miércoles, 26 de septiembre de 2012
Un revés a los Carbohidratos
La grasa fue una vez el diablo. Ahora más y más nutricionistas apuntan acusadoramente al azúcar y a los granos refinados.
La mayoría de las personas pueden contar calorías. Muchos tienen alguna idea de dónde se esconde la grasa en sus dietas. Sin embargo, muy pocos dan importancia a los hidratos de carbono, o no saben por qué deberían.
Pero un número creciente de expertos en nutrición culpan de los males de Estados Unidos a los excesivos hidratos de carbono y no a la grasa. Dicen que cortar el consumo de hidratos de carbono es la clave para revertir la obesidad, las enfermedades cardíacas, la diabetes tipo 2 y la hipertensión.
"La grasa no es el problema," dice el Dr. Walter Willett, presidente del departamento de nutrición de la Harvard School of Public Health. "Si los estadounidenses pudieran eliminar las bebidas azucaradas, las patatas, el pan blanco, la pasta, el arroz blanco y los alimentos azucarados, acabaríamos con casi todos los problemas que tenemos con el peso y la diabetes y otras enfermedades metabólicas."
Es un mensaje confuso. Durante años nos han repetido que el consumo de grasas nos hace engordar y da lugar a enfermedades crónicas. "La grasa solía ser el enemigo público nº1" dice el Dr. Edward Saltzman, profesor asociado de nutrición y medicina en la Universidad Tufts.
"Ahora una parte creciente y convincente de la ciencia está señalando a los carbohidratos, especialmente aquellos que contienen harina y azúcar refinadas."
Los estadounidenses comen de media de 250 a 300 gramos de carbohidratos al día, lo que representa alrededor del 55% de su ingesta calórica. Las recomendaciones más conservadoras dicen que deberían comer la mitad de esa cantidad. El consumo de hidratos de carbono se ha incrementado en los últimos años gracias a 30 años de mandatos gubernamentales para cortar la grasa.
Y los niveles de obesidad, diabetes tipo 2 y de enfermedades del corazón han aumentado. "El mensaje al país de bajar las grasas ha sido contraproducente", dice el Dr. Frank Hu, profesor de nutrición y epidemiología en la Harvard School of Public Health.
"El énfasis excesivo en la reducción de grasa ha causado que el consumo de carbohidratos y azúcar se haya disparado. Ese cambio puede estar relacionado con los problemas de salud más grandes en Estados Unidos."
Entender lo que está detrás de esta agitación conlleva algunos conocimientos básicos sobre alimentación y el metabolismo.
Todos los carbohidratos (categoría que incluye a los azúcares) se convierten en azúcar en la sangre, y mientras más refinados sean los carbohidratos, más rápido ocurre la conversión. Cuando usted come un donut glaseado o una porción de puré de patatas, se convierte en azúcar en la sangre muy rápidamente. Para gestionar el azúcar en la sangre, el páncreas produce insulina, que mueve el azúcar a las células, donde se almacena como combustible en forma de glucógeno.
Si usted tiene un metabolismo perfecto y saludable, el sistema funciona de maravilla, dice el Dr. Stephen Phinney, un bioquímico nutricional y profesor emérito de la Universidad de California en Davis, quien ha estudiado los hidratos de carbono durante 30 años. "Sin embargo, con el tiempo, como nuestros cuerpos se cansan de procesar grandes cantidades de carbohidratos, para los que la evolución no nos preparó... cómo el cuerpo responde a la insulina puede cambiar", dice.
Cuando las células se vuelven más resistentes a esas instrucciones de insulina, el páncreas tiene que producir más insulina para empujar la misma cantidad de glucosa a las células. Como la gente se vuelve resistente a la insulina, los hidratos de carbono se convierten en un reto más grande para el cuerpo. Cuando el páncreas se agota y no puede producir suficiente insulina para mantenerse al día con los niveles de glucosa en la sangre, la diabetes se desarrolla.
La primera señal de resistencia a la insulina es una condición llamada síndrome metabólico - una bandera roja de que la diabetes, y posiblemente las enfermedades del corazón, están a la vuelta de la esquina. Se dice que una persona tiene este síndrome cuando tiene tres o más de los siguiente: niveles altos de triglicéridos en sangre (más de 150 mg), la presión arterial alta (más de 135/85), la obesidad central (circunferencia de cintura en los hombres de más de 40 pulgadas y en las mujeres, más de 35 pulgadas), colesterol HDL bajo (menores de 40 años en los hombres, menores de 50 años en mujeres), o la glucosa elevada en ayunas.
Cerca de un cuarto de los adultos tienen tres o más de estos síntomas.
