadar una vez en una piscina clorada en comparación con beber agua del grifo durante una semana! 

Cómo es que las piscinas cloradas podrían causar cáncer y otros problemas de salud 

Los DBP son extremadamente tóxicos y cuando nada en una piscina clorada está expuesto en múltiples niveles. 

De acuerdo con un estudio publicado en el Journal of Environmental Sciences,1 el riesgo de cáncer por THMs, de mayor a menor, a través de varias vías fue el siguiente:

Exposición cutánea al nadar
Exposición gastrointestinal por consumo de agua del grifo
Exposición cutánea al agua del grifo
Exposición gastrointestinal al nadar

¡El riesgo de cáncer por exposición cutanea durante la natación comprendió más del 94 % del riesgo total de cáncer como resultado de exponerse a los THMs! 

Los autores incluso sugirieron que nadar en una piscina clorada plantea "un riesgo de cáncer inaceptable". 

Además, los DBPs también son los posibles responsables del aumento en la incidencia de sinusitis y dolor de garganta2 entre los instructores de natación, así como del impacto negativo de las piscinas cloradas en la salud respiratoria de niños y adolescentes. 

De hecho, un estudio encontró que en niños sensibles a las alergias, nadar en aguas cloradas aumentaba significativamente la probabilidad de asma y alergias respiratorias.3 

Cómo evitar los DBPs 

La alternativa más evidente es evitar nadar en piscinas cloradas, lo que reducirá en gran medida su exposición. 

Esto no necesariamente significa que tiene que renunciar a la natación. Nadar en el océano es una excelente alternativa, al igual que nadar en un lago u otro cuerpo de agua natural. También puede encontrar una manera de mantener su piscina limpia de bacterias, algas y otros organismos sin el uso de productos químicos peligrosos. 

Una de las mejores soluciones es NO usar cloro en su propia piscina y únicamente emplear un tratamiento de "choque" para su mantenimiento cada cinco o seis días, lo cual eliminará la acumulación de algas. El tratamiento de choque se volatiliza en aproximadamente 24-48 horas y le brinda un periodo de varios días en el cual puede usar su piscina de manera segura. 



También puede reducir la cantidad de material orgánico que introduce al agua, y por lo tanto la cantidad de DBPs creados, al tomar un baño antes de ingresar a la piscina, así como enseñarles a sus hijos a no orinar dentro de ella. 

Además de su piscina, también deberá abordar otras fuentes de DBPs, como el agua del grifo, incluida el agua que usa para la tina y la regadera. 

De todas las otras toxinas y contaminantes presentes en el agua, tales como el flúor y otras sustancias farmacéuticas, es posible que los DBPs sean los peores del conjunto. 

Sin embargo, no todos los sistemas de filtración de agua son capaces de filtrar los DBPs. De hecho, actualmente no existe un sistema de filtración de agua de punto de entrada que esté certificado para filtrar estas toxinas del agua que abastece a toda la casa. 

Por lo tanto, necesitará filtros separados para hacerse cargo tanto de la ducha como del grifo de la cocina, y debe buscar aquellos que eliminen el cloro junto con otros contaminantes. No se conforme con menos que eso, ya que los filtros que no eliminan el cloro en realidad NO lo están protegiendo de los DBPs. 

Es importante filtrar ambas fuentes, pero si solo va a elegir una, la mayoría de las personas elegirá equívocamente filtrar su agua potable. Repito, es importante filtrar el agua potable por varias razones, pero con respecto a los DBPs, el mayor riesgo proviene del agua de la regadera (o piscina). 

Puede absorber fácilmente la misma cantidad toxinas al ducharse (o nadar) que al beber agua del grifo durante toda una semana, así que asegúrese de reconocer esta fuente de exposición común. 

Fuentes y referencias

Environmental Health Perspectives September 12, 2010


Dr. Mercola
dom, 12 ago 2018 00:00 UTC
https://es.sott.net/article/61714-Los-quimicos-en-piscinas-de-espacios-interiores-aumentan-el-riesgo-de-cancer

Cómo dos tazas diarias de café producen cambios físicos en el cerebro

Científicos llegaron a esta conclusión al practicar una resonancia magnética y encuestar a decenas de personas mayores.

Imagen ilustrativa

pixabay.com

Para muchas personas tomar una o dos tazas de café por la mañana es una manera de hacer "despertar el cerebro". 

Se suele creer que al evitar beberlo por la tarde, la persona no corre riesgo de sufrir de insomnio. Un estudio llevado a cabo en la Universidad de Seúl (Corea del Sur) hace repensar todo este concepto.

Los científicos encuestaron a 162 personas de edad avanzada y mentalmente sanas para estimar cuánto café consumieron al día durante 30 años y conocer su calidad de sueño, publica la revista Sleep



Además, en algunos casos midieron el tamaño de la glándula pineal, también conocida como epífisis cerebral, por medio de una resonancia magnética y el resultado fue infalible.

