viernes, 28 de abril de 2023

La carne cultivada en laboratorio se enfrenta a importantes obstáculos

27 April 2023


Todd Crawford – Vision Times

La industria de la carne cultivada en laboratorio ha atraído miles de millones en inversiones de gigantes tecnológicos como Bill Gates y Richard Branson, así como de productores tradicionales de carne, incluidos Tyson Foods Inc. y Cargill Inc., que apuestan por un futuro sin granjas industriales. Sin embargo, la industria se enfrenta a importantes obstáculos en su intento de entrar en el mercado mundial de la carne valorado en un billón de dólares, incluida la escalabilidad y la aceptación del mercado.

Actualmente, Singapur es el único país que permite la venta de carne cultivada en laboratorio a los consumidores y es el único cliente de Eat Just Inc., una empresa de Alameda California que vende menos de 5000 libras de su pollo híbrido cultivado al país cada año.

A modo de comparación, se espera que el mercado mundial de producción de carne produzca más de 350 millones de toneladas métricas en 2023.

Mientras que la industria ha tenido éxito en la producción de pequeñas cantidades de productos cárnicos, la producción de mayores cantidades, a un precio razonable, ha sido alusivo.

Estos productos generalmente se producen colocando células de aves y ganado en tanques de acero inoxidable, también conocidos como biorreactores, donde las células reciben nutrientes y oxígeno para crecer.

Josh Tetrick, director ejecutivo de Eat Just Inc., le dijo recientemente al Wall Street Journal (WSJ): “Podemos lograrlo con éxito a pequeña escala. Lo que es incierto es si nosotros y otras empresas seremos capaces de producir esto a la escala más grande, al costo más bajo dentro de la próxima década”.
‘Como poner a un hombre en la Luna’

Uma Valeti, directora ejecutiva de Upside Foods, otra compañía que compite para llevar carne cultivada en laboratorio al mercado, le dijo al WSJ: “Lo que estamos tratando de hacer no es fácil. Es como poner a un hombre en la luna. No hay una hoja de ruta o un plan”.

A fines del año pasado, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) dijo que la carne que produce Upside Foods es segura para comer, eliminando un obstáculo regulatorio clave para la compañía.

“El mundo está experimentando una revolución alimentaria y la FDA se compromete a apoyar la innovación en el suministro de alimentos”, escribieron en ese momento el comisionado de la FDA, Robert Califf, y Susan Mayne, directora del Centro para la Seguridad Alimentaria.

Una vez que se reciba la aprobación del Departamento de Agricultura, Upside Foods tiene la intención de servir su primer producto comercial, un filete de pollo, en un restaurante de tres estrellas Michelin en San Francisco.

Sin embargo, según un exempleado de Upside Foods, la compañía está luchando por producir grandes cantidades de su producto y dice que incluso tuvo problemas para producir suficiente carne para análisis de laboratorio y degustaciones, informó el WSJ.

En un intento de crecer a escala, la empresa ha prescindido de los biorreactores y, en cambio, está experimentando con el cultivo del producto en botellas de plástico de dos litros, conocidas como “botellas de rodillos”, similares a las que utilizan las empresas farmacéuticas.

Se requieren cientos de estas botellas para hacer algunos filetes.

David Humbird, un ingeniero químico escéptico de la industria cree que “las botellas de rodillos no son escalables. Demasiado pequeño, demasiado laborioso”, sin embargo, Upside Foods dice que el proceso funciona para la producción a pequeña escala.

La planta piloto de Upside Foods, cuyo objetivo final es producir 400 000 libras de producto, aún no está en pleno funcionamiento y no ha logrado alcanzar su meta provisional de producir solo 50 000 libras. Los ejecutivos de la empresa dicen que la producción se acelerará una vez que la empresa reciba la autorización del USDA.
Inversionistas esperanzados

Sin embargo, los inversores mantienen la esperanza; cómodos con sus apuestas a largo plazo.

La inversora Priti Youssef Choksi, socia de Norwest Venture Partners, dijo al WSJ: «Nunca hay una línea de tiempo clara que sea exacta o una bola de cristal sobre cómo progresa algo nuevo en el mundo».

Otros dicen que si el mundo quiere alcanzar los objetivos para combatir el cambio climático, que se establecieron en el acuerdo climático de París, la carne cultivada en laboratorio, producida a escala, es un requisito.

“Si las proteínas alternativas no tienen éxito, los objetivos del acuerdo climático de París probablemente sean imposibles”, dijo al WSJ Bruce Friedrich, presidente del Good Food Institute.

Según Good Food Institute (GFI), una organización sin fines de lucro enfocada en promover proteínas sostenibles, se invirtieron más de $300 mil millones en la industria en 2022.

Uno de los es.primeros productos cárnicos cultivados en laboratorio jamás producidos fue por Mosa Meat en 2013, que cultivó una hamburguesa en un laboratorio. El problema era que producir las hamburguesas costaba cientos de miles de dólares.

Los costos de producción de los productos han disminuido constantemente durante la última década, sin embargo, todavía no están en un punto en el que puedan competir en el mercado tradicional.

https://tierrapura.org/2023/04/27/la-carne-cultivada-en-laboratorio-se-enfrenta-a-importantes-obstaculos/

miércoles, 26 de abril de 2023

Italia exige que las farmacéuticas paguen las indemnizaciones por los efectos secundarios de las vacunas

25 April 2023



En un discurso ante sus homólogos europeos, el ministro italiano de Sanidad, Orazio Schillaci, pidió a la Unión Europea que renegocie los contratos de vacunas con las farmacéuticas.

El objetivo es que las indemnizaciones por los efectos secundarios y las costas judiciales dejen de ser responsabilidad de los Estados y pasen a serlo de los fabricantes de vacunas.

Según la agencia de prensa italiana AGI, la propuesta de renegociar los contratos fue formulada por Schillaci durante su intervención en una sesión organizada por el Consejo Europeo de Salud (*).

“Creo que es necesario renegociar los contratos con las empresas farmacéuticas, los contratos que aún no se han cumplido o que sólo se han cumplido parcialmente, previendo la posibilidad de reducir las compras previstas en función de la necesidad real de los Estados en dosis de vacunas contra el coronavirus”, dijo Schillaci.

El ministro italiano también exigió un aplazamiento de los pagos y de las dosis adquiridas a lo largo de varios años, al menos cuatro, adaptando estas últimas “a la evolución epidemiológica del virus”.