"Ponga a estas personas en una dieta baja en hidratos de carbono y no sólo perderán peso, que siempre ayuda en estas condiciones, sino que sus niveles en sangre mejorarán", dice Phinney. En un estudio de 12 semanas publicado en 2008, Phinney y sus colegas ponen 40 hombres obesos o con sobrepeso y mujeres con el síndrome metabólico en una dieta de 1500 calorías. La mitad siguieron una dieta baja en grasas y alta en carbohidratos. Los otros siguieron una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas. El grupo bajo en grasa consume 12 gramos de grasa saturada al día, de un total de 40 gramos de grasa, mientras que el grupo bajo en carbohidratos come 36 gramos de grasa saturada al día - tres veces máss - de un total de 100 gramos de grasa.
A pesar de toda la grasa saturada extra, en el grupo bajo en carbohidratos, al final de las 12 semanas, se habían reducido en un 50% los niveles de triglicéridos (que son factores de riesgo para enfermedades del corazón). Los niveles de colesterol bueno HDL aumentó en un 15%.
En el grupo de bajo contenido de grasa y alto en hidratos de carbono, los triglicéridos se redujeron sólo un 20% y no hubo cambios en el HDL.
El mensaje principal de este estudio y otros similares es que - contrariamente a lo que muchos esperan - la ingesta de grasas no está directamente relacionada con grasa en la sangre. Por el contrario, la cantidad de carbohidratos en la dieta parece ser un potente contribuidor.
"La buena noticia", añade Willett, "es que en base a lo que sabemos, casi todo el mundo puede evitar la diabetes tipo 2. Evitar los hidratos de carbono, nada saludables, es una parte importante de esa solución." Para aquellos que han sido diagnosticados recientemente, agrega, una dieta baja en carbohidratos puede ayudar al páncreas antes de que esté demasiado dañado y mejorar su condición, reduciendo o evitando la necesidad de insulina o medicamentos para la diabetes.
Los estadounidenses también pueden culpar a las dietas altas en carbohidratos de por qué la población se ha vuelto más gorda en los últimos 30 años, dice Phinney, quien es co-autor de The New Atkins for a New You (Simon & Schuster, 2010).
"Los carbohidratos son matones metabólicos", dice Phinney. "Se plantan delante de la grasa como fuente de combustible e insisten en ser quemados primero. Los que no se queman se almacenan como grasa, y no salen del almacén, siempre y cuando los carbohidratos estén disponibles. Y en la dieta estadounidense promedio, siempre lo están. "
Así es como Phinney lo explica: Cuando cortas los carbohidratos, el cuerpo utiliza primero el glucógeno disponible como combustible. Cuando se agota, el cuerpo se dirige hacia la grasa y el páncreas descansa. El azúcar en sangre se estabiliza, bajan los niveles de insulina, se quema la grasa. Es por eso que la dieta funciona tanto para los diabéticos como para bajar de peso.
Cuando el cuerpo pasa a quemar grasa en lugar de glucógeno, entra en un proceso llamado cetosis nutricional. Si una persona come menos de 50 gramos de carbohidratos, su cuerpo irá allí, dice Phinney. (La cetosis nutricional no se debe confundir con la cetoacidosis, una condición peligrosa que puede ocurrir en diabéticos).
Más allá de los efectos de la quema de grasa de la cetosis, la gente pierde peso en dietas bajas en carbohidratos, porque la grasa y las proteínas aumentan la satisfacción y reducen el apetito. Por otro lado, los carbohidratos simples causan un aumento de la insulina, lo que provoca una caída de azúcar en la sangre, lo que le hace tener hambre.
"En mi clínica de obesidad, mi dieta por defecto para el tratamiento de la obesidad, la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico es una dieta baja en carbohidratos", dice el doctor Eric Westman, director de la Lifestyle Medicine Clinic del Duke University Medical Center, y co-autor del nuevo libro de Atkins. "Si se deshace de los carbohidratos, todas estas cosas mejoran."
Aunque la iniciativa de capar los carbohidratos está creciendo, no todos los expertos en nutrición lo apoyan completamente. El Dr. Ronald Krauss, científico senior del Hospital Infantil de Oakland Research Institute y fundador y ex presidente del Consejo de Nutrición, Actividad Física y Metabolismo de la Asociación Americana del Corazón, afirma que aunque fundamentalmente está de acuerdo con quienes abogan por menos carbohidratos, a él no le gusta demonizar a ningún grupo de alimentos.
Dicho esto, añade, los que comen demasiadas calorías tienden a consumir más hidratos de carbono, especialmente los carbohidratos refinados y azúcares. "Puede ser muy valioso limitar la ingesta de hidratos de carbono y sustituirla por proteínas y grasas. Me alegra ver a tanta gente en la comunidad médica subir a bordo. Pero en general no recomiendo las medidas extremas en la dieta para promocionar la salud".
Joanne Slavin, profesora de nutrición en la Universidad de Minnesota y miembro del comité asesor para el 2010 Dietary Guidelines for Americans, es menos proclive a apoyar el movimiento. El comité, dice, "observó a los hidratos de carbono y los resultados en la salud y no encontró una relación entre la ingesta de carbohidratos y el aumento del riesgo de padecer enfermedades."