Quienes consumían al menos dos tazas al día tenían el volumen del parénquima un 20 % menor en comparación con aquellos que rara vez han bebido café y también evidenciaron más problemas con el insomnio

Es decir, beber café durante varios años ―y aunque solo sean dos tasas por día―, puede afectar el cerebro y la calidad del sueño en el futuro, resume el medio chino ETtoday.

Neil Stanley, experto en sueño, criticó los resultados del estudio al afirmar que los investigadores no tuvieron en cuenta el porcentaje de cafeína en cada café consumido.

 "Cada café contiene diferentes concentraciones de cafeína, y el estudio no tuvo en cuenta esto, sostuvo. Tampoco consideraron que es posible consumir cafeína de otras fuentes durante años".

Por otra parte, en junio pasado un equipo de científicos alemanes comprobó que la cafeína protege las células cardiovasculares y refuerza su función estimulando el movimiento de una proteína reguladora hacia las mitocondrias. Este efecto beneficioso ―según ellos― puede lograrse al consumir una concentración equivalente a cuatro tazas diarias de café.


Publicado: 13 ago 2018 22:06 GMT
https://actualidad.rt.com/actualidad/284977-tazas-diarias-cafe-producen-cambios-cerebro

Acrilamida: riesgos y prevención

La acrilamida es un agente nocivo que puede afectar negativamente a la salud a través de dos vías. 

Por un lado, a través de la ingesta de alimentos que la contengan y por otro a través del humo del tabaco.

 Pero ¿qué es exactamente este compuesto? Hoy te lo explicamos en nuestro blog de salud

¿Qué es la acrilamida?

La acrilamida es una sustancia química que posee un color blanquecino y ligeramente transparente. Esta sustancia tiene aplicaciones a nivel industrial como la fabricación de todo tipo de plásticos o envases o como aditivo en todo tipo de productos. 

El abanico de aplicaciones es muy amplio por lo que inevitablemente está más o menos presente dentro de nuestro día a día.



Aunque no existe aún una evidencia científica que confirme que se trata de un compuesto cancerígeno, sí que existen pruebas de peso para pensar que así sea.

Diferentes estudios y pruebas de laboratorio realizados con animales han reflejado que su concentración en altas dosis puede ser un agente cancerígeno y con una potencia mayor de lo que en un principio se esperaba.

Resultado de imagen de AcrilamidaEl origen de la acrilamida se da en la cocción a altas temperaturas (generalmente a más de 120 grados centígrados) de aquellos alimentos que contienen azúcares, asparagina y una alta proporción de carbohidratos. 

Existen alimentos que cuentan con una mayor tasa de riesgo y estos son los cereales, el pan, el café o las patatas fritas.

Es importante resaltar que la acrilamida también está presente en el tabaco, por lo que ya tienes otro motivo más para evitarlo.

Sin embargo, existen medidas para prevenir y controlar los niveles de acrilamida que consumimos. Por ejemplo, las cocciones a temperaturas muy elevadas como las frituras o incluso los horneados pueden ser sustituidos por cocciones menos agresivas, hervidos o el uso de microondas. T

ambién, es muy importante que aprendamos a sustituir los alimentos que poseen una mayor cantidad de grasas por aquellos que se consumen en fresco, como pueden ser las frutas o las verduras crudas.

3 agosto, 2018
https://www.cosasdesalud.es/acrilamida-riesgos-y-prevencion/

Consejos para el Síndrome de Intestino Irritable

Las personas que tienen Síndrome de Intestino Irritable (SII), pueden sufrir de uno o más de los siguientes síntomas, frecuentemente después de comer o beber: 

Dolor abdominal y calambres/espasmos, hinchazón e inflamación abdominal, exceso de gases, diarrea y/o estreñimiento, necesidad de ir al baño con urgencia, (especialmente durante la mañana), sensación de no haber vaciado sus intestinos después de ir al baño. 

Otros síntomas: náuseas, dolor de cabeza, indigestión, ardor de estómago, cansancio, dolor de espalda, eructos, dolores musculares, micción frecuente, ansiedad y depresión.

¿Qué causa el Sindrome de Intestino Irritable?

Normalmente, la comida viaja por el sistema digestivo a través de contracciones de los músculos que cubren su recorrido: esófago, estómago e intestinos. Pero cuando los nervios o los músculos se vuelven hiperactivos, dependiendo del lugar donde se produce el exceso de actividad, pueden causar problemas digestivos como estreñimiento y diarrea. 



Los expertos no están seguros de por qué sucede esto, pero una teoría es que las señales entre el intestino y el cerebro se interrumpen. Algunas personas tienen una sensibilidad excesiva en sus señales digestivas nerviosas, lo que puede hacer más grave los síntomas. 

Las intolerancias alimentarias pueden desencadenar los síntomas del SII, y también se ha observado que el SII puede desarrollarse después de haber padecido de un virus estomacal, como la gastroenteritis. 

Un crecimiento excesivo de las bacterias en el intestino también puede tener una acción en el desarrollo de los síntomas. Las hormonas pueden estar implicadas, ya que las mujeres son mucho más propensas a desarrollarla, y algunas afirman que los síntomas son peores en la época de sus períodos. 