“Es esencial que la Comisión Europea, al renegociar los contratos de compra, revise la cláusula de los CMP o contratos de compra anticipada, que hacen pagar a los Estados miembros las compensaciones y/o indemnizaciones debidas por los daños causados por las vacunas, así como los gastos judiciales en que incurren los fabricantes farmacéuticos en los procedimientos individuales, ya que no es razonable que corran a cargo de los Estados miembros, sobre todo después de la autorización ordinaria de comercialización de las distintas vacunas, como también ha señalado el Tribunal de Cuentas Europeo”, declaró Schillaci.

https://tierrapura.org/2023/04/25/italia-exige-que-las-farmaceuticas-paguen-las-indemnizaciones-por-los-efectos-secundarios-de-las-vacunas/

domingo, 23 de abril de 2023

La Carne Podrida podría haber sido un alimento básico de la Dieta Paleo original

En un libro sobre sus viajes por África publicado en 1907, el explorador británico Arnold Henry Savage Landor relataba haber presenciado una comida improvisada que sus compañeros saborearon pero que a él le pareció inimaginablemente repugnante.

© Emile Holmewood
La carne podrida, junto con una gran cantidad de otros alimentos poco estudiados, puede haber formado parte de la dieta de los antiguos homínidos, según están descubriendo los antropólogos.Mientras navegaba por un río de la cuenca del Congo con varios cazadores-recolectores locales, un roedor muerto flotó cerca de su canoa. Su cuerpo en descomposición se había hinchado hasta alcanzar el tamaño de un cerdo pequeño.

El hedor del cadáver hinchado dejó a Landor sin aliento. Incapaz de hablar, intentó indicar a sus compañeros que alejaran la canoa de la fétida criatura. En lugar de eso, subieron a bordo al roedor de tamaño descomunal y se lo comieron.

"Cuando clavaron sus cuchillos en él, el olor era suficiente para matar al más fuerte de los hombres", escribió Landor. "Cuando me recuperé, mi admiración por las facultades digestivas de aquella gente fue intensa. Se relamían los labios y decían que el [roedor] les había proporcionado una comida excelente".

A partir del siglo XVI, exploradores, comerciantes, misioneros, funcionarios públicos y otros europeos y más tarde norteamericanos que vivían entre pueblos indígenas de muchas partes del mundo escribieron sobre prácticas alimentarias similares. Los cazadores-recolectores y pequeños agricultores de todo el mundo solían comer carne, pescado y partes grasas putrefactos de una gran variedad de animales. Desde la tundra ártica hasta las selvas tropicales, las poblaciones autóctonas consumían restos putrefactos, tanto crudos como fermentados o cocinados lo justo para chamuscar la piel y crear una textura más masticable. Muchos grupos trataban a las larvas como un extra de carne.

Las descripciones de estas prácticas, que todavía se dan en algunos grupos indígenas actuales y entre los europeos del norte que ocasionalmente comen pescado fermentado, probablemente no inspirarán ningún nuevo programa de Food Network ni ningún libro de cocina de chefs famosos.

Un ejemplo: Algunas comunidades indígenas se daban un festín con enormes bestias en descomposición, como hipopótamos atrapados en fosas excavadas en África y ballenas varadas en la costa australiana. Los cazadores de esos grupos solían untarse con la grasa del animal antes de atiborrarse de entrañas grasientas. Tras abrir el vientre de los animales, tanto adultos como niños se introducían en enormes cavidades corporales en descomposición para extraer la carne y la grasa.

A finales del siglo XIX, los nativos americanos de Missouri elaboraban una apreciada sopa con la carne verdosa y en descomposición de los bisontes muertos. Los cuerpos de los animales se enterraban enteros en invierno y se desenterraban en primavera, después de madurar lo suficiente para alcanzar su máximo sabor.

Sin embargo, según el arqueólogo antropólogo John Speth, de la Universidad de Michigan en Ann Arbor, estos relatos ofrecen una valiosa visión de un modo de vida que existía mucho antes de que la industrialización occidental y la guerra contra los gérmenes se hicieran globales. Curiosamente, en los escritos sobre los grupos indígenas anteriores al principio del siglo XX no se menciona el botulismo ni otras reacciones potencialmente mortales a los microorganismos que supuran la carne en descomposición. En cambio, la carne y la grasa en descomposición representaban partes valiosas y sabrosas de una dieta sana.

Muchos viajeros como Landor consideraban que esos hábitos alimentarios eran "repugnantes". Pero "una mina de oro de relatos etnohistóricos deja claro que la repulsión que sentimos los occidentales hacia la carne pútrida y las larvas no está grabada en nuestro genoma, sino que es un aprendizaje cultural", afirma Speth.



Comentario: ¿O es posible que estas prácticas alimentarias se iniciaran en épocas de escasez o necesidad y se normalizaran? ¿O que se descubrió que el proceso de fermentación aportaba algún beneficio que no se encontraba en la carne cocinada y que les ayudó a superar cualquier repulsión? ¿O una combinación de todo lo anterior?


Esta revelación dietética también cuestiona una influyente idea científica según la cual la cocción se originó entre nuestros antiguos parientes como una forma de hacer la carne más digerible, proporcionando así una rica fuente de calorías para el crecimiento del cerebro en el género Homo. Según Speth, es posible que los homínidos de la Edad de Piedra, como los neandertales, utilizaran por primera vez la cocción para ciertas plantas que, al ser calentadas, aportaban a la dieta un plus de energía y carbohidratos. Los animales contenían paquetes de grasa y proteínas que, tras la descomposición, completaban las necesidades nutricionales sin necesidad de ser calentados.

© Emile Holmewood

Alimentos pútridos en la dieta de los pueblos indígenas

La curiosidad de Speth sobre el gusto humano por la carne pútrida surgió de los cazadores-recolectores actuales de las regiones polares. Los inuit norteamericanos, los siberianos y otras poblaciones del lejano norte siguen comiendo habitualmente carne y pescado fermentados o podridos.

Las cabezas de pescado fermentadas, también conocidas como "cabezas apestosas", son un bocado popular entre los grupos septentrionales. Los pastores chukchi del Lejano Oriente ruso, por ejemplo, entierran pescados enteros en el suelo a principios de otoño y dejan que los cuerpos fermenten de forma natural durante los periodos de congelación y descongelación. Después desentierran las cabezas de pescado, que tienen la consistencia de un helado duro, y se las comen enteras.

Speth lleva varias décadas sospechando que el consumo de carne, pescado, grasa y órganos internos fermentados y pútridos tiene una larga y probablemente antigua historia entre los grupos indígenas del norte. Consultando sobre todo fuentes en línea como Google Scholar y los catálogos de las bibliotecas digitales de las universidades, encontró muchas descripciones etnohistóricas de ese comportamiento que se remontan hasta el siglo XVI. Morsas, focas, caribúes, renos, bueyes almizcleros, osos polares, alces, liebres árticas y petreles podridos habían sido presa fácil. Speth informó de muchas de estas pruebas en 2017 en PaleoAnthropology.