La mayoría de los estadounidenses deben reducir las calorías y aumentar la actividad, añade Slavin. Reducir el consumo de carbohidratos como fuente de calorías es una buena estrategia, "pero hacer una lista negra de alimentos que contienen carbohidratos es limitar la visión y está condenada al fracaso, al igual que las reglas para bajar el contenido de grasa iniciadas en la década de los 80."
Así como los especialistas en nutrición tratan de encontrar el ideal para el futuro, otros buscan respuestas en la historia y la evolución. Una forma de mirar nuestra dieta en perspectiva, es imaginar un reloj de 24 horas. Cada hora representa 100.000 años de existencia de los humanos en la Tierra.
En este reloj, la aparición de la agricultura y los granos refinados estaría alrededor de las 23:54. Antes de eso, los humanos eran cazadores y recolectores, comían animales y las plantas de la tierra. La agricultura permitió la producción masiva de cultivos como el trigo y el maíz, y las refinerías transformaron los granos en harina refinada y crearon la azúcar procesada.
Algunos, como Phinney, argumentarían que no hemos evolucionado para adaptarnos a una dieta de alimentos refinados y de agricultura de masas, y que tal vez no deberíamos intentarlo.
Pero un número creciente de expertos en nutrición culpan de los males de Estados Unidos a los excesivos hidratos de carbono y no a la grasa. Dicen que cortar el consumo de hidratos de carbono es la clave para revertir la obesidad, las enfermedades cardíacas, la diabetes tipo 2 y la hipertensión.
"La grasa no es el problema," dice el Dr. Walter Willett, presidente del departamento de nutrición de la Harvard School of Public Health. "Si los estadounidenses pudieran eliminar las bebidas azucaradas, las patatas, el pan blanco, la pasta, el arroz blanco y los alimentos azucarados, acabaríamos con casi todos los problemas que tenemos con el peso y la diabetes y otras enfermedades metabólicas."
Es un mensaje confuso. Durante años nos han repetido que el consumo de grasas nos hace engordar y da lugar a enfermedades crónicas. "La grasa solía ser el enemigo público nº1" dice el Dr. Edward Saltzman, profesor asociado de nutrición y medicina en la Universidad Tufts.
"Ahora una parte creciente y convincente de la ciencia está señalando a los carbohidratos, especialmente aquellos que contienen harina y azúcar refinadas."
Los estadounidenses comen de media de 250 a 300 gramos de carbohidratos al día, lo que representa alrededor del 55% de su ingesta calórica. Las recomendaciones más conservadoras dicen que deberían comer la mitad de esa cantidad. El consumo de hidratos de carbono se ha incrementado en los últimos años gracias a 30 años de mandatos gubernamentales para cortar la grasa.
Y los niveles de obesidad, diabetes tipo 2 y de enfermedades del corazón han aumentado. "El mensaje al país de bajar las grasas ha sido contraproducente", dice el Dr. Frank Hu, profesor de nutrición y epidemiología en la Harvard School of Public Health.
"El énfasis excesivo en la reducción de grasa ha causado que el consumo de carbohidratos y azúcar se haya disparado. Ese cambio puede estar relacionado con los problemas de salud más grandes en Estados Unidos."
Entender lo que está detrás de esta agitación conlleva algunos conocimientos básicos sobre alimentación y el metabolismo.
Todos los carbohidratos (categoría que incluye a los azúcares) se convierten en azúcar en la sangre, y mientras más refinados sean los carbohidratos, más rápido ocurre la conversión. Cuando usted come un donut glaseado o una porción de puré de patatas, se convierte en azúcar en la sangre muy rápidamente. Para gestionar el azúcar en la sangre, el páncreas produce insulina, que mueve el azúcar a las células, donde se almacena como combustible en forma de glucógeno.
Si usted tiene un metabolismo perfecto y saludable, el sistema funciona de maravilla, dice el Dr. Stephen Phinney, un bioquímico nutricional y profesor emérito de la Universidad de California en Davis, quien ha estudiado los hidratos de carbono durante 30 años. "Sin embargo, con el tiempo, como nuestros cuerpos se cansan de procesar grandes cantidades de carbohidratos, para los que la evolución no nos preparó... cómo el cuerpo responde a la insulina puede cambiar", dice.
Cuando las células se vuelven más resistentes a esas instrucciones de insulina, el páncreas tiene que producir más insulina para empujar la misma cantidad de glucosa a las células. Como la gente se vuelve resistente a la insulina, los hidratos de carbono se convierten en un reto más grande para el cuerpo. Cuando el páncreas se agota y no puede producir suficiente insulina para mantenerse al día con los niveles de glucosa en la sangre, la diabetes se desarrolla.