Por otra parte hay alimentos, que siendo parte de una dieta normal y saludable, pueden desencadenar los síntomas del SII en algunas personas, tales como: alimentos grasos o fritos, cafeína, chocolate, alcohol, fruta, repollo, brócoli, coliflor, cebolla, frijoles, productos lácteos, trigo, centeno, la cebada, bebidas gaseosas e incluso leche.

El mejor enfoque es hacer cambios en su dieta de acuerdo con los siguientes síntomas de SII.

Estreñimiento: Beba 8 vasos de líquidos todos los días, y coma más alimentos que contengan fibra, como cereales integrales, frutas y verduras. Sin embargo, no coma de repente un montón de fibra si no está acostumbrado; por el contrario, aumente su consumo de forma gradual. Evite comer salvado de trigo en exceso.

Diarrea: Beba 8 vasos de líquido todos los días, pero no más de un pequeño vaso de zumo de fruta al día, y corte el consumo de cafeína. También reduzca los cereales integrales y panes, reemplazándolos con pan blanco y cereales. Evite el sorbitol, un edulcorante artificial. Pruebe productos lácteos sin lactosa durante un par de semanas para ver si sus síntomas mejoran.

Hinchazón/Gases: Disminuya el consumo de: frijoles, legumbres, col, coliflor, brócoli y coles de bruselas. No más de un pequeño vaso de fruta, y pruebe productos lácteos sin lactosa durante un par de semanas.

Consejo dietético general: Comer de manera regular y evitar saltarse las comidas o comer tarde en la noche. Mantener un diario de alimentos, puede ayudar a identificar cuáles desencadenan los síntomas, y visitar al profesional de la salud o un especialista en nutrición.

NUTRIENTES Y TERAPIAS PARA EL MANEJO DE LOS SÍNTOMAS DEL Sindrome de Intestino Irritable

EL ACEITE DE MENTA Es un remedio tradicional a base de hierbas que tiene una acción antiespasmódica, y puede ayudar a reducir la producción de gases en el intestino, así como aliviar y calmar el dolor en la pared intestinal. 

Numerosas investigaciones sugieren que es un tratamiento prometedor, demostrando, en un estudio, mejoras significativas en el dolor, distensión abdominal, flatulencia y frecuencia de las deposiciones en aquellos individuos que recibieron tabletas de aceite de menta (en comparación con los que tomaron un placebo).

Los fructooligosacáridos (FOS) ayudan a alimentar a las bacterias “amigas”, las cuales mejoran la flora intestinal y existen evidencias de que alivian los síntomas. Los FOS son un tipo de fibra soluble, presente en varios vegetales como la raíz de achicoria y la cebolla.

EL ESTRÉS Y EL SÍNDROME DEL INTESTINO IRRITABLE

La conexión entre el cerebro y el intestino está bien establecida. Según los expertos, el estrés y la ansiedad provocan la liberación de sustancias químicas que pueden afectar el sistema digestivo. Se ha encontrado que las personas con SII pueden tener bajos niveles de serotonina, los cuales pueden tener un efecto sobre el estado de ánimo. 



También se piensa que muchas personas con SII han experimentado, durante la infancia, algún tipo de evento estresante, generando una mayor sensibilidad al estrés y a los incómodos espasmos abdominales. 

Una gestión de respuesta al estrés podría ayudar a proporcionar alivio. Averigüe lo que podría hacer para ayudarse a sí mismo. La terapia de relajación puede ser de utilidad si tiene estrés u otros factores psicológicos que desencadenan los síntomas del SII. La acupuntura puede ayudar a aliviar el dolor, la ansiedad y la depresión, así como a regular la motilidad del tracto digestivo.


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lunes, 13 de agosto de 2018

El consumo de 3 gramos al día de jengibre o 2 al día de curcumina reduce el colesterol en sangre en sujetos con hipercolesterolemia

El papel de los alimentos picantes y sus compuestos bioactivos en el manejo de la hipercolesterolemia. 


La hipercolesterolemia, como uno de los principales factores de riesgo en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, está aumentando en todo el mundo en los últimos años. Muchos nutracéuticos y suplementos fitoquímicos sirven como una terapia complementaria prometedora en el manejo de la hipercolesterolemia. 

Entre ellos, las comidas picantes han atraído una atención especial. La actividad reductora de lípidos en el plasma del ajo, jengibre y cúrcuma ha sido bien estudiada tanto en humanos como en animales. 



El consumo de 3 g/día de jengibre o 2 g/día de curcumina durante más de 4 semanas redujo efectivamente el colesterol en sangre en sujetos con hipercolesterolemia. 

Sin embargo, los efectos del chile y los pimientos negros sobre el colesterol en la sangre son poco estudiados clínicamente. La presente revisión debe resumir los hallazgos de estudios recientes sobre la eficacia y el mecanismo de los alimentos picantes y sus principales componentes bioactivos en el tratamiento de la hipercolesterolemia, desde estudios preclínicos hasta ensayos clínicos.


Traducido por el equipo de SOTT.net en español 
Zhao Y, et al. J Agric Food Chem
dom, 12 ago 2018 19:26 UTC

Escapadas y Rutas