En un incidente registrado en la Groenlandia de finales del siglo XIX, un cazador bienintencionado llevó lo que había afirmado de antemano que era comida excelente a un equipo dirigido por el explorador estadounidense Robert Peary. Un hedor inundó el aire cuando el cazador se acercó al barco de Peary con una foca podrida que goteaba gusanos. El groenlandés había encontrado la foca donde un grupo local la había enterrado, posiblemente un par de años antes, para que el cuerpo alcanzara un estado de sabrosa descomposición. Peary ordenó al hombre que mantuviera la foca apestosa fuera de su barco.

Molesto por este inesperado rechazo, el cazador "nos dijo que cuanto más descompuesta estuviera la foca, más exquisita sería al comerla, y no podía entender por qué nos opondríamos", escribió la esposa de Peary sobre el encuentro.

Incluso en zonas templadas y tropicales, donde los cuerpos de los animales se descomponen en cuestión de horas o días, los pueblos indígenas han apreciado la putrefacción tanto como lo hacía el repartidor de focas de Peary. Speth y el arqueólogo antropólogo Eugène Morin, de la Universidad Trent de Peterborough (Canadá), describieron algunos de esos oscuros relatos etnohistóricos el pasado octubre en PaleoAnthropology.

© Emile Holmewood

Los primeros homínidos podrían haber carroñeado carne podrida

Según Speth, estos relatos socavan algunas de las vacas sagradas de los científicos relacionadas con la alimentación. Por ejemplo, los exploradores europeos y otros viajeros escribieron sistemáticamente que los grupos tradicionales no sólo comían carne podrida cruda o ligeramente cocida, sino que no sufrían ninguna secuela. 

Un microbioma intestinal protector podría explicar por qué, sospecha Speth. Los pueblos indígenas se enfrentaban a una gran variedad de microorganismos desde la infancia, a diferencia de las personas de hoy en día, que crecen en entornos desinfectados. Las exposiciones tempranas a los patógenos pueden haber impulsado el desarrollo de una serie de microbios intestinales y respuestas inmunitarias que protegían contra los posibles daños de la ingestión de carne putrefacta.

Esta idea requiere más investigación; se sabe poco sobre la composición bacteriana de la carne podrida que comen los grupos tradicionales o de sus microbiomas intestinales. Pero los estudios realizados en las últimas décadas sí indican que la putrefacción, el proceso de descomposición, ofrece muchos de los beneficios nutricionales de la cocción con mucho menos esfuerzo. La putrefacción predigiere la carne y el pescado, ablandando la carne y degradando químicamente las proteínas y las grasas para que el organismo las absorba y convierta en energía con mayor facilidad.

Dadas las pruebas etnohistóricas, los homínidos que vivieron hace 3 millones de años o más podrían haber carroñeado la carne de carcasas en descomposición, incluso sin herramientas de piedra para la caza o la carnicería, y comido su botín crudo de forma segura mucho antes de que se utilizara el fuego para cocinar, sostiene Speth. 

Si las herramientas de piedra simples aparecieron hace 3,4 millones de años, como algunos investigadores han sugerido de forma controvertida, esos utensilios podrían haber sido fabricados por homínidos que buscaban carne cruda y tuétano (SN: 9/11/10, pág. 8). Los investigadores sospechan que el uso habitual del fuego para cocinar, iluminarse y calentarse no surgió antes de hace unos 400.000 años (SN: 5/5/12, pág. 18).

"Reconocer que comer carne podrida es posible, incluso sin fuego, pone de relieve lo fácil que habría sido incorporar alimentos carroñeados a la dieta mucho antes de que nuestros antepasados aprendieran a cazar o a procesar [la carne] con herramientas de piedra", afirma la paleoantropóloga Jessica Thompson, de la Universidad de Yale.

Thompson y sus colegas sugirieron en Current Anthropology en 2019 que antes de hace unos 2 millones de años, los homínidos eran principalmente carroñeros que usaban rocas para romper huesos de animales y comer médula y cerebros nutritivos y ricos en grasa. Esa conclusión, derivada de una revisión de la evidencia fósil y arqueológica, desafió la suposición común de que los primeros homínidos -ya sea como cazadores o carroñeros- comían principalmente carne sin el hueso.

Según el arqueólogo Manuel Domínguez-Rodrigo, de la Universidad Rice de Houston, ciertamente los antiguos homínidos comían algo más que los bistecs de carne que imaginamos hoy en día. En la garganta de Olduvai, en África oriental, los huesos de animales descuartizados en yacimientos que datan de hace casi 2 millones de años indican que los homínidos comían la mayoría de las partes de las carcasas, incluidos los sesos y los órganos internos.

"Pero el argumento de Speth sobre la ingestión de carcasas putrefactas es muy especulativo y no se puede probar", afirma Domínguez-Rodrigo.

Desentrañar si los antiguos homínidos realmente tenían gusto por la putrefacción requerirá una investigación que abarque muchos campos, como la microbiología, la genética y la ciencia de los alimentos, afirma Speth.

Pero si su argumento se sostiene, sugiere que los antiguos cocineros no preparaban platos de carne. En su lugar, especula Speth, el principal valor de la cocción al principio residía en hacer que las plantas feculentas y aceitosas fueran más blandas, masticables y fáciles de digerir. Las plantas comestibles contienen carbohidratos, moléculas de azúcar que el cuerpo puede convertir en energía. El calor del fuego convierte el almidón de los tubérculos y otras plantas en glucosa, una fuente de energía vital para el cuerpo y el cerebro.

Comentario: Allí donde estaba disponible, la carne y la grasa animal se han considerado mucho más importantes para el ser humano que la materia vegetal.

Triturar o moler plantas podría haber aportado al menos algunos de esos beneficios energéticos a los homínidos hambrientos que carecían de la capacidad de encender fuego.

Se desconoce si los homínidos controlaban el fuego lo suficientemente bien como para cocer plantas o cualquier otro alimento con regularidad antes de hace unos 400.000 a 300.000 años.

© Emile Holmewood

Los neandertales podrían haber cazado animales para obtener grasa

A pesar de sus beneficios nutricionales, las plantas a menudo se consideran alimentos secundarios en el menú de la gente de la Edad de Piedra. No ayuda el hecho de que las plantas se conserven mal en los yacimientos arqueológicos.



Comentario: Eso es porque probablemente lo eran.


Los neandertales, en particular, tienen una larga reputación de rehuir las plantas. La opinión popular ve a los neandertales como individuos robustos y desgreñados que se acurrucaban alrededor del fuego masticando bistecs de mamut.

Esto no dista mucho de una influyente visión científica de lo que comían los neandertales. Los elevados niveles de una forma de nitrógeno relacionada con la dieta en huesos y dientes neandertales indican que eran carnívoros empedernidos, que comían grandes cantidades de carne magra rica en proteínas, según han concluido varios equipos de investigación en los últimos 30 años.