La primera señal de resistencia a la insulina es una condición llamada síndrome metabólico - una bandera roja de que la diabetes, y posiblemente las enfermedades del corazón, están a la vuelta de la esquina. Se dice que una persona tiene este síndrome cuando tiene tres o más de los siguiente: niveles altos de triglicéridos en sangre (más de 150 mg), la presión arterial alta (más de 135/85), la obesidad central (circunferencia de cintura en los hombres de más de 40 pulgadas y en las mujeres, más de 35 pulgadas), colesterol HDL bajo (menores de 40 años en los hombres, menores de 50 años en mujeres), o la glucosa elevada en ayunas.
Cerca de un cuarto de los adultos tienen tres o más de estos síntomas.
"Ponga a estas personas en una dieta baja en hidratos de carbono y no sólo perderán peso, que siempre ayuda en estas condiciones, sino que sus niveles en sangre mejorarán", dice Phinney. En un estudio de 12 semanas publicado en 2008, Phinney y sus colegas ponen 40 hombres obesos o con sobrepeso y mujeres con el síndrome metabólico en una dieta de 1500 calorías. La mitad siguieron una dieta baja en grasas y alta en carbohidratos. Los otros siguieron una dieta baja en carbohidratos y alta en grasas. El grupo bajo en grasa consume 12 gramos de grasa saturada al día, de un total de 40 gramos de grasa, mientras que el grupo bajo en carbohidratos come 36 gramos de grasa saturada al día - tres veces máss - de un total de 100 gramos de grasa.
A pesar de toda la grasa saturada extra, en el grupo bajo en carbohidratos, al final de las 12 semanas, se habían reducido en un 50% los niveles de triglicéridos (que son factores de riesgo para enfermedades del corazón). Los niveles de colesterol bueno HDL aumentó en un 15%.
En el grupo de bajo contenido de grasa y alto en hidratos de carbono, los triglicéridos se redujeron sólo un 20% y no hubo cambios en el HDL.
El mensaje principal de este estudio y otros similares es que - contrariamente a lo que muchos esperan - la ingesta de grasas no está directamente relacionada con grasa en la sangre. Por el contrario, la cantidad de carbohidratos en la dieta parece ser un potente contribuidor.
"La buena noticia", añade Willett, "es que en base a lo que sabemos, casi todo el mundo puede evitar la diabetes tipo 2. Evitar los hidratos de carbono, nada saludables, es una parte importante de esa solución." Para aquellos que han sido diagnosticados recientemente, agrega, una dieta baja en carbohidratos puede ayudar al páncreas antes de que esté demasiado dañado y mejorar su condición, reduciendo o evitando la necesidad de insulina o medicamentos para la diabetes.
Los estadounidenses también pueden culpar a las dietas altas en carbohidratos de por qué la población se ha vuelto más gorda en los últimos 30 años, dice Phinney, quien es co-autor de The New Atkins for a New You (Simon & Schuster, 2010).
"Los carbohidratos son matones metabólicos", dice Phinney. "Se plantan delante de la grasa como fuente de combustible e insisten en ser quemados primero. Los que no se queman se almacenan como grasa, y no salen del almacén, siempre y cuando los carbohidratos estén disponibles. Y en la dieta estadounidense promedio, siempre lo están. "
Así es como Phinney lo explica: Cuando cortas los carbohidratos, el cuerpo utiliza primero el glucógeno disponible como combustible. Cuando se agota, el cuerpo se dirige hacia la grasa y el páncreas descansa. El azúcar en sangre se estabiliza, bajan los niveles de insulina, se quema la grasa. Es por eso que la dieta funciona tanto para los diabéticos como para bajar de peso.
Cuando el cuerpo pasa a quemar grasa en lugar de glucógeno, entra en un proceso llamado cetosis nutricional. Si una persona come menos de 50 gramos de carbohidratos, su cuerpo irá allí, dice Phinney. (La cetosis nutricional no se debe confundir con la cetoacidosis, una condición peligrosa que puede ocurrir en diabéticos).
Más allá de los efectos de la quema de grasa de la cetosis, la gente pierde peso en dietas bajas en carbohidratos, porque la grasa y las proteínas aumentan la satisfacción y reducen el apetito. Por otro lado, los carbohidratos simples causan un aumento de la insulina, lo que provoca una caída de azúcar en la sangre, lo que le hace tener hambre.
"En mi clínica de obesidad, mi dieta por defecto para el tratamiento de la obesidad, la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico es una dieta baja en carbohidratos", dice el doctor Eric Westman, director de la Lifestyle Medicine Clinic del Duke University Medical Center, y co-autor del nuevo libro de Atkins. "Si se deshace de los carbohidratos, todas estas cosas mejoran."
Aunque la iniciativa de capar los carbohidratos está creciendo, no todos los expertos en nutrición lo apoyan completamente. El Dr. Ronald Krauss, científico senior del Hospital Infantil de Oakland Research Institute y fundador y ex presidente del Consejo de Nutrición, Actividad Física y Metabolismo de la Asociación Americana del Corazón, afirma que aunque fundamentalmente está de acuerdo con quienes abogan por menos carbohidratos, a él no le gusta demonizar a ningún grupo de alimentos.