Pero consumir tanta proteína a partir de la carne, especialmente de los cortes por encima de las extremidades delanteras y traseras que ahora se conocen como bistecs, habría sido una receta para el desastre nutricional, argumenta Speth. La carne de animales salvajes con pezuñas y de criaturas más pequeñas, como los conejos, casi no contiene grasa, ni veteado, a diferencia de la carne de los animales domésticos modernos, afirma.

 Los relatos etnohistóricos, especialmente los de los cazadores del norte, como los inuit, incluyen advertencias sobre la pérdida de peso, la mala salud e incluso la muerte que puede provocar el consumo excesivo de carne magra.

Comentario: Obsérvese lo fundamental que es la grasa (animal) para la fisiología humana, y cómo lo sabían estos pueblos.

Esta forma de malnutrición se conoce como inanición del conejo. Las pruebas indican que las personas pueden consumir con seguridad entre un 25 y un 35% de las calorías diarias en forma de proteínas, afirma Speth. Por encima de ese umbral, varias investigaciones han indicado que el hígado se vuelve incapaz de descomponer los desechos químicos de las proteínas ingeridas, que se acumulan en la sangre y contribuyen a la inanición del conejo. 

Los límites a la cantidad de proteína diaria que puede consumirse sin peligro significaban que los antiguos grupos de cazadores, como los actuales, necesitaban grasas animales e hidratos de carbono de origen vegetal para satisfacer las necesidades calóricas diarias y otras necesidades nutricionales.

Comentario: No "necesitaban" carbohidratos, podían satisfacer sus necesidades nutricionales sin ellos, a menos, claro está, que la carne y la grasa escasearan.

Las "dietas paleo" modernas hacen hincapié en comer carnes magras, frutas y verduras.

Comentario: Eso no es exactamente preciso, porque la mayoría de las dietas paleo modernas se centran en el componente de la carne y la grasa y restringen determinadas frutas y verduras.


Pero eso omite lo que los pueblos indígenas del pasado y del presente más deseaban de las carcasas de los animales. Los relatos describen a los inuit comiendo cantidades mucho mayores de partes grasas del cuerpo que de carne magra, dice Speth. En los últimos siglos, han preferido la lengua, los depósitos de grasa, el pecho, las costillas, el tejido adiposo que rodea los intestinos y los órganos internos, y el tuétano. Los órganos internos, especialmente las glándulas suprarrenales, han proporcionado vitamina C -casi ausente en el músculo magro- que prevenía la anemia y otros síntomas del escorbuto.

Los exploradores occidentales observaron que los inuit también comían quimo, el contenido estomacal de los renos y otros animales herbívoros. El quimo proporcionaba al menos una ración de carbohidratos vegetales.

Comentario: Estos carbohidratos pueden haber sido predigeridos y posiblemente parcialmente fermentados, lo que puede haber reducido los antinutrientes que se encuentran en las plantas y que pueden causar problemas de salud en los seres humanos.

Del mismo modo, los neandertales de la Edad de Hielo europea probablemente subsistían con una dieta rica en grasas y quimos (SN Online: 10/11/13), afirma Speth.

La gran cantidad de huesos de animales hallados en los yacimientos neandertales del norte de Europa -a menudo considerados como los residuos de carnívoros voraces- puede reflejar, en cambio, una caza excesiva de animales para obtener suficiente grasa para satisfacer las necesidades calóricas diarias. Según muestran estudios etnográficos, dado que las presas salvajes suelen tener un pequeño porcentaje de grasa corporal, los grupos de cazadores del norte, tanto en la actualidad como en los últimos siglos, solían matarlas en grandes cantidades, desechando la mayor parte de la carne magra de los cadáveres o dándosela de comer a sus perros.

Si los neandertales seguían esa pauta, el consumo de alimentos pútridos podría explicar por qué sus huesos presentan una firma de nitrógeno similar a la de los carnívoros, sugiere Speth. Un estudio no publicado de cuerpos humanos en descomposición conservados en un centro de investigación de la Universidad de Tennessee en Knoxville, llamado Body Farm (Granja de Cuerpos), puso a prueba esta posibilidad. La antropóloga biológica Melanie Beasley, que actualmente trabaja en la Universidad de Purdue, en West Lafayette (Indiana), halló niveles moderadamente elevados de nitrógeno en los tejidos de 10 cadáveres de los que se tomaron muestras con regularidad durante unos seis meses. 

El tejido de esos cuerpos sirvió como una representación de la carne animal consumida por los neandertales. La carne humana es un sustituto imperfecto de, por ejemplo, los cadáveres de renos o elefantes. Pero los hallazgos de Beasley sugieren que es necesario estudiar los efectos de la descomposición en una serie de animales. Curiosamente, también descubrió que las larvas del tejido en descomposición presentaban niveles de nitrógeno extremadamente elevados.

La paleobióloga Kimberly Foecke, de la Universidad George Washington, en Washington, D.C., también ha hallado niveles elevados de nitrógeno en cortes de ternera en descomposición, sin gusanos, procedentes de animales alimentados sin hormonas ni antibióticos para aproximarse a las dietas de las criaturas de la Edad de Piedra (SN: 1/2/19).

Al igual que hicieron los cazadores árticos hace unos pocos cientos de años, los neandertales podrían haber comido carne pútrida y pescado lleno de gusanos, dice Speth. Eso explicaría los elevados niveles de nitrógeno en los fósiles neandertales.

Comentario: O una diferencia en la composición de la flora y la fauna de la época.

Pero los hábitos alimentarios de los neandertales son poco conocidos. Un nuevo análisis de los restos fósiles de un yacimiento del norte de Alemania llamado Neumark-Nord, de unos 125.000 años de antigüedad, ha aportado pruebas inusualmente amplias del gran consumo de caza por parte de los neandertales. Según la arqueóloga Sabine Gaudzinski-Windheuser, de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia (Alemania), y sus colegas, en ese lugar los neandertales cazaban periódicamente elefantes de colmillos rectos que pesaban hasta 13 toneladas métricas.

En un estudio publicado el 1º de febrero en Science Advances, su grupo analizó los patrones de las incisiones realizadas con herramientas de piedra en huesos de al menos 57 elefantes procedentes de 27 puntos cercanos a una antigua cuenca lacustre donde los neandertales encendían hogueras y construían refugios (SN: 1/29/22, pág. 8). 

Las pruebas sugieren que los carniceros neandertales -de forma muy parecida a los cazadores inuit- extraían los depósitos de grasa bajo la piel y las partes grasas del cuerpo, como la lengua, los órganos internos, el cerebro y las gruesas capas de grasa de los pies. Según los investigadores, la carne magra de los elefantes se habría consumido en cantidades más pequeñas para evitar la inanición de los conejos.