Dicho esto, añade, los que comen demasiadas calorías tienden a consumir más hidratos de carbono, especialmente los carbohidratos refinados y azúcares. "Puede ser muy valioso limitar la ingesta de hidratos de carbono y sustituirla por proteínas y grasas. Me alegra ver a tanta gente en la comunidad médica subir a bordo. Pero en general no recomiendo las medidas extremas en la dieta para promocionar la salud".
Joanne Slavin, profesora de nutrición en la Universidad de Minnesota y miembro del comité asesor para el 2010 Dietary Guidelines for Americans, es menos proclive a apoyar el movimiento. El comité, dice, "observó a los hidratos de carbono y los resultados en la salud y no encontró una relación entre la ingesta de carbohidratos y el aumento del riesgo de padecer enfermedades."
La mayoría de los estadounidenses deben reducir las calorías y aumentar la actividad, añade Slavin. Reducir el consumo de carbohidratos como fuente de calorías es una buena estrategia, "pero hacer una lista negra de alimentos que contienen carbohidratos es limitar la visión y está condenada al fracaso, al igual que las reglas para bajar el contenido de grasa iniciadas en la década de los 80."
Así como los especialistas en nutrición tratan de encontrar el ideal para el futuro, otros buscan respuestas en la historia y la evolución. Una forma de mirar nuestra dieta en perspectiva, es imaginar un reloj de 24 horas. Cada hora representa 100.000 años de existencia de los humanos en la Tierra.
En este reloj, la aparición de la agricultura y los granos refinados estaría alrededor de las 23:54. Antes de eso, los humanos eran cazadores y recolectores, comían animales y las plantas de la tierra. La agricultura permitió la producción masiva de cultivos como el trigo y el maíz, y las refinerías transformaron los granos en harina refinada y crearon la azúcar procesada.
Algunos, como Phinney, argumentarían que no hemos evolucionado para adaptarnos a una dieta de alimentos refinados y de agricultura de masas, y que tal vez no deberíamos intentarlo.
- Referencia: SOTT.net, 20 dic 2010, por Marni Jameson
- Fuente: Los Angeles Times.
- http://bitnavegante.blogspot.com.es/2012/01/un-reves-los-carbohidratos.html
martes, 25 de septiembre de 2012
“Escuela sin wifi” enseña las alternativas seguras a esta tecnología
Cada escolar sufre día tras día a las radiaciones de las redes wifi de los colegios, lugares donde nuestros hijos e hijas pasan más de seis horas por jornada, semana tras semana, durante al menos nueve meses cada año.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado los campos electromagnéticos de alta frecuencia (entre ellos el wifi) como posibles cancerígenos tipo 2B.
El Consejo de Europa, en su resolución 1815, reconoce los riesgos de este tipo de campos electromagnéticos y recomienda a los gobiernos que tomen medidas para reducir la exposición de niños y jóvenes a este tipo de radiaciones.
También solicita que se desarrollen campañas de información para profesores, padres y alumnos “para advertirles de los riesgos específicos del uso precoz, indiscriminado y prolongado” de este tipo de dispositivos. Nada de esto se está haciendo. Por eso, ante la falta de acción de los poderes públicos, el colectivo Escuela sin wifi recoge ahora el guante lanzado por el Consejo de Europa y pone en marcha una ambiciosa campaña para informar y concienciar a padres, alumnos y profesores de los peligros del wifi.
Esta campaña comprende, entre otras acciones, cursos específicos para profesores de Primaria y Secundaria sobre los campos electromagnéticos, sus riesgos y cómo prevenirlos y talleres prácticos sobre el uso inteligente de las nuevas tecnologías para alumnos de Secundaria, que son quienes utilizan más este tipo de dispositivos. Además, la Fundación Vivo Sano -con la que los lectores del blog sabéis que estamos organizando la I Jornada La Salud que viene- anunciará su programa de becas para financiar la formación del personal docente de las escuelas.
En una ocasión tuve la oportunidad de ver una demostración práctica de los niveles de emisión de un router wifi y un ordenador portátil conectado a él de manera inalámbrica. Constaté cómo, mediante un medidor de campos electromagnéticos de alta frecuencia, los niveles de densidad de potencia registrados llegan a superar en más de 10 veces las recomendaciones científicas de la Convención de Salzburgo o el Informe Bioinitiative.
Publicado por Miguel Jara el 24 de septiembre de 2012
Fuente: http://www.migueljara.com/2012/09/24/9868/
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado los campos electromagnéticos de alta frecuencia (entre ellos el wifi) como posibles cancerígenos tipo 2B.
También solicita que se desarrollen campañas de información para profesores, padres y alumnos “para advertirles de los riesgos específicos del uso precoz, indiscriminado y prolongado” de este tipo de dispositivos. Nada de esto se está haciendo. Por eso, ante la falta de acción de los poderes públicos, el colectivo Escuela sin wifi recoge ahora el guante lanzado por el Consejo de Europa y pone en marcha una ambiciosa campaña para informar y concienciar a padres, alumnos y profesores de los peligros del wifi.
Esta campaña comprende, entre otras acciones, cursos específicos para profesores de Primaria y Secundaria sobre los campos electromagnéticos, sus riesgos y cómo prevenirlos y talleres prácticos sobre el uso inteligente de las nuevas tecnologías para alumnos de Secundaria, que son quienes utilizan más este tipo de dispositivos. Además, la Fundación Vivo Sano -con la que los lectores del blog sabéis que estamos organizando la I Jornada La Salud que viene- anunciará su programa de becas para financiar la formación del personal docente de las escuelas.
En una ocasión tuve la oportunidad de ver una demostración práctica de los niveles de emisión de un router wifi y un ordenador portátil conectado a él de manera inalámbrica. Constaté cómo, mediante un medidor de campos electromagnéticos de alta frecuencia, los niveles de densidad de potencia registrados llegan a superar en más de 10 veces las recomendaciones científicas de la Convención de Salzburgo o el Informe Bioinitiative.
Publicado por Miguel Jara el 24 de septiembre de 2012
Fuente: http://www.migueljara.com/2012/09/24/9868/
Cómo reducir el Ácido Úrico en 3 pasos
Como sucede en muchos procesos que ocurren dentro de nuestro organismo, si se desequilibran los niveles de ciertos compuestos estos pueden llegar a ser peligrosos para nuestra salud, y tal es el caso del ácido úrico.
Este producto natural de nuestro cuerpo, que se produce tras la descomposición de las purinas, unos compuestos presentes en determinados alimentos que, de ser consumidos en exceso, pueden conllevar al incremento del ácido úrico en la sangre, produciéndose en consecuencia varios malestares que usualmente caracterizan a la gota.
Consecuencias del ácido úrico alto
Cuando el ácido úrico incrementa sus niveles de tal forma que a los riñones les resulta difícil evacuarlo a través de la orina, podrían formarse los denominados cristales de ácido úrico, que son los causantes de un agudo dolor, inflamación, sensación de calor y situaciones de rigidez en la zona afectada, que suele caracterizar estos cuadros.
Cómo reducir el ácido úrico en 3 pasos
Para evitar este doloroso problema, que inclusive puede comprometer el desplazamiento de la persona, los niveles de ácido úrico pueden reducirse y controlarse mediante sencillas prácticas naturales, y sin necesidad de consumir fármacos.
Una dieta adecuada para el ácido úrico
Como ya te comentamos, el ácido úrico se produce al metabolizarse las purinas integradas en alimentos como la carne roja, los mariscos, bebidas alcohólicas, carbohidratos refinados, vísceras y algunas verduras como el coliflor y los espárragos, por lo que es mejor reducir o eliminar de nuestra dieta estos alimentos a la hora de tratar el ácido úrico elevado, o simplemente para evitar que estos picos se produzcan.Potencia la capacidad de los riñones
Así mismo, teniendo en cuenta que la forma natural de eliminar el ácido úrico es a través de la orina, estimular la función renal es fomentar la capacidad de eliminar los excesos de estos compuestos, para lo que también es importante tener en cuenta los alimentos que pueden perjudicar los riñones, desmejorando su funcionamiento, como podrían hacerlo las proteínas consumidas en exceso, la sal y la cafeína.Además, el beber unos 2 litros de agua al día permitirá incrementar la función renal y eliminar más ácido úrico a través del proceso de micción.
Combate los cristales de ácido úrico
También recordarás cuando te mencionamos que los causantes directos de los males asociados al ácido úrico son los cristales que se forman y adhieren a las articulaciones o tejidos próximos, por lo que una buena forma de combatirlos y facilitarle la tarea de desintoxicación a los riñones es fomentar su disolución a través del consumo de ½ cucharadita de bicarbonato de sodio disuelta en ¼ litro de agua, la cual podrás beber en unas 8 porciones durante todo el día. Y aunque este tratamiento natural es muy útil para ayudar a disolver los cristales de ácido úrico, no resulta indicado para las personas que sufran de hipertensión o deban eliminar el sodio de su dieta.Ten en cuenta estos sencillos consejos y podrás no solo evitar que tu ácido úrico ascienda a niveles peligrosos, sino que además podrás tratarlo en caso de que sufras de niveles altos, de una forma totalmente natural y sin contraindicaciones.