Según Speth, es necesario seguir investigando si los neandertales cocinaban la carne de elefante o hervían los huesos para extraer la grasa nutritiva. Las opciones a la hora de comer se habrían ampliado para los homínidos, que no sólo podían consumir carne y grasa pútridas, sino también calentar partes de animales en el fuego, sospecha.

Los neandertales que cazaban elefantes también debieron comer una variedad de plantas para satisfacer sus considerables necesidades energéticas, afirma Gaudzinski-Windheuser. Pero hasta ahora, en Neumark-Nord sólo se han encontrado fragmentos de avellanas quemadas, bellotas y ciruelas de endrino.

Comentario: Es probable que después de comerse unos cuantos elefantes de 13 toneladas, los neandertales no tuvieran mucha necesidad, ni ganas, de buscar, preparar y comer tubérculos ricos en almidón y similares.

© Emile HolmewoodLos neandertales probablemente se hartaban de carbohidratos

Las mejores pruebas de las preferencias vegetales de los neandertales proceden de yacimientos situados en zonas cálidas del Mediterráneo y Oriente Medio. En un yacimiento de la costa española, los neandertales probablemente comieron frutas, frutos secos y semillas de diversas plantas (SN: 3/27/21, pág. 32).

Comentario: "Probablemente" comían esas cosas, pero no eran el sustento de su comunidad.

Según la arqueóloga Karen Hardy, de la Universidad de Glasgow (Escocia), los neandertales de distintos entornos debieron consumir muchas plantas ricas en almidón. Incluso en las regiones del norte de Europa y Asia de la Edad de Piedra había plantas con apéndices ricos en almidón que crecían bajo tierra, como los tubérculos.

Los neandertales también podrían haber obtenido carbohidratos ricos en almidón de la corteza interna comestible de muchos árboles y de las algas marinas de las costas.

Comentario: Podrían haberlo hecho, pero ¿lo hicieron? ¿Quizá como guarnición?

La cocción, como sugiere Speth, habría aumentado mucho el valor nutritivo de las plantas, afirma Hardy. No así en el caso de la carne y la grasa podridas, aunque es posible que neandertales como los de Neumark-Nord cocinaran lo que recogían de los restos frescos de elefantes.

Existen pruebas directas de que los neandertales mordisqueaban plantas. Se han encontrado restos microscópicos de plantas comestibles y medicinales en el sarro de los dientes neandertales (SN: 4/1/17, pág. 16), afirma Hardy.

La energía suministrada por los carbohidratos ayudó a mantener cerebros grandes, permitir una actividad física extenuante y asegurar embarazos sanos tanto para los neandertales como para los antiguos Homo sapiens, concluye Hardy en el Journal of Human Evolution de enero de 2022. (Los investigadores no están de acuerdo sobre si los neandertales, que vivieron entre hace unos 400.000 y 40.000 años, eran una variante del H. sapiens o una especie separada.)

Comentario: Si los carbohidratos proporcionan la energía, ¿cómo se las arreglan los inuit para sobrevivir y prosperar en algunas de las condiciones más duras del mundo sin ellos?



© Emile HolmewoodLa cocina paleo era sabrosa

Al igual que Hardy, Speth sospecha que las plantas proporcionaban gran parte de la energía y los nutrientes que necesitaban los habitantes de la Edad de Piedra. Según él, las plantas representaban una fuente de alimento más predecible y fácilmente disponible que la carne y la grasa cazadas o rebuscadas.

Comentario: Sus sospechas parecen motivadas ideológicamente, porque las pruebas, tanto en el pasado profundo como en la actualidad, demuestran lo contrario.

Las plantas también ofrecían a los neandertales y a los antiguos H. sapiens -cuya dieta probablemente no difería mucho de la de los neandertales, según Hardy- una oportunidad de expandir sus papilas gustativas y cocinar platos sabrosos.

Comentario: Y, según los investigadores unos párrafos más arriba, los neandertales: 'cazaban elefantes de colmillos rectos que pesaban hasta 13 toneladas métricas... extraían los depósitos de grasa bajo la piel y las partes grasas del cuerpo', lo que corroboran otros descubrimientos: Los humanos vivieron en Nuevo México hace 37.000 años, según revelan huesos de mamut descuartizados

Una investigación reciente sugiere que la cocina de los vegetales paleolíticos incluía pasos planificados de antemano para añadir toques de sabores específicos a platos básicos. Al menos en algunos lugares, los habitantes de la Edad de Piedra aparentemente cocinaban para experimentar sabores agradables y no sólo para llenar el estómago. Los fragmentos de alimentos vegetales carbonizados de las cuevas de Shanidar, en el Kurdistán iraquí, y la cueva de Franchthi, en Grecia, consistían en semillas de legumbres trituradas, posiblemente de especies de guisantes ricos en almidón, combinadas con plantas silvestres que habrían proporcionado un sabor acre y algo amargo, según muestran los análisis microscópicos.

Entre los ingredientes añadidos figuraban mostaza silvestre, almendras silvestres, pistacho silvestre y frutas como el almez (NT: Celtis australis), según informaron el pasado noviembre en Antiquity el arqueobotánico Ceren Kabukcu, de la Universidad de Liverpool (Inglaterra), y sus colegas.

Cuatro trozos de comida de Shanidar datan de hace unos 40.000 años o más y se hallaron en sedimentos que incluían herramientas de piedra atribuidas a H. sapiens. Otro fragmento de alimento, probablemente de una comida neandertal cocinada, data de hace entre 70.000 y 75.000 años. Los fósiles neandertales hallados en la cueva de Shanidar también tienen unos 70.000 años. Así pues, parece que los neandertales de Shanidar condimentaban los alimentos vegetales cocinados antes que lo hicieran los H. sapiens de Shanidar, afirma Kabukcu.

Los restos de alimentos de Franchthi datan de hace entre 13.100 y 11.400 años, cuando H. sapiens vivía allí. Las legumbres silvestres presentes en los alimentos de ambas cuevas muestran signos microscópicos de haber sido remojadas, una forma de diluir los venenos de las semillas y moderar su amargor.

Estos nuevos hallazgos "sugieren que la cocina, o la combinación de distintos ingredientes para proporcionar placer, tiene una historia muy larga", afirma Hardy, que no formó parte del equipo de Kabukcu.

Hay una gran dosis de ironía en la posibilidad de que las dietas paleo originales mezclaran lo que la gente de muchas sociedades actuales considera asquerosas porciones de carne y grasa pútridas con platos vegetarianos que siguen pareciendo apetecibles.
Citaciones

J. Speth and E. Morin. Putrid meat in the tropics: It wasn't just for Inuit. PaleoAnthropology. Vol. 2022, p. 297. doi: 10.48738/2022.iss2.114.