Fuente: http://www.otramedicina.com/4443/como-reducir-el-acido-urico-en-3-pasos
Abdominales contra la Acidez de Estómago
Su sufres normalmente de acidez en el estómago entonces sabes lo molesto que puede llegar a ser entrenar de esta forma, ya que este es un problema que afecta nuestro estado de forma general. La acidez dificulta la realización de ejercicios en donde debemos contraer la zona abdominal, por eso, hoy te damos algunos consejos que te permitirá ejercitar sin sufrir mayores molestias, ¡presta mucha atención!
La acidez suele estar causada por el estrés, nerviosismo o la ansiedad, y al hacer ejercicio, esta situación se agrava, ya que contraemos el estómago resintiendo aún más a la mucosa. Por tanto, debemos buscar una alternativa, lo que recomendamos es el uso de la fitball para mejorar este malestar y poder trabajar los abdominales.
Como acabamos de comentar, lo que agrava al problema es la contracción del estómago, por tanto, con la fitball nos aseguramos de que el estómago no permanezca contraído sino estirado.
¿Cómo realizamos los abdominales? Coloca la fitball en un lugar plano, a continuación, siéntate encima de ella de modo que no se mueva. A continuación, con las piernas ancladas al suelo recuesta toda tu espalda sobre la fitball, el abdomen debe quedar estirado. Manteniendo esta posición vamos a contraer la parte superior del abdomen manteniendo durante unos segundos el peso y aguantando con el abdomen la tensión. Algo muy importante es que el movimiento sea corto y preciso, aguanta lo más que puedas la tensión y concéntrate en la parte que estás trabajando.
Estos eran los consejos que teníamos para darte, esperamos los mismos te sean de gran utilidad y te permitan cuidar mejor así de la salud de tu cuerpo, ¡suerte!
La acidez suele estar causada por el estrés, nerviosismo o la ansiedad, y al hacer ejercicio, esta situación se agrava, ya que contraemos el estómago resintiendo aún más a la mucosa. Por tanto, debemos buscar una alternativa, lo que recomendamos es el uso de la fitball para mejorar este malestar y poder trabajar los abdominales.
Como acabamos de comentar, lo que agrava al problema es la contracción del estómago, por tanto, con la fitball nos aseguramos de que el estómago no permanezca contraído sino estirado.
¿Cómo realizamos los abdominales? Coloca la fitball en un lugar plano, a continuación, siéntate encima de ella de modo que no se mueva. A continuación, con las piernas ancladas al suelo recuesta toda tu espalda sobre la fitball, el abdomen debe quedar estirado. Manteniendo esta posición vamos a contraer la parte superior del abdomen manteniendo durante unos segundos el peso y aguantando con el abdomen la tensión. Algo muy importante es que el movimiento sea corto y preciso, aguanta lo más que puedas la tensión y concéntrate en la parte que estás trabajando.
Estos eran los consejos que teníamos para darte, esperamos los mismos te sean de gran utilidad y te permitan cuidar mejor así de la salud de tu cuerpo, ¡suerte!
Por Krosty
24 septiembre, 2012
Fuente: http://blognutricion.com/2012/09/24/abdominales-contra-la-acidez/
Tres hierbas comunes en la cocina que ayudan a la salud
Las hierbas han sido parte de cada cultura y tradición médica desde que los primeros humanos caminaron sobre la tierra para el tratamiento de todo, desde resfriados hasta problemas digestivos, e incluso la depresión. Es posible que te sorprendas al saber que las hierbas que han sido regularmente utilizadas para darle sabor a las comidas también tienen increíbles habilidades curativas.
- El romero ha sido utilizado como un tónico para el cerebro en la medicina tradicional china desde hace miles de años. Contiene aceites volátiles que ayudan a estimular la actividad cerebral y aumentar el estado de alerta del cerebro. Un compuesto que contiene, cineol, se ha encontrado que mejora la capacidad de las ratas para navegar laberintos.
También ayuda en la digestión y anima el sistema inmunológico.
- La menta piperita, hierbabuena y otras plantas de la familia de menta se consideran una de las hierbas más versátiles en la medicina tradicional china. La menta tiene muchas propiedades bien documentadas: Aumenta las secreciones gástricas saludables, relaja los intestinos, alivia los espasmos, asienta el estómago y alivia los gases.
Además, la menta es rica en antioxidantes, y también limpia el hígado, ayudando a eliminar toxinas del cuerpo .
- El perejil se utiliza como un remedio popular en China para aliviar el hígado y la limpieza de los ojos. El perejil está lleno de luteolina, y existen algunas pruebas de que esto ayuda a proteger al ojo de los daños por radiación UV y de la glicación, un proceso en el cual las moléculas de azúcar pegajosas dañan las proteínas, potencialmente dañando la retina.
La antigua receta para el remedio para la protección de la vista es una mezcla de jugo de apio, perejil y menta, elaborada todos los días.