J. Thompson et al. Origins of the human predatory pattern: The transition to large-animal exploitation by early hominins. Current Anthropology. Vol. 60, December 2019, p. 1. doi: 10.1086/701477. https://doi.org/10.1086/701477.

K. Hardy et al. Reconstructing Neandertal diet: The case for carbohydrates. Journal of Human Evolution. Vol. 62, January 2022, p. 103105. doi: 10.1016/j.jhevol.2021.103105.

C. Kabukcu et al. Cooking in caves: Paleolithic carbonized plant food remains from Franchthi and Shanidar. Antiquity. Published November 23, 2022. doi: 10.15184/aqy.2022.143.

https://es.sott.net/article/87511-La-carne-podrida-podria-haber-sido-un-alimento-basico-de-la-dieta-Paleo-original

K. Jaouen et al. Exceptionally high δ15N values in collagen single amino acids confirm Neandertals as high-trophic level carnivores. Proceedings of the National Academy of Sciences. Vol. 116, February 19, 2019, p. 4928. doi: 10.1073/pnas.1814087116.

S. Gaudzinski-Windheuser et al. Hunting and processing of straight-tusked elephants, 125,000 years ago - implications for Neandertal behavior. Science Advances. Published February 1, 2023. doi: 10.1126/sciadv.add8186.

Bruce Bower
mie, 29 mar 2023 07:00 UTC

Traducido por el equipo de SOTT.net
https://es.sott.net/article/87511-La-carne-podrida-podria-haber-sido-un-alimento-basico-de-la-dieta-Paleo-original

jueves, 20 de abril de 2023

La OMS revela estadísticas "alarmantes" sobre infertilidad

La infertilidad afecta a una de cada seis personas en todo el mundo, según ha revelado la Organización Mundial de la Salud en un nuevo informe. Aunque la OMS no pudo determinar si la infertilidad ha aumentado o disminuido, el informe llega en medio de advertencias sobre la disminución del número de espermatozoides en todo el mundo.

© Getty Images/onebluelight

El informe, publicado el martes, afirma que en 2022 el 17,5% de la población mundial experimentó infertilidad en algún momento de su vida. Para llegar a esa cifra, los investigadores de la OMS analizaron más de 130 estudios distintos entre 1990 y 2021, y hallaron resultados similares en todo el mundo.

La prevalencia media de la infertilidad a lo largo de la vida en los países de ingresos altos fue del 17,8%, frente al 16,5% en los países de ingresos bajos y medios.

"El informe revela una verdad importante: la infertilidad no discrimina", declaró en un comunicado el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS. "La enorme proporción de personas afectadas muestra la necesidad de ampliar el acceso a la atención de la fertilidad y garantizar que este tema no se siga dejando de lado en la investigación y las políticas sanitarias."

La Dra. Pascale Allotey, directora del Departamento de Salud Sexual y Reproductiva e Investigación de la OMS, calificó los resultados de "alarmantes".

La OMS define la infertilidad como la incapacidad de concebir un hijo tras un año de relaciones sexuales regulares sin protección.

El estudio no enumeró ningún factor común detrás de la cifra de uno de cada seis. Sin embargo, tanto en mujeres como en hombres, el tabaquismo, el consumo de alcohol y la obesidad se han relacionado con una menor fertilidad. La edad también influye: las mujeres son menos fértiles a partir de los 30 años, y la fertilidad masculina disminuye en torno a los 40 años.

El informe tampoco indica si las tasas de infertilidad han aumentado o disminuido en el periodo estudiado. Sin embargo, un histórico estudio publicado el pasado noviembre reveló que el recuento de espermatozoides masculinos ha descendido un 62% en los últimos 50 años. El recuento medio de espermatozoides ha descendido de 104 a 49 millones por mililitro, justo por encima del umbral de 40, por debajo del cual es probable que haya infertilidad.

Al igual que el informe de la OMS, el estudio sobre el recuento de espermatozoides arrojó resultados similares en diferentes regiones. Aunque se negó a especular sobre la causa del descenso, otras investigaciones han apuntado a la exposición a determinados plásticos y sustancias químicas como la causa, junto con los mismos factores dietéticos y de estilo de vida que provocan infertilidad en ambos sexos.

mie, 05 abr 2023 17:48 UTC
Traducido por el equipo de SOTT.net

martes, 18 de abril de 2023

Revelan que la FDA utilizó dinero de los contribuyentes para comprar partes de bebés abortados

17 April 2023



Documentos recientemente publicados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) sugieren que el gobierno federal puede estar utilizando el dinero de los contribuyentes estadounidenses para comprar ilegalmente partes del cuerpo de bebés viables no nacidos en el último trimestre del embarazo con fines de investigación.

El grupo de vigilancia Judicial Watch publicó este mes casi 600 páginas de documentos recientemente desclasificados, que demuestran un intercambio de correos electrónicos entre investigadores de la FDA y Advanced Bioscience Resources (ABR), una organización sin fines de lucro dedicada a la obtención de tejido fetal humano que trabaja con Planned Parenthood y otros grupos abortistas, informa The Federalist.

Según los documentos, la FDA gastó decenas de miles de dólares de los contribuyentes para comprar partes del cuerpo de bebés abortados a ABR; los investigadores utilizaron luego el tejido de los bebés para crear “ratones humanizados” para pruebas de fármacos.

Algunos de los bebés abortados tenían hasta 24 semanas de gestación; ahora la viabilidad es de unas 22 semanas.

“Estos documentos sobre el tráfico de órganos fetales sacuden la conciencia y muestran el uso potencialmente ilegal del dinero de los contribuyentes para comprar órganos de no nacidos asesinados mediante el aborto”, declaró Tom Fitton, presidente de Judicial Watch.

Los documentos incluyen correos electrónicos entre la FDA y ABR entre 2012 y 2018, año en que la administración Trump cortó la financiación al experimento poco ético.

Un correo electrónico de la FDA a ABR en 2012 afirma que el gobierno pagará $ 12,000 por adelantado por “compras de tejido”, incluyendo “un conjunto de tejido (timo / hígado) aproximadamente dos veces al mes”, “fresco; enviado en hielo húmedo.” Los investigadores pedían “tejidos” de bebés abortados entre las semanas 16 y 24 de gestación.

The Federalist describió otro intercambio de correos electrónicos fechado el 17 de octubre de 2012:

Con la insensibilidad de elegir un corte de carne de una carnicería, un médico de la FDA solicita que se obtengan muestras de tejido de un bebé varón, ya que afirman que “Es muy preferible tener un feto masculino si es posible … [pero] el sexo indeterminado o femenino es mejor que no tener tejido.”

Aún más atroz es la queja de un empleado de ABR sobre la dificultad de identificar el sexo de los bebés abortados. “Sólo comprobamos los genitales externos y si no están ahí … no tenemos forma de saberlo”. El hecho de que los técnicos sean incapaces de identificar el sexo de los bebés abortados no es ninguna sorpresa para aquellos familiarizados con la naturaleza bárbara de los procedimientos de aborto, que requieren que el personal de la clínica junte los restos de los bebés después de que sus miembros y órganos sean destrozados.

Otro intercambio de correos electrónicos fechado el 9 de mayo de 2013 se quejaba de que los “hermosos tejidos” se habían estropeado porque el paquete había sido sometido a rayos X durante el envío.

ABR escribió: “D- … eran unos tejidos maravillosos. ¡Los conseguí! Estoy formando a un nuevo técnico en Minneapolis y le dije lo importante que es poner las pegatinas de NO RAYAR en el paquete. Por supuesto, si tienes un IMBÉCIL en el lado [de la empresa de transporte]… pero entonces, ahora es un punto discutible”.

Un investigador de la FDA respondió “Sí, se nos rompió el corazón. Eran tejidos preciosos y perderlos así fue horrible”.

Estos intercambios insensibles muestran cómo se trata a los bebés en el vientre materno como mercancías y no como seres humanos valiosos.

Judicial Watch ha demandado al gobierno federal por la divulgación de estos y otros registros relativos a bebés abortados y a la investigación científica. En marzo, obtuvo otra victoria cuando un tribunal federal ordenó al Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. que publicara partes de los registros que anteriormente habían sido censurados.

Según la organización, el tribunal estuvo de acuerdo en que “hay razones para cuestionar” si las transacciones violan las leyes federales que prohíben la venta de partes del cuerpo de bebés abortados.

El tribunal dictaminó que ABR “vendió hígados y timos del segundo trimestre por cientos de dólares cada uno. Lo mismo hizo con cerebros, ojos y pulmones. Después de añadir tasas por servicios como el envío y la limpieza, ABR podía cobrar más de 2.000 dólares por un solo feto que compró a Planned Parenthood por 60 dólares. El gobierno federal participó durante años en este comercio potencialmente ilícito”.

El tribunal tampoco estuvo de acuerdo con el argumento del gobierno de que los documentos son “información comercial confidencial” y pueden acogerse a una excepción en virtud de la Ley de Libertad de Información, según Judicial Watch.

El año pasado, Judicial Watch publicó 165 páginas de registros de la FDA a través de una solicitud de libertad de información relativa a la compra de partes del cuerpo de bebés abortados. La organización de vigilancia ha estado investigando cómo el dinero de los contribuyentes se utiliza para pagar investigaciones poco éticas que utilizan partes del cuerpo de bebés abortados.

Hace varios años, David Daleiden y el Centro para el Progreso Médico también descubrieron pruebas de ventas potencialmente ilegales de partes de cuerpos humanos por parte de Planned Parenthood. La investigación encubierta descubrió que los abortistas supuestamente ponían en peligro la vida de las mujeres al alterar los procedimientos de aborto para recoger mejor las partes de los bebés abortados. Los investigadores también hallaron pruebas de posibles violaciones de la intimidad de los pacientes.

https://tierrapura.org/2023/04/17/revelan-que-la-fda-utilizo-decenas-de-miles-de-dolares-para-comprar-partes-de-bebes-abortados/

domingo, 16 de abril de 2023

La plataforma de ARNm: Qué es, qué significa

Traducido por el equipo de SOTT.net

En la primavera de 2020 nos enteramos de que la Operación Warp Speed estaba trabajando duro para crear una vacuna más rápido de lo que nunca se había creado una antes. De la historia de décadas de desarrollo de vacunas, sabíamos que las vacunas tardaban entre 5 y 10 años en fabricarse. Los ensayos clínicos posteriores podían llevar más tiempo.


¿Cómo fue esto posible? ¿Cuándo se produjo este salto científico? ¿Qué era esta fantástica nueva tecnología que haría realidad un desarrollo tan rápido?

Rápidamente supimos que la nueva vacuna utilizaría algo llamado tecnología de ARNm. Y había varias empresas preparadas para hacerlo realidad.

El funcionamiento del ARNm no se parece al de ninguna vacuna anterior. Antes, las vacunas se creaban tomando una forma debilitada o muerta del virus e inyectándola en humanos. El cuerpo humano crearía anticuerpos para combatir y vencer al virus debilitado, dando así al cuerpo las instrucciones para crear anticuerpos contra él si el virus con toda su fuerza atacara alguna vez. El individuo era inmune.

Esto no es lo que hace el ARNm.

El CDC literalmente cambió la definición de vacuna para que el ARNm entrara en la categoría. Vimos esto hace dos años, comparando las versiones antiguas y nuevas de lo que publicaron en su página web.


Las vacunas contienen los mismos gérmenes que causan enfermedades. [...] Pero han sido eliminados o debilitados hasta el punto de que no enferman.La nueva versión es mucho más general, para incluir el ARNm. Aquí está la definición actual en el sitio web de los CDC:

Preparado que se utiliza para estimular la respuesta inmunitaria del organismo contra las enfermedades.La primera pregunta que puede hacerse es: "¿Por qué los CDC quieren hacer creer que se trata de una vieja tecnología estándar y familiar? ¿Por qué sienten que tienen que llamarla vacuna? ¿Están intentando engañarnos para que nos sintamos cómodos? ¿Por qué?"

El ARNm no es una vacuna tradicional, pero tampoco es nueva. En realidad, es una tecnología de hace treinta años. Quizá recuerde que antes existía una cosa llamada "terapia genética" de la que ya nadie habla. Esa es la categoría a la que pertenece esto.

El propósito original de la terapia genética era dar a la gente la capacidad de hacer que sus propios cuerpos produjeran algo que no estaban produciendo de forma natural, algo que sus cuerpos necesitaban, como la insulina para los diabéticos. El objetivo era compensar una deficiencia que el cuerpo no podía generar por sí mismo.

La forma en que esto funciona es que se construye una cadena de ARNm utilizando el código genético de lo que se quiere fabricar. A su vez, la cadena de ARNm que se ha generado de esta manera contiene todas las instrucciones necesarias para generar la proteína que se desea.

Pero la tecnología tenía limitaciones. Una cosa que se notó en los primeros años de la terapia genética es que no funcionaba durante mucho tiempo. Había que suministrar múltiples dosis y las condiciones en el organismo tenían que ser las adecuadas.

Aunque este uso del ARNm como tratamiento terapéutico existe desde hace décadas, con algunos resultados buenos y otros decepcionantes, hacer que el ARNm creara un antígeno fue algo totalmente nuevo. Nunca antes se habían manipulado las propias células de un ser humano para que crearan algo que se supone que ataca al organismo.

De repente, la tecnología pasó de ser una terapia para tratar a una minoría de individuos con deficiencias particulares a un medicamento que todo el mundo tomaría para combatir un virus.