Fuente: http://blogdefarmacia.com/tres-hierbas-comunes-en-la-cocina-que-ayudan-a-la-salud/
lunes, 24 de septiembre de 2012
Un nuevo enemigo para la Industria Farmacéutica
¿Cuál es el papel de la industria farmacéutica? ¿Qué aportaciones ha
hecho en los últimos 20 años? ¿Cuánto dinero se destina a financiar
fármacos de dudoso papel terapéutico? Estas son algunas de las preguntas
a las que se da respuesta en la 'Guía de los medicamentos útiles,
inútiles o peligrosos' (Cherche Midi), un libro que ha abierto el debate
en Francia sobre el uso de los medicamentos en ese país.
A través de 900 páginas, los autores ofrecen un servicio al consumidor en materia de salud pública al tiempo que tratan de desenmascarar los intereses de las grandes corporaciones farmacéuticas que, a sus ojos, se rigen en la actualidad por el afán del lucro, dirigidas por gestores que sólo piensan en cumplir el objetivo anual de un 20% de rentabilidad.
Si se tratara del clásico libro sensacionalista escrito por dos
reporteros, la cosa no pasaría a mayores. Pero quienes lo firman son un
célebre profesor, urólogo y diputado del partido conservador Unión por
un Movimiento Popular (Bernard Debré) y el director del prestigioso
Instituto Necker y antiguo Decano de la Facultad de Medicina de París
(Philippe Even).
Entrevistado en profundidad por el semanario político Le Nouvel Observateur,
este último describe el negocio de la farmacopea como "la más
lucrativa, la más cínica, la menos ética de todas las industrias".
Para este reputado neumólogo de 80 años, "el 50% de los medicamentos son inútiles, el 20% no son bien tolerados por los pacientes y hay un 5% por ciento potencialmente peligrosos". Según los autores de este manual –que no debe ser leído como un libro, ya que se trata de una obra de consulta–, en un país como Francia donde falta dinero para financiar la salud pública y los seguros de salud acarrean un enorme déficit, se gasta inútilmente entre 10.000 y 15.000 millones de euros en productos que no curan, algunos de los cuales pueden ser perjudiciales para la salud.
Pese a las cifras, Even explica "afortunadamente hay millares medicamentos útiles e indispensables [...] La industria farmacéutica ha desarrollado y comercializado casi todos los fármacos que han cambiado nuestras vidas. Los antibióticos y las vacunas han reducido la mortalidad infantil en los países occidentales y todos hemos aumentado nuestra esperanza de vida una media de 10 años", afirma en Le Nouvel Observateur. Sin embargo, reconoce, ese panorama ha cambiado desde 1990. "En los últimos 20 años no se ha descubierto ni un solo tratamiento a gran escala", asegura, aunque señala que sí se han desarrollado una veintena de moléculas muy eficaces, pero para un público pequeño, para algunos subtipos de cáncer.
Terapias menos novedosas
Debré y Even señalan que los laboratorios, junto con la ayuda de
algunos médicos, están aumentando los tratamientos preventivos para las
personas sanas que podrían no llegar a tener nunca la enfermedad para la
que toman un fármaco. Y en la lista negra de los medicamentos
peligrosos incluyen remedios contra las enfermedades cardiovasculares,
algunos antiinflamatorios, ... así hasta sumar 58 fármacos.
Even denuncia también que los laboratorios solo invierten el 5% de su presupuesto en investigación, el 15% en desarrollo y el 10% en la elaboración del producto –últimamente realizada en Brasil o India–, mientras que el 45% va destinado al marketing y el apoyo de lobbies que defienden sus intereses en Washington y Bruselas.
"La industria ha sustituido los viejos medicamentos cuyos derechos han expirado –y que ahora cualquiera puede fabricar como genérico– por versiones teóricamente mejoradas cuya patente vuelven a tener en exclusiva y que son mucho más rentables financieramente. Pero, en la mayoría de los casos, esos productos nuevos no lo son tanto o, aún peor, son peores que las moléculas originales", declara Even. "Por ejemplo, en el caso de los medicamentos antiasmáticos y los antidiabéticos orales, nada hay superior a las sulfamidas de 1959 y la metmorfina de 1956".
En este contexto, los autores de la 'Guía de los medicamentos útiles, inútiles o peligrosos' citan el ejemplo del penúltimo escándalo farmacéutico surgido en Francia. "Durante años se estuvo vendiendo con éxito un producto como el Mediator creyendo que era un remedio eficaz contra la diabetes. Terminó descubriéndose que era ineficaz. Pero se cobró muchas muertes. Casos como este nos han decidido a hacer una llamada de alarma. Es urgente realizar una buena limpieza en las farmacias francesas".
Fuente : http://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/09/14/noticias/1347620518.html?a=670cf2cf83f2b0148031700d3fe645aa&t=1347648122&numero=
http://despiertaqueamanece.blogspot.com.es/2012/09/un-nuevo-enemigo-para-la-industria.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed:+Despiertaqueamanece+%28despiertaqueamanece%29
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