Cuando la vacuna Covid de ARNm se inyecta en una persona, se traslada a las células y crea la parte del virus conocida como proteína spike, la parte activa del virus que causa todo el daño. El cuerpo reacciona y lo combate. Es un Caballo de Troya biológico.

Entonces, ¿por qué alguien esperaría que esto funcionara como una vacuna tradicional, que confiere inmunidad durante muchos años, a menudo toda la vida? Ya hemos visto que este método a menudo no lo hace. ¿No lo sabían desde el principio las empresas que venden estos fármacos como vacuna y la FDA?

Otra limitación del uso de esta tecnología como una vacuna es que la respuesta inmune se sintoniza con las particularidades de ese virus. Si el virus muta a una variante, es probable que la respuesta de anticuerpos no funcione contra él. La proteína spike es ligeramente diferente.

Esta es una idea muy antigua en virología, llamada pecado antigénico original. Básicamente, el cuerpo se sintoniza con la variante contra la que se está luchando, y no puede ver tan bien las nuevas. ¿No sabían esto desde el principio las empresas que venden estos medicamentos como una vacuna y la FDA?

¿Alguien quiere refuerzos?

Así que ya sabían que la vacuna de ARNm no conferiría una inmunidad duradera y probablemente no funcionaría contra las variantes. No sólo eso, tampoco tenían ni idea de los efectos secundarios, porque nunca habían utilizado esta tecnología para crear un antígeno.

Así que originalmente, la tecnología fue desarrollada para producir algo que tu cuerpo necesitaba y que no estaba produciendo. Ahora la tecnología utiliza tu propio cuerpo para crear un enemigo contra el que tiene que luchar. Esto nunca se había hecho antes.

¿Cuáles podrían ser los posibles efectos? No lo sabían.

Cuando estalló la pandemia, la gente de las empresas que fabrican ARNm vieron en ello una gran oportunidad. Moderna se fundó en 2010. Hasta ese momento, nunca habían hablado de vacunas, solo de los tratamientos que estaban desarrollando, que era su único objetivo. Hasta la bonanza de 2021, la empresa nunca había ganado dinero. Curiosamente, hay una enorme superposición en los intereses financieros de los ejecutivos de alto rango en Moderna y Pfizer y altos funcionarios de la FDA y los CDC.

¡Qué ventaja para estas empresas! Si lo consiguieran, tendrían un medicamento que podrían crear rápidamente para nuevos antígenos, y seguir vendiéndolos una y otra vez. Esta es la razón por la que se llama una nueva plataforma para la administración de fármacos. Es una plataforma porque es una tecnología que puede utilizarse para crear rápidamente una vacuna cuando aparezcan nuevos antígenos.

Además, las autoridades sanitarias vieron en ella un método para distribuir a la población una miríada de otros fármacos, no sólo vacunas. Es una plataforma. Sólo necesitaban que el público se acostumbrara a la idea de que ahora es así como funcionan las cosas.

De repente, con el miedo a un patógeno peligroso en el aire, las oportunidades abundan.

Todos estos intereses variados, con agendas variadas, ahora tienen un interés en hacer que esta plataforma funcione. Cuanta más gente puedan meter en la plataforma, mejor servidos estarán sus intereses.

Así que si la mayoría de la población se ve empujada a ello por el miedo a un virus, tanto mejor. Todos sabemos que el miedo es un gran impulsor para motivar a la gente y que sirve para presionar a cualquier disidente para que siga la corriente.

¿Quiénes son estos agentes?Las compañías farmacéuticas: principalmente Pfizer y Moderna. Hay miles de millones que ganar, con una fuente de ingresos en el futuro previsible. Estas empresas también son tan incestuosas con el gobierno, exreguladores que trabajan dentro, que fácilmente podrían empujar los medicamentos relativamente no probados ahí fuera.

El estado de Bioseguridad: personas dentro de las organizaciones de defensa, que lo ven como un mecanismo de control, permitiendo la capacidad de rastrear los movimientos de las personas a través de tarjetas de vacunación. Esto ocurre si se imponen las vacunas.

Los buscadores de poder: políticos y otros (Bill Gates, la gente de Davos, etc.) que desean un mecanismo para obtener un mayor control biológico sobre la población, y ser capaces de dar o quitar derechos a voluntad. Esto conduce naturalmente a la eugenesia.

Piense en esto. Las agencias gubernamentales intentaron obligar a sus ciudadanos a someterse a una plataforma de administración de fármacos. Las penas por no obedecer eran el ostracismo, la negación del derecho a trabajar y la prohibición de participar en la sociedad. 

Estaban en ello con personas y empresas ricas y poderosas. Luego introducirían un mecanismo para rastrear nuestros movimientos a través de tarjetas de vacunación, y controlar nuestras actividades.

La tecnología de la terapia genética con ARNm fue un avance notable con un beneficio potencial incalculable para la humanidad. Los intereses del poder la han convertido en algo inhumano y destructivo.

Alan Lash es un desarrollador de software del norte de California, con un máster en Física y un doctorado en Matemáticas.

Alan Lash
mar, 28 mar 2023 00:00 UTC

https://es.sott.net/article/87441-La-plataforma-de-ARNm-Que-es-que-significa

viernes, 14 de abril de 2023

La OMS registra la primera muerte por Gripe Aviar H3N8 en China

Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) informaron sobre la muerte de una mujer en China que recientemente dio positivo en las pruebas de la gripe aviar H3N8. Esta infección circulaba desde 2002, pero hasta ahora no había causado víctimas humanas.

© Sputnik / Vitaly Timkiv"

El caso se detectó utilizando los sistemas de vigilancia de la infección respiratoria aguda grave [IRAG]. En el momento de la notificación, ningún contacto íntimo de la persona enferma había desarrollado infección o síntomas de la enfermedad", declararon desde la OMS.

La fallecida había estado en contacto con aves de corral vivas en el mercado antes de enfermar, y las muestras ambientales tomadas en el mercado dieron positivo a la gripe aviar H3. Las muestras tomadas en su domicilio dieron negativo.
"La paciente tenía varias afecciones médicas subyacentes y había antecedentes de contacto con aves de corral vivas antes de la aparición de la enfermedad, así como con aves silvestres en los alrededores de su casa", señalaron desde la organización.

El H3N8 se detectó por primera vez en abril de 2022 en China en un menor que había estado en contacto con gallinas y patos silvestres. Las mascotas de la familia resultaron infectadas. En mayo de 2022 se infectó otro niño. El virus H5N1 o gripe aviar es un virus que se puede transmitir desde aves o mamíferos marinos al ser humano y tiene un importante grado de mortalidad.


mie, 12 abr 2023 22:03 UTC
https://es.sott.net/article/87420-La-OMS-registra-la-primera-muerte-por-gripe-aviar-H3N8-en-China

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